09
Sep
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La singladura final.

Tres amigos vienen navegando en un pequeño velero,

desde el Río de la Plata a las costas de Santa Catarina en Brasil.

Te digo que nosotros mucha charla, pero el viento viene aflojando hace un montón, y ahora hay unos recalmones, que un poco mas y el genoa se queda en banda.-  Eso es justo lo que queríamos Teto, para entrar de día.- Lo que pasa es que todo este tiempo no caminamos casi nada, con la brisa de ayer a noche ya hubiésemos estado allí.- Si pero, ahora estaríamos dando vueltas, haciendo tiempo frente a Naufragados, esperando el amanecer, por eso pienso que apurarnos poniendo la máquina ahora es una tontería, tenemos todo el día para llegar a Floria, esperemos el día y vemos.- ¿Que dice el  barómetro? – Estable, me parece que se va ha dar lo que dicen los brasileros de acá de la costa.- Lo de los siete días de noreste.- Eso, y si no hay vuelta de cachorro, se dan otros siete días de lo mismo.- Andá a tirarte un poco Capi.- ¿Que hace el Guille? – El Guille está  roncando como un angelito, dejémoslo que duerma, yo puedo timonear un rato más.- Bueno, vemos, yo igual tengo que ir a reunirme con mi destino trascendente.

La vía láctea blanca y  traslúcida flota en infinitos diamantes refulgentes. La  noche subtropical, húmeda y espesa, muta hacia el crepúsculo, y las aguas espumantes, negras y  brillosas, se verdean fluorescentes en las noctilucas. Una leve brisa matutina entra con la marejada desde el noreste, acariciando la cara del timonel, silbando en sus oídos por las hendijas de su traje de agua, empujando el barco, suavemente, desde el velamen y la jarcia.

– Guille! ya va a amanecer, el Teto está timonendo.- Ya voy Capi, ya voy.-  ¿Te siguió hinchando ese hilito de agua? – ¿Porque me preguntás, sopló y no me di cuenta? – Te estoy cargando, bueno me voy a acostar, cuando lleguen a la costa utilicen el cuarterón de Santa Catarina, ese del almirantazgo británico, está debajo de la carta principal.-  Hola Guille, parece que le diste lindo, tenés la cara toda arrugada.-  A mi edad la cara ya la tenés arrugada desde el vamos ¿como anda la cosa? – Por ahora está muy pinchado, estaremos haciendo tres nudos, en una de esas cuatro, la calma nos va empujando con la marejada, hacia la costa.- ¿Se ve la costa? – Mirá, allá se ven los morros, en proa se ve la linea de la costa ¿la ves? y allá a estribor la Ihla de Coral.-  Si, no mucho pero la veo ¿el Capi no te dijo de prender el motor? –  Dijo que teníamos todo el día para navegar, así que si no se pincha del todo, esperemos.- Digo por la corriente, y además sería lindo llegar de día al club, para ver con el contramaestre si podemos tener una amarra en la escollera, o  una boya al  borneo.- ¡Che! , uiiii, ¡¡¡mierda!!! – ¿Que pasó Teto, nos tragamos algo, que fue eso? – No se, el barco quedó parado, estaba de pie timonendo y me vine para adelante contra la carroza, me parece como que algo oscuro anda en el agua ¿pasó algo allá adentro? – Me parece que nos dimos un flor de golpe, como contra algo blando.- ¿Estamos quietos Teto? – Nos quedamos totalmente parados, pero además, el viento está muy pinchado.- Caé y dale camino.- Estamos casi a la cuadra.- Bueno, que se yo, esperemos un poco.- Ya nos estamos moviendo, un nudo y subiendo, pero en el agua no alcanzo a ver nada.- Para mí que nos tragamos un bicho grande, una orca o algo así, porque mirá que se necesita una masa respetable como para frenar el barco.- Son unas cuantas toneladas a cuatro nudos.- A mí me dio la impresión de algo blando.- Tenés razón, fue como si nos hubiésemos dado contra una pared de goma.- Yo en la cucheta sentí la presión a proa nada mas, estaba totalmente dormido, y sentí los gritos del Teto en el cockpit, y los comentarios tuyos, pero llegué a sentir sin lugar a dudas de que el  barco estaba como apoyado sobre algo.- Cambió la escora de golpe, de una a la otra banda, me parece mas que evidente que contra algo tocamos, y además le pasamos por encima.- Buena observación.- Yo me fui contra la mesa de navegación, decí que estaba sentado, sino seguro que pierdo el equilibrio y me doy un flor de golpe en medio de la camareta.- ¿Están seguros que en la carta no marca nada por acá? – ¿Que pasa, vez algo Teto? – No, pero tengo una sensación, como que algo cambió y no se que es.- Esperá un poco, estoy volviendo a controlar la carta, solo hay un bajofondo a 10 metros de profundidad al sur de Ihla de Coral, a media milla mas o menos, no hay nada mas por ningún lado, y  menos que sea peligroso para nosotros, además hay agua a rolete.- ¿Que habrá sido? – El gran batracio de playa honda que nos siguió hasta acá, je je.- Guille dejá de hacerte el gracioso, controlá todo por favor, la corredera, yo miro la sentina a ver que pasa con el nivel de agua, es posible que le hayamos pegado con la quilla, Teto ¿me escuchás? – Sí Capi decime.- Controlá el funcionamiento del timón, si notás algo raro avisá, y mirá el agua, porque si es un bicho grande, en una de esas está dando vueltas.- Lo estuve comprobando, me parece que está todo normal, no se nota nada, pero no sé.- ¿Qué te pasa? – No, no me hagas caso.- Pero decime ¿que te pasa? – Estuve pensando sobre la sensación que tuve, como que el cielo se movió, incluso tuve la sensación de que se oscureció un poco.- ¿Me estás cargando? – Para nada, pero no me hagas caso, debe haber sido el porrazo que me di, incluso pasame un poco de papel higiénico que me sale sangre del labio.- Dejame ver.- No es nada Capi, me di contra el marco del tambucho, con el frenazo me fui encima, porque tenía la mano en el bolsillo del traje de agua y estaba parado.- Bueno, ahora te traigo, igual estén atentos.- Me agarró totalmente desprevenido, y juraría que algo se movió en el agua, algo negro y brilloso.- Una sensación bastante rara.- Un susto bien fulero.- Me parece que necesitamos un buen café con leche ¿no les parece? – Nos quedamos todos pensativos.- Todavía estoy con el  julepe en la nuca.- Bueno, tiene razón Teto, voy ha preparar un buen desayuno, vos Guille hacé lo que te dije, andá revisando todo, a fondo.- A la orden.

La línea del horizonte parece querer retener los grises de la noche, frente a la nueva bóveda luminosa, que emerge arrolladora desde detrás del abismo oriental, y en el oscuro zenith se van desdibujando las estrellas más brillantes que han quedado. Todo el nuevo día parece nacer desde un círculo naranja, entrecortados sus rayos por unas bajas nubes, que cuelgan desflecadas por delante del gran disco de fuego. Tres navegantes silenciosos metidos en su pequeño barquito blanco, meditan en silencio sobre el ominoso y furtivo acontecimiento matinal. Cada uno a su manera piensa sobre la fragilidad de ese mundo diminuto en el que se encuentran, frente a los imponderables del entorno, de lo endeble de la existencia humana que no puede prever su propio destino, sintiendo una sorda aprehensión ante lo desconocido, temores que yacen adormecidos en el interior del hombre desde los albores de su existencia.

– Que buen aroma viene de la combuza, no puedo mas de hambre.- Muchachos, ya está el desayuno, café tostado recién colado, ahí tienen la leche en polvo, también hay leche condensada, galletitas con mermelada de frutillas, y si quieren corto un salamín.- Dejame que me tomo el  feca y voy a agarrar el timón Teto.- Apurate Guille ¿porque no me pasan una tasa aquí afuera? – Tomá, ya te la preparé con leche condensada, no necesitás revolver, cuidado que está que pela, aquí te pongo un platito con algunas galletitas.- Si hubiésemos venido a 5 o 6 nudos, tirábamos el mástil.- Este barco es muy fuerte Guille, yo lo tuve zapateando hace unos años con un pampero sobre la cola de Las Pipas, allá al este de Riachuelo.- ¿En serio? – Estaba pasando justo hacia Sauce a una milla de la boya mas o menos, arto de chupar calor en Colonia, navegando solo con mi familia cuando mis hijos todavía eran bastante chicos, una tarde de verano, de esas insoportablemente calurosas con el río muy bajo, con el tiempo tan pesado que era obvio que en cualquier momento se largaba una galerna, y pasó lo que tenía que pasar, se largó un pampero, de esos cortos pero muy fuertes, y el tiempo se me cerró por completo anulando toda visibilidad.- ¿Y que pasó? – Lo de siempre, subestimé el efecto brutal de la deriva que me llevaba de viaje, como una hoja en el viento, y en el medio del fragor tardé demasiado por reducir el paño mientras mi hijo timoneaba, y enfrascado con lo que estaba haciendo se ve que aflojé en el control de lo que estaba pasando, en parte debido a que mientras trabajaba en proa pude ver claramente la meseta marrón de Las Pipas, por la aleta de babor, estaba bastante afuera del agua, pero bastante lejos a popa, por lo menos eso era lo que me parecía ver.- ¿Cuanto? – Que se yo, ponele una milla y media, y en ese momento me relajé, me quedé tranquilo terminando la maniobra, por que estaba convencido de que había dejado todo eso claramente atrás.- No tenías GPS.- Estoy hablando de la época en que no había nada de eso.- Pará Guille, dejalo al Capi que siga contando.- Bueno, resulta que la meseta que se ve no lo es todo, las piedras se extienden mas bajas y dispersas en un gran radio hacia el este, bastante mas de lo que uno a prima facie sospecharía.- Es un tema que no se tiene bien presente, porque la carta donde están las pipas es de escala muy chica, es la del Río de la Plata medio.- Ciertamente, y además uno de tanto pasar se confía demasiado y se olvida de verificar con la carta.- Y te diste contra alguna de las rocas dispersas.- Así es, por que se había dado una combinación muy peligrosa con el pampero, una marejada muy alta y el río muy bajo, además te digo que yo no estaba viendo visiones, a la meseta de piedra las vi bien afuera, nosotros estábamos completamente libres hacia el este, que se yo, fácil dos millas.-  Eso poca gente lo tiene claro.- ¿Que cosa?- Que por debajo se esparcen tanto hacia el este.-  Pienso que con el río normal, cuando la meseta principal está a flor de agua o sumergida, todo lo de alrededor, excepto la meseta misma, no representa peligro.- Uno se confía mucho Fede.- Eso es cierto, yo mismo he ido a Puerto Platero por dentro y por fuera, con tiempo tranquilo, y nada.- Uno se queda con esa idea.- Después, como se pueden imaginar me puse a estudiar bien a fondo la carta y te digo que si bien está marcada una zona alrededor, no te podés imaginar lo que verdaderamente representa, es como vos dijiste, sencillamente por lo chico del dibujo, uno subestima la cosa.- Hay que esmerarse en imaginarse la escala, tener presente que la carta abarca una zona muy grande.- Yo lo comprobé personalmente, y te puedo asegurar que evidentemente todo ese fondo es de piedra bien dura, con manchones que representan un real peligro para la navegación, y a mas de tres millas hacia el este.- Te habrá agarrado de sorpresa.- Imaginate, con el primer golpe no pensé que tuviera que ver con las pipas, me sorprendí tanto que pensé que era otra cosa, pero después toqué de lleno otras dos veces, con las grandes olas el barco caía al valle de cada una y se estrellaba de lleno contra las piedras.- Que fulero.- En esa te juro que creí que se me partía el barco, y no se como no se me vino abajo el mástil, no sabés como se pandeaba, parecía un tallarín, por suerte logré safar, fueron dos toques primero, y luego de un rato con rumbo bien abierto al sudeste otro mas, al principio pensé que me había tragado ese barco hundido que está entre Las Pipas y punta Artilleros.- No sé que es peor.- Pero como entre las dos primeras tocadas y la última pasó un tiempo relativamente largo, deduje que eran grupos de piedras que afloraban bastante mas hacia el este pertenecientes a Las Pipas, y que con el agua a nivel normal les pasás por arriba, y ni te enterás.- ¿Hizo agua el barco? – No, para nada, pero en ese momento no sabíamos, por suerte la familia se mantuvo serena y eso que mis hijos eran muy chicos en aquel entonces, primero todos se pusieron los chalecos, y después más tranquilos, se pusieron a revisar el barco prolijamente, especialmente la sentina, y como no pasaba nada, le seguimos dando hacia Sauce.- ¿Terminaste muy sobre la costa? – Cuando abrió el tiempo me di cuenta que el Pampero nos había tirado entre muelle Platero y Artilleros, bien sobre la costa, hay un balneario uruguayo por ahí, y como el pampero estaba virando al sudeste, desde allí recuerdo que tuve que echarme un largo borde para afuera, para salvar las piedras de la punta.- ¿Y en Sauce lo revisaste? – Se imaginan que inmediatamente me puse a controlar todo lo que pude, me tiré al agua y buceando me lo revisé todo al tanteo, tenía unas marcas en el quillote, un poco de plomo arrancado.- ¿Nada mas? – Nada mas, y por los bulones nada, ni una gota, después de unos meses, en el varadero,en San Fernando, lo saqué a tierra, lo revisamos por todos lados, comprobé la tención de los bulones con una llave tubo gigante, que amablemente me prestaron los del astillero, y estaba todo bien, eso fue todo.- Estos, son buenos barcos en serio.- Que te parece, muy buena merca, y se exportaban a todo el mundo.- Que cuentito Capi ¿así que vos también tenés tu historieta de picapiedra? – ¿Vos no? –  No te engranes, lo dije en broma.- Teto, te pregunto otra vez ¿vos estás exento de alguna historieta de esas? porque para mi los que nunca se dieron la piña, no es porque sepan mas, sino porque no navegaron lo suficiente, o porque son de esos hiper-cuidadosos e hiper-preventivos que van de recalada en recalada y solo se largan con todas a favor, y dan unos rodeos enormes a toda cosa que aparente ser peligrosa.- Por supuesto que nadie está exento, algo parecido me pasó a mí también, reconozco, con una persona que estaba muy ansiosa de llegar en una determinada fecha a Punta.- Con eso de la ansiedad por llegar, he visto cometer los peores errores.- Coincido plenamente Fede, pero lo peor es el tema de irse de ronza con un temporal, como vos dijiste, el tema de la deriva, los navegantes que no lo han experimentado realmente no se lo pueden imaginar.- No solo la deriva, te vas de viaje con todo, con el agua y con el viento, tan sensillo como eso, cuando crees que estás navegando en realidad estás siendo llevado por el temporal para el costado o para atrás, de manera que no basta con compensar, hay que darle en contra a lo loco, y cuando la cosa viene muy dura y se achica mucho el paño, ni eso sirve.- Dejalo seguir contando Capi, dale Teto ¿venían de Buenos Aires? – Estábamos en Buceo, donde pasamos dos días porque el tripulante que venía conmigo quería comprarle a toda costa un abrigo a la señora, que creo que estaban en liquidación en la tienda La Ópera, y además se fue a pasar la noche a lo de unos amigos que tenía en Pocitos, con la consecuencia que se perdió bastante tiempo y obviamente al día siguiente le agarró la ansiedad y quería zarpar a toda costa hacia Punta, así que después de solicitar permiso especial en la prefectura de Truville porque el puerto estaba cerrado, nos largamos con proa a isla Flores ciñendo con poco paño, de alguna manera tratando de aprovechar un frente macho que había reventado a la noche y que estaba rotando lentamente al sur, yo la verdad que muchas ganas no tenía de salir, porque las olas pasaban por sobre la escollera y unos cuantos pesqueros habían entrado a buscar refugio.- También vos, salir con ese tiempo.- ¿Para que hablás si no sabés lo que voy ha decir? – Bueno Teto, no te enojés con el Guille, hace un rato me estabas cargando vos a mi.- Está bien ¿pero me dejan seguir contando o no? – Nadie te dijo que no, somos todo oídos.- Me tiré a salir con el objetivo de que el temporal nos lleve para el este como por un tubo ¿no me digan que nunca hicieron eso? – Por favor, para ir para el Este es la clásica, pero obviamente para mandarse esa corrida hay que salir con por lo menos un compañero en el que se confía, que se la sepa todas.- Tenés razón Capi, pero bueno, nadie es perfecto, al salir por la boca entre las dos escolleras, las olas ahí mismo ya parecían montañas, los rociones pasaban limpios por encima de la escollera ¿pero me pueden creer que no me di cuenta de la deriva brutal a la que éramos sometidos? – Lo de siempre ¿estabas timoneando vos? – Negativo, me tuve que ir a proa a achicar el paño mas de lo que estaba, y perdí mucho tiempo en eso porque el agua me tapaba, no me daba tregua, y mientras tanto el tipo no alcanzaba a orzar lo necesario, porque aparentemente no le daba, en realidad no sé bien que es lo que pasó, porque el trabajo en proa no me permitía saber lo que estaba pasando, de todas maneras yo sentía que cada tanto el barco se le quedaba parado.- Bueno, pero en definitiva se iban de ronza, y vos trabajando en proa no te dabas cuenta.- A mí en la proa los paquetes me pasaban por arriba, al tipo que timoneaba le indiqué un rumbo bastante mas cerrado, que orzara todo lo que podía, y me fui a luchar con la vela de proa, no me acuerdo exactamente, pero seguro que unos treinta grados mas orzado de lo que daba a Flores.- Se ve que no te cumplió con eso.- Eso no lo sabré nunca, pero el hecho es que mientras nos llevaba el viento, le pasamos por arriba al bajo Sara, y a todas las piedras que hay por ahí.- ¿Como te avivaste? – Cuando termino en proa me voy adentro, estaba empapado y extenuado de los golpes, me saco la chaqueta de agua y me seco un poco para ir a la mesa, mientras tanto el timonel me grita que ve una boya a proa por estribor.- Ahí ya te entraste a fruncir.- Me quedé helado, porque la única boya en el camino a Flores desde Buceo es la que marca las aguas libres al sudoeste del bajo Sara.- Saliste a agarrar el timón.- No, traté de mirar para divisar la boya, pero afuera los paquetes que venían no te dejaban ver nada fuera de la chubasquera, y no me quise mojar de nuevo, entonces me quedé adentro y pensé que podía tratarse de otra boya, que se yo, podría haber sido, como en esa zona los uruguayos con las obras de la cañería de la cloaca te ponen a cada rato algo nuevo.- Te quedaste adentro a confirmar la derrota.- Eso, entre el baile y los golpes de la marejada le tomo una marcación a Isla Flores y ubico esa linea en la carta, y me doy cuenta de que ya estábamos del otro lado, me acuerdo que miraba la carta como cloroformado mientras se mojaba con las gotas que caían de mi cabeza, no lo podía creer, y realmente de solo recordarlo se me ponen de nuevo todos los pelos de punta.- ¿Y que hiciste? – Me puse a comprobar todo de nuevo porque no lo podía asumir, no lo quería reconocer, y una que vez que me convencí de lo que había pasado me quedé ahí, lo primero que se me ocurrió era salir a retarlo al timonel, pero le gritaba desde la cabina y no me alcanzaba a oír con claridad, además no alcanzaba a hacerse una idea de lo que le quería transmitir, así que después de un rato me di cuenta de que era inútil y pensé que en una de esas a mi también me hubiese pasado, porque la verdad que la galerna que soplaba era imponente, así que me quedé quieto y de a poco me fui relajando.- Total, no ganabas nada, ya estabas del otro lado.- Así es, eso también lo pensé, así que volví a rechequear la linea de posición como cuatro veces, y cuando me tranquilicé me volví a poner todo el equipo de agua y una vez afuera se lo comenté a los gritos a mi compañero que estaba timonendo debajo de los rociones de agua.- Me imagino que tampoco lo podía creer.- Recién ahí cayó en la cuenta de lo que había pasado y se quedó tieso de la impresión, me juró una y otra vez que había orzado todo lo que pudo sin sacarle camino al barco, que se yo, acto seguido filamos escotas y derivamos hacia el este, por dentro de Flores obviamente, estábamos a unos dos tercios del camino entre Buceo y la Isla, y nos largamos para Punta barrenando a lo loco, mayor abajo, tormentín en proa, viento a la cuadra, con un cielo celeste espectacular y el mar blanco de espuma, total, hasta Punta Negra había agua a rolete, como para correrse tranquilo cualquier temporal.- ¿El agua estaba marrón o verde? – Totalmente azul y salada, y los paquetes no te cuento lo que eran.- ¿Miraste el ecosonda? – Me acuerdo que lo controlamos con la carta, y era una barbaridad, había crecido fácil un par de metros, por eso no nos hicimos torta contra el bajo Sara, así de sencillo.- Si uno lo piensa, el barbeta efectivamente es náutico.- De eso no tengo la menor duda Guille, pero es bueno recordar aquello de que la confianza mata al hombre, y embaraza a la mujer, como dicen.- Je je, así es Fede, como ya las pasaste todas te confiás demasiado, no tomás los recaudos de principiante pasando a años luz de las cosas peligrosas, y justo ahí es cuando te convertís en picapiedra, en una de esas arriesgas demasiado y terminás dándote la piña.- En general estos avatares les terminan pasando a los que navegan mucho y largo.- La omnipotencia.- Claro, un tipo novato ni siquiera hubiera salido con ese tiempo, se quedaba en el club y esperaba que calmara.- Además en todas estas cuestiones está el tema del cansancio, la impaciencia por llegar, el no poder armar tripulaciones congruentes o suficientes, no contar con el material apropiado para navegar en zonas que no se conocen, hay varios factores de estos que combinados pueden llevar a un accidente fatal.- El confiarse demasiado, muchas veces nace de un cócktel de motivos, de la impaciencia, del agotamiento, de la interacción sicológica entre tripulantes, todas combinaciones peligrosas, bastante mas frecuentes a bordo de lo que en general se admite.- Por lo que yo sé, cuando uno habla con navegantes en tierra, muy pocos son los que están dispuestos a reconocer que en mas de una ocasión se han quedado dormidos en las guardias.- ¿Sabés a cuanta gente la he visto palmarse? – Es muy común, muchísimo mas de lo que se pueda pensar, y tiene razón el Capi, no he visto a nadie que hable de eso, que esté dispuesto a admitirlo.- Esas cosas las podés hablar solamente con aquellos amigotes que navegaron con uno en viajes largos, o que participaron de la misma peripecia.- No creas, yo conozco un tipo que estuvo conmigo en una bastante fulera, que de tan fabulador que era se contaba las alternativas de ese viaje en forma completamente diferente a lo que había sido, incluso lo hacía en presencia mía.- Para no creer.- A mi no me extraña para nada, por ejemplo, doy fe de que lo he escuchado a un piloto en el círculo, de esos bien pajarones que dan clases, que se las saben todas, decir que para él nadie debe dormirse al timón, que eso es inadmisible.- Es lo que te digo, opinan de cosas de las cuales no tienen la menor idea.- Che, cambiando de tema ¿ustedes armarían tripulaciones mixtas en cruceros largos? digo navegando por zonas no del todo turísticas, en donde puede haber mal tiempo, donde hay que trabajar constantemente.- ¿Vos decís con mujeres? – No, con marcianos, ¿con que otra cosa puede ser? – Bueno, que se yo.- Dije tripulaciones mixtas.- Depende, si van varios matrimonios que se conozcan, o parejas, no le veo demasiado el problema.- ¿Y tripulaciones mixtas mezcladas? – Conozco cada cuento de esos, yo no lo hago, por las dudas me abstengo.- ¿Vos decís por los tipos, que se ponen babosos? – No te quepa la menor duda Guille, vos ahora mismo, imaginate con nosotros tres, que ya no somos ningunos jóvenes, que nos conocemos bastante bien y que venimos gozando tranquilamente de este crucero, poné a una mujer a bordo en este momento, por mas conocida que sea de alguno de nosotros, o amiga, o lo que sea, y te aseguro que empieza a cambiar  todo radicalmente, por de pronto se termina la paz.- Una mujer joven.- Obvio, no vas a traer a tu abuela, que gracioso – Tiene razón el Capi Guille, enseguida te empezás ha hacer la croqueta, y comienzan los problemas, es como inevitable.- ¿Que es inevitable? – ¿Me estás gastando? la competencia entre los tipos, las tarzanadas, por ejemplo a quien le tocaría hacer la guardia con ella, de quien es mas simpático, y al final nunca falta el estúpido que se termina enamorando.- Y si la niña además de joven, es coqueta y provocadora, ni te cuento, suponete que sea la hija de alguno de los tripulantes, además con nuestro complejo de machos enseguida comienzan las demostraciones, las competencias absurdas, las insinuaciones.- Me han contado de casos, que tuvieron que entrar en algún puerto y finalizar el crucero, por que terminaron en una situación de tipo telenovela.- Entonces ¿las chicas no deben navegar? – No seas bobo Guille, no te pongas en feminista a defender causas ajenas, las chicas pueden navegar todo lo que se les cante, pero en particular arriba de este barco no, y en general pienso que es mejor que se armen sus propias tripulaciones.- Las nenas con las nenas, y los nenes con los nenes.- Tal cual, y no te mandés la parte haciéndote el ecuánime porque te he visto.- ¿De que me viste Teto? – De como te ponés baboso cuando mirás a las chiquilinas, cuando estamos en puerto.- Mirá quien habla ¿y a vos que te importa si miro o no miro? ahora resulta que está prohibido.- ¿Que te pasa Guille? hoy no se te puede decir nada.- ¿Ven como se ponen, se dan cuenta?, no hay una hembra en 100 millas a la redonda y ya están discutiendo, imagínense lo que pasaría, por ejemplo, si todos los tripulantes tuviéramos que estar afuera sobre cubierta porque a la nena de abordo se le ocurrió lavarse la colita en la cabina.- No va viejo, al tercer día están todos los machos de abordo con las neuronas dadas vuelta.- Tal cual, te cuento que a mí me ha tocado ver barcos en situaciones como esas, especialmente de paso por algún puerto en cruceros largos.- No te digo nada cuando el capitán se convierte en el baboso de turno, ella pasa ha ser la dueña del barco, de ahí en mas te podés despedir, a otra cosa, olvídalo.- Yo me acuerdo una vez en la marina de Angra dos Reis, que estábamos esperando un navegante que iba a venir de Buenos Aires, para llevar un barco de regreso al Río de la Plata, al lado teníamos un cuarenta pies brasilero con una pareja paulista de mediana edad, que me acuerdo que fuimos a saludarlos y nos pusimos a charlar, y nos llamó la atención de que la mujer del dueño no le quitaba los ojos de encima a un tripulante joven que tenían, y un día, no me acuerdo si a la segunda o tercera noche, antes de que zarpáramos, se armó tal batahola adentro de ese barco que nos despertamos y salimos a ver que pasaba, unos gritos impresionantes, y al final supimos que el dueño del barco presa de los celos lo agredió físicamente al tripulante, parece que lo alcanzó a lastimar, con la consecuencia de que el joven a su vez casi lo mata, me acuerdo que era tardísimo y vino media marina a ver lo que pasaba, incluso cayó la policía porque al dueño del barco lo tuvieron que internar de lo mal que había quedado, y al tripulante lo llevaron preso, encima la policía nos vino a preguntar.- Es inútil, las hembras jóvenes a bordo de un barco de machos, tienen el mismo efecto que llevar nafta, al menor descuido se arma, y peor si los tipos son medios veteranos.- Por eso Guille, ya que preguntaste aprovecho para aclararlo, aquí hay una sola regla al respecto, las mujeres en tierra o en otros barcos, en este no ¿estamos? – Está bien Fede, pero no necesitás decirmelo de ese modo.- Abro el paraguas antes de que llueva, yo sé por que lo digo.- He conocido barcos donde el tema era más flexible.- Lo que quieras, pero en este barco no, el que en tierra se quiera ir con una chiquilina se va por ahí, que ni se le ocurra traerla, y si se pone tan baboso que quiere desertar del crucero, yo no lo voy a parar, ni soy nadie para criticar, se viene a buscar sus cosas y se desembarca, pero para mi se terminó como candidato para otro crucero, punto.- Muy bien Capi, así me gusta, las reglas claras, las nenas en tierra y los marineros babosos a bordo.- Y a vos Guille ¿hay algo que no te guste? – No, estoy de acuerdo.- Chicos atençao, que de tanto hablar pavadas nos estamos acercando bastante a la costa, me parece que estamos en Ponta do Galeao, pero se puso medio neblinoso.- Mas que eso, sobre la costa hay bancos de niebla espesa ¿ves allá? – Que macana, lo único que nos faltaba para navegar cerca de la costa.- Non calentáseno ¿que apuro tenés? – Tiene razón el Teto Guille, la ansiedad por llegar, o la impaciencia, es el peor enemigo del nauta, de esa manera se cometen la mayor cantidad de errores.- Bueno Teto, dame el timón.- Tomá Guille, ya no queda nada de viento, pero miren, no se puede creer, esto es como una pared, desapareció la visual.- Prendé la máquina, y avancemos despacio en la neblina.- Teto, traete la corneta, que si se cierra del todo voy a tener que tocarla de vez en cuando por los pesqueros.- Acá está.- Lo dejo a mil quinientas vueltas, a unos tres nudos, ¿cual es el rumbo? – Estoy en eso Guille, esperá un poco ¿son las siete y media o mi reloj anda mal? – Son las siete treinta y dos.- ¿Cuanta agua tenemos? – A ver, diez y nueve, metros mas, metros menos.- Bueno Guille, ponele la proa al magnético de 35 grados y seguí a esta velocidad, tenemos unas siete millas a la Ihla de Coral, cuando estés llegando, a las dos horas a partir de ahora, estate atento, ahí ya la tendrías que estar viendo.- ¿Dos horas a tres nudos? – Eso mismo.- ¿Por donde la dejamos? – Por estribor, hay que darle un respeto de media milla, porque tiene algunas piedras.- ¿Tiene baliza? – Tiene, pero no te va ha servir de mucho, de día y con neblina.- ¿Siempre estaremos en 19 metros? – Mas o menos, ponele entre eso y veinte y dos, no te pasés de eso, si de repente se te achica y se va a 10 metros no te asustes, pero estarías muy caído a estribor y en ese rumbo te tragarías la isla, porque hay un laje muy grande antes de la isla.- ¿Entonces si de pronto se va a 10 metros le doy a babor hasta alcanzar otra vez los 20 metros? – Correcto, el paso de 10 a 20 metros o viceversa, según la carta se te tendría que dar bastante abruptamente.- Y después de la isla ¿cual es el rumbo? – De allí hacemos dos o tres grados, o sea casi al norte magnético, y son unas seis millas a Ponta dos Naufragados.- Bueno comprendido, anotalo todo en un papelito y pasámelo, que me lo guardo en el bolsillo del traje de agua.- Que macana la neblina que se armó.- Teto me voy a quedar de retén, para ayudarlo al Guille, andáte a dormir.- A la orden Capi, cualquier cosa me chiflan.

-Me parece que veo la isla, ya son casi las diez.- ¿La ves? – Esperá un poco.- ¿Que pasa? – No, que me asusté porque estamos bastante cerca.- ¿Pero la ves o no la ves? – Si, veo la silueta, es bastante alta, tiene como dos morritos.- Andá cambiando el rumbo, al norte magnético.- Lo que no veo es la baliza.- Pero si anoche la veíamos, ¿me estás cargando? – Si no me crees fijate.- A ver, tenes razón no se ve, en una de esas está tapada por unos arbustos y con la neblina peor.- Menos mal que no sopla.- Si soplara no habría neblina.- No creas, yo he visto soplar con neblina, no te digo una exageración, pero estar navegando a vela holgadamente con 15 a 20 nudos de viento y una neblina bien cerrada, eso me ha tocado vivirlo.- Yo también lo he visto, pero con viento al final tiene que limpiar.- Eso es cierto, pero mientras tanto, mientras el viento se lleva la masa neblinosa, puede pasar un buen rato ¿o no? – Puede.- Tiene que ver con el punto de rocío.- No me digas Guille, recién me entero.- Bueno, ya sé que fue una acotación media pajarona.- No me hagas caso.- Me juego a que esto es una capa de unos cincuenta a cien metros de alto, y arriba nuestro seguro que está brillando el sol con un cielo espectacular.- Quizás abra al mediodía, cuando estemos llegando a Naufragados.- Si no abre, nos vamos a tener que quedar afuera, o seguir para el norte, con esta neblina, no entramos.- Esperemos a que se de la lógica, y vaya abriendo.- A tres nudos estaríamos a las doce, sino limpia para esa hora.- ¿No querés cambiar? – Bueno, tomá la caña.

Un sopor calimoso pero fresco rellena el aire con un fino y traslúcido spray, presentando un entorno brillante, casi blanco, que hace imposible medir la distancia en que el ojo debe obligadamente detenerse. La única percepción definida la ofrece la superficie ondulante por sobre la que se deslizan, que en forma de círculo bordea ese reducido mundo, dando la impresión de navegar dentro del contorno de una esfera. La fuerte luz circundante hace que no existan sombras de ningún tipo, de manera que todo está brillante y homogénamente iluminado, causando una irreal impresión de estar suspendido en la nada. Ante la desorientación de los sentidos visuales, quedan aumentadas las percepciones sonoras, que se amplifican en el interior de los oídos, como si se estuviera navegando en un recinto cerrado, reverberando con un cierto eco el golpetear del agua contra el casco y el monótono sonido del motor.

– El Teto tiene puesta la cierra circular, no sabés como ronca.- Me parece que está abriendo un poco, aunque puede ser que de tanto mirar a la nada, se me esté creando una ilusión óptica.- Ya son casi las once, podría abrir.- Opino lo mismo Guille.- No hay caso, el barbeta algo tiene contra nosotros, no nos hunde, pero nos pone un montón de inconvenientes.- Eso es porque nos negamos a ofrecerle una ofrenda importante, sacrificar el vino de abordo.- ¿No se ve algo del lado de la costa? – A ver, me parece que tenés razón, se ven algunos contornos.- Mirá. – ¿Que pasa? – Allá, para arriba Capi.- Cierto, se ve el cielo azul, y el sol  ¡bien! está abriendo.- Tenemos hora y media de marcha desde la isla, tendríamos que estar muy cerca.- ¿Qué dice el ecosonda? – 12 metros de agua.- Mirá allá, eso tiene que ser Ponta, no me acuerdo, fijate o mejor alcanzame la carta.- Me parece que es Ponta da Pinheira.- Voy a parar  la marcha.- ¿Pasó algo? – Me parece prudente esperar un poco, que abra un poco más.- Voy a pelar un salamín.- Buena idea.- Acá en la carta veo una isla mas adelante, quizás sea aquello que estamos viendo.- Por eso paré la marcha, me parece que ya estamos muy sobre Naufragados.- Mirá eso que se ve ahí.- Es la costa Guille, no es la isla, es Ponta Pinheira, o como diablos se llame.- Ponta da Pinheira.- Eso, y me parece que veo la isla esa del papagayo o algo así.- Ihla do Papagaio, si, yo también la veo, justo le pega el sol ahora.- ¿Que te parece si le sigo dando muy despacio, a rumbo? – Estoy en otra Capi ¿no tenías hambre? – Parece que sigue abriendo, le doy a la máquina de nuevo.- Listo el salamín ¿te vendría bien un blanquito frío? – Por supuesto, ahora que me acuerdo ¿sabés una cosa? – ¿Que? – Nos olvidamos de conectar la heladera.- Que tarado que soy.- No Guille, el que se olvidó fui yo, estaba justo ahí cuando prendimos la máquina, pero bueno, conectala ahora.- Está abriendo, ahora se ve un montón.- Es lo que dije mientras buscabas el salamín.- Atrás de la isla se ve la costa oscura, allá.- Parece que se nos va a dar.- Hola ¿como anda eso? – Hola Teto, dormiste a lo loco.- Si, la verdad que quedé como nuevo, pero el parate de la máquina, y el nuevo arranque, me terminaron despertando.- Te sacamos el somnífero, y ahora te va ha tocar entrar.- A mi juego me llamaron, el que come y no convida.- Disculpá Teto, servíte.- Veo el contorno de la isla grande.- ¿Que isla grande? -¿Cual va a ser?, la de Santa Catarina.- Van a ver que después de dejar la Ihla do Papagaio por babor, de repente el agua se va ha ir como a veinte metros, hay una olla ahí.- Por ahora disminuye, estamos en nueve metros.- Esperá, y vas ha ver.- Allá arriba debiera haber una construcción, una especie de fuerte ¿no te acordás? – Ya lo vamos ha ver, nunca supe bien de lo que se trata, cada vez que vengo digo que voy a averiguar y después me olvido.- En esta bahía a babor, entre Pinheira y Papagaio Grande ¿se podrá  fondear? – Nunca entré ahí, pero parece un sitio seguro ¿la carta que dice sobre la profundidad? – Cinco metros, pero no aparece marcada como tenedero.- Atençao, la profundidad está aumentando violentamente, ahí a estribor está Ponta dos Naufragados, miren para arriba.- ¡Estamos en la olla de entrada, empieza el espectáculo señores! – No hay dudas, con la visibilidad mejorando rápidamente.- Si querés dame la caña Fede, que estoy bien descansado.- Tomá Teto, yo me voy a agarrar la carta, vos Guille si querés quedate a ver el panorama, pero sería mejor que te tires a dormir, después vas ha estar demasiado cansado.- ¿Como me voy a perder esto Fede? me quedo un rato, después en Floria duermo todo lo que se me canta.- Que verde se ve todo, es increíble, mirá esas palmeras allá saliendo de entre las piedras.- Esos son bananeros Capi.- Bueno no importa, lo que sean.- Las paredes parecen de granito, están verdes del agua y de la humedad.- Esta pared a estribor parece negra, es como un basalto lustroso, cubierto de musgo y plantas, con esa playita al pié.- Esta es la parte sur de la isla grande, entre Ponta do Frade y Ponta dos Naufragados.- Miren allá  a babor, como se ve la Ihla de Papagaio Grande, es un morro perfecto, rodeado de rompientes.- Bastante alto, impone respeto, pero no veo el fuerte.- Parece como si estuviéramos entrando por un paso de esos que uno leía en las historias de Salgari, guarda que en cualquier momento nos tiran con los cañones.- Cierto, es como entrar a un fiordo desconocido en tiempos remotos, un pasaje de mar entre acantilados que conecta con un desconocido mar  interior.- ¡¡Atençao meus piratas, prepárense para el abordagem!! – Al Capi, le agarró el entusiasmo delirante, encima en portuñol.- Insisto Teto ¿ahí no debería estar el fuerte, o la prisión, o lo que sea, allá arriba? – Tenés razón, es raro, puede que lo hayan demolido, para hacer alguna otra cosa.- ¿Y que cosa podrían hacer ahí? – Que se yo, no tengo idea, además tampoco estoy tan seguro de como era lo que se veía.- Parecía un fuerte.- Tiene razón el Guille Teto, la verdad que es raro, yo me acuerdo de haberlo visto.- En una de esas están por construir un hotel cinco estrellas en la punta del morro.- Quien te dice, no me extrañaría para nada.- Esta pared acá a estribor, parece que se te cae encima, debe tener como 100 metros, estamos en la penumbra.- Mas Guille, calculo que debe tener bastante mas que eso.- Parece un desprendimiento del continente, como si con un cuchillo gigantesco hubieras cortado la piedra y separado la isla, con montañas y todo, y allí se formó este pasaje.- Voy a darle mas revoluciones a la máquina, tenemos una corriente importante en contra.- ¿A cuantas estás Teto? – Como a 2000, y mirá la pared a estribor, apenas nos movemos, y el velocímetro marca como tres y pico de nudos largos.- Se ve en el agua, con solo mirar como pasan algunos restos vegetales, ¿ven allá esa rama? – Y además, me parece que nos empuja violentamente a la costa.- Muchachos, allá está la mayor profundidad del paso, como 22 metros.- Miren esta islita acá a babor, apareció ahora, de repente.- La carta no dice como se llama, es bastante baja.- Pongámosle papagayo chico.- Eso, papagayito.- Como saltan los peces, el agua es bien verde y además transparente, a pesar de estar todo en sombras.- Allá adelante veo la salida, y la luz del sol.- Cierto, y además se ve la costa que se abre por el continente, a ver dejame ver la carta por las dudas, que eso allá a babor me parece que es todo bajísimo.- Lo que no veo es la baliza, tendría que estar.- Debiera estar por acá a estribor.- ¿No les parece raro? – ¿La habrán venido a sacar para repararla, mientras veníamos? – ¿Porque decís eso Capi? – Porque también la vimos ayer a noche, cuando tomamos una enfilación con la Ilha de Coral, se veía una segunda luz y coincidía la frecuencia.- En este lugar los 20 metros de profundidad llegan casi hasta la pared, estamos justo en el extremo sur de la Ihla de Santa Catarina.- Cuidado Teto con la corriente, no tan cerca.- Cantame el rumbo que tendríamos que hacer, que no veo nada que me oriente para allá adentro, a proa.- El rumbo a la Ihla dos Cardos, es de, haber dejame hacer el cálculo, 350 grados magnéticos, en realidad un gradito mas.- ¿Ihla dos Cardos  dijiste? – ¿No te acordás? – No me puedo acordar de todo Fede.- ¿La llegás a ver? – Negativo, veo la costa que sigue allá a lo lejos, mas bien a babor.- Se te confunde en el deslumbre contra la costa del continente Teto, la isla es muy chica, pero no sigas al rumbo que te indiqué.- Ya me parecía que no podía ser, me acuerdo que había que seguir la canaleta cayendo mas al oeste ¿no es cierto? – Buena memoria Teto, hacete un rumbo de 330 magnéticos ¿a que velocidad estás ahora? – Tres nudos.- Entonces seguí a 330 grados por exactamente, por favor Guille, ya que estás ahí alcanzame la calculadora.- A la orden Capi.- A ver, me da 18 minutos, no te pases por favor, mas vale quedate corto.- Atençao, salió el sol, estamos saliendo de la sombra de los morros.- Callate Guille por favor ¿Fede, a cuanto está la isla? – A una milla y media aproximadamente, pero por la vuelta que tenemos que hacer, serán dos, ponele.- La tendría que estar viendo ¿porque no me das una marcación límite? – La estoy viendo Teto, no te preocupes, dejá que yo te la marco constantemente, vos prestá atención y timoneá a rumbo, por favor.- Yo tampoco la alcanzo a ver.- Miren ahí a babor como cae la costa y se pierde a lo lejos.- Esta entrada es grandiosa, y ahora tenemos una especie de mar interior, rodeado de morros.- Un anfiteatro espectacular.- Impresionante.- Ahora la veo, a la isla del Cardo, o como se llame, un poco a babor.- Pero no puede ser, alcanzame los larga-vistas Guille.- Como cambió la mano, ya no hay marejada de fondo ¿se dieron cuenta? – Recién ahora me avivo, justamente estaba pensando que algo me faltaba, que tranquilidad, y la corriente en contra desapareció.- El agua es bien verde.- ¿Cuanta agua hay Guille? – Seis metros ¿puede ser? – Puede, tenemos que prestar atención, vos Guille cantame cualquier variación del ecosonda.- Está bien Capi, pero te recuerdo que hace poco me mandabas a dormir y ahora resulta que soy imprescindible.- Teto ¿que hacés?, timoneá a rumbo por favor, dejate de romper la paciencia con el largavistas.- Disculpá, estaba tratando de ver la isla.- Allá está, donde estoy señalando.- Ahora sí.- Yo te estoy contando el tiempo, y además marcando la isla, así que tratá de concentrarte en lo tuyo, de conservar el rumbo ¿o querés que me haga cargo del timón? – No dejá, disculpame Fede, no me distraigo más.- Atención, el agua subió a 9 metros.- Vamos bien.- Ahora a la isla la veo a simple vista.- Es bien chica.- Es una piedra Guille, nada mas que eso.- Atento al rumbo Teto, por favor.- Me parece que ya tendríamos que estar Capi.- A ver dejame ver el reloj, bueno, viremos, ponele la proa a la Ihla dos Cardos, te tiene que dar unos 20 magnéticos.- Correcto, ahí voy, le doy a la isla, efectivamente, estamos en veinte ¿sigo así? – A muerte, y ahora viene el tema de la profundidad porque tenemos que cruzar la barra, Guille ya que estás ahí y no tenés nada que hacer, andá cantando en vos alta.- Está bajando violentamente, dos metros, ¡me parece que estamos tocando!.- Hay que darle Guille, a muerte como dijo el Capi, es la barra, abajo hay arena y fango.- ¿Y si nos quedamos? – Mala suerte, esperaremos hasta que suba.- Pero según la corriente que tuvimos en la entrada, me parece que está bajando fuerte.- No te pongas pesado Guille, tenemos mas o menos media milla, un poco mas y ya estaremos del otro lado.- Nos vamos arrastrando con todo ¿le pongo mas máquina? – Ponele Teto, si te hace feliz.- Apenas nos movemos.- Bueno, permiso, me voy a descargar la vejiga en la laguna de Floria.- Al Capi se le ocurren estas urgencias siempre cuando la cosa está crítica.- Lo hace para disimular.- ¿Está prohibido hacer un cambio de aguas? – La isla ya se ve bien clarita.- ¿Tiene una baliza Capi? – Afirmativo ¿la alcanzás a ver? – No ¿pero que diablos pasa con las balizas? – En una de esas levantaron todas para poner nuevas.- ¿Estás mamado? eso no se hace nunca, las reemplazan cuando traen las nuevas, pero no te dejan un peligro sin balizamiento, eso no existe.- No sé que decirte.- Acá a babor se ve una playa, y eso allá son rompientes ¿las ves? – Estamos muy cerca.- Ahí estaba el peligro ¿se dan cuenta pelandrunes? esa es la Ponta do Massiambú, como se puede leer en la carta.- Nos vamos arrastrando, pero debe ser muy livianito el fondo, porque igual algo avanzamos.- Dejame ver el reloj, por acá tiene que haber una canaleta, caé a estribor Teto.- ¿Estás seguro? – Afirmativo, unos treinta grados, veamos lo que pasa.- ¿Te parece tanto? – Hacé lo que te digo.- Hay mas agua, está subiendo.- Entonces es correcto, la canaleta la teníamos a estribor, al entrar nos habíamos pasado un poco.- ¿Sigo así? – No, caé menos, sacale 15 grados.- El eco se fue a 3 metros y sigue subiendo.- Esta es una canaletita que se llama Passagem, acabamos de cruzar por la Barra do Passagem.- Estamos en cuatro metros.- Teto, dale a la isla de nuevo, de a poco, vamos a ir tanteando la canaleta, bajá la máquina.- La isla se deja por estribor ¿no es cierto? – Afirmativo.- Cayó de nuevo a dos y medio.- No te preocupes Guille, la canaletita es como una víbora, según la carta hace algunas curvas, ¿a cuantos nudos estás Teto? – Dos.- Subió otra vez, ahora mas, se fue a cinco metros.- Estamos muy cerca ya.- Seis metros ¿puede ser? – Puede, me parece que ya tenemos que estar en la canaleta grande, que en dirección contraria a la que vinimos, forma una hoya antes de la barra.- ¿Le sigo dando a la isla Capi? – Vos dale Teto, a muerte, podés pasar al lado, acordate que la dejamos a estribor.

Ábrete sésamo, la gran puerta acuática que se ha abierto, y que se ha vuelto a cerrar, el océano ya no existe, el pasaje entre húmedas y sombrías paredes de granito, alfombradas por la diversidad vegetal, ha quedado atrás, y un verde mundo interior a la vera de un mar escondido, se va abriendo en su opulencia tropical, hacia un entorno azulado e indefinido, coronado por deshilachadas nubes blancas, que marchan lentamente hacia el sudoeste, sobre el fondo celeste de un mediodía luminoso. En la lejanía, unas cadenas montañosas que emergen de la omnipresencia verde, desgastadas y redondeadas en su muda antigüedad, aparentan contener a ese extendido espejo de agua, encerrándolo en un monumental anfiteatro natural, con excepción del norte, que se pierde en la bruma de un horizonte impreciso. Bajo el sol del mediodía se divisan solitarias playas doradas, entreveradas en una vegetación exuberante, que van destapando caletas y morros a medida que se avanza, y en la distancia, diversos afloramientos de piedra, se van adivinando entre los matorrales. La sensación de haber llegado a un paraíso perdido, abandonado en el tiempo, a la vera de una alfombra vegetal que lo cubre todo, recuerda un mundo impreciso y lejano, en los confines de la creación, estático en su impasible quietud, solitario en su brumoso espejismo. Y Fede absorto en semejante belleza, comienza a imaginar y a sentir voces de fantasmas, diligentes y atareados, pesados veleros bajo un sol implacable, cargados de esclavos y mercancías, la carne humana hacinada, temerosa y sufriente, metida en cubiertas oscuras y malolientes, y en las orillas, a sus futuros encomenderos esperando, veleros que llegan del norte llenos de nuevos colonos portugueses, trayendo ganado, herramientas, semillas, y sobre todo esperanzas, desde el levante lejano, detrás del horizonte, del otro lado del gran océano, y ligeros veleros de cabotaje que llevan soldados imperiales a bordo, de brillantes cascos y uniformes multicolores, despachados urgentemente al sur, esperando el tiempo, a raíz de los diferendos y conflictos con los españoles, y a los bandeirantes que llegan del interior con sus cabalgaduras, que buscan reaprovisionarse en las costas para volver a desaparecer en la inmensidad vegetal, y a los indios charrúas oteando desde la espesura el afanoso e incomprensible devenir de los blancos, y a tantas otras gentes aventureras desembarcadas en estas playas, que han sido y que ya no son, que han estado antes que él aquí viendo esta misma maravilla que ven sus ojos, enredados cada cual en sus sueños y afanes, y que han desaparecido, sumergidos en la foresta infinita, mas allá del tiempo y del espacio. Y su mente se le escapa del pasado, del marco tangible y asible a lo meramente humano y terrestre, para viajar allende los océanos del tiempo, mientras sus ojos abiertos se van pareciendo a los de un niño curioso, que a pesar de estar viendo ya no ve, que ya no percibe el detalle del entorno que lo circunda, y de pronto, se ve a si mismo, tomando conciencia de su condición creatural, sentado en el cockpit luminoso de un pequeño velero blanco, que surca las aguas tranquilas y doradas de un mar interior, perdido en los confines de su galaxia, flotando en el tiempo y en el espacio ilimitado del cosmos. ¿Cuantos panoramas semejantes, existirán a la vera de otras ignotas orillas, inmersos en lejanos y tibios mares? ¿Cuantas maravillas naturales se habrán generado sobre la superficie de algunos de los cientos de millones de planetas, que seguramente albergarán la vida en nuestra vía láctea, bajo la luz y el calor de extraños y desconocidos soles? Enigmáticas criaturas pensantes, inmersas en su propio devenir, en sus sueños y anhelos, navegando en vaya a saber que exóticas naves, oteando el bello paisaje costero de algún continente florido y extravagante, viendo lo mismo que él está viendo en estos momentos, haciéndose las mismas preguntas.

– Te quedaste absorto mirando el paisaje.- Así es Teto, me perdí en mis pensamientos.- Ya estamos llegando a la isla ¿cual es el nuevo rumbo? – A ver, 340 grados magnéticos, subí un poco la máquina, ponela a 1800 vueltas.- ¿Vamos para el otro lado, no es cierto? – Correcto, nos vamos acercando al continente, nuestro objetivo se llama Ponta da Enseada. -¿Que distancia? – Son tres millas y un cable. -¿Sigo chequeando la profundidad Capi? – No hace falta Guille, según la carta lo peor son dos metros y medio.- Vamos a tener que seguir a máquina, porque lo que es el viento brilla por su ausencia.- ¿Que tal si comemos algo? – ¿A que velocidad te quedó Teto? – Tres nudos, un poco mas, pero insisto, no hay balizas.- Si, la verdad que es raro.- Bueno, dejémoslo ahí, igual no podemos hacer nada al respecto.- ¿Comemos algo? ya son las doce pasadas.- No rompas la paciencia Guille, preparate algo vos mismo, por lo menos abrite una de blanco, que ya deben estar congeladas.- Hagamos un arroz, le ponemos unos berberechos.- ¿Todavía hay? – Trajimos cualquier cantidad de latas, especialmente de almejas.- Me prendo.- Aquí está la de blanco, además traje unas galletitas, una porción de queso roquefort, y manteca para pisarla.- Agarrá el timón Capi, que tengo que reunirme con mi destino.- Bueno, esperá que me pongo el gorrito y me saco todo, porque no aguanto mas, la verdad que el sol está pegando muy duro, después ayudalo al Guille con el arroz.- Chicos, el roquefort pisado quedó echo un poema, servite Capi.- Gracias, fijate en la carta Guille, me parece que veo una punta que tenemos que pasar antes de llegar.- A ver dejame ver, si efectivamente, se llama Ponta dos Cavallos, es parte de ese morro que se ve ahí, que tiene como 400 metros.- Me parece que la estoy viendo destapar costa, alcanzame otra galletita bien cargada, y servime un poco mas de blanco.- A la orden, mirá como se ven las rompientes acá a babor.- Bueno, soy otro hombre.- ¿Todo bien con la digestión? – Perfectamente Guille, perfectamente.- Teto, ¿me ayudás con el arroz? – Mirá, sos tan inútil con la cocina, que mejor lo hago yo solo.- Es que, estaba dudando si usar agua del tanque o no.- ¿Me estás cargando? – No ¿porque? – Pero por favor, estamos navegando por aguas interiores, cualquier cantidad de deshechos van a dar a este mar interior, Floria es una ciudad grande, además si estamos por llegar ¿cual es el problema de gastar agua? – Dejate de hablarme como a un niño de escuela, en definitiva ¿cuanto le ponés de arroz? – En la cazuela ponele unas dos tazas de estas, no pará, ponele una taza y media.- ¿Y agua, cuanta? –  Dame Guille, ni un arroz sabés hacer.- Vos decime, y yo lo voy haciendo.- No gil, así no, primero pasale un diente de ajo al fondo de la cazuela, después un chorro de aceite de oliva, después lo ponés sobre el fuego hasta que se fría un poco el arroz mientras lo vas revolviendo, y recién ahí le echás el agua, que mejor es haberla puesto a hervir en la pava, previamente.- ¿Tanto lío para hacer un arroz?, mejor hacelo vos y yo miro.- ¿Y para que vas a mirar, si es total y absolutamente inútil?  Que agresivo ¿porque me decís eso? – Porque nunca terminás de aprender.- Es que vos tenés suerte, se ve que las mulatonas te enseñaron bien.- No empecemos.- ¿No es así? – ¡¡Hay!! carajo.- ¿Que te pasó? – Me quemé tarado, por escuchar tus gansadas.- Eso te pasa por mandarte la parte de que sos el gran cheff de cocina.- No tarado, sos vos el que me pone nervioso.- ¿Tanto te gustan las mulatonas Teto? la verdad que no me lo imaginaba.- No es eso, sino la connotación que le das al tema.- ¿Que connotación? – Decime que comiste hoy, estás súper-denso con tu fijación.- ¿Que fijación? – ¿Cual va a ser? la de las mulatonas.- Estás equivocado, no son muchas, es una sola, bien querendona, vos mismo se lo explicaste al Capi. – Che Capi ¿me podés sacar a este plomazo de encima? – Guille, cantame la profundidad.- Tres metros Capi y aparentemente estable.- ¿Que le pasa al Teto? – Se quemó el dedo, por pensar en las mulatas querendonas de la costa.- Que sabrás vos de mulatas querendonas.- ¿Viste Capi? se cree que es el matador de la costa brasilera, como vino tantas veces.- Es que el Teto, tiene experiencia.- No quiere contar nada de humilde que es, o  terror das macacas.- Vos cargame nomás, dime de que alardeas.- Sonamos, se me enojó el Teto, mejor me voy al cockpit a ver el paisaje, sino hoy me quedo sin comer.- Ya que estás ahí Guille, abrite otra de blanco, tenemos Ponta dos Cavallos casi al través.- A la orden Capi, voy a la heladera.- Hablando de eso, desconectala, que debe estar que revienta de fría.- Tenés razón, la botella de blanco está congelada.- Sacala al cockpit, y andá abriéndola, que la dejamos al sol.- Ya que estás pajaroneando por ahí Guille, ubicame dos latas de almejas que el arroz ya va estando.-¿Estaban debajo de la cucheta de estribor? – Ni idea, yo no las estibé.- Aquí están, esperá que las abro, alcanzame el abridor.- Tomá.- Servido el cocinero.- Esto va a quedar muy bien, dame un poco la botella de vino blanco que abriste, que le echo un chorro.- Ya va estando Capi, Teto le está dando el toque final.- Guille, en vez de hablar hacé algo constructivo, alcanzame los platos y los tenedores.- Acá están.- Que coma primero el timonel.- Tomá Capi, servite.- Gracias, que buena pinta que tiene esto, bueno muchachos, llenen los vasos y brindemos por estar aquí.- Sí, eso, brindemos.- Miren lo que es este paisaje, no me digan que no valió la pena venir, todos estos días en contra del viento y de la corriente, remontando miles de millas hasta acá, aunque más no sea por gozar de este instante.- Salud Teto, vení, brindemos por la amistad.- Skoll  a la muchachada, la verdad que es un gusto navegar con ustedes.- Es recíproco Guille.- Que grande, la verdad que son un lujo ustedes dos.- Bueno, concentrémonos en la derrota, nos faltarán una milla y media para Ponta da Enseada, mas o menos.- Es eso que se ve en la proa ¿como se llamaba? – Recién lo dije Ponta da Enseada.- Es alta también, mirá el morro ese.- El que se ve atrás tienen como mil metros de altura, fijate en la carta, y en la ponta hay mucha agua, como siete metros.- Y nosotros estamos como en cinco, esta es la canaleta grande que va hasta las islas esas que están en medio del camino a Floria.- Veo que te acordás bastante.- Bueno, pasen los platos, que voy a lavar.- ¿Hay alguna objeción de que me tire un rato? – Preguntale a Guille, que no durmió nada.- Y eso que le dijimos.- No, andá a dormir Teto, que yo me lavo los platos y me quedo con el Capi.- ¿En serio? mirá que si seguís sin descansar te nos vas a caer agotado.- Andá a dormir, yo después te aviso.- Como quieras.

Embargado por el silencio, Guille comienza a ser conciente de que siente como una presencia extraña en el ambiente, como si el entorno le produjese euforia, o el aire fuese mas diáfano, como que el respirar fuese mas fácil o mas liviano. Además tiene como una idea de que los colores se ven mas brillantes, especialmente el agua y el cielo, a pesar del deslumbre que causa el sol al reflejarse en todas partes. Y de pronto siente que le vienen unas ganas locas de reírse, una especie de necesidad imparable, una alegría compulsiva que le sale desde lo mas profundo, que se apodera de todo su ser, como aquel que va a realizar una picardía en secreto, y se ríe para adentro anticipando su efecto resultante, algo así como el efecto evanescente que experimentaría una persona sana al aspirar oxígeno de una mascarilla.

– Hola Capi, sabés que tengo una sensación como si hubiera tomado de más.- A mi también me pasa ¿estas mareado? – No, estoy como eufórico, me parece que el aire está mas limpio o que los colores son más brillantes.- Puede que hayamos estado muy enfrascados en la conversa, y de pronto nos conectamos nuevamente con este entorno impresionante.- Podría ser, como que de golpe volvemos ha ser concientes del medio que me rodea, pero igual, no me siento normal, me parece que algo nos está afectando.- Bueno Guille, de alguna manera es como lo que vinimos hablando, durante todos estos días, en realidad no sabemos.- Todo lo que vos quieras, pero muy tranquilo no me deja saber eso.- El día es increíble.- Hay un reflejo propio de la alta montaña.- Lleno de ultravioletas.- Menos mal que nos trajimos unas buenas gafas.- Elemental.- Dame el timón que sigo.- Tomá ¿me trajiste el protector? – Pará que lo tengo en el bolsillo, acá está.-¿Todo bien con el acto litúrgico? – La meditación trascendental.- Por eso te pregunto ¿todo bien? – No sabés, una experiencia espectacular, casi mística te diría.- Es que no me digas, el tema es importantísimo, de alguna manera crucial podría decirse.- Coincido, especialmente navegando.- Pero lo más importante es que todo funcione fisiológicamente en forma satisfactoria, que todo sea expulsado como corresponde.- Eso es absolutamente vital.- Si andás descompuesto, la cosa cambia, las vivencias se trastocan, la existencia se resiente, y todo cambia, ya no es lo mismo.- No solo se trata de expulsar simplemente un pedazo de tu propia biología para afuera con todo lo que ello significa e implica, sino que todo el acto es en si mismo íntimamente central, si funciona satisfactoriamente da una sensación de bienestar inigualable, si funciona mal la vida se vuelve insatisfactoria.- Hay mucha gente con problemas.- Por eso, y a pesar de que este tema es bastante tabú, no por ello deja de ser de lo más crucial.- Normalmente las cosas importantes suelen taparse.- Se podría cambiar el famoso dicho y decir, dime como expulsas y te diré quien eres.- ¡¡Herr Professor!! me ha dejado apabullado con esa reflexión.- Bueno Guille, estuvimos horas dándole a la charleta, propongo parar el  tema, ya no da pra mais. – Son las cuatro menos diez de la tarde. – Estamos casi al través de la Ihla  do Largo, decime cuanta agua hay.- Aumentó, estamos en cinco metros de agua.- La cosa se hace larga, esto es una laguna.- Ahora si que estoy bastante filtrado.- Andá a dormir Guille, y despertalo al Teto, que yo sigo timoneando, pero necesito alguien que me acompañe con el tema de la carta, además me entró una modorra que se me potencia con el reflejo del sol, así que si no converso me quedo dormido.- Comprendido.- Antes de ir, decime el rumbo de acá a Florianópolis.- Esta marcado, son seis millas y media al mismo rumbo, a 29 grados magnéticos, redondo 30, pero la canaleta se va terminando y parece medio bajón mas adelante.- Andá a dormir Guille, despertalo al Teto.

Fede se queda pensando en la rapidez con que se ha pasado el tiempo, el estar llegando a esa meta que parecía tan lejana, como que fue ayer que zarparon, tantas millas navegadas que se han ido volando. Y lo embarga una cierta tristeza, al tomar conciencia del lapso de tiempo que ha transcurrido, inexorablemente, llevándose consigo vivencias entrañables, que ya son el ayer, que ya han pasado ha ser irrepetibles, que mañana solo serán recuerdos, retazos de vida que permanecerán sumergidas en la masa neuronal de los seres que han vivido juntos momentos intensos, cosas intangibles que a lo sumo podrán ser evocadas. Quien pudiera desandar esos trozos de existencia, volver atrás, revivir nuevamente el pasado de hace unos días nada mas, como si se apretara el pulsador de una reproductora de video. La inmensidad del mar, el desfile de las nubes, la diafanidad de los amaneceres, el devenir de las guardias, el chillido de las gaviotas, el silbar del viento, la inagotable marejada, la luminosidad de los cielos, el fulgor de las estrellas, la oscuridad del horizonte nocturno, los rostros sonrientes de sus amigos, ya todo está pasando inexorablemente, está comenzando ha formar parte del recuerdo, de ese mundo virtual propio, íntimo e intransferible.

– Ojalá consigamos un lugar en el muelle.- La última vez que vine, le dejé unas cuantas botellas de vino tinto al contramaestre, y el tipo se quedó contentísimo, si está puede ser que se acuerde.- Esperemos, porque la actitud autóctona respecto al porteñaje náutico, cambió mucho en estas costas brasileras.- Me acuerdo de como nos atendían antes, una amabilidad increíble,  ni siquiera te cobraban, y te dejaban usar todas las instalaciones.- Se ve que poco a poco se fueron avivando de la clase de gente que somos.- Es lo de siempre, en cualquiera de nuestros países vecinos que caigas, te das cuenta de la desconfianza subyacente que nos tienen.- Por algo será ¿no te parece? – Es el fruto de la eterna avivada porteña, nada mas que eso.- Disculpame ¿no tendríamos que estar viendo el puente hace rato? – Tengo un amigo que dice que en la náutica solo hay que tener paciencia, que todo llega, si uno no lo ve, hay que esperar, nada mas.- De acuerdo, pero insisto, hace rato que deberíamos estar viendo el puente ¿o no te acordás? – Si me acuerdo, coincido contigo, pero el hecho es que no lo vemos. – Que raro. – Todo llega en esta vida Teto, irremediablemente.- ¿Lo despierto al Guille? – No, dejalo que duerma hasta que estemos frente al club.- Uno de estos días, vamos a tener que establecer la fecha de la vuelta.- Estaremos una semana, mas o menos, dando la vuelta por el norte, hasta Ganchos, vamos ha ver como se nos da el tiempo, después volvemos a Floria, nos reaprovisionamos y nos largamos de nuevo para el sur. – Que lástima que no podamos seguir para el norte.- No queda tiempo Teto, lamentablemente todos tenemos que estar a fin de mes en Buenos Aires.- Como se nos fueron estos días, casi dos semanas, siempre de proa.- Con excepción de la paliza que nos ligamos en el Polonio, vinimos bastante bien, estuvimos en Buceo, dos días en La Paloma, la pasamos de primera ¿no te parece? – La verdad que estuvo bárbaro, pero no me refiero al viaje, solo pienso que es una pena estar acá y no poder quedarnos, como para gozarla un poco más.- Así es la vida Teto, en vez de pensar en lo que te perdés, disfrutá del presente mientras dure, en cuanto te acordés ya habrá pasado.- Esperá, que me voy a reunir con mi destino. – Eso es fundamental, te deseo que todo funcione perfecta y convenientemente.- Gracias Capi, se agradece.

Hay algo que a Fede le ronda en la cabeza y no puede darse cuenta de lo que es, hay algo que no le deja gozar totalmente del momento que está viviendo, el arribo al destino deseado, después de tantos bordes, remontando el eterno noreste. Y de pronto se le acelera el pulso, es como que piensa que está metido en un sueño, de que él, que está allí parado en el cockpit , no es él, que lo que está viendo no es la realidad. Pero sigue sin saber bien el porque o de que cosa se pone así, de que es lo que le llama la atención, sus ojos miran fijo en una determinada dirección sin mirar, sin concentrarse, hasta que de pronto oye a su compañero que regresa.

-¿ Y Teto, todo bien? – Todo bien Capi. -¿Sabés que son ya casi las cinco y media? -¿ Y que tiene ? – Que estamos entrando en la canaleta central y no veo el puente.- Es lo que te decía antes y no me dabas bolilla.- ¿Que me dijiste? – Que me parecía que se tendría que estar viendo el puente hace rato.- Ahora me doy cuenta de lo que me pasaba cuando me quedé solo, me estaba pareciendo de que algo faltaba.- Los dos tenemos la misma sensación.- Fijate el ecosonda.- Estamos en seis metros.- Indiscutiblemente está aumentando, la verdad que es raro todo esto.- Esperá que me fijo en la carta.- Seis metros, apostaría que tendríamos que estar entrando por el sur de la canaleta central, en la del puente.- Correcto, y además la profundidad sigue aumentando.-¿Y entonces, que es lo que pasa? – No se ¿te está dando vueltas lo mismo que a mí?  -¿Que cosa? – Que a la entrada no vimos ni una de las balizas, y ahora tampoco vemos el puente.- La verdad que no se que pensar. – Ahora que lo pienso, desde aquí debieran verse los edificios, incluso los autos por la ruta que va al aeropuerto, ¿te acordás? la que pasa por el club y va bordeando la isla.- No sé, ahora que lo decís, tengo una sensación como que acá no hay nadie, que mientras le dábamos a la charla cometimos alguna equivocación.- Me parece que el sol nos está afectando.- Despertalo al Guille.-¿Te parece? – Si, andá a despertarlo.

Fede se queda mirando absorto el panorama, mientras Teto trata de despertarlo a Guille.

– Guille, despertate, te llama el Capi.-¿Que pasa? – Venite al cockpit, o estamos delirando o algo raro nos pasa. – Hola ¿Que pasa Capi?  – Guille, no se, con Teto pensamos que nos parece raro todo esto.-¿Que les parece raro? – Vos pegate un vistazo a ver que te parece.-¿Que me tiene que parecer?  – El entorno, fijáte.- No se ¿que querés que te diga? – Que deberíamos estar llegando a Florianópolis, pero no se ve nada ¿no te parece extraño? -¿Que hicieron, se salieron de rumbo? – Estamos siguendo la derrota prolijamente.- Entonces vinieron mucho mas despacio.- Vinimos como antes, a velocidad normal.- Me despertaron para divertirse conmigo, que graciosos.- Guille, estamos tan desconcertados como vos, decime francamente ¿que es lo que debiera verse? – Fede, por favor ¿por que no me explicás en serio que es lo que pasa? – Que hemos llegado.- Pero, falta el puente, y la ciudad.- Estamos ya en ocho metros de profundidad Guille, justo en la canaleta principal, no hay otro lugar aquí adentro, de este lado de la isla, que tenga esta profundidad, con excepción de la zona de Ponta da Enseada que la acabamos de pasar hace unas cuantas horas.-¿En serio? – Mirá el ecosonda, y agarrá la carta.- Tenés razón, encima está aumentando, está en nueve, nueve y medio, ¿andará bien? – Que yo sepa nunca falló, además todo coincide, el tiempo transcurrido, las millas navegadas, los diferentes puntos notables que fuimos pasando, la angostura en que estamos entrando, todo es congruente con la carta, el rumbo, y la profundidad que marca el ecosonda, lo único que falta es la ciudad y el puente.- No sé que decirte.- Chicos miren, allá en frente, del lado del continente, tampoco se ve nada.- Ahí adelante, donde está la angostura esa, debiera de estar la fábrica de hielo y el embarcadero para los pesqueros ¿o no? – Paren un poco, no puede ser, insisto, ustedes dos me están tomando el pelo.- Guille, estamos igual que vos, no entendemos nada.- Pero entonces, acá tenemos que estar cometiendo algún error garrafal, no puede ser.-¿Que cosa? – Que no puede ser ¿vos que opinás Teto? – La verdad es que estoy tan sorprendido como ustedes, me da la sensación de que esto lo estoy soñando.- A mi se me ocurre que sigamos despacio, a ver que pasa, al final a algún lado vamos a llegar o veremos algo con que guiarnos.- Allá a proa está la parte mas angosta ¿la ven?, para mi allá adelante debieran estar los puentes.- No puede ser Teto, simplemente esto no está pasando.- Cuidado Fede, en proa hay algo flotando.- Me parece que es un tronco grande, o una planta.- Es un tronco, y bastante grande.- La profundidad está aumentando violentamente, se fue a quince metros.-¿Y entonces Guille? -¿Que pasa? – Digo ¿donde hay un lugar tan profundo del  lado interior de la isla que no sea frente a la ciudad de Floria?  – No me preguntes así, como si tuviera que aceptar la situación, yo estaba durmiendo plácidamente y ustedes me salen con este divague, que sé yo lo que hicieron.- Guille, pensá un poco, desde Naufragados vos fuiste copartícipe de una parte importante de la navegada, digo desde allá hasta acá, y sabés que fuimos reconociendo cada punto importante de la costa, veníamos hechos una pinturita ¿o no? – Es ciero, además no es ninguna ciencia navegar por acá adentro.- Por eso, entonces no te enojés y hacé funcionar tu cerebro, te vuelvo a preguntar, leyendo los instrumentos y teniendo en cuenta lo que cada uno recuerda de haber venido en otros viajes y los datos evidentes de la carta, ¿no te parece que hay un solo lugar en el que podemos estar? – Es que no puede ser Fede, no puede ser, acá debiera de haber una gran ciudad, de los dos lados, del continente y de la isla.- Chicos, allá en proa con los largavistas, me parece que veo la isla esa que se pasa cuando se navega para el norte.- ¿Pero que es lo que está pasando? – No hay mas que vegetación tupida a los costados, la verdad que no se ve ni una sola casa, nada de nada.- Guille, prendé el VHF y llamá al Club por canal 71, o a la Capitanía do Porto por el 16, a ver que diablos pasa.- A la orden Capi.-¿Ves algo Teto? – No se ve nada, hasta donde da la vista hay solamente vegetación, árboles y mas árboles, ni un solo claro.- Che Fede, por el VHF no pasa nada, no hay nadie que conteste, ni se escucha a nadie.- Pero por favor ¿que carajo es lo que nos está pasando? – Voy a prender la radio.- La profundidad está en veinte metros y coincide con la angostura que estamos pasando.- Sigamos Teto ¿no ves nada con los largavistas? – Nada, tomá fijate vos por las dudas.- No se ve mas que árboles.- Para mi, al haber pasado esta angostura, empezamos a salir para el lado norte, ahí sobre la costa de babor debiera verse una linea de departamentos, esta playa que se ve ahí, es esta en la carta, se llama Praia de Fora.- Teto, no me hablés como si fuera un atrasado mental, estamos en otro lugar, no hay nada en las costas.- Disculpame Fede, solo digo lo que me parece, yo tampoco entiendo nada.- Está bien, no quise decir eso.- El eco está disminuyendo, se fue a diez y ocho.-¿Y Guille, oíste algo por la radio? – Negativo.-¿Que es negativo? – Que no se escucha nada, ni en AM, ni en FM, nada, solo estática, ruido de fondo.- Agarrá el timón Teto, que voy a comprobar que es lo que pasa.- Pero Capi, creeme.- Es para no creer, no hay ni un signo de civilización.- Tenías razón Guille, no hay nada en la radio, nada de nada, y en el VHF tampoco.-¿Alguno me puede explicar que es lo que está pasando? – No sé, la verdad que parece como que esto no es real. -¿Que querés decir con eso? – Los dos estamos pensando lo mismo que vos Fede, lo único que ahora Teto lo está tratando de decir en vos alta, algo nos ha pasado, no puede ser que estemos los tres delirando.-¿Pero que es lo que nos pasó, te das cuenta que no puede ser? – Paren, no nos demos manija, alguna explicación tiene que haber, a ver concentrémonos, recapitulemos.-¿Recapitular que? – Cuando entramos por Naufragados, debíamos haber visto por lo menos tres balizas, y no vimos ninguna ¿no se acuerdan de eso? – Tiene razón Guille Fede, a mi me parecía muy raro, porque la de Naufragados sobre la isla de Santa Catarina me la tengo bien registrada, y no estaba, y ahora que lo pienso, ni siquiera la base estaba, como si nunca hubiese habido nada allí.- Coincido, incluso me acuerdo de que no estaba el fuerte, ese que tenía que estar a babor entrando, sobre una isla.- Tenés razón, tampoco estaba.- No solo desde Naufragados faltaron las balizas, sino que antes también.-¿Cuando antes? – En la neblina, me acuerdo que estaba timoneando, y vos estabas mirándome desde el tambucho, y te comenté que en la Ihla esa, creo que se llamaba de Coral o algo así, tampoco vi ninguna baliza, y eso que pasamos al lado.- Cierto, se me había olvidado Guille, es cierto.- Pero yo si vi la luz a la noche anterior, de lejos, antes que nos diéramos el mamporro ese contra algo blando.- Entonces pasó algo, entre que vimos la luz, nos dimos ese golpe contra algo blando que nos paró en seco, y llegamos a la isla. -¿Que es lo que están tratando de decir? – No sé, lo que nos está afectando ahora Fede, esto de que aparentemente llegamos a Floria y no hay nada, ni balizas, ni puentes, ni casas, ni nada, que no hay otra cosa que vegetación.- Estas cosas no pasan en la realidad.- Que se yo, estoy tan sorprendido como vos, pero pensá que tenemos el mas absoluto silencio de radio.- Eso es lo que más asusta.- Ahora que me acuerdo, en el momento que nos dimos contra esa cosa blanda, a mi me pareció que había cambiado el cielo.- También me acuerdo de eso Teto.- ¿Vos también lo viste? – No, me acuerdo claramente de que te miraba desde adentro de la cabina y vi que estabas mirando al cielo, y me comentaste eso.- Ni caso que me hiciste. -¿Si hubiese sido al revés y yo te lo hubiera dicho a vos, me hubieras tomado en serio? – Fue una impresión instantánea, todavía se veían algunas estrellas. -¿Y  que fue lo que te pareció ver? – Como que las pocas estrellas que se veían de pronto cambiaron de lugar, y el crepúsculo cambió un poco de tonalidad, se hizo como mas claro, pero todo fue tan rápido, que me terminé convenciendo que se trataba de una jugarreta de mi imaginación.- Bueno muchachos, no sabemos lo que pasa, pero una cosa es segura, y es que algo nos está afectando porque los tres lo estamos viendo, así que tratemos de mantener la calma.-¿Que sugerís que hagamos? – Estamos detrás de la Ihla de Santa Catarina, al resguardo del mar abierto, busquémonos una bahía, para fondear al borneo en tres o cuatro metros de agua mas o menos, con el ancla arado y unos veinte metros de cadena, así dormimos bien tranquilos.- Eso, comamos algo, durmamos bien, y después vemos.- Mañana preparamos el gomón, y vemos que hacemos.-¿Y si vamos para la playa de Yureré?, en el caso de que se larga del norte tenemos la Bahía de Armaçao enfrente.- No Teto, es muy lejos, ahora busquemos un lugar para fondear por acá, que ya es muy tarde, mientras buscamos un lugar apropiado nos vamos a quedar sin luz.- Muchachos, pensemos con la lógica.-¿Cual es la lógica Guille? – Que se tiene que tratar de una equivocación, que en alguna cosa metimos la pata.- Está bien, podría ser, aunque no se me ocurre de que modo pudo pasar.

La noche sume en la más completa oscuridad al entorno vegetal, ni una sola luz se divisa en ninguna parte, solo la silueta de la floresta costera y los morros lejanos, que se recortan contra un firmamento repleto de estrellas. De la costa se escuchan diversos sonidos lejanos, que parecen provenir de animales, y una leve brisa del norte que hace rizar el agua y estremecer la espesura, trae consigo el frescor y el aroma del océano distante.

– La verdad que estoy muy cansado.- Nos comemos la sopa que está preparando el Capi y nos vamos a dormir.- El fondeo agarró bien, y con la cadena ni un huracán nos saca de acá.- Me parece que vamos a tener que montar guardia.-¿En serio Capi, crees que sea necesario? – Guille, andá al cockpit a sentarte afuera un rato, y tratá de comprender de lo que ven tus ojos y escuchan tus oídos.- Ya estuve, no necesito ir de nuevo.- Entonces te habrás dado cuenta que aparentemente no hay nadie acá. – Ni una sola luz , ni un solo ruido conocido, nada de nada, no se puede creer, afuera no hay una sola luz.- Por mas que lo repitas Teto, la realidad parece que no quiere cambiar.-¿Vos lo decís, porque mientras durmamos puede pasar algo? – Yo solo advierto que la costa está cerca, y se me ocurre que si nadie hace guardia, ninguno de nosotros va ha dormir tranquilo, yo me ofrezco para ser el primero, hagamos como las guardias en navegación.- Tiene razón el Capi Guille, si todo esto es una pesadilla pensá lo que pasaría si encima nos asaltan.- Además tenemos la luz de la cabina prendida, y con esta oscuridad ¿vos te imaginás como nos pueden estar viendo desde la costa? – Y el que se quede de guardia ¿como se defiende si pasa algo? – Traje un pistolón y una caja de cartuchos, además tengo una unidad sellada de esas de auto, que ilumina una barbaridad, por las dudas escuchemos algo, pero solo es para usarla si es absolutamente necesario, porque se chupa la batería a lo loco.- Bueno muchachos, no exageremos tanto, comamos la sopa y vayámonos a dormir.

Los tres compañeros comen la sopa sin hablar, sintiéndose como extraños y ajenos a la situación en que se encuentran, mientras un silencio agobiante se va apoderando del lugar.

– Ponete un cassette Guille.- Acá hay uno, Jazz go to College con Dave Brubeck y Paul Desmond ¿te gusta? también hay uno del Modern Jazz Cuartet.- Ponete ese uruguayo de la historia del tango, que es buenísimo.- Pongan lo que quieran, yo lavo la vajilla y me quedo de guardia, ustedes lo mejor que podrían hacer es irse a dormir ya, no den mas vueltas y apaguen la luz de la cabina, que estamos gastando mucha batería al divino botón.- Chau Capi, despertame cuando me necesites.- Lo mismo digo, chau buena guardia Capi.

Fede termina de lavar la vajilla, busca el pistolón y los cartuchos, coloca todo debajo de la chubasquera para que quede a salvo del rocío nocturno, conecta y desconecta la unidad sellada al toma del cockpit para probar si todo funciona, se abriga convenientemente y se acuesta de espaldas sobre el puente, mirando por un rato el titilar de la inmensidad estelar. De pronto siente un frío en el pecho, cuando se le hace consciente de que la Luna, que en estos últimos días estaba saliendo temprano en su fase creciente, no está, y mira instintivamente el reloj, confirmando en su mente que ya debiera de estar allí, bastante alta en el este. Del reloj, sus ojos se dirigen instintivamente hacia el compás, buscando reconfirmar los puntos cardinales en su mente, para luego volverse a elevar hacia donde debiera estar el satélite terrestre, pero no ve nada mas que estrellas y mas estrellas. Entonces se para sobre lo mas alto de la carroza, tratando de pisar con cuidado para no despertar a sus compañeros, oteando por encima de la negrura vegetal de la costa, y tampoco alcanza a divisar nada, estudia el firmamento, y comienza a reconocer las constelaciones, lo cual le devuelve un poco de tranquilidad pasajera. Una profunda angustia comienza a oprimir su garganta, a secar su lengua, mientras repasa mentalmente siempre de nuevo, los acontecimientos precedentes, e instintivamente mira por el tambucho hacia adentro de la cabina, donde ve los ojos abiertos de sus dos compañeros que lo están mirando desde la oscuridad.

-¿No están durmiendo? – Te estábamos escuchando.- Disculpen, como ya son casi las doce, me subí a la carroza para ver si se veía la luna en el este, debiera estar bastante alta ya.-¿Como debiera, no está? – No.- No te puedo creer.- Vengan a ver, está lleno de estrellas pero no hay Luna.- Déjenme de embromar, yo me quedo en la cucheta, cada vez que averiguamos algo mas es para enterarnos de algo peor, no quiero saber mas nada de nada.- Bueno, vení vos Guille, decime que te parece.- A ver, dejame ver, ahí se ve a Orión.- Correcto, y allá está Canis Mayoris con Sirius, y de este lado Taurus con Aldebarán, están todas, y en el lugar en que deben estar.- Menos mal, lo único que nos falta es la Luna en el este, por las dudas, dejame que lo consulto con el almanaque náutico.- Date el gusto, para mi no hay demasiado que consultar, pero bueno, usá solo la luz de la mesa por favor.- Dejame ver la longitud, tomo redondo 48 grados 30 minutos al oeste, y la hora universal a groso modo la hora local mas tres, me fijo en la tabla para el día de hoy, tengo un ángulo horario de Greenwich, a ver, le resto la longitud, esperá un poco.- No hay problema, pero te repito, me parece que todo ese cálculo es al cohete, si ya sabemos donde debiera estar.- Esperá Fede, de paso nos calmamos un poco haciendo esto, no hay la mas mínima duda.-¿Que la Luna no está en donde decimos que debería estar? – Tendríamos que estar viéndola, allá, muy nueva en su fase creciente.- Correcto, la tendríamos que tener en el estenordeste, mas o menos a una altura de sesenta o setenta grados ¿o me equivoco? – No no, lo que decís es correcto, pero la realidad es que no hay Luna, ni por allí ni por ningún otro lado.- Bueno Guille, por mas que le demos vueltas es inútil, por mas que lo pienso no le encuentro ninguna explicación lógica, quedate vos en el cockpit , yo no quiero saber mas nada, me tiro un rato.-¿Donde dejaste el pistolón? – Lo puse bien metido debajo de la chubasquera, y ahí sobre la bancada está el buscahuellas, que no tiene interruptor, así que si lo querés usar lo tenés que enchufar en este toma que está al lado del morse ¿lo ves? – Comprendido.

El silencio omnipresente vuelve a impregnarlo todo, de vez en cuando el ruido de algún pez que salta del agua, el monótono canto del bicherío subtropical, y el lejano aullar y rugir de lo que parecen animales. Guille de pronto se estremece entre la ensoñación y la realidad, como que percibe que hay algo nuevo, y sus ojos comienzan a buscar en la oscuridad, pero no registra nada que le llame la atención, mira instintivamente el reloj y se da cuenta de que se ha quedado dormido, han pasado mas de tres horas, y en ese momento se le hace consciente que hay un resplandor que proviene desde detrás de la negra espesura, que está iluminando el lugar, reflejando el contorno de la floresta en el agua apenas rizada. Instintivamente dirige su mirada hacia el cielo y para observar mejor se encarama sobre la carroza, para encontrarse con la Luna, que llena o casi llena, está en el este, detrás de la vegetación, aproximadamente a veinte grados sobre el horizonte. Escuchando sus propios latidos, que se le hacen conscientes en los oídos, trata de reprimir la angustia que lo paraliza y se sienta despacio, muy despacio, tratando de internalizar la realidad, con sus ojos fijos en las copas de los árboles, con las pupilas bien abiertas, mirando el platedo entorno de esa belleza salvaje, iluminada cada vez mas por la fría luz del satélite terrestre, que si no fuera por las increíbles circunstancias en las que se encuentra, traería consigo la paz y el sosiego de su espíritu.

-¿Pasa algo Guille? – Disculpame Fede, te desperté.- No, te estaba escuchando.- Pellizcame vos, porque yo ya lo hice varias veces y no se si estoy despierto o dormido.-¿Que pasa, te sentís mal? – Tenemos Luna casi llena, digo, la verdad es que ya se me pelaron todos los cables. -¿Donde, detrás de los árboles? – Si, si te subís a la carroza la ves.- Lo veo y no lo creo.- También podría ser que esté en fase menguante, quien te dice. -¿Que mas da? total.- Sí, la verdad.- Vamos de sorpresa en sorpresa.- Por mas que lo pienso, no puedo llegar a ninguna conclusión.- Es bastante insólito e inexplicable todo esto, y de la costa no viene ningún ruido, digo algo que aparente ser un sonido civilizado.- Para nada, tampoco ninguna luz.- Me resisto a creer lo que veo, me resisto a creer en mis sentidos, que sea yo el que está viviendo esto.- Ahora se me podrían aparecer los hombrecitos verdes, y te aseguro que no me sorprendería.- Tenemos que seguir manteniendo la cabeza fría.-¿Y como logramos eso Capi? – Apelando a la imaginación. -¿Mas de lo que nos está sucediendo? ni con el peludo mas espantoso te podés llegar a imaginar algo así.- No digo eso, tenemos que imaginarnos que es lo que podría estar pasándonos, tratar de comprender.- Vos lo decís como terapia, para no enloquecer.- Por una lado eso, pero por otro lado deberíamos asumir nuestra situación como es, y actuar congruentemente con ella.- Eso se dice fácil.- No me entendés, quiero decir que lo mejor es asumirnos como protagonistas.- Me parece que el que está delirando sos vos, somos protagonistas Fede, a la fuerza, aunque no querramos.- Justamente, tenemos que pasar de serlo pasivamente, a serlo activamente.- Explicame, porque la verdad que ya ni pensar quiero.- Guille, la única forma de sobrevivir a esto que nos está pasando, es adaptarnos activamente, con interés, como si fuéramos exploradores o algo así, con curiosidad, como si estuviéramos viviendo algo único, que quizás a ningún otro ser humano le haya ocurrido, o que si a algunos les ha pasado no pudieron volver para contarlo.- Vos decís que tiremos por la borda toda la onda con la que vinimos, que dejemos de lado las vacaciones y nos metamos en la aventura, positivamente, total, ya que estamos jugados.- Eso mismo, aplicando toda nuestra imaginación, y de paso tratando de reconstruir un andamiaje que de alguna manera nos permita desandar el camino, algo que nos permita volver atrás.- Entiendo lo que me querés decir.- Pensá, que seguramente habrá muchos científicos que estarían dispuestos a sacrificar sus vidas para estar en nuestro lugar, para poder vivir algo tan insólito como esto.- Viéndolo así, es cierto, además desde el punto de vista psicológico, sería algo así como tratar de escapar hacia adelante y tener una terapia de entretenimiento.-¿Sabés lo que estoy tratando de lograr en mi mente? -¿Que cosa? – Asumir de que estoy jugado, punto, de que de aquí en mas es otro capítulo, que debo vivirlo como mejor pueda, pero sobre todo con espíritu de aventura, con imaginación y curiosidad.- Querés obligarte a olvidar el mundo anterior.- Exactamente.- Fede estás delirando, esto no nos está pasando, estoy seguro que debe de haber alguna explicación, vas ha ver mañana.-¿Que vamos a ver? – No sé, pero estoy seguro que hicimos una equivocación, es obvio.- Ojalá Guille, ojalá sea así, andá a acostarte, yo la verdad es que no puedo dormir, me quedo un rato mas y después lo levanto al Teto.- No quizo saber mas nada y se borró, quedó frito, ronca como una marmota.- Hizo bien, suerte la de él que puede dormir en esta situación, chau Guille, cualquier cosa me despertás.- Chau Capi.

Fede se queda dormido profundamente boca arriba, tendido sobre la bancada del cockpit, enfundado en su traje de agua, cubierto por el rocío matinal, al tiempo que va clareando sobre la foresta oscura. También Guille y Teto descansan profundamente en sus cuchetas, cuando los rayos de luz, poco a poco, van penetrando en la cabina, dibujando sombras sobre los mamparos. Afuera, desde el corazón de la espesura vegetal que se despierta, un concierto de incontables aves, de bandadas de pájaros que surcan el cielo, se funde en una inagotable y estridente algarabía.

– El Capi se quedó durmiendo afuera Guille, ronca con todo.- Lo mejor es dejarlo ahí ¿está abrigado? – Está con todo puesto, incluso el traje de agua, y falta poco para que el sol le pegue justo en la cara.- Me voy a preparar el desayuno, me parece que nos hace falta a todos.- Tengo un hambre de locos.- Anoche no comimos casi nada.- Che Guille decime, ¿que pasaba con la Luna, que los escuchaba entre sueños? -¿No nos oíste? – Al Capi para nada, y a vos un par de cosas, de unos cálculos, pero me quedé dormido de nuevo, me acuerdo de que no la veían, o algo así.- Entonces aprovecho la ocasión para hacerte una pregunta.- ¿Que querés saber? -¿Vos te acordás de la última noche de navegación? -¿Que pasa con eso? -¿Había o no había Luna? – Claro que había ¿no te acordás? estaba en fase creciente, muy nueva, inconfundible.- Estaba pensando en otra cosa ¿en que sentido inconfundible? – Quiero decir que la vi, que era la Luna, me acuerdo bien. -¿Te acordás a que hora la viste? – Que se yo, algo así como a la medianoche.- Bueno, lo que sea, tenemos el almanaque que no miente, ya hice el cálculo varias veces.- No des tantas vueltas Guille ¿me vas ha decir lo que pasaba o no? – La Luna no estaba en donde debiera, ni tampoco en la fase que corresponde.- Guille, parala de tomarme el pelo.- Estoy hablando en serio.- ¿Pero que es lo que está pasando? – No se Teto, la cuestión que está saliendo mucho mas tarde, como cuatro horas mas tarde, y en vez de estar como estaba, muy nueva y en fase creciente, está casi llena.- Me podían haber levantado.-¿Para que vos también te quedaras asustado?, porque hacer lo que se dice hacer algo para que la realidad cambie, no podemos hacer nada, ninguno de nosotros.- En un momento casi me despertaron con las idas y venidas, pero me negaba a seguir escuchando las cosas incomprensibles que decían, como aceptando una situación que para mi no es -¿Como que no es? – Vos y el Capi, ayer, aceptaban que algo raro había pasado.- ¿No crees que algo raro esté pasando? – Nos mandamos alguna equivocación Guille, es eso.- Bueno, como sea, la cuestión es que dormiste como un lirón, y de esa manera por lo menos tenemos a uno de nosotros que está bien descansado, con todos los sentidos a pleno.- Me parece que el Capi se está despertando.- Justo, el agua para el café ya va estando ¿donde quedó la media? – Hola muchachos, me quedé dormido sobre la bancada, tengo la espalda dura como un palo.- Tanto romper la paciencia con las guardias, que el peligro de la espesura, que esto y aquello, y al final se queda dormido ¿te das cuenta Guille que ni en la palabra del Capi se puede confiar?- Dejalo que se quedó duro, venga Capi, hacete amigo, compartamos un rico desayuno.- Esperá un poco, que me mueva algo y se me desentumezcan las bisagras, además primero pretendo mandarme unos buenos orines en estas aguas ad hoc, mansas y  cristalinas.- Acá tengo unas galletitas, y un frasco de dulce de leche.- Gracias, pero tenemos que armar el gomón.- Esperá Capi, ¿cual es el apuro?, Teto tiene razón, primero sentémonos y tomemos un buen desayuno, luego pensamos sobre lo que nos puede estar pasando ¿te acordás de tu discurso de anoche? – Me acuerdo, tenés razón.-¿Que pasa con eso? – Que al Capi le agarró el síndrome de Indiana Jones o profesor Chalanger, y me quizo convencer de que nos tomemos esto como una aventura que vinimos ha buscar, es decir con toda la curiosidad y el interés que se merece, y que al mismo tiempo tratemos de olvidarnos de todo lo anterior ¿era así Capi? – Eso mismo, y no es un chiste, estoy hablando en serio, en vez de lamentarnos, dejémonos sorprender, supongo que no tenemos mas remedio, me parece.-¿Ya están delirando a esta hora de la mañana? les hizo mal mirar la Luna me parece.-¿Y que otra cosa se puede hacer Teto? con lamentarte no lográs nada, con negarlo tampoco, incluso podríamos estar peor.- Claro, siempre hay algo peor, también podés estar muerto.- Eso mismo, si partís de esa base todo esto es mejor, se trata de nada menos que de una aventura, así que tomémosla como viene, dejémonos sorprender, si vos no hacés un esfuerzo y no lo lográs ver de esa manera, te vas a volver loco, y seguramente que vas ha terminar siendo un problema para tus compañeros, es decir nosotros.- Entonces, basta de charla, armemos el gomón y veamos que hay en la playa, nos acercamos despacio y vemos que pasa ¿quien se queda abordo y quien viene? – A mí me da lo mismo.- Bueno, quedate vos Guille, eso sí, seguinos atentamente con el larga vista, cualquier cosa te hacemos señas.

Poco a poco, con la ayuda de unos remos, la pequeña embarcación inflable se va acercando a la costa, patinando sobre un espejo quieto que refleja el entorno verde. Fede y Teto observan la cerrada pared vegetal que bordea la bahía y la playa desierta que sigue su contorno, embelesados por la belleza y la paz de ese momento. No hay la más mínima señal que indique la presencia de seres humanos, ni basura, ni utensilios abandonados, ni marcas en los árboles, ni cosas flotando en el agua, nada de nada. Después de quedarse quietos por un rato, oyendo y observando, se deciden y tocan con el gomón la gruesa arena de esa pequeña playa llena de guijarros, quedando inmediatamente sorprendidos por la gran cantidad de enormes cangrejos, en algunos sitios el suelo literalmente cubierto por ellos, pululando por todas partes, incluso algunos que saltan a la vista por su desmesurada talla, y que de pronto, al observar la imprevista visita, salen de la arena caminando de costado por encima de sus congéneres, con sus grandes pinzas amenazantes y sus ojos saltones.

– Teto ¿alguna vez viste cangrejos tan grandes? – No.- Parecen centollas gigantes.- Mirá ese, es enorme, debe tener como medio metro.- No se puede creer. -¿ Vos te animarías a bajarte, caminando entre estos bichos? – Habría que tener unos borceguíes de seguridad, de esos industriales.- Busquemos un lugar mas apropiado, sino vamos ha terminar con los pies mochos.- Allá, hay como unas piedras ¿las ves? – Bueno, vamos.

En el mismo momento en que ambos se aprestan a tirar el gomón a tierra, buscando un lugar mas o menos libre de cangrejos, se oye desde la arboleda un fuerte y áspero chillido, seguido de un gorgoteo como de agua que pasa por una cañería con aire, y acto seguido aparecen unos animales de grandes dimensiones, como si fueran unos bisontes pero con cabezas alargadas, parecidas a las que tienen los jabalíes, con largos pelos que les cuelgan, con unos hocicos largos lleno de dientes, que después de irrumpir en la playa y unos instantes de vacilación, se dirigen resueltamente hacia ellos. Apenas tuvieron tiempo para reaccionar, salir de su asombro y meterse en el agua, empujando el gomón como si se tratara de la última vez que lo hicieran en sus vidas, escapando por milagro de aquellas bestias corpulentas, que se acercaban cada vez mas rápido, metiéndose en parte en el agua, y que sin lugar a dudas estaban en curso de agredirlos, seguramente con el propósito de morderlos o de comérselos. Nadaron un trecho y se subieron al bote, paralizados por el susto que habían pasado, jadeando y tosiendo por el agua que habían tragado en la intempestiva maniobra, mientras aquellas bestias extrañas seguían allí mirándolos, y al instante pensaron lo mismo, de regresar al barco lo antes posible.

– Vaya espectáculo que se mandaron, yo los veía desde aquí con el larga vistas y me parece que hoy nacieron de nuevo.- Muy gracioso Guille ¿los pudiste ver bien en detalle? – Me pareció ver una especie de búfalos, del  tamaño de unas vacas bien grandes, mas o menos, con pelo bastante largo.- Pero los búfalos, que yo sepa, no tienen un hocico tipo cocodrilo.- Ya sé Fede, estos tienen unas fauces impresionantes, que terminan en punta.- Si, pero lo que vos no pudiste ver desde acá son los dientes, que me parece que deben cortar como cuchillos, la verdad que nunca vi unos bichos como esos.- Yo tampoco, sinceramente.- Ustedes opinen lo que quieran, pero yo ni delirando estoy dispuesto a comprobar en carne propia si realmente son o no son peligrosos.-¿Pero ustedes que lo vieron de cerca, no tienen idea de lo que pueden ser? – No sé lo que opinará Teto, pero a mí me parece que son uno de esos cuadrúpedos que se desarrollaron y vivieron en la era de los grandes mamíferos.- Después de los saurios.- Sí, bastante después de la extinción de los grandes saurios.- No lo puedo creer, y sin embargo los he visto, esto es una pesadilla.- Guille, acordate de lo que te dije, olvidate del pasado y viví el presente, tratemos de entender y analizar lo que está pasando, nada mas.- Y eso que el Capi se olvidó de comentarte lo de los cangrejos, que sin una protección adecuada estás frito, ni te podés bajar.-¿Que pasa con eso? desde acá apenas le presté atención.- Teto quiere decir que son de un tamaño increíble, una centolla gigante sería como un hijito de estos.- Me niego aceptarlo, pero esto se hace cada vez más evidente.-¿Que es lo que se hace evidente Guille? – Que estamos en otra época, que esto podrá ser la isla de Santa Catarina pero hace muchos miles de años.- Cientos de miles.- Quizás millones.- Disculpen, pero ustedes dos están delirando.- No creo tanto Guille, está bien que estas formaciones son antiguas, pero supongo que en millones de años para atrás, la geografía habría cambiado drásticamente, acordáte del tema del corrimiento de las placas continentales, es decir que el lugar no sería coincidente para nada con las cartas que tenemos, y hasta ahora hemos visto que todo coincide, mas o menos.- O sea que podríamos estar entremedio de las glaciaciones mas cercanas, o algo así.-¿Me pueden escuchar un poco? -¿Que pasa Teto? – Ustedes hablan tan campantes de bichos raros, como si realmente ya supieran que es lo que pasó ¿me pueden decir que tomaron hoy a la mañana para estar divagando sobre gansadas prehistóricas, en ves de hacer algo? – Mirá Teto, estos bichos que vimos están extinguidos hace un montón de cientos de miles de años, de eso no te puede caber la menor duda ¿o sí? -¿Y eso que tiene que ver? – No me contestes con otra pregunta, esos animales que viste, igual que yo y que Guille con los largavistas ¿te parecen normales o que los tenés vistos de algún zoológico? – Vos ya sabés lo que te voy a contestar, no, nunca vi una cosa igual.- Creo recordar que vos tenés hijas Teto ¿nunca te pusiste a hojear uno de esos libros con figuras de animales de otros tiempos? – No soy ninguna bestia Fede, ya se lo de los dinosaurios.-¿Seguramente alguna vez fuiste al museo de La Plata, o no? – Un par de veces.- Entonces te tenés que acordar que además de los grandes saurios, que sin duda como fueron los mas espectaculares son de los que uno mas se acuerda, había una infinidad de animales menores.- Me acuerdo.- Bueno, entonces tratá de ubicarte, pero además pensá que estamos hablando de mamíferos Teto.-¿Y en base a que evidencia tengo que pensar eso? – Pero decime ¿vos dirías que se trataba de saurios o de mamíferos? – Que se yo, mirá lo que me preguntás.- Te lo vuelvo a preguntar ¿a vos te parecieron reptiles o mamíferos? –  Con esos pelos largos y todo, la verdad que a la piel de un cocodrilo o la de una iguana no se parecían para nada.- Por eso, yo creo que con esos pelos muchas dudas no quedan, son mamíferos, seguramente depredadores, y aparentemente bastante peligrosos.- A bueno, ahora me quedo mas tranquilo.- No seas pajarón Teto, estamos tratando de pensar, de comprender, eso no quiere decir que nos sirva para algo, de que eso nos ayude a escapar de la situación en que estamos.- Me resisto a aceptarlo, no pude ser que estemos en esta situación.- Los mamíferos tomaron la posta de la evolución cuando los saurios se extinguieron, desde pequeños como los ratones hasta inmensos y feroces, casi todos los grandes tenían en común cuatro extremidades, una corpulencia importante, y unas formas mas o menos típicas.- Habló el sabelotodo del Guille.- Es que es así Teto, Guille no lo dice para darse corte, jabalís, rinocerontes, bisontes, felinos, lobos, búfalos, tapires, osos, y quien sabe cuantos otros, son todos mamíferos, y cuando se trataba de carnívoros depredadores, estaban equipados con fuertes garras, y fauces poderosas, con montones de dientes ad hoc.- Me acuerdo vagamente de haber visto los dibujos de cosas como las que vos estás describiendo en un libro que tenemos en casa.-¿Y entonces? – Nada Capi, lo que pasa es que no lo puedo creer, me quiero ir de acá, esto no es para lo que vinimos.- Despertate Teto ¿o querés que te de una flor de patada en el traste, así te terminás de convencer de que no está soñando? – Vos cargame, que la pateadura te la voy a dar yo.- No te estoy cargando, estamos tan asustados como vos, lo único que tratamos es de sublimar nuestros miedos cambiándolos por una curiosidad alimentada artificialmente a fuerza de voluntad, huyendo para adelante, tratando de no mirar para atrás.- Teto, es lógico lo que te está diciendo Guille, pensá que vos y yo, podríamos haber terminado despedazados en la playa, tan simple y sencillo como eso, un solo mordisco que te hubiera alcanzado y quedabas ahí, escapamos por un pelo, de manera que estamos aquí abordo como si hubiéramos nacido de vuelta.- Si, la verdad que si uno lo piensa estuvimos a punto, mirá si en vez de estar justo desembarcando, nos hubieran sorprendido en la playa, cerca de los árboles.- Por eso te digo, no durábamos ni cinco segundos, somos como recién nacidos, hacéte a esa idea y entonces el presente te va a perecer mejor.- Me parece que vivir este presente, va ha significar estar en guardia permanente, en cuanto nos descuidemos pasamos a ser simplemente comida para el primero que nos tenga a mano.- El único refugio seguro que tenemos por ahora es el barco.- Y eso hasta cierto punto Guille, no sabemos lo que pueda haber en el agua.- ¡Tenés razón!, pensar que estuvimos metidos adentro, cuando escapamos de la playa.- Muchachos, ahora se me ocurre.-¿Que cosa Fede? – Tenemos que establecer algunas medidas de seguridad.-¿Como cuales? – Primero, uno de nosotros debería estar siempre de guardia, segundo, mover el barco lo mas que podamos, no quedarnos quietos por mucho tiempo, tercero, en cubierta moverse solamente con el arnés, cuarto, de noche tapar las ventanas para que la luz no se vea y atraiga la atención, quinto, usar el gomón solo cuando estemos seguros de que el agua está mas o menos libre, y eso solo es posible en aguas no demasiado profundas, sexto, si el gomón no se usa lo subimos y aferramos a cubierta.- Vaya que estuviste pensando.- No nos queda otra Teto, pensá vos también, la materia gris es la única ventaja que nos queda respecto a este entorno.- Lo más grave es el tema del agua, de la comida, del combustible, y del gas para cocinar.- Pensemos sobre eso mientras levantamos el fondeo y nos vamos.- Voy a levantar.- Ponete el arnés Teto, y siempre vigilando el agua, como es muy transparente se puede ver bastante bien.- Cierto, ya se me había olvidado.- Levantemos el fondeo, yo prendo la máquina, timonealo vos Guille.-¿Adonde vamos? – Volvamos primero a la angostura, midamos bien la profundidad, vayamos a recorrer de nuevo la bahía del club y después vamos para el norte, nos fijamos si están la boyas y balizas que marcan la salida al norte por las islas estas ¿las ves acá en la carta? especialmente la de Ratao Pequeno que es inconfundible.-¿Vamos ha hacer todo a motor? – Justo estaba pensando en eso mientras lo decía, mejor sería tratar de aprovechar al máximo la brisa esta, yo lo puse en marcha para cargar las baterías y darle un poco a la heladera.- Me parece que eso de la heladera lo vamos a tener que suprimir.- Coincido.- Listo Capi, todo el fondeo estibado, al ancla arado le pasé el pasador y en el agua no se ve nada.- Bueno vamos, suban la mayor.

Un velero blanco flota sobre el agua tranquila y traslúcida de un gigantesco estanque verde, que se desdibuja a lo lejos en un claroscuro de colores azulados y grisaseos, rodeado de la espesura subtropical, que como un manto, cubre la ondulante geografía desde los morros lejanos. El sol de la media mañana, calienta el brumoso ambiente que se va llenando de insectos de todo tipo, especialmente unos grandes tábanos, que parecen deleitarse ante los torsos desnudos de aquellos solitarios seres humanos. Aquí y allá los peces saltan fuera del agua, mientras diversas bandadas de pájaros realizan incansables acrobacias aéreas, y de la floresta espesa, emergen fuertes sonidos de aves ocultas, que le dan al ambiente un toque de soñolienta irrealidad.

– Aquí estamos en la angostura propiamente dicha, y el ecosonda marca como 28 metros.- Es inútil, por mas que me siga estudiado la carta hasta el cansancio, no le encuentro otra explicación, fijate vos Guille.-¿De qué cosa Capi? – Que no hay otra olla de tal profun-didad acá adentro, a ver, dejame ver otra vez el cuarterón, ese del almirantazgo británico.- Tomá, cuidado que no se te vuele con el viento.- Es lo mismo, no hay otro lugar en que podamos estar mas que donde creemos que estamos.- Allá, después de esas piedras, está la bahía donde tendría que estar el club.- Vamos para allá Teto.- Esperen, ¿porque no probamos antes de acercarnos bien a la costa, acá del lado del continente, que nos queda de camino? – Como quieras.- La isobata de los diez metros tendría que llegar acá donde estamos, a medio cable de la orilla, mas o menos.- Ya que estamos como los navegantes en épocas del descubrimiento, agarrá el compás de puntas secas Guille y medilo exacto con la escala del cuarterón.- A ver.- Bueno, allá voy, atento al ecosonda.- Pará Fede, no le des con tanto entusismo que nos pasamos, el ecosonda marca seis metros y según la carta deberíamos estar a menos de medio cable. -¿Y a cuanto estimás que estamos? – Que se yo Fede, muy cerca, tené cuidado porque el ecosonda se cae, estamos en dos metros.- La playa parece de pedregullo y también está llena de cangrejos.- Aquí debiera estar el embarcadero y la fábrica de hielo ¿no se acuerdan? y los puentes arriba nuestro.- Vayamos para el lado de enfrente.- Tiene razón Teto Guille, me parece que no tiene demasiado sentido, ya es como evidente en donde estamos.- De acuerdo, así no nos queda mas ninguna duda y nos largamos para el norte.- Mirá, tengo la sensación de que por allá no vamos a encontrar nada distinto de lo que ya hemos visto por acá, pero bueno, algo tenemos que hacer, vayamos enfrente y después al norte.- Aquí la vegetación parece mas tupida.- Estaba mirando la corriente, nos está  tirando un poco al sur.-¿Ustedes no tienen ni un poco de hambre? – Ahora que lo mencionás.- Demos la vuelta por la bahía del club primero, comprobemos las profundidades y las enfilaciones, y después, cuando no nos queden mas dudas, vayamos para el norte y comemos.-¿Y que comemos Capi? – Algunas latas con galletitas, hay muchas de sardinas, hemos comido poco de eso.- Yo después me pico una cebolla para agregar.- De eso hay poco Teto, así que te sugeriría que uses media y con cariño.- El eco se fue a cinco y bajando.- Que lástima que no tenemos un telémetro.- Guille, si quieren fondeamos acá, y nos tomamos unas marcaciones.- Como quieras Fede.- Ponete el arnés, y dale un poco de cadena para aguantarlo un rato nada mas, dejamos el paño arriba.- Está bien.- Teto alcanzame la pínula y cantame en cuanta agua estamos.- Acá está, estamos en cuatro metros, mas o menos.- Tratá de decírmelo mas exacto.- A ver, tres con ocho, tres con siete.- Fondo Guille, abajo, dale unos metros de cadena y listo.-¿No arriamos? – Casi no hay viento y la corriente nos acomoda enfachando.- Bueno ahí va, fondo.- Teto, alcanzame el escandallo, está al costado de la mesa de navegación, detrás del tablero de instrumentos.- Un escandallo.- Gracias, ahora venite y vemos si el ecosonda marca bien, porque esa era una duda que siempre me quedó, el Guille se queda un rato en proa aguantando el fondeo.- A ver, cada marca, es un metro supongo, y las otras son de medio.- Así es, dale.- Ahí va, a ver, tres con, no se fijate vos.- Tres con algo mas de medio, tres con seis o siete, a ver de nuevo.- Marca lo mismo que el ecosonda, y mirá como se queda pegado al plomo un lodo verde y pegajoso ¿no te recuerda algo? – Es el fondo del tenedero del club, el mismo, me acuerdo de lo que costaba limpiar los fondeos.- No hay ninguna duda, este es el tenedero del Yacht Club de Santa Catarina.- Agarrá la pínula y marcame la angostura de enfrente, esa allá del lado del continente, y marcalo en el primer aro de la pínula.- Ya está.- Ahora apuntale a aquella punta al sur, no pará, hay dos, una es esta, a ver, tiene que ser Ponta de José Francisco y la otra Ponta dos Coqueiros, primero la que está mas al sur.- Ponta dos Coqueiros.- Exacto, marcalo en el segundo aro.- Ya está.- Y ahora, a ver, tomemos una marcación a la isla esta de aquí, según la carta es la Ponta de José Mendes, esa allí al sudeste ¿la ves Teto? – Correcto, ya está.- Quedate acá que voy a la mesa de navegación a dibujar todo, alcanzame la pínula y la carta.- Guille ¿ves algo? – Nada Teto, todo tranquilo.- ¿En el agua tampoco? – No, tampoco.- ¿Todo bien Capi? – Miren, hay un error pero es constante y de alguna manera consistente, de manera que pienso que hay un cambio en el desvío magnético, de otra manera no me lo puedo explicar, lo raro es de cómo logramos entrar y venir hasta acá sin problemas.- ¿Como es eso? – Claro, las tres marcaciones me coinciden en un punto pero corrido a tierra, en donde la isobata es distinta, y si le saco a todo redondo cinco grados de corrección magnética, me da donde debe dar, de manera que presumo que pasa algo con la declinación, corrigiendo todo de esa forma la isobata concuerda casi exactamente con la posición y no queda nada que no encaje, excepto de que la declinación magnética es diferente.- ¿Estás seguro de lo que decís? – Si Teto, aunque también podría ser otra cosa, que se yo, se me ocurre por ejemplo una variación geográfica de alguna manera constante, pero eso me parece bastante mas difícil, de manera que para navegar utilicemos de ahora en mas la declinación de la carta menos la mitad de esta corrección de cinco grados, así no cometemos errores ni por exceso ni por defecto ¿que te parece? – No sé que decirte, de todas maneras es inútil, igual estamos perdidos en este entorno inexplicable, levantemos el fondeo y vayámonos para el norte.- De acuerdo, Guille arriba el fondeo, dejémos la pínula afuera, con la carta y las paralelas.- Vamos a tener que bordejear.- Vemos Teto, no te preocupes, hasta ahora tenemos suerte.-¿De que suerte me estás hablando? – Estamos vivos, lo cual ya es un milagro después de lo que pasó hoy en la playa, hasta ahora no vimos nada en el agua, parece que todo está bastante tranquilo.- Decime Fede ¿no tendrás por casualidad algún equipito para pescar? – Justo estaba pensando en eso, efectivamente, tengo y está en proa, creo que debajo de la conejera de babor, al fondo del todo.- Voy a buscarlo.- Pará Teto, esperá que te explico asi sabés que tenés que buscar, es una caja de plástico transparente, cerrada con unas gomitas ad hoc para que no se abra.-¿Que van ha hacer? – Vamos a sacar el equipo de pesca, por suerte tengo algo bastante completo, aunque no soy pescador lo tengo por las dudas, y hasta ahora nunca en la vida lo había usado.- Menos mal que sos un tipo tan previsor Capi, la verdad que ahora puede llegar a ser vital.- Me parece que por lo que se observa, peces debe de haber a montones en estas aguas.-Con tal que no se nos cuelgue algún monstruo prehistórico.- Empecemos con el hilo mas fino que tengamos, de manera que al menor tirón se corte, después vemos- ¿Y Teto, lograste encontrarlo? – Ya está, lo encontré, hay de todo acá, algunas cosas bastante oxidadas, pero con lo que hay en buen estado sobra, hay cajas enteras de anzuelos de todos los tamaños, y carretes de tanza de nylon, corchos, plomadas, cucharas, moscas, señuelos, que se yo, la verdad que hay de todo.- Lo organicé a propósito, en una casa especializada de Buenos Aires, ahí me compré todo, incluso ese anzuelo enorme con cadena, que sirve para pescar tiburones o peces de tamaño súper grande.-¿Vos entendés de pesca Fede? – Lo elemental, de ayudar a mi viejo cuando se iba a pescar a la playa en Villa Gesell, hace una eternidad.-¿Vos Teto? – Me arreglo, de haber ido a pescar con mis tíos.- Bueno, hagan ustedes, porque lo que es yo, no entiendo una pepa del asunto.- Probemos con uno de estos robadores que aparentan ser un pescadito de colores.

Bordejeando lentamente, van pasando la angostura en dirección al norte, viendo nuevamente las playas en que pasaron la noche anterior, bahía tras bahía, ensenada tras ensenada, pequeñas y grandes, van desfilando los distintos puntos sobresalientes de la costa, al igual que los distintos morros, que van cambiando de tonalidades, a medida que los rayos del sol van cambiando su ángulo de incidencia sobre ellos.

– Aviso, el ecosonda marca poca agua, unos dos metros y medio.- Esta bien Guille, pero de las boyas, nada, deberíamos haber pasado una y la otra tenerla a la vista.- O sea que estamos sin novedad, siempre igual, la situación no ha cambiado para nada.-¿Ves allá en proa una isla? – Si la veo, a ver con el largavistas, son dos, una está atrás de la otra.- Son Ratao Pequeno y Ratao Grande, y la que debiera tener baliza es la primera, Ratao Pequeno.- Chicos, me parece que se prendió algo de la linea.- Con cuidado Teto, recogela con cuidado ¿le diste mucha linea? – No, poquito nada mas, y por lo que siento no es un pez demasiado grande, pero tampoco muy pequeño.- No creas, me parece que lo veo, es bastante grande, bien plateado.- Ayudame Guille, ha ver si se nos escapa.- Cuidado, observen el agua, a ver si viene un bicho grande atraído por el pez que tenemos colgado de la línea y les pega el mordiscón.- Ya está, es bastante pesado, parece una pez con dientes ¿me pueden creer? como si fuera una tararira gigante, o una anguila.- Es una barracuda Guille, y bastante grande.- Cuidado, no se descuiden, que salta y se va al agua.- Estos tienen buena carne, me parece.- Tiene una raya plateada a lo largo, es bien esbelto ¿te animás ha cocinarlo Teto o querés que lo haga yo? – La verdad que no tengo ganas, cocinalo vos Capi, y  dejame timonear un rato.- Pienso limpiarlo y lavarlo bien, lo corto en fetas a lo ancho y lo tiro a la sartén con un poco de aceite de oliva, digo, para no hacer pescado hervido que va ha quedar un tanto desabrido.- Dale, que ya tengo hambre.- Yo lo limpio Capi, alcanzame la tabla grande y el cuchillo.- Eso sí, van ha tener que tener mucho cuidado con las espinas.

No parece un cuadro de tres seres humanos sumergidos en una situación límite, que no comprenden ni tienen idea de como van a manejarse, y menos de como podrán salir de esa verdadera pesadilla en la que están, parece mas bien el quehacer de tres amigos contentos, como si estuvieran de vacaciones, entreteniéndose en preparar el almuerzo, simplemente porque tienen apetito. La realidad, sin embargo, que se va afianzando con cada hora que pasa, es que se encuentran navegando en el medio de un entorno desconocido, salvaje y hostil, sin tener una idea acabada de los peligros que puedan estar acechándolos en la espesura circundante, un mundo en donde aparentemente extrañas y agresivas criaturas se devoran unas a otras.

– El aroma no es muy apetitoso.- No te dejes sugestionar Guille, esperá que le pongo un poco de especias, y al final un chorro de vino blanco, vas ha ver como cambia.- Pasame la botella, así nos alegramos un poco.-¿Cuantos metros tenemos por acá?, fijate Guille, a ver si de mirarlo al Capi como cocina nos varamos.- Igual, dos y medio, casi, un poco menos.- En proa tenemos la isla esa del Ratón Pequeño.- Váyanse fijando, que isla nos podría servir de base, para fondear y tirar un cabo a tierra, lo mejor sería con una pequeña bahía.-¿Para que Fede? – Piensen si estarían tranquilos bajando a tierra, en el continente o en la isla grande.- Cierto, la verdad que no, pero habíamos dicho que nos quedábamos abordo.- Guille ¿cuanto tiempo?, una semana, un mes, ¿cuanto? – Cada vez que lo vuelvo a pensar, me agarra una sensación de vacío en el estómago que no te cuento ¿que vamos ha hacer acá, perdidos en este entorno? – Dan ganas de volverse ya.- No se den manija, acuérdense de lo que conversamos antes, necesitamos una base, insisto, en donde podamos estirar las piernas, hacer un fuego, descansar, estar tranquilos, sin que nos trate de engullir alguna bestia peluda.- Eso o intentar de irnos al sur en seguida, volver al Río de la Plata.- También, esa es otra, incluso desde el punto de vista del alimento sería lo mas lógico, porque si lo racionamos, podría alcanzar, pero ¿que vamos ha encontrar allá, pensaron en eso? – Tiene razón el Capi Guille ¿y si llegamos y nos pasa como acá, que nos encontremos con que no hay nada? – En una de esas, ni lo de Solís en la costa uruguaya nos podría pasar.- ¿Vos decís que ni indios debe haber? – No sé, pero fuego en la costa o en los montes no me consta haber visto anoche.- Cierto, tampoco en las costas vimos ninguna actividad diurna, ni humo de algún fuego.- Por eso digo, y de los cuentos de los conquistadores, que yo sepa, no se desprende que hayan tenido encuentros con animales raros, como el que tuvimos hoy.- Tu razonamiento es correcto, puede ser que en estas espesuras, ni siquiera haya indios.- No sabemos, yo no lo afirmaría tan rotundamente.- A mí lo único que se me ocurre, es que volvamos a desandar el camino que hicimos hasta acá, me parece que sería como la única esperanza que tenemos.- Muy bien Guille, es lo mas lógico que he escuchado desde que llegamos, aunque parezca totalmente ilógico.- Grande Guille, te juro que si se da, te lavo los platos por todo el resto del crucero.- Seguí imaginando Guille.-¿Saben lo que yo haría? Volver, sencillamente eso, exactamente por el mismo itinerario que vinimos.- Por Naufragados, y por la famosa Ihla de Coral.- Si, incluso mandarnos prolijamente las mismas singladuras pero al revés, total, estar por estar jugados, lo mismo da, y por lo menos lo intentamos, salimos de dudas, a ver Fede dejame pasar, voy a ver la carta correspondiente y la bitácora.- Andá Guille, me parece una buena idea.- Estamos pasando las islas estas de los ratones y no hay ninguna baliza por ningún lado, dejame ver el cuarterón, a estribor tenemos Ponta do Llhota y Ponta do Sambaquí ¿que les parece seguimos para Ponta Grossa y Yureré? – Mirá, a la luz de lo que acabamos de pensar, no sigamos, me parece mejor fondear por acá, así ahorramos combustible, incluso estamos mas al reparo de alguna ventolina que se pueda largar del norte, lo que allá en Yureré, nos obligaría a mudarnos enfrente a la  enseada do Armaçao, en una de esas en medio de la noche.- Y vaya a saber que sorpresa nos podría esperar ahí.- Eso mismo, buen razonamiento Guille, esa ensenada es muy pequeña y encerrada, no me gusta para estar fondeado de noche en medio de lo desconocido ¿vos que opinás Teto? – Según el cuarterón, sería mejor volver atrás, al sur de ponta da llhota, allá donde se ve una playa aparentemente bastante reparada, pero suficientemente abierta ¿porque no vamos a ver? -¿Que dice la carta sobre la profundidad? – Indica mas de dos metros casi hasta el borde de la playa, es bastante abierta para maniobrar y sin embargo mas protegida con respecto al norte.- Bueno, vamos.- Muchachos, reconstruyendo la bitácora, creo que tengo marcado casi exactamente la zona donde nos pasó lo del golpe contra algo blando, fue a unas siete millas al estesudeste de Ponta Galeao, en una linea que queda afuera de la enfilación de Naufragados con la Ihla de Coral.- Muy bien Guille, entonces mañana temprano nos vamos para allá ¿están todos de acuerdo? – De acuerdo.- ¿Vos Teto? – De acuerdo Capi, vayámonos de acá.- Esta tarde descansamos, a la nochecita preparamos todo, revisamos y  hacemos un chequeo a fondo del barco, y tratamos de dormir bien a la noche, a primera hora zarpamos de nuevo para el sur, a ver si logramos salir de esta pesadilla.- Che Guille, decidimos con el Capi de fondear por acá.- Esperá que voy a liberar el fondeo ¿y el pescado? – No te preocupes, puede esperar.- Guille, esperá, acordate del arnés.- Cierto, con el entusiasmo de lo que hablamos, otra vez me olvidé del tema. – Dale respeto a la costa Teto, no arriesguemos.- Comprendido Capi, ya estamos, viro y enfacho.- Dale.- Ahora, fondo Guille voy a bajar la mayor.- Me parece que estamos bien, tenemos como siempre dos metros y medio ¿ves el fondo Teto? – Esperá un poco que estoy adujando el paño, fijate vos Guille.-¿Que querés que me fije? – El Capi pregunta si ves el fondo, fijate el fondeo.- Mas o menos, pero da la impresión de ser claro y limpio, parece arena.-¿Escuchaste Fede? – Afirmativo, mejor que mejor.- Eligieron un buen lugar, es bastante reparado, solo un viento del oeste podría jorobarnos acá.- Vamos entrando, ha ver como le salió el almuerzo al cocinero.- Está con la llama al mínimo, cocinándose muy lentamente, va a quedar bastante bien.

Hay una nueva esperanza, bastante difusa por cierto, pero una esperanza al fin, lo cual permite albergar un sentimiento, como que de pronto todo ha cambiado. De pronto todos escuchan unos ruidos que provienen de la playa, como si fueran graznidos y golpes secos, sonidos a madera que se parte o cosa que se tritura, y al asomarse precipitadamente por el tambucho y mirar por los ojos de buey, contemplan unas aves enormes, del tamaño y el porte de unos avestruces gigantes, pero de aspecto siniestro y rapaz , de cogote corto y grandes picos afilados, que picotean con destreza y fuerza demoledora los grandes cangrejos que han quedado a su merced y no han podido huir de la playa, partiendo su caparazón, descuartizándolos metódicamente. En poco tiempo, queda un tendal de caparazones triturados y pinzas desparramadas, las cuales picotazo a picotazo, se van abriendo, dejando salir la carne blanca, que es arrancada y engullida diestra y rápidamente por las enormes aves, que a veces se detienen a mirar curiosamente hacia la embarcación blanca fondeada a unos metros de distancia, en donde tres amigos temerosos, observan escondidos en su interior lo que acontece en la playa.

– Me parece que vamos a tener que navegar con casco y armadura.- ¿Podrán volar esas bestias? – No sé, pero si pueden volar, estamos perdidos, son un peligro mayúsculo.- Yo siempre dije que hay momentos donde me gustaría andar navegando detrás de la timonera de una chata de hierro.- Miren como se pelean por los cangrejos más grandes, literalmente los están descuartizando.- Entremos el chumbo y cerremos el tambucho, haber si vienen y empiezan a los picotazos, mirá si meten la cabeza dentro de la cabina, en donde te calcen con el pico, te arrancan todo un pedazo.- Esos picos que tienen, deben tener el tamaño y la consistencia de nuestra ancla arado, al primer picotazo chau, no contás el cuento.- Habría que tener el arma cargada, y bien a mano.- Empecemos por cerrar el tambucho Fede.- Tenés razón, cerrémoslo despacio, para que no oigan nada, por favor.- Supongo que como el viento viene del norte y la playa está al este, no nos estarán olfateando demasiado.-¡¡El olor del pescado frito!!  nos olvidamos del detalle, por favor, que macana.- Silencio Capi, que vas ha hacer, ya está, no nos podíamos imaginar esto.- Está bien Guille, conservemos la calma, no nos pongamos nerviosos, ahora que estamos adentro, con todo cerrado, esperemos a ver que pasa.- Me parece que navegando, uno de nosotros va a tener que estar permanentemente escudriñando el cielo, además del agua.- Como los submarinistas alemanes cuando navegaban en superficie para recargar el aire, en tiempos de la segunda guerra.- Y allá en Naufragados, para que te cuento, menos mal que al venir no nos pasó nada.- Menos mal.- Paren, me parece que no vuelan estos bichos, están meta mirar para acá, pero siguen allí.- Para mí que al pescado frito lo olfatearon y por eso miran hacia aquí.-¿Les hacemos señas? así develamos la incógnita si vuelan o no.-¿Eso fue un chiste Capi? – Juraría que incluso nos oyen, dejaron de descuartizar cangrejos y están todos apuntando para acá.- Miren, uno salió corriendo por la playa, no se que habrá visto por allá ¿lo ven? – Insisto Capi, estos bichos no vuelan, fijate que casi no tienen alas.- Puede ser, pero quien puede estar seguro de eso.- Fijate, deberían tener unas alas enormes para levantar todo ese cuerpo que tienen ¿te das cuenta de lo que estoy pensando? – Dejate de decir pavadas querés.- No no, tiene razón el Guille Teto, fijate y decime ¿donde ves que tengan alas? – Que se yo, la verdad es que no veo mas que unas plumas llenas de barro.- Mirá cuando pegan esos saltos que dan, o cuando se pelean por los cangrejos y tironean manteniendo el equilibrio, cualquier ave normal haciendo esos movimientos abre las alas para equilibrarse, hasta las gallinas lo hacen ¿te das cuenta de lo que Guille está quierendo decir? – Cierto, tienen razón, parece de que no tienen alas.- Aparentemente Teto, solo aparentemente, quizás las tengan atrofiadas.- Pero es lo mismo, no les servirían para volar.- No sabemos, en una de esas pueden dar saltos largos o vuelos cortos, como si fueran perdices gigantes, quien te dice, lo cual igualmente las haría terriblemente peligrosas.- Se cansaron de mirar para acá, están yendo para el otro lado de la playa.- Debe haber mas cangrejos.- Bueno que embromar, yo voy a comer, que me quedé a mitad de camino llenando el vaso.- Tenés razón Guille, por ahora no podemos hacer nada, y abramos un poco, que con este calor me estoy ahogando.- No les dije, allá están haciendo otra masacre, un buen revoltijo de cangrejos con arena.- Les dan como en la guerra, saltan los pedazos para todos lados.- Basta, vengan a comer, servime mas vino Teto.- Lástima que no tengo uno de esos libros de paleontología a bordo, podríamos haber intentado reconocerlos por comparación o aproximación, para tener una idea a que edad pertenecen.- Son enormes, tienen como dos metros de alto.- Mas Teto, me parece que te quedás corto.- Lo que más me impresiona son esas garras que tienen, la verdad que dan miedo.- Pero hasta ahora no veo que las utilicen demasiado ¿las tendrán para otras actividades? – Vaya uno a saber ¿que opinás Guille? – Que se yo, las tienen para lanzarse encima de los barcos Teto, y clavarle las uñas al primer timonel desprevenido que encuentren, después con un solo picotazo en la cara le parten el cráneo y chau, acto seguido lo descuartizan y despanzurran, mientras le van comiendo el seso desparramado, bien fresquito.- Ya entramos en el divague.- Lo que dice Guille no es ningún divague Teto, en la medida que nos descuidamos, podría tratarse de una descripción real.- Bueno, voy a seguir el ejemplo de Guille y terminar de comer.- Si, hagamos eso, porque la verdad que se está enfriando.- Me parece que está tronando ¿o ya me pasé con el vino?  – Haber, cállense, dejen escuchar.- Sí, son truenos.-¡Miren! los pajarracos se fueron, ya no están.- Abramos mas el tambucho Teto, que con este calor no se puede estar acá adentro.- Parece que tendremos agua.- Ahora que lo pienso, no les quiero arruinar la digestión, pero los tanques deben estar vacíos, y ayer a noche me la pasé pensando en como íbamos a reaprovisionarnos de agua potable.- Grande Capi, el cerebro te sigue haciendo tiqui tiqui sin parar.- Gracias por el piropo Guille, pero el tema del agua potable es vital, y tengo un polietileno grueso ad hoc.- Me lo imaginaba ¿y como funciona el tema? – Una vez en un barco grande en que vine para estos lados, las costuras de los tanques con un temporal no aguantaron y entraron a perder, así que aislamos al que no perdía cerrando la esclusa, pero era de esas de antes, tipo guillotina, así que igual por ahí también perdía, de modo que nos vimos obligados a recoger agua de lluvia con un polietileno agarrado de las bancadas del cockpit, en plano inclinado hacia el tambucho.- Como para que el agua entre para adentro.- Claro, el objetivo es ese, y abajo de eso pusimos un embudo hecho con otro pedazo de polietileno que lo enrollamos tipo trompeta de papel, y lo sujetamos todo con una cinta adhesiva a una manguera.-¿Funcionó? – Demasiado, entraba tanta agua que todo empezó a rebalsar y la mayor cantidad se nos fue a la sentina, además no teníamos los elementos, se trató todo de una improvisación, pero así y todo pudimos recoger bastante.- Bueno, pongamos mano a la obra.- Los elementos para eso están en un bolso de lona, allá debajo de la conejera de popa, al lado del mamparo que da contra la mesa de navegación.-¿Es esto? – Eso mismo, sacá el polietileno y los broches de ropa.-¿Los broches para que son? – Para agarrar las puntas del polietileno sobre los guardamancebos, lo desplegás por sobre el cockpit, lo vas agarrando de cada guardamancebo, enrollando y abrochando, si hace falta con unos piolines lo terminás de afirmar todo lo mejor que puedas, para que no se levante con las rachas de viento.- Pero ¿y después como sigue la cosa? – Lo vas acomodando y plegando todo con los bordes para arriba, para que se formen unas canaletas, bajando hasta entrar por el tambucho, acordate que los pliegues no te queden cortando el flujo del agua.- Pero el peso del agua va terminar enterrando todo el polietileno en el cockpit.- No Guille, para eso te paso las tablas de la mesa plegable del cockpit, que justamente para esto van puestan así, y el agujero que queda lo tapamos con la puerta del tambucho ¿comprendido?,  así queda todo a la altura del puente y las bancadas, formando una pileta con el plano inclinado hacia adentro.- Acá en la bolsa tenés manguera, cinta adhesiva gruesa, tiras de goma de cámara de bicicleta, hay de todo, pero ¿como hacemos con el embudo? – Ahí tenés el embudo ad hoc, hecho con un bidón desfondado, que incluso lo uso cuando la manguera de tierra que te dan para llenar el tanque es de esas monstruosamente gruesas, como pasaba en La Paloma antes que pusieran las canillas y las mangueras que hay ahora.- La verdad que es una maravilla todas las cosas que tenés a bordo, es increíble.- El arte de prever Teto, pero apurémonos, creo que está empezando a gotear.- Así es, está chispeando.- Esto quedó hecho una pinturita.-¿Lo tenés enchufado en el tanque? – Si ¿hice algo mal? – No, pero sacalo, porque primero hay que dejar que se enjuague y lave la mugre del polietileno, primero dejás que el chorro caiga al piso un rato, después lo metés al tanque.- Muy inteligente Fede, así no contaminamos el agua.- Se va a largar muchachos, subo la chubasquera.- ¿Sopla de algún lado Teto? – Siempre igual, del norte, el barco ya se acomodó, alcanzame la chaqueta de agua Capi, rápido.- Tomá, y quedate ahí afuera, para acomodar el polietileno en cuanto lo veas que se desacomode o que el viento levante una punta ¿me entendiste? – Comprendido, trato de que todo funcione.- Pensá que el aguacero puede durar muy poco, así que el objetivo es que entre la mayor cantidad de agua posible, a no ser que te avise lo contrario.  – Se viene el agua, allá veo la manga que viene, está lloviendo.- El chorro sale con todo ¿ ya lo meto en el tanque ? – Esperá un poco más Guille, que se leve bien, ahora dale, metelo.- Acá todo bien ¿me escuchan ahí adentro, entra bien el agua? – Sí Teto, viene cualquier cantidad.- Rebalsa por todos lados, haber si nos hundimos.- De paso lavamos bien la sentina, tenélo ahí Guille, o ponéle una goma que se está por abrir.- Esto funciona bárbaro ¿así que vos ya lo habías hecho en otro barco? – Así es, y de ahí saqué la idea, pero aquella vez había sido en plena mar, con bastante marejada y sin los elementos ad hoc.- Un acto de circo.- Hasta que llegamos a la idea en si, pasó bastante tiempo, y la manguera no alcanzaba hasta el tanque, así que terminamos llenando bidones, cacerolas, botellas y otras yerbas, con las que cargábamos a su vez el tanque con un embudo.- Y mirá que es una tontera, los elementos no son nada especial.- No, pero si no los tenés a bordo, perdiste. -¿Me escuchan ahí adentro, como anda eso? – Al pelo Teto, todo bien, desde acá se oye de como se están llenando los tanques.- Les digo porque me parece que se viene agua a rolete, se cerró el norte completamente, está todo oscuro por allá y se ven unos rayos respetables.- A la pucha,  ese rayo cayó acá nomás.- Un cañonazo.- La lluvia se está convirtiendo en un diluvio.- El Teto se va ahogar allá afuera.-¿Teto me escuchás? -¿Que pasa Capi? – Aflojá un costado del polietileno y bajalo del guardamancebo a la cubierta, para achicar la superficie, o dejá escurrir parte del agua para afuera del cockpit, si eso no alcanza, hacés lo mismo con el otro lado ¿entendiste? – Comprendido Capi.-¿Se ve algo en la playa? – Nada, no se ve nada, hay muy poca visibilidad, pero los pajarracos parece que desaparecieron.- Me parece que los tanque ya están llenos, no se escucha mas ruido.- Dejá que rebalsen.- El que perdía un poco es el de babor.- Por eso, estaba pensando que voy a cerrar la esclusa intermedia, para usar el tanque que pierde, y dejar el otro de reserva.- Esas esclusas no suelen ser muy herméticas que digamos.- Yo las cambié, le puse esféricas.- Pienso que si nos cuidamos con el agua y la usamos nada mas que para lo imprescindible, tiene que durar un montón.- Está rebalsando ¿Teto me escuchas? -¿Que pasa? – Desabrochá todo, que ya terminamos, Guille ayudame a sacar la punta del polietileno para el cockpit, que sigue entrando agua.- Bueno, excelente trabajito que nos mandamos ¿cierro la tapa del tanque? – No, esperá que le pongo un chorro de hipocrorito puro que tengo, por las dudas.-¿Donde lo tenés? – En la taquilla del baño, es una botellita con un gotero metida en un recipiente de plástico con tapa, tiene un cartel pegado que dice cloro.- Acá está.- Dame que le pongo.-¿Que hago con el polietileno Capi? – Doblalo así mojado como está y dejalo en el fondo del cockpit para que no se lo lleve el veinto, después lo secamos cuando pase la lluvia, juntá los broches y alcanzáselos a Guille.- Acá está todo desarmado ¿lo vuelvo a meter en la bolsa? – Si, meté todo ahí, las gomas, las mangueras, todo, y después lo metés en el bidón, todavía no lo estibemos porque falta el polietileno de afuera.- Chicos, con permiso, me parece que nos ganamos una siesta ¿no les parece? – Ponete algo de música Teto, pero con cuidado, estás mojando todo.- Disculpen, me tuve que meter para adentro así como estoy, esperá que me saco todo esto.- Después de que pare de llover, tenemos que vaciar la sentina, acuérdense del tema.- Debe de tener cualquier cantidad de agua.-¿Les gusta una colección de música brasilera de los sesenta, de bosa nova? – Ponelo, así nos olvidamos un poco de este entorno bajonente que tenemos.- Podríamos tomarnos un buen café con el agua nueva ¿que les parece? – Que buena idea, dale, ahí está el colombiano tostado y la media ad hoc.- Ese me gusta, es un buen café.-¿Y como es un buen café Teto? – Tostado y auténtico, hecho con agua sin cloro, antes de que rompa el hervor, y nada mas, ni torrado, ni instantáneo, ni descafeinado, ni nada light, ni fácil, y para mi si es colombiano mejor, colado con una media de esas de la abuela, pero eso obviamente depende del gusto de cada uno.- Pero el Capi le puso cloro al agua.- A bueno, no sabía, entonces no dije nada.- Habría que dejarla hervir para que se evapore el cloro.- Eso, dejarla hervir un rato, para luego dejarla enfriar.- Manos a la obra.- Que buena está la música, lástima que para nosotros no tiene ya ningún sentido Guille, me parece que las mulatonas imaginarias las vamos a tener que archivar, nos van a producir demasiadas saudades.- Cierto ¿te acordás? me parece una eternidad, ya todo eso para nosotros está como perdido en el tiempo.- Teto ¿que te pasa? pará viejo.

Teto se aferra a la escalera, girando sobre sí mismo para esconder su cara, y toda su persona se estremece en una mueca que estalla en lágrimas, dando rienda suelta a las angustias contenidas. Fede instintivamente va al encuentro de su amigo, abrazándolo, como si el que estuviese allí fuese su propio hijo, sintiendo el temblor de su humanidad caliente, sus lágrimas que ahora le brotan también a él, mientras Guille los mira en silencio con los ojos muy abiertos, sentado en la mesa, tratando de tragar saliva por una garganta seca que parece negarse a responder, paralizado por la angustia, percibiendo dentro de él una sensación de soledad, de indefensión y de vacío, como nunca antes sintiera en su vida. Los tres amigos se quedan en silencio, y se oye la pava del agua que está por romper el hervor, que se confunde con el golpetear de la lluvia contra la carroza y la cubierta. Afuera el agua cae a plomo, un diluvio denso y espeso, sobre un contorno oscuro y brumoso, debajo de unas gruesas y desflecadas nubes bajas, que van invadiendo todo aquel lugar, que parece suspendido en el tiempo y en el espacio.

– Esto no deja de tener sus ventajas, es una catarsis, nos permite sacar las angustias de adentro.- Les pido disculpas, pero me descontrolé, cuando Guille me dijo lo de las mulatonas, no pude mas, te juro que no pude contenerme.- Es lógico Teto, fue una conexión instantánea con el pasado de hace apenas unos días, estamos todos en estado de shock, a pesar de que tratamos de aparentar que nada nos ha pasado, ha sido bueno esto, es como una válvula de presión, que deja salir el vapor para que no reviente la caldera.- Que mulatonas ni ocho cuartos, estamos perdidos, tarde o temprano seremos la comida de algún pajarraco, o de algún bicho repugnante.- Es de lo mas desesperante, aparentemente no hay mas que bichos depredadores, ni siquiera vamos a podernos bajar del barco a estirar un poco las piernas ¿me pueden decir cual puede ser nuestro futuro aquí? – Tenemos una esperanza, ya lo hablamos, gracias a la idea de Guille.- Pero disculpame, eso es tanto o mas descabellado que todo lo demás Fede, una vez que lo dije me callé para seguirles la corriente ¿pero como diablos se pueden agarrar de tal divague, como si fuera algo serio, o es que ya estamos delirando sin darnos cuenta? – Es lo que tenemos y punto ¿o se te ocurre una idea mejor de la que tuviste? -¿Y si no pasa nada , que hacemos, nos pegamos un tiro? – Mirá, si toda esta situación te pesa tanto que no la podés soportar, te vas a proa con el pistolón y te pegás un tiro ahí mismo, eso si, por favor tratá de caer sobre cubierta para que nos quede el arma a nosotros, es la única que tenemos.- Sos un gracioso bárbaro.- Guille, nosotros no queremos que hagas eso, no solo porque te queremos, sino porque te necesitamos, en la medida que uno de nosotros desaparezca, los que queden estarán peor, muchísimo mas solos y sobre todo mas indefensos.- Ya sé que nos necesitamos mutuamente.-¿No te parece que es bueno saber que somos tan importantes el uno para el otro, que en esto estamos indisolublemente unidos? – Si, además, la verdad es que no me podría suicidar, me parece ridículo el solo pensarlo.- Entonces prometámonos mutuamente en forma solemne aguantar hasta el final, total, para morir siempre habrá tiempo ¿no les parece? – Eso es Capi, yo juro que voy a poner todo lo que esté a mi alcance para cumplir con esa promesa, e incluso defenderlos a ustedes, que son mis amigos, como si fuera yo mismo.-¿Y vos Guille? – Por supuesto, yo también, prometo aguantar hasta el final y defenderlos a ustedes dos, como si fuera yo mismo.- Y yo, prometo lo mismo, aguantar hasta el final y defenderlos a ustedes dos, de los cuales me siento totalmente responsable, como si se tratase de mi mismo, y además les pregunto ¿quieren que siga siendo el Capi de abordo, aquel que en última instancia tiene el voto de desempate para decidir las cuestiones de fondo? – Estoy de acuerdo.- Yo también.- Bueno, brindemos por eso con la botella de Whisky que está detrás tuyo Guille.- Ya sé donde está, pasame los vasos Teto.- Brindemos.- Mejor que eso, agarrémonos un buen peludo.- Así olvidamos las angustias.- Claro, y  nos quedamos bien fritos, dormimos de un tirón hasta mañana.- Si no cenamos, de pronto vamos a tener hambre.- Buscate dos latas de sardinas ahí abajo Guille que las dejamos acá sobre la mesada, en la taquilla de la cocina hay un paquete de galletitas sin abrir, el que tenga hambre se viene y se prepara algo, tratando de no hacer mucho ruido.- Tomá, acá están las latas, ¿y el tema de las guardias? – Al diablo con las guardias, aflojemos un poco.- Tiene razón el Capi Guille, total, mas regalados, imposible.- Bueno muchachos, a la salud de ustedes, para que todo esto termine siendo nada mas que un fenómeno pasajero y volvamos a la normalidad cuanto antes.- Eso es Capi, comparto plenamente, a la salud de todos.-  Bebamos mientras podamos.- Está rico este Whisky, pero ya no queda mucho, aunque no lo crean nos acabamos de bajar media botella.- Tengo un etiqueta colorada nuevo, también está debajo tuyo.-¿Debajo mío? a ver.- Me parece que la idea de Guille de agarrarnos un buen peludo no es nada mala Capi, así nos borramos de este entorno aunque sea por un rato, esperen que apago todas las luces así después no quedan encendidas, y esperemos que el fondeo esté bien puesto.- Aguanten un poco que me pongo la chaqueta de agua y le voy a echar un vistazo, de paso le doy unos metros mas de cadena.- Muy bien Guille, buena medida.- Para mamarnos cambiemos los vasos Capi, estos son demasiado chicos.- Como quieras.-¿Te parece estos? – Son para gaseosas, un poco groseramente grandes, pero bueno, que más da.- El fondeo quedó al pelo, y se cerró de nuevo, viene mas agua me parece.- Decidimos seguir tu consejo Guille, nos vamos a emborrachar.- Perfecto, me parece muy bien.- Bueno, abriendo la botella y llenando los vasos hasta el  borde Teto, vamos.- Ya están las tres, bien hasta el borde.- ¡Skoll!  a la barra. – ¡¡Prosit!! – Que sea hasta el fondo.- Dale.- A la una, a las dos,  y a las ¡tres!, ¡¡fondo!!  – ¡¡Aah!! , ¡que bien que viene esto! – Hace rato que no hacía esto ¿otra vez? – Dale, otra vez, hasta el  borde.- Ya está, atención ¡listos!, ¡¡fondo!! – Esperen un poco.-¿Que pasa Guille? – Nada, que está fuerte.- Otra vez, a ver los vasos Teto, hasta el borde.- Estás rebalsando, tené cuidado.- Paren un poco.-¿Que pasa? – Nada, pongo el trapo rejilla de la cocina sobre la mesa para cuidar el barniz, ya está ¿listos? – Dale.- ¡¡Fondo!! -¿Que hacés Guille? te estás chorreando todo.- Es que es demasiado para bajárselo de un trago, son muy grandes los vasos estos.- Dale, otra rueda.- Dame la botella que sirvo yo, ya está, prolijamente hasta el borde.- Vamos, a la una, a las dos, y a las ¡tres!, ¡¡fondo!! – Pará un poco Teto, no tan rápido.-¿No lo soportás? – No es eso, espérenme un poco nada mas.- Bueno, ya nos falta poco, una ronda mas y vaciamos la botella.- ¿Que apuro tenés Teto? – Vamos Guille, te falta terminar el vaso.- Pará tarado, te dije que me atraganté.- Bueno, no va mas, se termina la botella ¿le damos Capi? – Dale.- Preparados ¡listos, fondo! – Me parece que ya estoy totalmente mamado.- Disculpen, pero la próxima rueda paso, me vinieron ganas de vomitar.- No te preocupes Guille, ahora nuestros respectivos hígados tienen que entrar a destilar a lo bestia, nos bajamos un litro y medio de whisky en un par de minutos, y eso es un schok para la biología, esperá que te arrimo el balde, si te viene tratá de embocarle.- Gracias, pero no te preocupes, ya se me pasó, estoy bien, aunque no me puedo mover.- Bueno, ahora en serio terminemos lo que queda.- Repartí parejo entre nosotros dos Teto, el Guille pasa.- Hasta la última gota, a la una, a las dos ¿que hacés Capi? – Ya está Teto, no contés mas, tomemos el resto tranquilos y listo.- No quedó nada, nos fondeamos las dos botellas.- Bueno chicos, me voy a la conejera, si espero unos minutos mas no llego, tengo las piernas de plomo y todo me da vueltas.- Yo también me tiro un rato Teto, la verdad que no doy mas.-¿Te sentís mal Guille? – Es un cólico que me da nauceas, ya se me va ha pasar.- Afuera llueve como si fuera el diluvio.- Es increíble como cae el agua, parece de noche.- Por mí, se puede venir un maremoto que no me importa.- Capi, pasate las bolsas de dormir que está fresco.- Tenés razón, hay que taparse, a ver si con el descanso etílico y la refrescada nos terminamos enfriando.- En alta mar había un marinero.- El Guille quedó frito.- Acostate también Teto, no rompas y no te me mandés la parte a costa del Guille, mirá que vos mucha charla pero después hay que alzarte como en La Paloma.- Vos sabés que no me puedo acordar de eso.- Seguro, si tenías tal tranca, que uno te cacheteaba y vos ni reaccionabas, te tuvimos que llevar alzado hasta el barco, te arrastramos los últimos metros por el muelle como una bolsa de papas, menos mal que éramos varios porque sino te teníamos que dejar ahí tirado.- Lo que no entiendo es como lograron bajarme hasta el barco.- Ese fue un acto de circo Teto, te bajamos desde el muelle como un paquete, de milagro no te caíste al agua, hasta el marinero de prefectura uruguaya nos tuvo que dar una mano.- Buenos sueños Capi, ya estoy viendo doble y la cabina me da vueltas como un  trompo.- Chau Teto.

Un pesado manto de lluvia debajo de una densa capa de nubes oscuras, se deshilacha sobre el contorno vegetal, moviéndose lentamente, barriendo a su paso aquel paisaje desolado y agreste, haciendo que la lejana floresta, como una ondulante alfombra gris, vaya variando sus sombras bajo la poca luz existente. El pulso distendido durmiendo en el etílico sueño, la actividad cerebral aquietada del febril desconcierto, la soledad presente en los corazones cansados, desorientados y perdidos en la irreal realidad.  ¿Será aquello lo verdaderamente cierto, el tránsito a lo propuesto, la concreción de lo anhelado; o lo es todo un espejismo, el mero devenir y recrear de imágenes sobrepuestas, la proyección de los anhelos, el juego libre de las mentes? El silencio interior y las sombras del entorno se adueñan de aquella cabina diminuta, que flota contenida en una cáscara blanca, su silueta desdibujada bajo el fleco nuboso que la acaricia, sobre la superficie rizada de un espejo de agua sin nombre, cuyas orillas inciertas parecen contenidas a su vez, por un lejano e inabarcable paraje vegetal, de presencia misteriosa, opresiva y cambiante.


– Siento la cabeza que me explota Capi.- Hola Guille, buen día.-¿No tenés algo contra el dolor de cabeza? – Dejame ver en el botiquín ¿te duele fuerte?  – No sabés, no puedo ni abrir los ojos.- Tomate dos píldoras de estas, son fuertísimas, contra la jaqueca.-¿Teto todavía duerme? – No, acá estoy.-¿No te duele la cabeza? – Sí, dame a mí también de esas pastillas, buenas Capi.- Parece que afuera sigue lloviendo, el panorama mucho no ha cambiado.- Preparemos un buen desayuno.- Para despejar la borra esta que nos quedó pegada con el whisky.- Eso.- Esperá un poco, que me voy a dar una lavada de cara y a limpiarme los dientes, siento la lengua como si tuviera un felpudo en la boca.-¿Entró agua por tu lado Guille? – Me estaba fijando justo en eso, estoy bastante húmedo, pero no, aparentemente no entró.- Es que la cabina quedó totalmente humedecida, miren como chorrean los ojos de buey y la lumbrera.- Chicos, ya sabemos lo que tenemos que hacer, cual es el programa, si nos ponemos a conversar perdimos, no nos vamos mas, así que desayunemos y empecemos con los preparativos, nada de quedarnos quietos.- Escapemos de aquí Capi, cambiemos de ambiente, agarrémonos de lo del Guille, aunque sea un divague.- No empecemos, por favor.- Está bien, tratemos de zarpar cuanto antes.- Podríamos irnos ya, mientras preparamos el desayuno.- Pará Guille, está bien que tengamos un objetivo, pero conservemos la calma ¿quien nos corre? – Mirálo al Teto, después le agarra la angustia existencial, con lágrimas y todo.- Eso estuvo mal Guille.- Tenés razón, cuando estoy nervioso me pongo agresivo.- Una cosa es segura, que si nos quedamos desayunando acá, fondeados y quietos, nos vamos deprimir de nuevo, es mejor ponernos en movimiento, para no pensar.- Terapia de entretenimiento.- Eso mismo.- Entonces manos a la obra Capi, arreglemos la cabina, estibemos bien lo que anda dando vueltas por ahí y levantemos el fondeo.- Vamos muchachos, arriba, a vestirse y a ponerse los trajes de agua, antes voy a pasar un trapo rejilla por el piso que estamos armando un chiquero.- Pongo la máquina.- Menos mal que el diesel funciona al pelo.- ¡ Ssss ! callado la boca, ni lo menciones, a ver si de pronto se le ocurre que ya hizo demasiado y se planta.- Bueno Guille, andá a proa y preparate para subir el fondeo.- A la orden Capi.- Arriba, nos vamos.- Pará un poco Capi, miren allá, a estribor.-¿Que pasa Guille? – No sé, parece un claro en las nubes, y se ve como una playa, pero está mucho mas lejos, y no es la que veíamos ayer.- Es cierto, mirá Teto, es como una bahía todo esto, o mas profundo, como si fuera un fiordo.- Por favor ¿ya empezamos de nuevo con el divague, cada vez peor? – Calmate, tratemos de orientarnos un poco, ¿para vos allá, en esa dirección, debiera estar la isla de Santa Catarina, sí o no? – Que se yo, fijémonos en el compás ¿donde está el norte? – La verdad que ya ni eso sé.- Capi, ¿todavía te está afectando el whisky , como que no sabés? fijate en el compás.- Estoy mirando, pero no me van a creer, la rosa del compás está dando vueltas y vueltas, y no para.-¿Que? – Vení Teto, vení a ver.- Es cierto.- Fijate en el compás de la mesa de navegación, y en la pínula.- Es lo mismo Fede, todos están dando vueltas, hacen cualquier cosa.- Bueno muchachos, basta, hasta acá llegué, por mas que le pongamos buena voluntad, es inútil.-¿Como vamos a hacer para navegar? – No se Teto, la verdad no se, es lo único que nos faltaba, así es imposible ¿Guille me escuchas? – Afirmativo, ¿levanto el fondeo? – No, no lo levantes.- ¿Pero que diablos les pasa? – No te gastes aguantando, hacé todo firme de nuevo y venite para acá.-¿Me pueden decir que es lo que pasa? – Nos quedamos sin compás.- No te puedo creer ¿en serio? – Fijate.-¿Que es esto Capi? – Si supiera Guille, la verdad que no tengo la menor idea, incluso una anomalía magnética local muy fuerte, me parece que no podría generar un fenómeno tan raro.- Yo de una cosa estoy seguro, ayer a la tarde, antes de darle al whisky, ni por las tapas estábamos acá, el panorama era totalmente diferente ¿no se acuerdan de los pájaros gigantes? – La costa de ayer estaba cerca, era totalmente baja, y no había esos cerros que se ven allá, incluso ahí se ven como unas cosas cuadradas sobre la playa  ¿las ven? -¿Que nos pasa Capi? – No se Teto, me preguntan todos a mi como si supiera, y la realidad es que no se, es mas, no entiendo nada. – ¡Sssss, cállense! ¿no escuchan algo? -¿Que pasa Guille? no me hablés desde lejos y de espaldas porque no te oigo.- Digo, si escuchan algo.- Esperá que apago el motor ¿que decías? – Oigo algo desde la costa, como si viniera de muy lejos.- ¡A ver, callémonos todos!  no hagamos ningún ruido.- Silencio.- Tenés razón Guille, no lo puedo creer, se escucha música, no hay dudas.- Entonces no estoy loco.- Yo no oigo nada, me parece que a ustedes dos se les quedó pegado el whisky de anoche.- Teto, calláte por favor, dejame escuchar.- Bueno, mejor me borro.- Pará viejo, no te me ofendas, te juro que oigo música, tiene razón Guille, es como de un piano tocando algo de Chopin o de Liszt.- Disculpame, pero me parece que a ustedes dos se les están aflojando los tornillos.- Muchachos, no lo pensemos mas, me he decidido.-¿De que Capi? – Vamos a levantar la mayor, y nos vamos ha acercar a esa costa en silencio, sin prender el motor.-¿Estás seguro de lo que pensás hacer? mirá que debe estar llena de bichos.- Vos hacé lo que digo Teto, aunque pienses de que estoy delirando, acordate que soy el Capi, vamos a la isla esa y no me preguntes porque.- ¿A vela pensás ir? – Sí, a vela, nos vamos arrimando a la costa, de esa manera podríamos orientarnos con la música, yo se que suena a raye total, pero no tenemos otra.- Libre en proa Capi.- Arriba la mayor Teto.- Bueno, paren un poco ¿ahora  les agarró el apuro, por que no esperan un poco? – Dale Teto, no hagas resistencia en contra, vamos.- Bueno, ahí va.- No la matés, mirá que la brisa es muy suave y la vamos a tener por la aleta.- Quizás sea eso lo que hace que el sonido fluctúe Capi, que vaya y venga, de que de a ratos se pierda.-¿Vos decís que no se escucha bien porque proviene de sotavento? -¿Dije un divague? – No, podría ser perfectamente.- Ahí vuelve, ¿lo oís?, es lo mismo, como si alguien estuviera tocando un piano.- Afirmativo, bueno, ahí ya estamos caminando, venite a popa y agarrá la caña Guille, que quiero escuchar mejor esa música, para orientarme.- Ya estoy ¿sigo con este rumbo? – Sí, mantenelo ahí.- El ruido del agua contra el caso ahora me tapó la música.- No importa ¿tomaste un marcación con la proa? – Le estoy dando a ese montesito, allá ¿lo ves? – De acuerdo.- Está abriendo cada vez más.- Muchachos, les voy a decir algo, pero no lo tomen como si hubiera terminado de enloquecer, allá en esa isla, no se porque, pero me parece que está mi vieja.- Vos estás loco.- Ya se Teto, reconozco, pero que le voy ha hacer, estoy escuchando su música preferida.- Yo también.- No me tomes el pelo Guille.- No no, recién la escuchaba, ahora de nuevo me la tapa el ruido del agua, va y viene, ahí, ahora de nuevo escucho un piano, pero también me parece que lo oigo a mi viejo.-¿En serio? – Te juro, o estoy loco o lo acabo de oír ¿no te llega su vos? – Para nada ¿que es lo que estás oyendo? – La internacional, cantada por él, a viva vos, estoy seguro, es él, me viene de allá, justo de proa.- Vamos para allá Guille, yo voy mirando el ecosonda por las dudas, no sea que nos quedemos colgados en alguna parte.- A la orden Capi.- Me parece que va a salir el sol de entre esas nubes.- Teto, ya se que parecemos chiflados, y disculpame si no estás de acuerdo, pero con los compases así, pienso que muchas alternativas no nos quedan ¿o se te ocurre algo mejor? – No sé, es raro todo esto.- ¿Que te pasa? – Ahora yo también quiero ir Capi.-¿Empezaste a oír algo? – En este instante, y no te lo quise decir por que te juro que me siento de lo mas ridículo, como que se me está aflojando un tornillo, pero no hay dudas que los estoy escuchando.- Decilo Teto ¿que voces son esas? – Oigo las voces de mis tíos.-¿En serio? – Te juro, entreverado con el ruido del agua, y cada vez mas fuerte, allá en la playa al lado de los juncales, incluso, a ver ¿que es eso que está allá? dejame que voy a buscar los largavistas.- Dale, traelos. – Dejame ver.- ¿Alcanzás a ver algo? -¡No lo puedo creer, allá hay unas personas en la playa! las veo perfecto.- A ver, prestame los largavistas.-¿Los ves?  – Si, son dos tipos, incluso pareciera que nos están haciendo señas.- Dejame ver de nuevo Capi, que tengo un pálpito.- Tomá, están un poco sucios los oculares.- Lo sabía, y no lo puedo creer.-¿Que pasa Teto? – ¡Son mis tíos! incluso las pilchas, como cuando me llevaban a pescar al Luján.-¿Estas seguro? – Estoy casi completamente seguro.- Dejame ver de nuevo, ahí los veo, pero no distingo bien sus caras, en una de esas te estás confundiendo.- Que se yo, no se porque, pero es como que sé que son ellos Capi, y quieren que vaya, me están llamando.- Bueno Teto, entonces todos tenemos el mismo objetivo, sentimos la misma necesidad de ir para allá.- La verdad que parecemos los tres chiflados.- Y yo te digo que ahora, escucho el piano de mi vieja cada vez con mayor intensidad, suena como si estuviese con sus ejercicios de Schumann, esos que le daba para practicar John Montés, allá en la calle Juramento.- Filame un poco mas la mayor Teto, que hay unas rachitas que me sacan de rumbo.-¿Pensás embicar en la playa? – Si el Capi no se opone.- Vos dale Guille, el eco nos marca como dos metros y medio, hay agua todavía.- Miren, pero miren por favor, no lo puedo creer ¡ahí en la playa, está mi viejo!, y nos hace señas ¡acá estoy Papá! ¡¡Papá!! – ¡Hola muchachos! ¿sos vos Guille? – ¡Si Papá! acá, estoy timoneando, esperá que me bajo la capucha del traje de agua ¿me ves ahora? -¿Que les pasó? tardaron un montón, los estábamos esperando como hace dos días, tendrían que haber llegado anteayer.- Cuidado Guille, prestá atención, no me quiero quedar varado.-¿Arriamos Capi? tenemos demasiada estropada.- Estamos en un metro ochenta, si, bajá la mayor Teto, rápido.- A la orden.- La brisa aumentó y nos va llevando, atención que llegamos.- No escucho mas el piano ¿habrá sido un engaño de mis oídos? – ¡Esperá Papá! hacemos la maniobra y enseguida estamos.- Tranquilo pichón, recién estás llegando, hay tiempo de sobra.- Dame el timón Guille, andá y traete el fondeo a popa.- Teto vos saltás al agua, llevate unos cabos de acá debajo de la bancada, los hacés firmes en esos arbustos que están ahí.- Es inútil Capi, ya tocamos, mas varados imposible, ¡miren, allá vienen mis Tíos corriendo! por la playa, por favor, no lo puedo creer.- Paren muchachos, paren, primero está el barco, Guille, ¿por lo menos tiraste el fondeo de popa? – Ya está Fede, agarró bien, dejalo ahí.- El agua es supertransparente y la arena bien blanca.- Bueno, hagan firme todo, bajemos el gomón y vamos a saludar, llevemos unos cabos a tierra, después adujamos todo y acomodamos la maniobra.- Ahí en la playa, hay una señora que pregunta por vos Fede.- ¿Donde? – Allá ¿ no la ves?.- ¡¡Mamá!! no lo puedo creer.- ¡Hola Fede! – Estabas tocando el piano.- Si, y bien fuerte, para que me oyeras de lejos ¿no lo escuchabas? – Sabía que eras vos.- Bajá y vení a darme un beso Fede.- Ahí voy  ¿que pasa con el gomón? – Que lo estamos tratando de inflar.- Esperá Mamá, que me tiro al agua y ya estoy contigo. – Mírenlo al Capi ¿como era? primero está el barco, la maniobra, y ahora ya se está por tirar al agua.- Es que entiendan, es mi vieja la que está ahí en la playa, ahí voy Mamá, esperá.- Hola Fede, mi ratoncito.- Que linda que estás.- Dejame que te tenga así, que te acaricie.-¿Como estás Mamá? – Hace tanto tiempo Fede.- No llores, vení, dame un beso, acá estoy adelante tuyo.- Mi Fede del alma.- Nunca creí que algún día viviría para ver esto.-Te estuve esperando y esperando, ya perdí la cuenta del tiempo, siempre con la esperanza del día siguiente.- Pero Mamá, no entiendo ¿que es lo que hacés acá, como es posible esto? – Ahí llegan tus compañeros Fede.- Son Teto y Guille con el gomón, Mamá te quiero presentar a mis amigos, esta es mi madre muchachos, la que nos guió con el piano.- Como le va señora, mucho gusto.- Hola chicos, tienen todos unas caritas de cansados.- Vení Mamá, que te quiero mostrar el barco.-¿No saluda a su padre jovencito? – ¡Papá! ¿como estás? – Guille del alma, dejame verte hijo, que alegría, me vine a la playa a cantar para que me escucharas, algo que te sonara conocido, venga un abrazo.- No sabés lo que te extrañé, te fuiste sin avisar.-¿Como sin avisar? vos no te acordás porque eras muy chico.- Digo, sin haberme contado de esos amigos tuyos que dejaste allá lejos en España, quiero que ahora me cuentes todo de ellos, de lo que hiciste cuando fuiste joven.- Viven por acá cerca Guille, en otra isla, no solo te contaré de ellos, sino que ellos mismos te lo contarán, nos juntamos una ves por semana y la pasamos muy entretenido, pero ahora tenés que venir conmigo Guille, tu madre te está esperando en casa, pero para eso, tenemos que caminar un rato.- Esperá un poco Papá, que te presento a Teto y a Fede, son mis amigos.- Un gusto muchachos, pero sonrían un poco, ya llegaron, sáquense esas caras de extenuados de encima.- Tiene razón señor, en comparación con lo que usted pasó allá en la guerra civil, lo nuestro, la verdad que no es nada.-¿Les contó el Guille? – Por supuesto, cada vez que hablaba de usted se les salían las lágrimas.- Mi querido hijo, siempre tan sentimental, te vas a llevar de maravillas con tu abuelo.- ¡No me digas que está acá! – Claro, hoy mismo lo vas ha ver.- Discúlpenme, pero allá vienen mis tíos ¡hola hola! los vimos desde el barco.- Hola Tetito.-¿Pero que hacen ustedes por acá? – Otra vez rateándote del colegio, si se entera tu viejo nos va ha querer matar.-¿Que? – Es un chiste Teto, ja ja, vení a saludar a tus tíos, hacete amigo.- Hola, hace tanto tiempo.- Querido Tetito, la verdad que se hace largo estar esperando de que se decidan, ¿tus viejos allá en el sur, no están cansados ya, como para tomar de una vez la decisión y venirse? – Están bastante viejitos, aunque Papá, ya saben como es, ni dándole con un garrote lográs que pare.- Ya falta poco para que estemos todos juntos, como allá en Carupa ¿te acordás? -¿Como no me voy a acordar? pero ahora quiero que me cuenten, de allá de Croacia, nunca les perdoné que no me dijeran nada cuando se fueron.- No hubo tiempo, además vos eras muy chiquilín, para que te íbamos a angustiar, no hubieras entendido nada, además tu vieja cada vez que salía el tema se ponía a llorar, y a nosotros Teto ¿que podemos decir de eso? la vida nos pasó por arriba, la verdad que tuvimos poco de ella, eramos jóvenes e idealistas, nunca nos detuvimos un rato, para abrir nuestros corazones y conocernos entre nosotros, pero no te aflijas, acá vamos ha tener tiempo de sobra para eso.- Vengan, les quiero presentar a mis amigos, a Guille y a Fede, ellos son los que navegaron conmigo hasta acá, son unos marineros de primera.- Mucho gusto muchachos.- Capi, Guille, estos son mis Tíos ¿ se acuerdan que les conté, que se habían vuelto a Croacia, a luchar del lado de Ante Pavelic ? -¿Que tal? encantado, yo soy Fede y el es Guille, Teto nos contó de ustedes, pero la verdad que nunca hubiese pensado que algún día los vería así, digo de carne y  hueso.- Que lindo Capi, la verdad que me siento como nunca me sentí en mi vida, se me fueron todas las tristezas, el dolor de cabeza, el cansancio.- Es extraño, pero me parece que a este mundo que hemos llegado, es como que fuera el de adentro nuestro, el de ustedes y el mío todo mezclado, en donde están todos nuestros recuerdos y afectos, todos juntos.- Veo que sos todo un filósofo mi ratoncito.- Mamá, disculpame que te di la espalda, no sabés como te extrañé, pero ahora es como que todo eso se borró de golpe.-¿Viejo, te puedo hacer una pregunta? – Decime Guille.- Estoy bastante preocupado.- ¿Que te pasa? -¿Que va ha hacer de mi mujer allá, ahora que se quedó sola y enferma, quien la va ha cuidar, y a mi hija, quien le va ha dar una mano? – No podés hacer nada, se tendrán que arreglar sin vos, y ya vendrán no te aflijas, cuando se vayan muriendo allá, en el sur, también irán llegando, como todos, uno después del otro, para irse reuniendo con nosotros.-¿Faltará mucho para eso? – Depende de como ella se aferre a la vida de allá, y de como vos manejes tu tiempo acá, y obviamente de la fuerza de tus anhelos, eso tiene mucho que ver.- Fede, al fin te puedo tener conmigo.- Mamá, toda una vida llevándote adentro y ahora te veo frente a mi, es como que todavía no me acostumbro ¿te acordás del barco aquél que me compré con mi hermano, que nos diste el dinero sin que lo sepa Papá? – Tu hermano menor pobrecito, me debe extrañar mucho allá, lo tuve que dejar muy joven, y no sabés como me dolió todo aquello en el Tigre, cuando me daba cuenta de como día a día  la enfermedad me iba alejando de todos ustedes, poco a poco, de todo lo que para mi era el centro de la vida.- Perdoname Mamá.-¿De que Fede? vos no te dabas cuenta, eras muy joven, estabas lejos, y estabas muy enamorado, loco por ella, de esa almita buena.- Me acuerdo de como lloré en silencio, cuando cerraba mis ojos y veía los tuyos, que a su vez me sonríen llorosos, como cuando me casé, como cuando llegamos a último momento a verte al hospital, y lograste por un instante mirarme y sonreír, haciendo un esfuerzo sobrehumano, tratando de ser amable en tu lecho de muerte, para no importunarme, para no dejarme un mal recuerdo.- Como te acordás pobrecito.- Que difícil que es la existencia Mamá, ahora ya la estoy extrañando a ella.- Ya sé Fede, no te pongas así, que nos vamos a poner a llorar aquí, los dos.- No lo puedo remediar Mamá, siento que de ahora en mas la estaré esperando todos los días, igual como me esperabas vos a mi, y me entristece mucho saber de como sufrirá allá, de lo que sufrirán mis hijos.- Ya vendrán Fede, la vida nunca es completa, siempre nos falta algo, y como todos, ellos tienen que vivir lo que les toca, y después vendrán, tenemos tiempo para esperarlos, mientras tanto recuperaremos lo nuestro, vení sentate aquí al lado mío y dame tu mano, me tenés que contar de tu mujer, y de tus hijos.-¿Como sabés que tengo hijos? – Me lo contó Pancho.-¡Pancho! ¿donde está? – Fede disculpame.- ¿Que pasa Teto? – Este es mi abuelo, me lo presentaron mis tíos, te acordás que te conté, el que nunca volvió, que desapareció en la primera guerra.- Hola señor, espere que me pongo de pie.- No se moleste joven, por favor.- Mucho gusto ¿pero como es que sabe el castellano? – Acá se hablan y se entienden todos los idiomas posibles, habidos y por haber.- Que maravilla, Teto me contó y me lo describió a usted.- Mi nieto y yo, no nos conocíamos.- Pero se acordaba de usted de una foto que le quedó y de los relatos de su padre, digo de su hijo, y yo me lo imaginaba exactamente como es, tal cual ¿y que le pasó, que no regresó nunca mas a su casa? – Muy sencillo, me traspasaron con una bayoneta, estaba moribundo, tenía medio cuerpo despedazado por la metralla de una granada, y quedé ahí agonizando, tirado en una trinchera llena de nieve y de barro, por suerte un soldado ruso que andaba por allí se apiadó de mi y me mató, sentí el acero helado penetrando mi carne y la boca que se me llenó de sangre caliente, y nada mas.-¿Pero como es que nunca supieron mas nada de usted ni de los demás croatas? – Eso no lo se, supe por Nikita que los rusos desnudaban nuestros cuerpos, se robaban todo lo que teníamos puesto, y nos enterraban en fosas comunes, por el miedo que tenían a las enfermedades y porque esa zona estaba en su territorio, piense que allá cuando viene la primavera los pobladores indefectiblemente tienen que utilizar los campos para sembrar papas, de otro modo, lo mas seguro es que se mueran de hambre en el invierno próximo.-¿Quien es Nikita? – Es el soldado ruso que me mató.-¿Lo volvió a ver por acá? – Por supuesto, tardó mucho en venir porque murió de viejo, ahora vive en una isla por aquí cerca, nos hicimos grandes amigos.- Me contó Teto, de como lo hizo sufrir usted a su hijo, al padre de él.- Sí, reconozco, yo nunca fui un tipo casero, lo que se dice un padre de familia, y las mujeres, que me perseguían por todos lados, siempre fueron mi gran debilidad, y mi hijo nunca entendió eso, resultó totalmente distinto a mi, que se le va ha ser.- Si, ya sé, cada uno es como es.- Pero no se crea que mi hijo es un santito, toda la vida trabajando, siempre juntando la platita, pero a la hora de ser generoso y abrir la mano con alguien que lo necesita, poco y nada, por suerte que cuando se entra acá se deja todo lo negativo afuera, y la verdad es que lo extraño, lo estoy esperando hace mucho, a él y a su mujer, nunca pensé que mi nieto llegara antes.- Fede, disculpame que los interrumpa, pero me voy para casa a cocinarte algo y a preparar todo.- No hace falta Mamá, quedate y contame ¿donde me dijiste que está Pancho? – Después te cuento Fede, dejame que me de el gusto de prepararte todo para que estés cómodo.- Está bien ¿pero como llego hasta tu casa? – Por este camino que sale de aquí ¿ves allá? es esa cabañita que se ve detrás de esas flores.- Que lindo lugar.-¿Te gusta? – Me encanta.- Bueno, hasta luego Fede, no tardes.- Chau Mamá, pero antes de irte dame un beso.- Fede, esperá.-¿Que pasa Guille? – Mi viejo me presentó a tu abuelo Carlos, que te anda buscando como loco, vení, acompañame.-¿Mi abuelo Carlos? no te puedo creer.- Ahí ¿lo ves?, es ese señor con el pelo blanco, que viene corriendo.-¿Vos sos Fede, el hijo mayor de Elsa, de Elsa Enriqueta? -¡Carlos! es tal cual me lo imaginaba, de las pocas fotos que me habían quedado.- Venga un abrazo mi nieto, pero ¿no me vas a tutear? – Abuelo, no se que decirte ¿como sabías que yo soy  tu nieto? – Teníamos la sensación de que estaba por llegar alguien de la familia, por eso me vine a ver que es lo que pasaba, y mientras bajaba me crucé con tu madre que me confirmó que entre los que habían llegado estabas vos, además imaginate, ella me contó mil veces de como eras vos y de tus hermanos, de la quinta, de cuando te casaste allá en el Tigre.- Pensar que una vez de curioso, se me ocurrió ir a ver como era la casita de ustedes, allá en Villa Ballester, y me los trataba de imaginar viviendo allí, con mi mamá, y ahora te tengo frente a mi. – Hace tanto tiempo de eso, tuvo que pasarla muy mal pobrecita, primero se murió tu abuela, y después al año nomás, me morí yo, y se quedó sola, en esa casa que vos te tomaste el trabajo de ir a ver.- Y para colmo, lo que tuvo que sufrir después, no se si sabés Carlos.- Pobrecita.- No sé si ella te lo contó, pero tuvo muy poco de la vida, por eso su destino para mi ha sido siempre como un sino, he llevado esa injusticia siempre en mi corazón.- Ella mucho no me ha querido contar de eso, pero no había mas que verla cuando llegó, parecía un pajarito.- Pero ahora veo que está bien, la veo espléndida.- No creas, lo está extrañando a tu padre Fede, pero sobre todas las cosas te extrañaba a vos y a tus hermanos, pero ahora que vos llegaste se quedará bastante mas tranquila.- Me estaba acordando de mi abuelo José ¿vos lo conocés? – Pero claro, hace mucho, un personaje fuera de serie, justamente me lo presentó tu madre y me consta que siempre nos hablaba de vos, nos vemos a menudo, lo que pasa es que en estos momentos está del otro lado de la isla, fue a instalarse allá con tu abuela Rosa, tiene un taller que es una maravilla, después a la noche, desde la cabaña de tu madre lo llamás por teléfono.- Quiero ir a verlo, tengo necesidad de escucharlo.- No hay problema, no está demasiado lejos, serán unas cuatro horas a pie, o menos si vas en bicicleta, además está soplando una brisa fresca, seguramente mañana tendremos buen tiempo.-¿En donde está ubicada esta isla abuelo? – Es un archipiélago gigantesco.-¿Un archipiélago? – Sí, pero mas en el sentido de lo que significaba es palabra en griego antiguo. – Retazos del mundo tangible desperdigados en el mar, en el pélagos.- Algo así, en nuestro caso porciones de materia y de seres vivos, distribuidos en el espacio.-¿Todo es como estas islas que se ven alrededor? – Así es, y cada isla contiene e irradia los recuerdos y afectos mas íntimos de cada uno.-¿Pero como es posible eso, y si esos afectos son comunes a otras gentes? – No hay problema, las islas tienen un montón de lados en que se interconectan e intercomunican, incluso multi-dimensionalmente en el espacio, basta con saber como y en un periquete pasás a otra.-¿Multi-dimensionalmente? – Claro, por ejemplo, arriba nuestro hay otro plano con su propio archipiélago, y abajo también, y así no solo en tres dimenciones, sino en todas las posibles, son muchísimos planos.-¿Y se puede pasar de un plano al otro? – Por supuesto, ya te lo dije.- Que fantástico, lo que no entiendo es como un archipiélago puede existir así, digo flotando en el cosmos, por mas multidimensional que sea.- Para tu forma residual de percibir el mundo que todavía te queda de allá, tratá de imaginártelo como una galaxia, que flota en el vacío del espacio cósmico.-¿Cada isla sería como un sistema planetario, o algo así? – No, nada que ver.-¿Entonces, será algo parecido a un cúmulo globular? – Tampoco, no te olvides que te dije que estamos en el espacio multidimensional.- No puedo imaginarme nada bajo ese concepto, es inútil.- Te doy un indicio, es mas parecido a la doble espiral del ADN, donde todos los extremos de alguna manera se interconectan.- Entonces, tengo que imaginarme un mundo hacia lo pequeño, para hacerme un símil de lo que es esto.- Fede, no pretendas saberlo todo hoy, primero tenés que aprender ciertos conceptos básicos.- De eso no me cabe ninguna duda, voy a tener que aprender mucho, lo que pasa es que estoy mareado, ni siquiera comprendo que es todo esto, si estoy vivo o estoy soñando, pero decime, acá donde estamos a mi me parece tener la sensación de que nos encontramos como en tres dimensiones ¿o no? – En cuatro Fede, te olvidás del tiempo.- Está bien ¿pero como es que acá estamos en un mundo digamos normal para la concepción humana, y todo esto como que flota en un medio multidimensional? no entiendo.- Depende de tu cerebro, para eso te falta entrenamiento.- O sea que por mas que yo quiera, digo ahora, en este momento, sin un entrenamiento adecuado, no me puedo meter en eso, no puedo salir de acá.- No, sería una cuestión muy difícil, te repito que primero tenés que pasar por una adaptación, que le permita a tu mente absorver una cantidad de nuevas exigencias, para captar las demás dimensiones, para poder manejarse dentro de esos parámetros, en fin, no es tan fácil, son unas cuantas cosas.- Es una cuestión de poder de percepción ¿no es cierto? me falta eso.- Sos una persona muy inquieta Fede, querés saberlo todo de golpe.- Lo increíble es saber que con un entrenamiento se puedan adquirir esas habilidades que mencionaste, de percibir otras dimensiones, no pensé que nuestro cerebro diera para tanto.-¿Porque no?, tu cerebro todavía está utilizado en una muy baja proporción Fede, no tenés idea de lo que es capaz, por eso deberías tener paciencia, todas estas preguntas que tenés ahora, me las deberías hacer después.- Disculpame abuelo, si supieras, ya tengo en la punta de la lengua las próximas preguntas.- De eso no me cabe la menor duda, a mi me pasó lo mismo cuando llegué.- Vos eras arquitecto, de esos de antes.- Eso no tiene demasiado que ver en este mundo, acá el que quiere puede, no es como allá que primero se tiene que poder.-¿O sea que si te guía la curiosidad, lo demás, como la inteligencia y el talento, te van saliendo solos? – Así es, se te van generando espontáneamente, no hay límites impuestos por el tamaño de la masa ensefálica, ni por la genética de allá, ni por enfermedades, ni cargas hereditarias, por eso te dije que acá basta con querer.- Me dejaste sin habla abuelo, es una maravilla esto que acabás de decir, es como un sueño hecho realidad, o sea que en el fondo acá somos todos iguales, tenemos las mismas posibilidades de arranque.- No solo de arranque Fede, la igualdad de posibilidades es continua, está a mano permanentemente, para cuando a cada uno se le ocurra recurrir a ellas, quiero decir que esos potenciales dones, del saber y del crecer en el conocimiento, de poseer energías e inteligencia suficientes, están siempre a disposición de cada uno, te lo vuelvo a repetir, basta con querer.- Pensar que allá en el otro mundo, en el sur como lo llaman ustedes, todo esto se ignora, ¿pero porque le dicen así? – Porque nos ubicamos mentalmente como si estuviéramos en el ecuador celeste de allá, mirando para abajo desde el meridiano del lugar, conservando las orientaciones cardinales, nada mas, es una convención que no tiene ninguna importancia de nada, vaya a saber porque se estableció así.- Entiendo.- Los de allá ignoran todo esto, pienso que de saberlo, por lo menos las personas mayores, se animarían mas a terminar con sus vidas, en vez de darle tanta vuelta, de seguir con situaciones que muchas veces las hacen sufrir demasiado.- Eso entre otras cosas, iría en contra de los principios de la religión cristiana o de las leyes ¿o el tema religioso acá no es importante Carlos? – Olvídalo, todas esas cosas son convenciones de allá, pertenecientes al mundo del cual acabás de venir, pero que aquí pierden vigencia.- Pero el amor, por ejemplo ¿aquí no se exalta? – El amor es lo máximo Fede, pero es natural y no necesita ser exaltado, no tiene nada que ver de como se lo encasilla allá, que lo contraponen con eso que llaman el mal o el pecado, acá es algo tan obvio, tan libre y universal, que es patrimonio de todos, por eso nadie habla de ello, digo especialmente, además te cuento que cuando llegan de allá, en unas pocas horas o días, según el perfil con que venga cada uno, todo lo que pueda traerse y esté en su contra se disuelve, y por el contrario lo que te pueda faltar se agrega.- No entiendo ¿que se agrega? – Cualidades como el sentido de respeto a todo ser vivo, el saberse hermanado con el otro, el atenerse siempre a la rectitud de conciencia, y muchas otras cosas, pero estas características se agregan solo en el caso, y en la medida que le falten al que llega.-¿No tiene nada que ver si allá, uno haya hecho algo bueno o malo? – Nada, el amor universal lo arrolla todo, ante esa fuerza no hay nada que se le pueda oponer.- Entonces eso de la salvación y del pecado.- Nada Fede, olvídalo, todas esas construcciones mentales acá no tienen sentido, el mal que pueda provenir de allá, es tan débil, que aquí se diluye como si fuera una niebla ante un huracán.-¿Entonces ustedes no creen en nada, digo en algo así como en una divinidad? – Te lo estaba tratando de explicar, no necesitamos creer, por el simple echo de que sabemos.- ¿Que cosa saben? – Que hay una fuerza superior, como una razón infinita, que por lo poco que sabemos nos protege y nos cobija, cuya presencia es tan potente que todas las cosas que puedan provenir de nosotros son como nada, hojas en un vendaval.- Entonces, los seres humanos somos importantes.- Por favor ¿que está diciendo Fede?, todo es importante, no solamente nosotros, somos igual de importantes como la mas pequeña de las hormiguitas, ni mas ni menos, y no solamente como cualquier otro ser vivo, proveniente del mundo que sea, venga de donde venga, sino hasta como cualquier grano de arena de los billones y billones que componen una playa, somos partes de un todo.- Me dijiste que hay que pasar por un aprendizaje, entonces las cosas de la inteligencia que aprendemos y desarrollamos allá, como el conocimiento ¿acá sirven de algo? – No mucho, en realidad se empieza de nuevo, absorbiendo el conocimiento que se quiere y tanto como se desea, es cuestión de cada uno, y no da ninguna ventaja de nada.- Entonces lo aprendido allá, no sirve.- Tampoco es del todo así, lo que queda de allá ayuda, es una especie de substrato, un entrenamiento, y una cierta tendencia, un gusto por algo.- Carlos, ahora que me acuerdo ¿y  tu esposa, mi abuela Ellha? – Ahora viene, fue a acomodar unas cosas que se mojaron con la lluvia, vení caminemos por la playa.- Habíamos visto unas bestias en la orilla que nos asustaron mucho.- Eso es del otro lado, es la zona que delimita todo nuestro mundo, es inmensa y no hay planos de allí, es totalmente multidimensional, y es por lo menos, que se yo, digamos como una cien veces mas grande que el archipiélago mismo, y no hay mas que animales allí.-¿Delimita, de que cosa? – De otros archipiélagos, donde están los seres concientes que vienen de otros mundos.- Esperá abuelo ¿que seres concientes, de que otros mundos? – Fede, me extraña, no es muy difícil de entender, hay muchísimos seres vivos e inteligentes que han accedido a la conciencia y que provienen de muchos lugares diferentes, no solo de nuestra cuna terrestre.- Entonces debe haber una cantidad enorme de archipiélagos.- Así es, en realidad incontables, y entre cada uno hay una zona multidimensional muy grande, que los separa unos de otros, pero que a su vez está interconectada, o sea que las probabilidades de encuentros entre razas diferentes es posible pero muy esporádica.-¿Vos los viste alguna vez, digo a esos otros seres inteligentes? – No, personalmente no, pensá que por ahora, en este plano, los contactos entre las diversas razas y especies inteligentes son bastante escasos.- ¿En serio, como sabés eso? – Todo el mundo lo sabe, además conozco personalmente a algunos investigadores que andan en eso, y que ya los han conocido.-¿Y que dicen? – Que a pesar de que las apariencias físicas son bastante diferentes, son muy  parecidos a nosotros en su forma de pensar, sobre todo en sus afectos, en sus añoranzas, y además sabemos que a medida que pasa el tiempo, las generaciones antiguas de las distintas razas y especies se van acercando, como si fuese un embudo gigantesco, así que es probable que alguna vez terminemos todos juntos, porque el tiempo universal parece que hace converger a todos los archipiélagos, hacia una unidad única.- Esta zona multidimensional que nos rodea ¿es una zona peligrosa? – Si uno no busca el enfrentamiento directo con los animales, para nada, además muchos de nosotros se han confeccionado algunos croquis para hacer excursiones sin molestarlos, pensá que allí, en esos parajes están todos mezclados, hay ejemplares de todos los mundos, y de todos los tiempos.- Hola Fede, soy  Ellha.- ¡Hola abuela! no lo puedo creer, es como si te conociera de toda la vida, y pensar que solo te recuerdo de una pocas fotos, que gusto que es verte, hablar contigo.-¿Soy como me imaginabas? – Mas linda, mucho mas linda, con ese rodete.- Dejame que te toque, que te de un beso Fede, que te acaricie, además de Carlos tenés algo de Erich, un tío mío de allá del norte, de Berlín, que tiene esa mirada tuya, siempre serio y absorbido por algo, que se quedó allá, soltero, nunca se casó.-¿No lo viste nunca mas? – Allá no, porque nunca mas volvimos a Alemania, pero recuerdo sus cartas, y a mi padre cuando me contaba de él, de como lo extrañaba, pero aquí lo vamos a visitar a menudo, no es lejos, está por allá, en unas islas que están detrás de esos cerros, tiene una casa llena de libros, y justo al lado viven mis padres, tus bisabuelos.- Disculpen pero ahora que lo han mencionado ¿existen los libros acá? – No sabés, muchísimos, y como aquí todo el mundo entiende y habla todos los idiomas, podemos leer todo lo que nos venga en gana, basta con elegir un texto de los catálogos e ir a buscarlo.- Que extraordinario.- Pero Fede, disculpame Ellha que me meta.-¿Que pasa Carlos? – Quería aclararte que los libros que tenemos acá son otros, los de allá aquí no existen.-¿Y sobre que cosas tratan los libros de acá? – Hay de todo, de literatura, libros de cuestiones del pensamiento, trabajos científicos, de entretenimiento, lo que vos quieras.- Entonces tiene que haber autores famosos, antiguos, clásicos, y modernos, me gustaría conocerlos.- No, los libros se escriben, se datan, pero no se firman.- No lo puedo creer ¿nadie sabe quien ha sido el autor de un libro determinado? – No, además eso no le interesa a nadie, una ves escrito es patrimonio de todos, ingresa en la biblioteca y se clasifica por fecha, o por materia.- Nunca hubiera pensado algo así.-¿Te sorprende? – Si, y mucho, porque significa que este es un mundo sin vanidades.- Fede, las personas que van llegando, a medida que lo hacen, se les van diluyendo todas las características negativas.- Si abuela, ya se, me lo explicó Carlos, es increíble.- Mirá, allá anda tu amigo caminando por la playa con su padre, se los ve muy entretenidos a los dos.- Ese es Guille, mi amigo, una gran persona, lástima que la tuvo que dejar a su mujer allá, me contó que estaba muy enferma pobre, y está angustiado pensando en eso.- Mejor, quiere decir que vendrá pronto.- Eso me entristece mas, porque en mi caso no es así, seguramente que deberé esperar mucho, y sin mi mujer no es lo mismo, no voy a poder estar demasiado contento acá, desde ya soy conciente que seré infeliz hasta que lleguen todos.- No te tortures, vas a ver que si Fede, a todos nos ha pasado lo mismo, los seres queridos que hemos dejado allá, los llevamos en el corazón hasta que un día, de pronto sabemos que están por aparecer.-¿Como saben, alguien les avisa? – No, en realidad no sabemos como, es una sensación que nos viene un poco antes.- Que raro que es todo esto, aquí es al revés que allá, las añoranzas y los afectos que uno había perdido, de pronto se satisfacen, quedan colmados, y por el otro lado, aquellos que uno tenía allá se quedan vacíos, cortados de cuajo, suspendidos en la angustia de una espera indeterminada en el tiempo.- Casi siempre comenzamos a extrañar una vez que nos han quitado al ser que teníamos al lado.- Ya veo, perece que la felicidad completa no puede darse tan fácilmente, hay que esperar un largo tiempo para juntar a todos, los que se fueron, los que acaban de hacerlo, y a aquellos que les falta media vida para llegar.- En realidad nunca se da, porque siempre habrá alguien que esté añorando al próximo que quedó allá, cuando llegue tu mujer se la pasará día y noche extrañando a tus hijos, cuando lleguen ellos suspirarán por sus mujeres o maridos, y así siguiendo ellos sentirán añoranzas por sus hijos, siempre tendrás a alguien llorando, es inevitable.-¿Porque tendrá que ser todo así, tan trabajoso, tan lleno de vacíos, de tristezas, ustedes saben algo mas que nosotros? -¿Que cosa Fede? – Algo mas sobre el porque de la existencia, del significado de todo esto, disculpen que sea tan preguntón, incluso algo ya me explicaron, pero todavía no me ubico, tengo tantas preguntas, por ahora veo que todo en esta isla es igual que allá, el aire es el mismo, los aromas, la noche que se está asomando.- No, lo que se dice saber en serio mucho mas allá de nuestro mundo, no sabemos demasiado, si bien nos sigue gobernado la misma curiosidad, y aunque nos deleitamos como niños cada ves que descubrimos algo nuevo.-¿Y este mundo? digo, lo que llaman el archipiélago, en conjunto con todos los demás ¿la concepción cosmológica es la misma que allá, como puede ser que se pueda pasar de un mundo al otro, y que allá en el sur, nadie sepa nada de todo esto? – Demasiadas preguntas todas juntas Fede.- Pero me imagino que ustedes saben algo, que conocen algunas de las respuestas, por ejemplo sobre eso de la fuerza, que vos Carlos me dijiste concretamente que saben que existe.- No te preocupes, todo te lo iremos explicando de a poco, después de tu entrenamiento, y si no podemos, te llevaremos con el tío Erich, el que vive allá, detrás de los montes.- El de la casa llena de libros.- Ese mismo, ahora referente a tus preguntas, lo que si te podemos decir de entrada, son tres cosas fundamentales, que el amor universal es lo máximo, su fuerza es positiva y demoledora, o sea que nadie ni nada se le puede oponer, lo otro es que esa misma fuerza nos sustenta, y de alguna manera nos gobierna, y por último que la libertad de cada uno es absoluta, no está condicionada.-¿Se les pide algo a cambio? – Ya te dije que somos libres.- No, digo ¿no quedan obligados ustedes con esa fuerza, de alguna manera? – Para nada.-¿No hay ningunos códigos, o mandamientos, o una especie de libre albedrío, dentro del cual podrían o no adherir a esa fuerza, pero que si no lo hacen estarían condenados? – No.- O sea que se puede o no se puede creer en ella, no importa.- Pero Fede, parecés obsesionado, aquí nadie te obliga ni te pide nada, todo eso no tiene ninguna importancia, todos acá somos esencialmente libres, además ya te lo dijimos, no es una cuestión de que creas o no creas, la fuerza es una realidad que se impone por si misma, y lo que nosotros podamos o no podamos hacer o pensar, la tiene absolutamente sin cuidado, igual es tan poderosa, que hacer algo en su contra sería como querer prender una vela parado en un acantilado cuando sopla un temporal.- Estoy impresionado ¿y ustedes a pesar de saber todo eso, igual siguen haciéndose preguntas? – Casi todas las que nos hacíamos cuando vinimos tuvieron sus respuestas Fede, hace mucho tiempo, por eso las que vos nos preguntás ahora nos parecen raras, porque ya es como que nos olvidamos, pero a su ves hemos visto que esas respuestas nos han generado nuevas preguntas, bastante distintas a las que nos hacíamos antes, y a las cuales algunos de entre nosotros, nos vimos en la necesidad de buscarles nuevas respuestas.- Me imagino que poseen unos aparatos y unos instrumentos avanzadísimos para acometer semejante empresa.- Carlos, me parece que a Fede lo vamos a tener que llevar cuanto antes a lo del tío Erich.- Me parece que sí, pero esta noche te quedás acá con nosotros, tu madre con toda seguridad está preparando una cena que te va ha gustar, nos dijo que era una de tus preferidas, además, te tenemos que enseñar como cruzarte de una isla a la otra en el plano nuestro, a no ser que vayas navegando.-¡No me digan que se puede navegar! – Pero claro, el agua aquí es prácticamente omnipresente, y si te mantenés dentro de una dimensión no hay problema, tenemos un montón de barcos que están a disposición de la gente, por el tiempo que cada uno lo necesite.- Que maravilla ¿y es grande una dimensión, como por ejemplo esta en la que estamos? – Es enorme, abarca muchísimos afectos diferentes.- Bueno, en realidad no necesito otro barco, tengo el mío, es lo poco que me queda del otro mundo, podría terminar con mis amigos lo que vinimos ha hacer, que es pasarnos unas buenas vacaciones.- Tu barco ya no está Fede.- ¡¡Mi barco!! pero Carlos ¿que pasó? – Era de allá, como vos dijiste correctamente hace un instante, pertenecía al otro mundo, a una dimensión que aquí es inexistente, y además casi nadie viene como ustedes, digo navegando con un barco, entonces todo lo que es de allá, excepto lo que traés encima de tu cuerpo, aquí pierde su dimensión y se diluye.- Que lástima, si hubiera sabido, tenía a bordo unas fotos de mi casa, con mi mujer y los chicos.- No te quejes Fede, prácticamente todos los que llegan vienen con lo puesto, muchas veces en ropa de dormir, o de hospital, la mayoría de las veces desnudos.- Entonces me van a tener que prestar otro barco.- Está lleno, los barcos los hacen aquí con una maestría que ni te lo podés imaginar, te aseguro que el tuyo no es nada al lado de los que tenemos acá, incluso tenés un astillero por acá cerca, es en una isla que está por allá, en esa dirección, detrás de esas arboledas tupidas, y ahora incluso, me estoy acordando de que es de un pariente tuyo.-¿El abuelo de mi mujer? – Claro ¿vos lo conociste? – No, solo de verlo en las fotos, y de los cuentos de mi señora y mi suegra, pero vos Carlos ¿como es que sabés de ellos? – Tu madre, aunque no los conocía, apenas llegó se puso a buscar, y supo por el apellido y por otros datos de que eran ellos, un día me llevó para allá y los conocimos, ellos todo el tiempo le preguntaban a tu madre de tu suegra y de tu mujer que se ve que la conocían de chiquilina, y ella les hablaba de sus recuerdos, de tu mujer.- Tengo entendido que era un maestro haciendo barcos, tenía un astillero sobre el estrecho de Magallanes, en Punta Arenas.- No sabés las goletas que hace el croata ese, creo es oriundo de Dubrovnik.- Veo que aquí se conocen todos.- Ya te lo dije, aquí estamos en la zona de nuestros afectos, los únicos que pueden desconectarse por un tiempo, o sea perder el hilo para adelante, son los que vienen de muy jóvenes, que allá no han tenido tiempo de armar muchos lazos, pero igual, a medida que los que quedaron atrás van llegando, se van enterando de que de pronto son tíos, o suegros, o abuelos, que se yo.- No lo puedo creer Carlos, disculpame, me tengo que pellizcar.- Y te cuento que los que fueron llegando de la familia de tu suegra son un montón, la mayoría de Punta Arenas y de Santiago, mirá, las veces que hemos ido a visitarlos con tu mamá y con Ellha, la pasamos bárbaro, hay algunos tíos de tu mujer que cantan que es un maravilla, no sabés.- No hay dudas que son ellos, tengo que ir a verlos.- Tranquilo, sentémonos un rato, tiempo es lo que vas ha tener de sobra acá, primero te tenés que instalar, pensá que también tenés que ir a visitar a la otra familia de tu mujer.- Cierto, mamá me comentó algo de Pancho.- Vino hace poco tu suegro, Elsa lo reconoció enseguida, después lo ayudamos con su cabaña, estaba muy débil para hacerlo solo,  justamente por él supimos todos los pormenores de tu familia con tus hijos, y de las familias de tus hermanos, por ejemplo acá en frente nuestro, del otro lado de este espejo de agua, esa costa escarpada que se ve a lo lejos, es otra isla bastante grande, bueno, ahí del otro lado, detrás de esos cerros, vive una señora que se llama Ofelia, que me parece que es la suegra de uno de tus hermanos.-¿Y donde está? – Está del otro lado de esta gran bahía donde estamos nosotros, siguiendo ese camino que ves por allá arriba, la cabaña está sobre una playa que da a una bahía mas tranquila y cerrada.- Tengo que ir a verlo.- Ya sé, a todos tenés que ir a ver Fede, pero esperá que te sigo contando, justamente ahí en donde está Pancho, es decir viven también el hermano y los padres de él, los abuelos de tu mujer, Giorgio y Elvira, en una cabaña que está al lado, y desde allí hay una conexión inmediata a otro plano dimensional, donde están un montón de parientes de ellos de Lucca y de La Spezia, Giorgio por ejemplo es un personaje, y el bisabuelo de tu mujer no sabés, se llama Ángelo y toca el violín, y a tu suegro, la madre lo ha mimado de tal manera que engordó un montón, está hecho todo un consentido.- Esperá Carlos, esperá, que me estoy mareando, la verdad que todo esto me abruma.- Disculpame, tenés razón, me entusiasmé demasiado hablando y estás muy agotado, me olvidé de que esto les pasa a todos los que llegan, quedate tranquilo.- No te preocupes abuelo, estoy bien, lo que pasa es que estoy impresionado, nunca pensé que esto fuese así.-¿Que es lo que te imaginabas? – Pensaba que cuando uno se moría allá, todo se terminaba.- Ya ves, no es así.- Pero ni en el delirio mas exagerado llegué a soñar esto, así de esta forma, que me encontrara con todos mis ancestros, con mis afectos, en esta tierra fabulosa.- Me alegro que te guste, porque nosotros no sabés el tiempo que te estuvimos esperando.- Me imagino Carlos, justamente eso es lo que me aterra, lo que me pasa ahora, lo que estoy empezando a sentir, que por un lado me siento feliz,  pero por el otro, ya estoy extrañando a los míos.- Todo llega Fede, inexorablemente.- Decime ¿que pasa cuando los que llegan son enemigos declarados de los que están acá, o que hayan sido los causantes de su sufrimiento e incluso de su muerte, suponete que un hijo lo haya matado a su padre? – Ya te dijimos que los aspectos negativos de la persona que llega se borran en un par de días, cuanto mas graves mas rápidamente, y la que está acá esperando ya ha sido transformada, así que si bien recuerda no guarda rencor para nada.- La transformación cambia a la persona pero no borra sus recuerdos.- Eso mismo, todos sabemos exactamente cuales han sido nuestros defectos y obviamente nos avergonzamos de que alguna vez podamos haberlos tenido, pero este mecanismo funciona como remembranza, algo que no influye ni se refleja mas en la personalidad de cada uno, ya no nos afecta.- Estaba pensando, si uno explora para atrás, la familia puede llegar ha ser una multitud.-¿Te molesta eso? – No, por favor, al contrario, me parece una perspectiva interesante, lo que pasa es que allá en la tierra uno no es conciente de sus mayores, sobretodo cuando superan más de una generación para atrás, por eso la idea de pasar a vivir con todos ellos, de verlos cotidianamente, me impresiona mucho, me hace sentir como abrumado.- Es comprensible, además si querés investigar e ir mucho para atrás, digamos mas de tres generaciones, eso ya te va a quedar muchísimo mas lejos, y con toda seguridad implica cambiar de plano dimensional, pero no hay ningún problema, podés ir cuando quieras, incluso yo si querés te acompaño, pero recién cuando estés bastante mas práctico, a ver si en una de esas te nos perdés.-¿Que pasa con los que se pierden? – Lo dije en broma Fede, aquí es imposible perderse, todo el mundo te da una mano.- Eso de ir para atrás buscando ancestros ¿no se hace normalmente? – Normalmente no, lo hacen los exploradores, los que se sienten con suficiente curiosidad para eso, los que quieren investigar, pero normalmente cuando uno va mucho para atrás, la familia se hace tan numerosa que uno pierde la visión, y además te sucede que ya no conocés a nadie, y digamos que desde el punto de vista de los afectos, llega un momento en que no da para mucho.- No hay casi nada en común.- Claro, incluso hay exploradores que se han ido hace muchísimo tiempo y no han vuelto todavía.-¿Habrán llegado demasiado atrás? quizás estén con nuestros ancestros prehistóricos.- Tan lejos no creo que haya llegado nadie, pero en una de esas seguramente habrán visto los efectos de la convergencia con otras civilizaciones, hay algunos que regresaron y han contado que aparentemente hay un límite, avanzando en el pasado muchas generaciones, algo así como el equivalente a tres mil generaciones terrestres para atrás, en las que se produce una transferencia a otro mundo.-¿Habrá que morir de nuevo? – Con certeza no lo se Fede, eso está muy atrás en el tiempo, a nosotros nunca nos preocupó demasiado el tema porque acá estamos muy bien, y el mayor anhelo de uno es esperar a que vengan nuestros descendientes, para completar nuestros afectos, pero si te interesa, hay estudiosos que han investigado y que te pueden informar, que incluso han escrito libros sobre eso.-¿El tío Erich sabrá de todo eso? – Seguro de que sí, él ha venido como soltero de allá y no ha tenido descendientes, no espera a nadie por que la única hermana que tenía ya vino, de manera que puede dedicar todo su tiempo a emprender viajes, por eso no le interesa quedarse acá esperando a que de pronto aparezca alguien, incluso muchas veces no lo encontrás en este plano porque está con su parentela de Berlín, además entre viaje y viaje siempre se junta con gente que sabe mucho, anda con investigadores y exploradores, pero vení levantate, hacé un esfuerzo y vamos a casa, que te voy a dar una copia completa de un plano de los alrededores y unos libros, así te podés orientar y te explico donde están todas las personas que te interesan.- Bueno vamos.- De todas maneras mañana te tenés que presentar a la administración comunal.-¿Administración comunal? ya empezamos, ¿no era que uno era completamente libre? – No es eso, no es lo que estás pensando, ellos aquí solo cumplen con un rol servicial y temporario, el cual cumplimos todos, es como si fuera un servicio civil obligatorio, o un club.- ¿Obligatorio? – Bueno, es una obligación moral frente a toda la comunidad de una isla, si no querés colaborar nadie te va ha decir nada.-¿Y quien ejerce el mando de esa administración? – Nadie, aquí nadie manda a nadie, el grupo que está, hace lo que tiene que hacer y listo, y nos vamos turnando cada seis meses, a vos también te va a tocar.- Es para no creer.- Lo que pasa es que aquí somos todos iguales Fede, y lo mas importante es que no existe la ambición y el deseo como se exterioriza allá, tampoco el egoísmo y la deshonestidad, no se hace algo para recibir otra cosa a cambio, no existe esa necesidad de destacarse por algo, porque sencillamente el conocimiento o alguna otra habilidad en particular que uno pueda tener o haber adquirido, no da ninguna ventaja, todo se hace porque si, porque a uno le sale de adentro, compartiendo la vida.- Desinteresadamente.- Claro, y ellos, los que justamente están a cargo de la administración, encima la pasan divertidísimo, porque allá te enterás de todo y estás en el centro de los sucesos, de los que van viniendo, de acomodar a la gente, de las búsquedas, y ellos son los que te van a asesorar sobre las embarcaciones que hay, para que puedas usarlas, o incluso vivir a bordo, o en el caso que no te guste estar en el agua, te mostrarán las diversas cabañas que hay, después vos decidís donde preferís quedarte y que es lo querés hacer, incluso te podés cambiar cuantas veces quieras, la única obligación que tenés es que cuando te mudás tenés que levantar toda tu cabaña y llevártela.-¿En serio, se la llevan? – Sí, para eso te dan una mano todos, y se deja todo limpio, como si nunca hubiese vivido nadie allí.- Me hace acordar a cuando estuvimos en la isla de Chiloé con mi mujer y mi hijo menor, sobre el Pacífico.- Nunca estuve ahí ¿es lindo? – Te digo que se parece mucho a esto, tiene ese mismo encanto.- Me alegro que te sientas bien, de que te guste.- Estaba pensando que le puedo pedir al abuelo de mi mujer, que me construya una goleta.- Muy buena idea, de paso le das una mano y la vas a pasar estupendamente bien.- Pero me parece que no va ha ser posible. -¿Porque? – Porque Mamá vive acá, en esta isla, y yo la verdad, lo que mas quiero hacer, es estar con ella.- Pero Fede ¿cual es el problema? la llevás contigo.-¿Pero ella querrá ir conmigo? – Fede, ella va ir atrás tuyo a donde sea, vos no te preocupes, las madres son así, después nosotros te iremos a visitar, incluso podemos rearmar la zona de nuestros afectos.- Realmente esto es demasiado, abruma esta simplicidad de lo bueno.- Eso dicen todos lo que vienen de allá, ah, se me olvidaba de decirte, cuando mañana vayamos a la administración, pediles que te den un juego de cartas completas, con los cuarterones correspondientes, que corresponda a la zona que cubre tus afectos.-¿Solo de esa parte? – Los afectos de uno no abarcan demasiado Fede, un par de islas, con suerte unas cinco, y un par de conexiones a otras dimensiones, así que prácticamente a las demás no vas a ir casi nunca, y desde el punto de vista paisajístico, lo que hay en las de acá, es lo que hay en todo lados.-¿No hay latitudes, digo, climas diferente? – El clima es el justo, en todos lados igual, equivalente a una latitud media de allá, con sus cuatro estaciones bien diferenciadas, en verano por ejemplo es como lo que estás viendo, templado de día y agradable de noche, ahora en invierno hace frío y  llueve bastante, por eso la vegetación es tan exuberante, incluso suele nevar, pero abajo no siempre.- Es como si fuera el clima de Nueva Zelanda, o el de la zona de Chile que corresponde al otro lado de Neuquén.- No se que decirte, pero lo que si te puedo decir es que no hay temporales que puedan romper algo, o causar alguna inundación, ni terremotos, ni ninguna de esas cosas extremas.-¿No hay problemas de polución, de superpoblación? – No, para nada, esto es amplio e incontaminado, con decirte que tomamos el agua de donde venga, de cualquier río, comemos cualquier fruta, lo vegetales así como vienen.-¿Y  la carne? – No comemos carne.-¿Está prohibido? – Acá no hay nada prohibido Fede, no se come porque respetamos a los animales, tan sencillo como eso, y nadie siente esa necesidad, al contrario hubo algunos que para experimentar, lo han probado de animales que acababan de morir y no les ha gustado para nada,- Un mundo vegetariano.- No del todo, porque aprovechamos los productos que ellos nos dan, como la leche, los huevos, la miel, y con eso preparamos toda clase de comidas, quesos, manteca, mayonesas.- O sea que no matan a ningún animal.- No, ellos tienen derecho a la vida igual que nosotros Fede, nos regalan sus productos, y nosotros los cuidamos cuando se lastiman.- Esto es como música para mis oídos.- Yo ya casi me olvidé de lo que hacían allá con ellos, pero veo por tu forma de maravillarte, que no debe ser nada agradable.- Tengo otra pregunta abuelo, no puedo dejar de hacértela.- Decime.-¿Los sexos funcionan acá, la gente tiene relaciones? – No, eso son devaneos de allá que acá se pierden, si bien todavía seguimos siendo diferenciados, básicamente en lo que al manejo y la exteriorización de los afectos se refiere.-¿Cómo todavía, llegará un momento en que seremos indeferenciados? – Para observar eso Fede, habría que moverse para atrás en el tiempo por muchísimas generaciones.- Pero aquí, digamos en este ámbito generacional del archipiélago, a pesar de ser diferenciados, no hay nada de sexo ¿o sí? – Fede, aquí carecemos de interés en eso, absolutamente, es decir que aquí nadie siente una atracción por otra persona basada en la diferencia de sexos, como allá en nuestra cuna terrestre, por eso acá tampoco hay reproducción, esa parte del devenir de nuestra especie es exclusiva de allá, acá se pierde, porque entre otras cosas aquí no se genera descendencia.- Y de esa manera se evitan un montón de problemas.- Puede ser, pero el motivo es sencillamente que no hace falta, además son etapas.-¿Es eso que me dijiste de la convergencia de las especies? – La convergencia y  la indiferenciación, aparentemente nos llevarán al final, a ser uno.-¿Todos nos juntaremos? – Pareciera que ese será el final, en un solo ser pensante formado por todos y cada uno, de los que alguna vez accedieron a la conciencia en nuestro universo.-¿Y la fuerza, que rol juega en todo esto? – Probablemente nos uniremos a ella.-¿Y como saben esto? – No lo sabemos, nuestros más grandes pensadores estiman que esa es la lógica final, de otra manera no tendría sentido todo lo que la fuerza hace por nosotros.- Tengo tantas preguntas Carlos, no te imaginás, pero estoy muy cansado.- Me parece que para ir a mi casa ya no estás, hagamos una cosa, vamos directo a lo de tu madre que te quiere agasajar, pero me temo que incluso para eso estés demasiado extenuado, te vas a quedar dormido en la mesa.-¿Como hacen para encontrarse los amigos aquí? incluso los buenos amigos de nuestros padres, de la familia.- Es fácil Fede, están las listas maestras, donde están todos los que van llegando, por fecha, o por nombre y apellido con su respectivos lugares y fechas de nacimiento y de muerte, después hay otras listas bastante mas complicadas que permiten establecer las relaciones cruzadas de familia y de amistad, que son lo que llamamos los círculos de los afectos, todo eso lo vas a ver mañana, en la administración.- Que organizados que están.- Me acuerdo que hace bastante, unos años después de que viniera tu madre, un día se apareció en la cabaña de ella, un joven flacucho llamado Jorge, que preguntaba por vos, era fanático del violín, me contó que contigo en su cabaña, se la pasaban escuchando las fugas de Bach para violín solo, incluso me contó que volaban en el avión de su padre.- Ya se quien es, era mi mejor amigo de la juventud, compañero de la facultad, nos poníamos a estudiar en la cabañita que tenía en el fondo de la propiedad de sus viejos en Pacheco, mientras comíamos el dulce de leche casero que nos preparaba su madre y escuchábamos los conciertos de Paganini, o nos deleitábamos con la música de Bach para violín, y un día que me fui al extranjero nos dejamos de ver, y al tiempo de volver de pronto se murió, fue terrible, la enfermedad se lo devoró en unas pocas semanas ¿vos sabés donde está? – No, pero no hay ningún problema, si te interesa mañana pedís turno, y cuando te toque lo buscás en los archivos, como era tan amigo tuyo debe estar seguramente en un plano diferente pero directamente al lado del nuestro.-¿Vamos bien por acá? – Si ¿ves allá la luz, debajo de esos árboles? esa es la cabaña de tu madre, debe estar esperándonos Fede, vamos que ya es tarde.- Pero abuelo ¿como es que las cabañas tienen luz , acá en medio de la nada, en esta isla sumida en la oscuridad de la noche, inmersa en toda esta vegetación silvestre? – Tenemos un sistemita de fisión nuclear, que genera suficiente electricidad para toda una isla.-¿Un sistemita de fisión? – Es como si tuviéramos una estrella en miniatura para nosotros, contenida en un recipiente adecuado, de un material que nunca pudimos saber de que está compuesto, que conforma una pequeña planta portátil, del tamaño de un contenedor de unos tres metros cúbicos, completamente cerrada, autosuficiente, libre de mantenimiento y de contaminación, que entrega una cantidad determinada de energía en tres formas, fotónica, térmica y eléctromagnética.-¿El out put es siempre igual? – Así es.-¿Y si sobra, que hacen? – Nada, se pierde, porque no se puede apagar, ni modificar, pero da igual, tiene una entrega inalterable y garantizada para millones de años, así que ya ves, a nadie le preocupa de como se utilice esa energía, si te interesa podés consultar los manuales correspondientes.-¿Y esa, digamos planta de fisión, está conectada a toda la isla? – Así es.- No da abasto mi cerebro, es como que todavía me resisto a aceptar de que esto sea realidad.- Por acá Fede, aquí tenemos que doblar para entrar a lo de tu madre, mirá, ahí está Elsa.- Hola Mamá.- Hola pichonsito, te preparé algo rico para comer, y una cama mullida para dormir.- No sabés lo cansado que estoy , como si me hubieran molido a palos.- Bueno, si no querés comer no importa, te acostás y listo.-¿Que me preparaste? – Zapallitos rellenos con queso y pan rallado arriba, y de postre unos merengues grandotes bien blanditos por dentro, con mucha crema batida, bien fresca, y para beber un jugo de uvas blancas recién hecho.- Mamá, no te hubieras molestado.- Corazón, no es ninguna molestia, hacía treinta años que te estaba esperando ¿y vos no te quedás Papá? – Me parece que Fede está muy cansado Elsa, pensá que acaba de llegar, y como es tan curioso no hizo otra cosa que preguntarme, no ha parado, ni por un instante.- Siempre fue así, ya desde niño, siempre inquieto y curioso, nunca ninguna cosa le duró demasiado, siempre se aparecía con algo nuevo, no cambió para nada.- Mejor me voy a ayudarla a Ellha con la cena, mañana paso, para llevarlo a la administración, se lo prometí, además, así como ya lo aprendí ha conocer, va ha querer empezar con el entrenamiento enseguida.- Tiene razón Carlos Mamá, disculpame, estoy que no doy mas, prefiero meterme en la cama.- Chau Fede, que duermas bien.- Chau abuelo, gracias por todo.- Venga  por acá ratoncito, allá está el baño, en ese armario le puse ropa limpia para cambiarse, después métase en la camita, que voy a guardar las cosas frescas en la heladera y enseguida vengo. – Gracias Mamá.

Aquella noche, en aquel lugar ignoto, bajo las estrellas de un firmamento desconocido, arrullado por los cuidados y las caricias de su madre, Fede, o la imagen de él, o lo que fuera que fuese, se preguntaba una y otra vez, en que momento se habría producido su muerte, su desaparición material, porque por mas que lo repensara, no podía acordarse de que hubiese zozobrado con sus amigos, ni de nada extraordinariamente significativo, como para haberlo retenido en su memoria. ¿Cuando habría sido el momento exacto del paso hacia este mundo en el que se encontraba ahora?  ¿Sería esto que veía y que sentía, lo cierto, lo real, o se encontraba en un estado engañoso, como si se tratase de una ilusión, de un espejismo, una sucesión de imágenes manejadas por una mente superior, transmitidas a sus neuronas como si se tratara de un flujo continuo de información, concretamente confeccionado para él? ¿Cómo poder discernir con claridad entre tanto sentimiento, como estar seguro de que lo que se sabe corresponde a lo que se ve, y lo que se ve a lo que se cree saber, si de todas maneras su pequeño cerebro de ser humano, o lo que había quedado de él, ya no podía pensar con claridad, obnubilado, absolutamente saturado, absorbiendo desesperadamente esos trozos de afectos que le eran concedidos, por quien sabe quien?  ¿Sería esto lo definitivo, lo sólido, lo terminal, o era nada mas que una cuestión etérea e imprecisa, una etapa, un mero esperar o fluir, con el propósito de entretenerlo, de que pase el tiempo, de que su entidad se quedara tranquila y no se salga de quicio?  ¿Estaría su sustancia neuronal, o la energía que hubiese quedado de ella, en manos de un designio superior, de alguien que le estaba manipulando, que le estaba haciendo conmover hasta las entrañas, que le hacía anhelar lo que estaba viviendo hasta tal punto de no dejar nada de él sin temblar, nada de él sin exprimir, como cuando un niño en la oscuridad se aferra a las tibias ropas de su madre, sabiendo como sabía que no quería mirar mas allá, para no desilusionarse, para no encontrarse con el temido abismo, con aquello que pudiera serle ajeno a los suaves afectos terrestres, lo radicalmente extraño a lo propio, lo inasiblemente extrahumano?  En el fondo de su ser, tenía recelos de dar crédito a lo que estaba viviendo, era todo tan bello, tan natural, tan poco traumático, que le parecía como una continuidad, algo que se deslizaba amablemente, flotando en una esfera de felicidad, pero al mismo tiempo sentía abrirse dentro de su pecho una brecha muy dolorosa, una pesada angustia que crecía cada vez mas, en pos de sus amores mas entrañables, que le habían sido arrebatados, que habían quedado atrás, que dejaron de ser y existir para él, vaya a saber por cuanto tiempo. ¿Pero cuando habría dejado de ser lo que había sido, cual sería este mecanismo por el cual había penetrado este mundo extrañamente amable, como podía ser que todo lo que había vivido en las últimas horas, o lo que le parecía haber vivido, o lo que fuese, lo pudiese haber hecho con tal claridad, alejado de toda vivencia anterior, despojado de toda sospecha de procedencias remotas, con la intensa conciencia de quien vive lo nuevo, lo incontrovertiblemente inédito? Sin embargo, ahora que en la quietud, el flujo de la mente se concentraba mejor, la conciencia se tornó incorruptible en la generación del pensamiento, haciéndole evidente que aquello que estaba viviendo, este cuerpo que tenía puesto y el sobrecogedor decorado natural que lo envolvía, eran seguramente unos productos inmateriales, unas imágenes neuronales provenientes de su propia fuente, porque sin duda su cuerpo habría quedado allá, en el lugar en que murió, así como el de sus abuelos y el de su madre, que sin duda también habían quedado allá, vistos por él mismo cuando acompañando a su padre un día los viese desenterrados y expuestos en el cementerio, el hueso negro y la carne seca, aquello que tanto le había impresionado, que tan profundamente marcara su sensibilidad de niño. Pero aún así, aferrado a esa endeble lucidez, que sin embargo permitíale armarse de un andamiaje medianamente útil, no podía comprender del porque su mente se imaginaría todo esto, del como siendo irreal y producto de él mismo, o de los seres o las entidades que estuvieran a cargo de sus pensamientos, se podía haber auto-impuesto el flagelo aberrante de haber perdido a los suyos. Estaba extenuado, era cada vez más conciente de esto, raramente conciente, sentía que sus fuerzas flaqueaban, y fijó su último resto de voluntad mental en aquella fuerza de la que le había hablado su abuelo, que de algún modo sabía que era el producto de su propia imaginación, o de la de aquellos que le habían hecho pensar en eso, pero que obviamente lo controlaba todo, elevando un ruego, un anhelo y una esperanza, pidiendo que lo dejaran tranquilo, que si bien lo que estaba viviendo era extraordinariamente singular, increíblemente bello, él sabía de que no era verdad, que al final no lo soportaría, que se moriría de pena, y que para eso, para seguir estando a prueba, para permanecer en lo eternamente provisional, él preferiría abrirse a la realidad, que lo dejaran desaparecer, disolverse en la inconsciencia, retrotraerse al estado sin conciencia o a la pura cosa elemental, con el propósito de integrarse definitivamente al universo, esa paz última, a la cual aspiraba con todo su ser y que consideraba su propio paradigma. Ya casi dormido, dentro de una cálida cabaña junto a un ignoto mar interior, sumergido en el murmullo de una brisa fresca, que desde la espesura entraba por una ventana abierta, comenzó de a poco a soñar un sueño nuevo, un sueño limpio y traslúcido, lleno de espuma de mar, de horizontes infinitos, de vientos inagotables, de arenas blancas, de estrellas titilando, de nubes desflecadas, de esperanzas, pero también de nostalgias y melancolías, en donde aparecían las caras de los seres que mas amaba, los ojos abiertos de su mujer amalgamados con los de sus hijos, las sonrisas y las tristezas reflejadas en esas miradas, esa desesperación de querer asir y guardar aquellas imágenes etéreas de las que era conciente que se irían desvaneciendo, perdiendo irremediablemente, mientras al mismo tiempo, sentía los dedos de su madre acariciándole el cuello, cantándole al oído una canción que le solía cantar de niño.


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