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nov
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Los dioses egipcios y el papiro de Ani.

Manual para alcanzar el día.


Vulgarmente conocido como “Libro de los Muertos”, nombre que se atribuye al pionero egiptólogo alemán Karl Richard Lepsius, que en 1842 publicó la traducción de algunos textos de otros papiros con el título de : “Das Todtenbuch der Ägypter nach dem hieroglyphischen Papyrus in Turin”, popularizando el término, no solo porque dichos textos y papiros se encontraban en el entorno de los sarcófagos, sino principalmente debido a que venía siendo utilizado por los saqueadores de tumbas desde tiempos remotos, que los llamaban “Kitab al-Mayitun”, en árabe, que significa “Libro del difunto”, precediendo a los descubrimientos europeos, extendiéndose ese nombre a todo rollo de papiro encontrado dentro de las tumbas.

Se trata de una coleción de textos o de un compendio de indicaciones, en forma de guía o manual, para uso exclusivo de un determinado difunto, con el fin de que pudiera atravezar el inframundo, sorteando los peligros que allí le esperaban, y estar preparado debidamente para enfrentar el tribunal de los Dioses, para de ese modo alcanzar la luz del día en la vida eterna. Está compuesto por una colección larga e intrincada de fórmulas mágicas, claves, conjuros, hechizos, encantamietos, himnos, letanías, oraciones, alabanzas, nombres propios y combinaciones de números, que ayudaban al Alma/Corazón del difunto a despertar de la muerte, reencontrarse con su cuerpo y volver a ganar control sobre si mismo, además de infundir movimiento a estatuillas de guardias y sirvientes que lo ayudarán y defenderán, para luego enfrentar, dicernir y resolver correctamente cada una de las diversas situaciones que se le irán presentando, sorteando  grandes peligros, tratando de no errar el camino para llegar a la sala de la Doble Maat, o de las Dos Verdades, en donde se llevará a cabo el acto del pesado de su Alma/Corazón, instancia conocida como el Juicio de Osiris, tras el cual, de salir airoso, quedar habilitado para vivir eternamente en el más allá junto a los Dioses.

Origen y formación

Por más que la aparición del Libro de los Muertos data del Imperio Nuevo, para encontrar sus orígenes hay que remontarse a los Textos de las Pirámides del Imperio Antiguo y posteriormente a los Textos de los Sarcófagos del Imperio Medio. Esta evolución permite que esta colección heterogénea de fórmulas contenga textos funerarios de todas las épocas de la historia de Egipto. Destacan tres versiones diferentes del Libro de los Muertos, que se fueron sucediendo a través de la historia:

La versión heliopolitana, redactada por los sacerdotes de Heliópolis para los faraones, se encuentra en algunos sarcófagos, estelas, papiros y tumbas de las dinastías XI, XII y XIII, aunque la esencia viene de escritos primitivos. Netamente solar, promueve la teología del dios Ra.

La versión tebana, escrita en jeroglíficos (y luego en hierático) sobre papiros, esta dividida en capítulos sin un orden determinado, aunque la gran mayoría tienen un título y una viñeta. Usada durante las dinastías XVII, XVIII, XIX, XX y XXI ya no solo por los faraones sino también por ciudadanos particulares.

La versión saita dio lugar a su máxima expresión en la Dinastía XXVI de Egipto, en donde se fijaron el orden de los capítulos, que van a permanecer invariables hasta el final del período Ptolemáico

Estructura

Por ahora se conocen un total de 190 capítulos, pero su extensión es muy desigual y no existe un solo papiro que los comprenda a todos. La extensión de los papiros variaba según el poder adquisitivo de cada difunto, y una vez que se fue popularizando, las versiones más económicas eran realizadas ‘en serie’ por los templos y luego rellenadas con el nombre del comprador. La sucesión de fórmulas, sin orden alguno y que llegan a variar de unos ejemplares a otros tienen, sin embargo, una lógica interna. Según el egiptólogo francés Paul Barguet, el Libro de los Muertos puede dividirse del modo siguiente:

Capítulos 1-16: “Salir al día” (oración); marcha hacia la necrópolis, himnos al Sol y a Osiris.

Capítulos 17-63: Salir al día” (regeneración); triunfo y alegría; impotencia de los enemigos; poder sobre los elementos.

Capítulos 64-129: “Salir al día” (transfiguración); poder manifestarse bajo diversas formas, utilizar la barca solar y conocer algunos misterios. Regreso a la tumba; juicio ante el tribunal de Osiris.

Capítulos 130-162: Textos de glorificación del muerto, que se deben leer a lo largo del año, en determinados días festivos, para el culto funerario; servicio de las ofrendas. preservación de la momia por los amuletos.

Capítulos 163-190: es un complemento de todo lo anterior, con fórrmulas en donde se alaba a Osiris.

Capítulo 125 : Quizás el capítulo más famoso e importante del Libro de los Muertos sea el titulado “Fórmula para entrar en la sala de las dos Maat”, nombrado de esa manera por Maat, la Diosa de la Justicia, en el cual el difunto se presenta ante el tribunal de Osiris al objeto de que se pese su corazón (sus acciones) para que pueda continuar su vida en el mundo de los muertos. Este capítulo, de notoria complejidad y extensión, contiene las llamadas “Confesiones negativas”, declaraciones de inocencia que el difunto realizaba ante los dioses del tribunal a fin de justificar sus acciones personales, lo que pone de manifiesto la gran importancia moral que este capítulo significaba para los antiguos egipcios.

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Papiros destacados

Por su extensión

Papiro de Ani: es la versión más conocida y más completa del Libro de los Muertos, destacando su longitud (23,6 metros). Este papiro, realizado para el escriba real Ani (dinastía XIX), actualmente se encuentra en el Museo Británico registrado bajo el nº 10.470.

Papiro de Aufanj: actualmente en el Museo Egipcio de Turín, tiene una longitud de 19 metros y 165 capítulos.

Por su antigüedad

Papiro de Iuya: se encuentra en el Museo Egipcio de El Cairo.

Papiro de Ja: se encuentra en el Museo Egipcio de Turín, tiene 33 capítulos.

Papiro de Nu: se encuentra en el Museo Británico (nº 10.477) y posee 137 capítulos

Textos de las Pirámides

Los Textos de las Pirámides son un repertorio de conjuros grabados en la cámaras sepulcrales de las pirámides con el propósito de ayudar al faraón en el Más Allá y asegurar su resurrección. Son una recopilación de textos, sin orden aparente, de un sistema cosmológico, posiblemente muy antiguo. Debieron emplearse durante la ceremonia funeraria. La pirámide de Unis, el último faraón de la Dinastía V de Egipto, fue el primer lugar en el que se grabaron Textos de las Pirámides. Posteriormente se convirtió en práctica habitual inscribirlos en el interior de las pirámides del Imperio Antiguo.

Su evolución dará lugar a: Los Textos de los Sarcófagos en el Imperio Medio que son de dos tipos, biográficos (cuentan la vida del difunto) o jurídicos (legado de sus bienes). El Libro de los Muertos en el Imperio Nuevo que describe lo qué debe hacer el espíritu del difunto para obtener su recompensa en el Más Allá.

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Es un libro que se “oculta a sí mismo”, según está escrito en sus últimos párrafos.

¨No dejes que le vea ningún hombre. El hecho de divulgarlo, constituye una tremenda abominación. Ocúltale, para que nadie sepa que existe”

Este libro misterioso se compone de una sucesión de figuras acompañadas casi siempre de su correspondiente texto. Su lenguaje es jeroglífico hierático. Es sin lugar a dudas un documento iniciático, encontrado en el interior del sarcófago de las momias de los altos dignatarios del antiguo Egipto.

El papiro se colocaba bajo la cabeza del difunto, enrollado, y en él se narra, en forma simbólica, el viaje de ultratumba del alma/corazón por el inframundo, según  la concepción de los sacerdotes de Ammón-Ra. La autoría de estos cantos mágicos se le atribuye al Dios Thot, según la tradición egipcia el protector y guía de los muertos. Era costumbre de los moribundos invocar a este Dios, entre otros, y confiarse a él en el trance de la muerte, ya que era el Conductor de las Almas en el Más Allá.

Thot (en egipcio Djehuty, Jehuti, Tahuti, Tehuti, Zehuti, Techu, o Tetu) es uno de los dioces primordiales, representado como hombre con cabeza de ibis, dios del arbitraje, de la magia, de la escritura sagrada, de la ciencia, la sabiduría y los textos guardados en los templos, además del juzgamiento de los muertos.

El libro nos remite primero a un cortejo fúnebre, extendido en el lecho funerario se transporta al muerto sobre la barca de Isis, junto a él las diosas Isis y Nephtis le protegen. Vienen después los sacerdotes, portadores de emblemas, algunos llevan las ofrendas, otros las urnas y una copa. Se dirigen a la tumba cerrada que guardará los restos mortales del difunto. El postulante se arrodilla ante Horus, hijo de Ra y dirige una ferviente plegaria para obtener las fuerzas que necesita para someterse con éxito a las pruebas a las que será sometido.

Por el inframundo, el fallecido era guiado por el dios Anubis ante el tribunal del dios Osiris y la presencia de la diosa Maat y el dios Thoth.

Thot se dirige a Osiris. ¡Te saludo, Osiris, Toro de Amenti! ¡Oh rey de la eternidad! Yo soy Dios Grande que acompaña en su ruta la barca celeste, he combatido en tu nombre, ahora llego para dirigir a tu lado el combate, ¡oh Osiris!…. Soy Thot, aquel que hace triunfar a Osiris de sus enemigos. Soy en verdad, Djedi, hijo de Djedi; Mi madre, Nut me concibió y me trajo al mundo en la ciudad de Djedu… Entro y circulo indemne entre las deidades resplandecientes… Ahora soy sacerdote en Djedu, propuesto para las libaciones.

Osiris es el rey de los muertos, dios protector de los difuntos, señor del inframundo, contenedor de las semillas de la vida, dios de la resurrección, de la regeneración y de la fertilidad, presidente del tribunal del juicio de los difuntos. Se lo representa momificado con el rostro verde o negro y con una corona de Atef, con su cayado y látigo (mayal).

Soy igualmente el gran maestro del mágico saber en el instante en que se debe atravesar la tierra de Heracleópolis  ¡Oh, vosotros espíritus divinos, que hacéis penetrar las almas perfectas en la morada sacrosanta de Osiris! ¡traed las ofrendas consagradas para hacer vivir mi alma!…

¡Oh vosotros espíritus divinos que abrís la senda y apartais los obstáculos, franquead a mi alma el sendero hacia la morada de Osiris…. Yo soy profeta… yo dirijo las ceremonias de Mendes, yo soy el gran jefe de la Obra que pone el arca sagrada sobre el soporte…

¡Te saludo, Osiris, señor del Amenti! ¡Deja que penetre en paz en tu reino! ¡Deja que los señores de la tierra santa me reciban con exclamaciones de júbilo! ¡Que pueda experimentar todas las metamorfosis posibles, por todas las sendas de las regiones del más allá obedeciendo el deseo de mi corazón!”…

Así se da inicio la ceremonia funeraria.

El fin supremo que se propone conseguir el iniciado es alcanzar a Dios, identificarse con él. Ha de acomodar su marcha a la del Dios solar, avanza hacia el oeste, hacia el acceso a la región del submundo, donde penetrará cuando llegue para él el instante de la muerte, pero la muerte es solo una apariencia, un cambio de estado, el alma sobrevive y progresa.

Uno de los momentos más difíciles para el iniciado es enfrentarse a la travesía en el inframundo, donde se encuentran los mayores obstáculos para aquél que quiera unirse con la divinidad.

Terribles tentaciones asedian en el mundo soterrado, doce puertas y doce horas conducen al ¨Duat¨ (antecámara de la luz primordial). El difunto/iniciado debe abrirse paso y avanzar en el inframundo para arrancarle la luz a las tinieblas, para que pueda llegar a la Morada del Padre: Osiris.

La Piedra filosofal se vuelve roja, se vuelve blanca, se coagula, se disuelve, brilla, centellea y resplandece en el inframundo. El  difunto/adepto se ha enfrentado a los enemigos de la noche, los ha vencido, …“vedle triunfante de sus enemigos vivos y muertos. Se identifica con el Dios de cabeza de gavilán. Horus ha repetido sus encantamientos cuatro veces y todos sus adversarios cayeron vencidos y degollados”

El nuevo iniciado conoce el poder del verbo luminoso, debe ahora purificar su corazón para que esté libre de mancha. En virtud de esta pureza de corazón y de esta vigilancia de sentimientos su conciencia está firme, su voluntad reina sobre sus facultades, bajo la tranquila mirada de Ra. Debe resistir las tentaciones de Mestha, Hapi, Duamutf y Kebhsenuf, los cuatro Dioses de la Muerte y rendirles culto.

Tiene poderes sobre su propia vida y de esta facultad se siente orgulloso “Yo estoy en el ayer y conozco el mañana, dueño soy de renacer una segunda vez si quiero realizarlo”.

Se aproxima el instante del juicio definitivo, el periodo de pruebas terminará. La ceremonia capital prosigue, es el momento de pesar su alma/corazón. El lugar se llama la gran “Sala de la diosa Maat”, la diosa de la justicia. Cuando se libera de los cuatro cuerpos de pecado entra en la ¨sala de la doble Maat¨, entra en el seno bendito de la Diosa Madre del Mundo.

Maat, señora de la justicia, de la verdad y el orden, representada bajo la forma de una pluma, o llevando ésta en la cabeza.

Su nombre es ¨Justicia y Verdad¨. La hoja superior de la puerta lleva una inscripción que dice: “Señora de Maat sobre sus dos pies” y la hoja inferior se llama : “Señora de doblado vigor, domeñadora del ganado”. El aspirante después de haber hecho su ofrenda a los Dioses funerarios se dirige al Gran Sacerdote que dirige la ceremonia para recitar su confesión negativa ante los 42 Dioses que se encuentran en la sala de la doble Maat.

Esta confesión significa todas las perfecciones que el adepto debe adquirir para liberarse de los cuerpos de pecado. En seguida se dirige en forma sucesiva a cada uno de los 42 Dioses asesores del Gran Sacerdote, les venera y ofrece su verdad y su pureza.

Es examinado por Sacerdotes y cuando quedan todas las preguntas contestadas, las puertas se abren, surge entonces el guardián de la puerta, después Maat y luego Thot, llega el momento culminante, es indispensable pesar el corazón del adepto. En un platillo de la balanza se ve la representación del corazón y en el otro una imagen de la pluma de Maat.

El juicio de Osiris

Es el acontecimiento más importante y trascendental para el difunto, dentro del conjunto de creencias de la mitología egipcia. Anubis extraía magicamente el corazón y lo colocaba sobre el platillo de una balanza. Este era contrapesado con la pluma de Maat, símbolo de la Verdad. Mientras, un jurado compuesto por dioses le formulaba preguntas a cerca de su conducta pasada. Dependiendo de sus respuestas el corazón disminuía o aumentaba su peso. Thot, actuando como escriba, anotaba los resultados y se los entregaba a Osiris.

Anubis, dios del embalsamamiento, observa y con alegría al ver que la balanza está en equilibrio. Thot, señor de las divinas palabras, escriba de los dioses, registra el fallo y añade: “Que el corazón sea devuelto al sitio que ocupa en el pecho del adepto”

Anubis (en egipcio Anpu, Inepu, Imeut), representado como un chacal (o perro) negro o como un hombre con cabeza de chacal, es el Dios preparador de los recien muertos para el viaje por el inframundo, del embalsamamiento, guia de las almas/corazones para llegar al otro mundo, intimamente ligado al culto de Osiris, en el que oficia de guia que acompaña al difunto en su viaje y por la sala de la doble Maat.

Al final del juicio, Osiris dictaba sentencia. Si esta era afirmativa su Ka y su Ba podian ir a encontrarse con la momia, conformar el Aj y vivir eternamente. Pero si el veredicto era negativo, su corazon era arrojado a Ammit, la devoradora de los muertos (un horrible ser con cabeza de cocodrilo, melena de león, torso y brazos humanos y piernas de hipopótamo), que acababa con él. Esto se denominaba la segunda muerte y suponía para el difunto el final de su condición de inmortal.

El difunto que se presenta ante los 42 jueces y sale airoso es aquel que muere para vivir, que muere para el mundo para vivir para Dios. El adepto se ha transformado en un nuevo ser, prosigue su ascensión y siente nacer en sí nuevas aptitudes.

Una luz suave inunda su alma. Es ya un nuevo Sacerdote, servidor de Osiris …

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El Papiro de Ani.

Llamado de ese modo por estar confeccionado para el Escriba y Contador Real Ani (Dinastía XIX, año 1.240 a.C.),  es considerado uno de los más completos, ya que recoge casi todos los textos que se solían escribir en forma de jeroglíficos, procedentes de la tradición egipcia de períodos más antiguos, tanto lo que se dibujaban en las paredes de las tumbas (textos de las pirámides) como los que adornaban los sarcófagos (textos de los sarcófagos), siendo la versión más conocida y completa que se conoce, con el mayor número de capítulos, casi todos decorados con dibujos que explican cada paso del viaje y del juicio, debiendo destacarse su longitud de 23,6 metros e integridad total desde el principio al fin.

Lamentablemente, una vez traído a Londres y a efectos de su minucioso estudio, fue seccionado en 37 partes por su propio descubridor o adquirente, el egitólogo Dr. Wallis Budge, agente de compra del Museo Británico, que dió con el papiro atravez de su red de informantes en la zona de Luxor durante el anio 1888, procediendo el mismo de una tumba de la dinastía XVIII. El mismo Wallis Budge estudió el papiro a fondo, traduciendo su contenido en forma completa, obra que publicó en su libro : ” The Egiptian Book of the Dead”, publicado en 1895.

El papiro original es propiedad del Museo Británico en Londres, registrado bajo el nº 10.470, formando parte de las colecciones del museo desde 1888. Las 37 láminas originales se pueden ver en el sitio del museo :  http://www.britishmuseum.org/, haciendo click en “Research”, luego ingresando “Search the collection database,” y finalmente ingresando “Papyrus of Ani”.

También se puede ver la bellísima imagen redigitalizada y completa, de la totalidad de este papiro, con los colores realzados y los contornos retocados, en el sitio perteneciente a una prestigiosa institución educativa norteamericana, denominada Vassar College, ubicada en el Hudson Valley en el estado de Nueva York,  http://projects.vassar.edu/bookofthedead/, del cual se reproducen las siguientes 17 imágenes, a modo de ilustración, que conforman la totalidad del papiro.

Láminas 1 y 2

Láminas 3 y 4

En el antiguo Egipto el ser humano tenía el anhelo de vivir para siempre al lado de sus dioses, esperanza que, con muy escasas excepciones, ha caracterizado a todas las concepciones religiosas que han existido a lo largo de la historia.

El Panteón Egipcio es uno de los más extensos que se conoce, ya que los creyentes, como corresponde a toda religión politeísta típica, explicaban absolutamente cada suceso natural que no comprendían a través de la existencia de uno u otro Dios.

Había Dioses más importantes que otros y, naturalmente, algunos que únicamente se adoraban en algunas zonas o durante algunas épocas concretas, lo cual también estaba influenciado por la moda del momento. Sin embargo, había una cantidad de Dioses que se veneraban en todas partes y eran muy importantes.

Láminas 5 y 6

Láminas 7 y 8

El hombre egipcio tenía una visión de la realidad que impregnada por la magia difería claramente de la que poseen los hombres modernos. En el Egipto de los faraones las creencias de los individuos estaban dominadas por unos componentes religiosos, rituales y mágicos, que hacían que todo adquiriese un sentido transcendental, que en nuestros tiempos, dominados por un modo de vida subordinado al pensamiento científico, hemos perdido.

Tomemos como ejemplo la Inscripción en la tumba de Petosiris, sumo sacerdote de Thot en Hermópolis : «Construí esta tumba en esta necrópolis, junto a los grandes espíritus que aquí están, para que se pronuncie el nombre de mi padre y el de mi hermano mayor. Un hombre es revivido cuando su nombre es pronunciado…»

Láminas 9 y 10

El poder de la palabra

Dentro de ese contexto, los egipcios pensaban que la palabra poseía un intenso poder mágico, gracias al cual los sacerdotes, buenos conocedores de la naturaleza de los hombres y de los dioses, podían realizar peticiones y súplicas a estos últimos que, realmente, no eran tales peticiones sino órdenes que los dioses habrían de ejecutar. El propio rey, cuando deseaba algo, lo ordenaba a través de sus palabras; esas órdenes eran obedecidas de inmediato por los hombres, de modo que la palabra del faraón, dios en la tierra, iba creando la realidad, día tras día.

«Yo soy la Gran Palabra», declarará el faraón en los «Textos de las Pirámides», expresando así que con su verbo el rey puede dar vida a todo lo que desea. En un primer momento, será el corazón del monarca el que concebirá una idea; posteriormente ésta será transmitida como orden a través de la palabra e inmediatamente los hombres se ocuparán de que ese deseo se transforme en realidad.

Cuando la muerte alcanzaba a una persona, si su nombre, sus palabras, eran conservadas, se estaba asegurando la supervivencia del fallecido. Por contra, si el nombre era destruido, la persona sería aniquilada. En ese caso ocurriría lo que los egipcios más temían: el hombre cuyo nombre era olvidado dejaba de existir, pero es que, además, era como si nunca hubiese tenido vida. El olvido del nombre suponía la aniquilación de la existencia del hombre. Así habría ocurrido, según las creencias egipcias, con Akhenatón, el faraón cuyo nombre fue borrado, tras su muerte, en todos los lugares, en el deseo consciente de producir la aniquilación y olvido del que había sido un faraón hereje, odiado intensamente por los sacerdotes de Amón y del resto de los dioses.

La creación por el Verbo

Para los egipcios, y en general para los pueblos semitas, el Creador habría utilizado el poder del Verbo, es decir, la magia de la palabra, cuando decidió que el mundo existiera. El Demiurgo Atum y su emanación Ra, una vez que concebían un elemento no precisaban sino pronunciar su nombre para que este tomase vida. La magia de la palabra permitía que instantáneamente la realidad que expresaba quedase materializada.

En la estela de granito del faraón Sabaka, que reinó hacia 710 a. C., que reproduce un manuscrito menfita de origen muy antiguo, se afirma que «toda palabra divina viene a la existencia según lo que el corazón ha pensado y lo que la lengua ha ordenado. Así fueron creados los orígenes de la energía vital, y determinadas las cualidades del ser, gracias a esta Palabra… La orden concebida por el corazón y exteriorizada por la lengua no cesa de dar forma a la significación de toda cosa».

Entendemos que es muy significativo que la palabra «Ra», que designa al gran dios creador, fuese escrita en egipcio con los signos jeroglíficos de una boca y debajo de ella un brazo. La boca simbolizaría la idea de «palabra», en tanto que el brazo estaría haciendo referencia a la idea de «acción». En suma, «Ra» vendría a expresar, a través de su nombre, la capacidad de acción del dios que para ello utiliza como medio la palabra.

La magia del nombre

Dentro de las creencias mágicas sobre el nombre, pensaban los egipcios que éste venía a individualizar a cada persona de una manera plenamente determinante. El destino de cada hombre estaba unido entrañablemente a su nombre; ese es el motivo de que en los ritos funerarios el nombre estuviera considerado como un elemento especialmente valioso de la personalidad, al que se le debía el mismo respeto que a la propia momia o al ka del difunto.

De acuerdo con estas creencias, conocer el nombre de un individuo equivalía a poseer un poder de tipo mágico sobre esa persona. Ya vimos que se pensaba, incluso, que si el nombre era borrado de las inscripciones ello equivalía a la plena aniquilación y olvido del hombre. Ya comentamos el proceso que tras su muerte fue seguido contra Akhenatón. Algo similar había sucedido antes cuando Tutmosis III ordenó borrar el nombre de su suegra, Hatshepsut, de todos los monumentos. La reina había usurpado el poder durante 15 años y el joven príncipe no se lo perdonó.

En el corazón de las creencias egipcias sobre el nombre reposaba la idea de que el nombre de una persona (o de un dios) debía mantenerse secreto; no debía ser conocido por nadie. Si el nombre era divulgado se producía un acto impío y sacrílego que podía acarrear nefastas consecuencias para su portador. Pensaban los egipcios que cuando se pronunciaba el nombre de una persona se estaba revelando, realmente, la esencia más íntima de su ser. Otros individuos que conocieran el nombre podían causar daños a la persona gracias a la utilización de poderes mágicos no deseados. Por ese motivo el verdadero nombre debía mantenerse oculto a los profanos.

Cuando nacía un niño se le imponían tres nombres; los dos primeros se mantenían en el más riguroso secreto, de modo que solamente el tercero era conocido por todos. Este tercer nombre, el menos importante, venía a corresponder con el cuerpo físico de la persona. La finalidad última de este secretismo buscaba evitar, según decíamos, que posibles actos de magia negativa produjeran encantamientos perniciosos sobre la persona. En la medida en que los nombres más importantes, es decir, los que configuraban la personalidad del individuo, se mantenían en secreto no resultaba posible que terceras personas pudieran utilizar poderes mágicos contra ellos.

En uno de los himnos de Ramsés II encontramos referencias muy precisas acerca del nombre secreto del Creador y de la necesidad de que no sea conocido por nadie: «Él (Amón) es demasiado grande para que se le pregunte, demasiado poderoso para que se le conozca. La muerte se abatirá sobre quien pronuncie su nombre misterioso, inconocible».

La Diosa Maat, por ejemplo, en su calidad de Diosa de la justicia y del orden, hace que unas moléculas se ordenen para ser madera y otras para que sean moléculas animales. Pero no solo estaba a cargo de este aspecto del orden, de que imperase el orden en todo lo imaginable (desde los organismos unicelulares hasta el cielo), sino que también se encargaba de la justicia en este mundo y en el de más allá. Y cuando se menciona el Juicio de Osiris, a quien el difunto de verdad tenía que enfrentar, y si podía engañar, es al tribunal y a la Pluma de Maat.

Cualquier egipcio pudiente, que se pudiera agenciar una buena momificación, podía intentarlo. Pero se encontraba con algunos inconvenientes, casi insalvables, por un lado el hecho de ser un humano, y como tal, imperfecto, y or el otro, que como persona agraciada y pudiente, seguramente no haber llevado una vida demasiado virtuosa y correcta.

Su alma debía realizar la Declaración de Inocencia, expediente que debían pasar las almas de todos los difuntos ante los 42 dioses que forman el tribunal.

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Declaración de inocencia típica, ante los cuarenta y dos dioses del tribunal :
¡Salve, Oh tú, que caminas a grandes zancadas, que sales de Heliópolis! …. No cometí iniquidad.
¡Salve, Oh tú, que oprimes la llama, que sales de Hheraha! …. No robé con violencia.
¡Salve, Oh tú, Nariz Divina, que sales de Hermópolis! … No fui codicioso
¡Salve, Oh tú, Devorador de sombras, que sales de la caverna! …. No he robado.
¡Salve, Oh tú, El de rostro terrible, que sales de Re-stau! … No maté a ninguna persona.
¡Salve, Oh tú, Tuty, que sales del cielo! … No disminuí las medidas (de áridos)
¡Salve, Oh tú, El de los ojos de fuego, que sales de Letópolis! …. No cometí prevaricación
¡Salve, Oh tú, incandescente, que sales de Khetkhet! … No robé los bienes de ningún dios
¡Salve, Oh tú, Triturador de huesos, que sales de Heracleópolis! … No dije mentiras
¡Salve, Oh tú, Espabilador de la llama, que sales de Menfis! … No robé comida.
¡Salve, Oh tú, El de la caverna, que sales del Occidente! … No estuve de mal humor.
¡Salve, Oh tú, el de los dientes blancos, que sales de El Fayum! … No transgredí nada.
¡Salve, Oh tú, El que se nutre de sangre, que sales de la sala de sacrificio! … No maté ningún animal sagrado.
¡Salve, Oh tú, Devorador de entrañas, que sales de la “Casa de los Treinta”! … No fui acaparador de granos.
¡Salve, Oh tú, Señor de la Justicia, que sales de Maaty! …. No robé pan.
¡Salve, Oh tú, Errante, que sales de Bubastis! … No me entrometí en cosas ajenas
¡Salve, Oh tú, Pálido, que sales de Heliópolis! …. No fui hablador
¡Salve, Oh tú, Doblemente malvado, que sales de Andjty! … No disputé nada más que por mis propios asuntos.
¡Salve, Oh tú, Uarnernty, que sales de la sala del juicio! … No tuve comercio (carnal) con una mujer casada.
¡Salve, Oh tú, El que mira lo que trae, que sales del templo de Min! … No forniqué.
¡Salve, Oh tú, Jefe de los Grandes (dioses), que sales de Imu! … No inspiré temor.
¡Salve, Oh tú, Demoledor, que sales de Huy! … No trasgredí nada.
¡Salve, Oh tú, El confidente de disturbios, que sales del Lugar santo! …. No me dejé arrastrar por las palabras.
¡Salve, Oh tú, El Niño, que sales del Heeqa-andj! … No fui sordo a las palabras de la Verdad.
¡Salve, Oh tú, El que anuncia la decisión, que sales de Unsy! … No fui insolente.
¡Salve, Oh tú, Basty, que sales de la Urna! … No guiñé el ojo.
¡Salve, Oh tú, El de rostro vuelto, que sales de la Tumba! …. No fui depravado ni pederasta.
¡Salve, Oh tú, El de pierna ígnea, que sales de las regiones crepusculares! … No fui falso.
¡Salve, Oh tú, Tenebroso, que sales de las Tinieblas! …. No insulté a nadie.
¡Salve, Oh tú, El que aporta su ofrenda, que sales de Sais! … No fui violento.
¡Salve, Oh tú, Poseedor de varios rostros, que sales de Nedjefet! … No juzgué precipitadamente.
¡Salve, Oh tú, Acusador, originario de Utjenet! … No transgredí mi condición montando en cólera contra dios.
¡Salve, Oh tú, Señor de los dos cuernos, que sales de Assiut! … No fui hablador.
¡Salve, Oh tú, Nefertum, que sales de Menfis! … Estoy sin pecados, no hice el mal.
¡Salve, Oh tú, Tem-sep, que sales de Busiris! … No insulté al rey.
¡Salve, Oh tú, El que actúa según su corazón, que sales de Tjebu! … No he pisado el agua.
¡Salve, Oh tú, Fluido, que sales de Nun! … No hablé con soberbia.
¡Salve, Oh tú, Regidor de los hombres, que sales de ru Residencia! … No blasfemé contra dios.
¡Salve, Oh tú, Procurador del bien, que sales de Huy! …. No me comporté con insolencia.
¡Salve, Oh tú, Neheb-kau, que sales de la Ciudad! … No hice excepciones en mi favor.
¡Salve, Oh tú, Cabeza prestigiosa, que sales de la Tumba! … No acrecenté mi riqueza, sino con lo que me pertenecía en justicia.
¡Salve, Oh tú, In-dief, que sales de la Necrópolis … No calumnié a dios en mi ciudad.
Como se puede apreciar, no era para nada fácil llegar a la vida eterna.

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Los egipcios pudientes que se podían permitir una momificación para preservar correctamente el cuerpo y que los sacerdotes le rezaran, realizando a su favor conjuros y hechizos, sabían, sin embargo, con lo qué se iban a enfrentar, y por eso dejaban en sus tumbas una copia del Libro de los Muertos, para que, una vez difuntos pudieran recurrir a él y consultarlo para saber cómo llegar, primero, a la sala de la Doble Maat (ahí donde se les juzga) y una vez allí, cómo poder superar el juicio con habilidad. Para eso existía el artilugio de refugiarse en Kephry, el Dios Escarabajo, utilizando un amuleto que representa su figura, y poniendo éste sobre la balanza de Maat en vez del propio corazón, acción no excenta de peligro, pues los dioses, si bien eran tolerantes con aquél que venía bien instruido y había buscado el apoyo de Kephry, y de buena gana aceptaban las hábiles argumentaciones del escarabajo, no por eso serían más indulgentes a la hora de la verdad.

Fin del Papiro de Ani.

Isis y Ra

El mito de Isis y Ra nos ofrece sabrosas noticias que nos hablan de los deseos de Isis, la gran diosa egipcia de la magia, de conocer el nombre secreto de Ra, el dios de la Luz. Dice la leyenda que con la saliva de Ra, amasada con tierra, la diosa habría modelado una serpiente a la que con sus poderes mágicos le fue fácil insuflar la vida.

El reptil, oculto en el camino por el que Ra había de pasar, llegó a morder al dios con sus colmillos afilados, de modo que éste, sintiendo los nocivos efectos que el veneno iba causando en su cuerpo se sintió amenazado por el daño que le estaba produciendo un animal que él no había creado y acerca del cual, por tanto, carecía de poder. Ra, el gran dios, no conocía el modo en que podría contrarrestar los efectos del veneno, por lo que sintiéndose gravemente enfermo tuvo que recurrir a solicitar la ayuda de los otros dioses, entre ellos la propia Isis, culpable de todo lo que estaba sucediendo.

Con gran diligencia Isis se ofreció para curar a Ra, pero le hizo saber que para ello tendría que utilizar un potente conjuro mágico al que iba a resultar imprescindible incorporar el nombre secreto del dios, el nombre que ningún hombre ni dios conocía. Vemos que en el trasfondo del mito subyace la idea de que la finalidad última de todo el embrollo era que Isis quería conocer el nombre secreto de Ra, para de ese modo poder tener acceso, gracias a la magia, a los poderes del gran dios solar.

Sigue narrando el mito que Ra, finalmente, obligado por los intensos dolores, se vio forzado a acceder a ello y fue así como Isis llegó a conocer ese nombre que ningún otro ser conocía, adquiriendo con ello inmensos poderes y conocimientos que solamente algunos pocos hombres (los iniciados en sus Misterios) podrían algún día llegar a conocer.

Reproducimos, seguidamente, los argumentos que Ra aporta en el mito para negarse a pronunciar su nombre oculto, temeroso de que la propia Isis u otros lo lleguen a utilizar de manera negativa contra él: «Tengo muchos nombres y muchas formas -dirá Ra-. Mi forma se halla en cada dios. Atum y Horus el Joven están nombrados en mí; (en cuanto a mi nombre secreto), me lo dieron mi padre y mi madre; se halla escondido en mi cuerpo desde que nací, para que la fuerza de mi encanto mágico no pase a un encantador contra mi».

Los guardianes del Occidente

En las fórmulas y conjuros del Libro de los Muertos y de tantos otros textos funerarios que se han conservado se acredita la creencia de que conocer el nombre oculto de las cosas significa tener abierta una vía que permite vencer todos los obstáculos que se han de oponer al espíritu del difunto en su camino hacia el Más Allá, es decir, en el proceso de «Glorificación» del alma en su elevación hacía el Occidente, en donde reina Osiris.

La pretensión, entre otras, de esos textos funerarios era que el fallecido llegara a conocer los nombres de diversos guardianes que armados fuertemente estaban vigilando los accesos y puertas que a cada paso habrían de impedir el proceso de ascensión del difunto. Si el espíritu llegaba a conocer sus nombres esas potencias quedaban desarmadas e inofensivas, no resultando ya posible que pudieran impedir el tránsito del fallecido.

De acuerdo con esas creencias, en cada una de las puertas del Más Allá el espíritu debía acreditar que conocía tanto el nombre de la puerta como el de cada uno de los guardianes que la protegían. El capítulo 141 del Libro de los Muertos, por ejemplo, permitía conocer los nombres de los dioses del Cielo del Sur y del Cielo del Norte, así como de los dioses que habitan en los infiernos y de los dioses que comandan en la Duat, en tanto que en el capítulo 144 se nos dan a conocer los nombres de los guardianes de las siete puertas o pasajes a través de las cuales se accedía al reino de Osiris.

En cada una de las puertas había tres espíritus que provistos de cuchillos las guardaban: un encargado, un guardián y un anunciador: «¡Salve, oh siete puertas! ¡Salve, los que vigiláis las puertas para Osiris! -exclamará el difunto- ¡Salve, los que veláis por las puertas y a vosotros que informáis cada día a Osiris de los asuntos del Doble País, el Osiris N (nombre del difunto) os conoce y conoce vuestros nombres!».

Y, siempre a modo de ejemplo, ante la séptima puerta, habría de decir: «Su Cuchillo es el nombre del encargado de la séptima puerta. El De Voz Fuerte es el nombre de su guardián. El Que Rechaza A Los Malvados es el nombre del anunciador que allí se encuentra».

La Sala de Maat

En el capítulo 125 del Libro de los Muertos se expone el conjuro que debía utilizar el espíritu para poder acceder a la Sala de la Justicia y prestar adoración a Osiris, presidente del Tribunal de los Muertos. El difunto tenía que hacer una doble declaración de inocencia, la denominada «Confesión Negativa» ante Osiris y los otros 42 dioses que integraban el Tribunal.

Llama la atención que, a modo de ejemplo, incluso los propios elementos arquitectónicos de la Sala se negaban a facilitar el acceso al espíritu del fallecido, salvo que éste acreditase que conocía su nombre. Así: «No te dejaré entrar a través mío», dirá el frontón de la puerta, «si no dices mi nombre». «Pesa de exactitud», habrá de responder el difunto, «es tu nombre».

O también: «No te dejaremos entrar a través nuestro», dirán las maderas del ensamblaje de la puerta, «si no dices nuestro nombre». Y ahora el espíritu deberá responder: «Jóvenes uraeus es vuestro nombre».

«Puesto que nos conoces, ¡pasa, pues, a través nuestra!», dirán finalmente todos esos elementos arquitectónicos de la Sala.

La palabra escrita

Antes hemos mencionado que Ra, el dios solar, emanación de Atum, el gran dios primigenio, habría propagado la creación del mundo utilizando para ello la magia de la palabra. Posteriormente, en un segundo momento, habría de ser ayudado en esa labor creadora por la intensa fuerza que es propia de la palabra escrita, es decir, de los signos jeroglíficos (que los egipcios consideraban como la lengua sagrada propia de los dioses). En esa labor creadora Ra contaría con la ayuda de Thot, dios de la palabra, el conocimiento y la escritura.

Para los egipcios los signos jeroglíficos, en suma, la escritura, tenían un origen divino y Thot era el gran patrono de esos signos. En las creencias egipcias la escritura tenía un intenso poder y una profunda fuerza mágica. Ese intenso poder de los signos podía ser positivo, y en ese caso la palabra era creativa y propiciatoria, o negativo, distinguiéndose entonces por su poder dañino y destructor.

Ya vimos que la palabra, en sí misma, tenía una intensa fuerza. Ese poder se potenciaba de manera extraordinaria cuando la palabra se ponía por escrito utilizando para ello unos símbolos mágicos cuyo origen reposaba en las propias divinidades. Los textos e inscripciones que se esculpían en las paredes de tumbas y templos tenían una intensa fuerza. Los mismos no eran realizados por cualquiera sino que se trataba de un trabajo que estaba rodeado de multitud de ritos cuyo origen reposaba en la relación entre los hombres y los dioses. En las Casas de la Vida los sacerdotes iniciaban a los neófitos en el arte de la escritura, enseñándoles que a través de los signos jeroglíficos el hombre podía entrar en contacto con la divinidad.

Todos esos conocimientos sagrados sobre la magia de la escritura no se debían divulgar nunca a personas ajenas a los procesos iniciáticos que se desarrollaban en los santuarios egipcios. Una tablilla del Museo del Louvre nos muestra interesantes informaciones acerca de un individuo que afirma que conoce todos los secretos de la escritura y de la representación de los hombres y de las cosas. Hemos de destacar, en este punto, que en las creencias egipcias existía una profunda relación entre el hombre o cualquier objeto y su representación figurativa. Hacerla implicaba crear una comunicación invisible pero real entre ambas. En Egipto el artista era, realmente, un mago, un iniciado. Tanto la escritura como el arte funerario exigían una inmensa habilidad técnica y profundos conocimientos adquiridos en el secretismo de los procesos de iniciación. La escritura y el arte tenían, de un lado, un profundo componente mágico, pero de otro exigían también especiales habilidades de tipo técnico y artesanal en su ejecución.

Veamos lo que dice la tablilla del Louvre que antes hemos citado:

«Yo conozco el secreto de los jeroglíficos y sé como hay que hacer ofrendas rituales. He aprendido toda la magia y nada me es oculto. Soy, en efecto, un artista excelente en su arte, eminente por todo lo que sabe. Por mí son conocidas las proporciones de las mezclas y conozco los pesos calculados, sé cómo ha de aparecer hundido y cómo resaltarlo, de acuerdo con el caso, si uno entra o sale, sé colocar el cuerpo, en su lugar exacto. Conozco el movimiento de todas las figuras, el andar de las hembras, la postura de aquel que está de pie, cómo se acurruca un prisionero triste, la mirada de unos ojos a otros ojos, el terror de la faz de aquel que es capturado, el equilibrio del brazo del que hiere al hipopótamo, la marcha del que corre. Se hacer esmaltes y objetos en oro fundido, sin que el fuego los queme y sin que sus colores sean eliminados por el agua. Todo esto no ha sido aún revelado a nadie, más que a mí, y a mi hijo primogénito, ya que el dios me ordenó revelarle estas cosas».

Los libros y la eternidad

Los egipcios pensaban que los textos religiosos y mágicos más importantes no habían sido escritos por los hombres, sino por los propios dioses, sobre todo por Thot, la divinidad del Conocimiento. Escribiendo esos textos los dioses habrían legado a los hombres conocimientos profundos a los que estos solamente podrían acceder a través de procesos de iniciación. Ese es el motivo de que el Papiro Salt, por ejemplo, afirme que los libros son el poder de Ra (el dios sol) en medio del cual vive Osiris. Cuando el hombre es iniciado y llega a comprender plenamente la magia que impregna a la palabra escrita deseará no solamente leer sino incluso comer esas palabras santas. Tenemos noticias que sugieren que los grandes sacerdotes colocaban trozos de texto en un cuenco e ingerían luego las palabras sagradas. Con esa acción, de algún modo, estaban accediendo físicamente al Verbo divino. Se sabe también que ese rito simbólico habría de ser practicado muchos siglos más tarde en las logias medievales de constructores de catedrales.

No cabe duda de que los egipcios creían que los jeroglíficos eran unos signos sagrados que contenían inmensos poderes. Cuando el sacerdote leía en voz alta los conjuros mágicos contenidos en un texto escrito estos adquirían plena eficacia y nacía realmente la realidad deseada.

Ya comentamos antes que los antiguos egipcios pensaban que el recuerdo del nombre de una persona aseguraba, de algún modo, la inmortalidad de ese hombre. Si la persona había tenido una vida virtuosa, tras su muerte, le esperaba un proceso de glorificación que habría de culminar con la divinización del fallecido, que sería asimilado a Osiris. Ese ansia de eternidad, tan propio de Egipto, se facilitaba si el recuerdo de la persona quedaba unido para siempre a una obra escrita, es decir, a un libro. A lo largo del tiempo, gracias al inmenso poder de la palabra escrita, cada vez que alguien lea el libro su autor vivirá.

El hombre virtuoso, gracias a su obra escrita, será recordando en momentos futuros en que, posiblemente, su tumba ya ni siquiera existirá y su propio culto funerario habrá caído en el olvido. El hombre que escriba un buen libro habrá de ser recordado siempre y adquirirá la inmortalidad. François Daumas transmite un poema, posiblemente confeccionado por uno de los alumnos de una Casa de la Vida, en el que se encuentra «un vibrante recordatorio de la inmortalidad que procura una gran obra». El autor del pasaje insiste a lo largo del texto en que los escritos de un hombre sabio permiten que este sea recordado durante toda la eternidad. Veamos algunos fragmentos del poema:

«Estos escritores sabios del tiempo de los sucesores de los dioses, aquéllos que anunciaban el porvenir, resulta que su nombre dura para la eternidad, aunque se hayan ido, habiendo cumplido su vida, y que se haya olvidado a toda su parentela … Se han construido puertas y moradas para ellos, pero se han desmoronado. Sus sacerdotes de ka han desaparecido, sus losas sepulcrales están cubiertas de polvo, y sus tumbas están olvidadas. Pero su nombre es pronunciado en virtud de los libros que han escrito, tan perfectos siguen siendo. Y el recuerdo de quien los ha hecho alcanza los límites de la eternidad».

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Ankh o Anj :

El símbolo.

El significado del Ankh egipcio, una cruz con un bucle en la parte superior, es múltiple, en correspondencia de lo que se sabe sobre su utilización, que parece que también ha tenido motivaciones múltiples. Originalmente, los historiadores pensaron que el ankh era simplemente el símbolo de una sandalia, debido a su forma, con un precillo para fijarlo alrededor del tobillo. Aunque muchos historiadores modernos consideran que esta definición puede ser correcta, académicos de la Universidad de El Cairo, interpretaron que el ankh fue representativa de la función esencial del Nilo. La cabeza ovalada representa el delta del Nilo, con la marca vertical que representa el camino del río y del Este y del Oeste representando las dos partes del país y su posterior unificación. Para otros estudiosos, sin embargo, el ankh tiene un significado mucho más profundo.

Una interpretación de su importancia se ha obtenido de las mismas representaciones de varios dioses egipcios, extensivo también a varios faraones. En estas representaciones muchos dioses egipcios como Isis, Anqet, Ptah, Satet, Sobek, Tefnut, Osiris, Ra, Hathor, Anubis y otros, se muestran sosteniendo esta cruz egipcia, conocida como la “llave del Nilo”, creando una conexión entre la tierra y la otra vida. Su nombre en latín era “quid ansata”, que significa “cruz con asa”. Cuando los dioses mostraban el ankh, muestran los poderes de la vida y la muerte y además de que ellos mismos eran inmortales. El Ankh simboliza la fuente de la cual fluyen virtudes divinas y el elixir de la inmortalidad. Por lo tanto, llevando el ankh se mostraba que el portador bebía de la fuente de la vida. Su significado representa los aspectos de la vida misma, tales como “alegría de vivir”, “vida eterna”, o “vida futura”. La razón de esta interpretación se debe a que el lazo es el símbolo perfecto no tiene ni principio ni fin, y significa que el alma es eterna porque ha surgido de la esencia espiritual de los dioses egipcios. Además, el ankh se asoció con el agua, el sustentador de toda la vida.

Nefertari recibe la vida de la Diosa Isis

Fue utilizado en las ceremonias fúnebres, de ese modo cuando alguien moría, los muertos también lleva el ankh en el momento que sus almas son pesadas, o cuando se encuentran a bordo dell barco del dios Sol, como una señal de que buscan la misma inmortalidad que caracterizaba a los dioses. A veces era puesto boca abajo (del lado del lazo), especialmente en los ritos funerarios cuando su figura insinúa la forma de una llave y, en realidad, se la consideraba la llave que abre la puerta que conecta la tumba con los campos de Aalu, el reino de la eternidad.

Amenhotep II recibe la vida del Dios Anubis

En las representaciones gráficas de las tumbas se observa la utilización de la cruz egipcia como una clave, por ejemplo puede verse que el ankh es colocado en la frente de una persona, entre los ojos. En esta posición, se simboliza el deber de guardar un secreto con el que había sido iniciado previamente, con respecto a cualquiera que no se había iniciado en el grupo. La leyenda cuenta que al ser bendecido por la visión suprema, una persona no podía trevelar ese misterio sin perder esa visión para siempre.

Un médico de la familia del Faraón, Imkotep, que vivió alrededor del 3000 aC, llevaba en su representación un ankh asociado con él. Como tal, Imkotep se hizo el dios de la medicina y la curación en Egipto después de su muerte. El ankh ha seguido como un logotipo para los fabricantes de productos farmacéuticos y los países alrededor del mundo moderno.

Estatua en apariencia del Dios Osiris de Senusret I (Dinastía 12)

En el antiguo Egipto, el signo ankh parece haber superado el analfabetismo, en el entendimiento, incluso a aquellos que no podían leer. Por lo tanto, encontramos incluso como marca de un artesano en el trabajo de cerámica de la época.

Un nudo mágico o cruz, conocido como Nem Ankh, se utiliza a menudo para representar a los opuestos. La vida y la muerte se reflejan mutuamente, y en varias religiones antiguas, los espejos fueron utilizados para los propósitos de la adivinación. La palabra ankh se utilizó para los espejos del Imperio Medio. Sorprendentemente, muchos espejos se fabricaron con la forma de un signo ankh.

Sarcófago de Ahmose Nefertari (Dinastía 18) sosteniendo los símbolos de la vida.

En la era cristiana, la tradición surgió después de la religión pagana de Egipto, el signo ankh fue adaptado por la iglesia copta como su única forma de cruz, ansata, conocido como el “quid”. Es muy similar en forma a la cruz egipcia, con un círculo en lugar de un bucle en la parte superior de la cruz. Los grupos paganos y Wicca también utilizan el ankh para diversos significados. Tradicionalmente se ha elaborado en oro, que es el color del sol, pero gran parte de la joyería basado en ankh fue creada en plata, estaño, madera y otros materiales.

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A continuación, a modo de resumen, se muestra una lista de los Dioses más conocidos o populares,
junto a una síntesis muy corta de sus funciones y su caracterización:
(Los detalles para cada divinidad se exponen a continuación de esta lista).

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* Aken : El timonel que gobierna la embarcación que cruza a los muertos por el inframundo.
* Aker : El Guardián y portero de las puertas del inframundo.
* Am-Heh  : El devorador.
* Ament :  El recepcionista de los muertos.
* Ammit : El devorador de los violentos y viciosos.
* Amun o Amun-Re :  El Rey de los Dioses.
* Anat :  La Madre de los Dioses.
* Andjety : El Precursor de Osiris (Dios principal del inframundo)
* Anqet,  La instigadora : Diosa de la fertilidad y del Nilo en Aswan.
* Anubis : Dios del embalsamamiento.
* Anuke :  Diosa de la guerra.
* Anuket : Diosa del Nilo.
* Apep :  El gran destructor.
* Arensnuphis : Deidad antropomórfica de Nubia.
* As  :  Dios del desierto.
* Astarte : Diosa guerrera de Canaan.
* Aten : El disco solar deidificado.
* Atum : El padre de todos.
* Auf (Efu Ra) : Una de las exteriorisaciones del Dios Sol Ra.
* Baal :  Dios del trueno.
* Ba-Pef  :  El alma.
* Babi :  Dios Mono masculino dominante, con grandes genitales.
* Banebdjetet :  Dios del bajo Egipto (delta del Nilo)
* Bast :  Diosa gata, de hermosa apariencia.
* Bat :  Antigua Diosa vaca.
* Bennu :  El pájaro de la creación.
* Bes : El Protector durante el parto de los bebés.
* Dedwen : Dios Nubio de las reservas naturales.
* Denwen : La serpiente ardiente o de fuego.
* Fetket : El sirviente de los Dioses del Sol.
* Geb :  Dios de la Tierra.
* Gengen Wer : El gran graznidor, el que sopla el cuerno.
* Hapi : Dios del Nilo.
* Hathor : Diosa de la música y de la danza.
* Hatmehyt :  La Diosa pez.
* Haurun :  El pastor victorioso.
* Heh y  Hauhet :  Divinidades del infinito y la eternidad.
* Heqet :  Diosa rana.
* Heret-Kau :  Ella, que está por sobre los espíritus.
* Heryshef :  El soberando de las orillas del río.
* Heset :  Diosa de la abundancia.
* Hetepes-Sekhus :  El ojo del Dios Re ( o Ra).
* Hike :  Dios de la magia y de la medicina.
* Horus :  Rey de los Dioses sobre la Tierra.
* Hu :  Dios de la palabra hablada.
* Iabet :  Limpiador del Dios Re. Personificación del punto cardinal Este (oriental).
* Ihy :  El Dios niño.
* Imhotep : Señor de la ciencia y el pensamiento.
* Ipy (Opet) ; Madre de Osiris
* Isis : La Reina de los Dioses.
* Iusaas : Diosa creadora.
* Kabechet : Asistente de Anubis.
* Kek and Kauket : Deidad de la oscuridad y de la noche.
* Khenmu : El gran alfarero.
* Kherty : Dios con cabeza de carnero.
* Kephri : El gran escarabajo.
* Khonsu : Dios de la luna.
* Maat : Señora de la verdad, de la justicia y el orden.
* Mafdet : Diosa de escorpiones y víboras.
* Mahaf : El timonel de la barca que navega el inframundo.
* Mahes : El Señor de las masacres.
* Male : Dioses niños de Egipto.
* Mandulis : Dios sol de la baja Nubia.
* Mehen : El Defensor y guardia de la barca solar.
* Mehet-Weret : Diosa vaca del cielo.
* Menhit : Diosa guerrera con cabeza de león.
* Mertseger : El Guardián del valle de los reyes.
* Meskhenet : Diosa de los recién nacidos.
* Mihos : El Hijo de Bastet.
* Min : Dios de la fertilidad.
* Montu : El Guerrero y Dios solar.
* Mut : La Abuela de los dioses.
* Nefertem : El Señor del amanecer.
* Nehebkau : Dios que junta el Ka con el cuerpo.
* Nekhbet : Diosa del poder de los reyes.
* Neith : Diosa de la guerra y los funerales.
* Nephthys : La Señora de las alas.
* Nun and Naunet : Dioses del caos y las aguas.
* Nut : Diosa del firmamento.
* Ogdoad : Los ocho Dioses primordiales de la creación.
* Onuris : Dios de la guerra.
* Osiris : Dios de los muertos, señor del inframundo.
* Pakhet : La fortaleza femenina.
* Panebtawy : El Dios niño.
* Peteese and Pihor : Dioses hermanos.
* Ptah : El Dios creador.
* Qadesh : Diosa del éxtasis y el placer sexual.
* Re (Ra) : El Dios Sol.
* Renenutet : Diosa de las cosechas.
* Reshep : Dios sirio de la guerra.
* Sah and Sopdet (Sothis) : Dios y Diosa astrales.
* Satet : Diosa de las inundaciones.
* Satis : El Guardián de las fronteras.
* Sebiumeker : Antiguo Dios de la procreción.
* Sefkhet-Abwy : Diosa de la escritura y de las librerias de los templos.
* Seker : El Dios Osiris resucitado.
* Sekhmet : El ojo de Ra.
* Sepa : El Dios cienpies.
* Serqet (Selkis) : Diosa escorpión.
* Seshat : Diosa de la escritura y de las medidas.
* Set : Dios del mal.
* Shay : El destino personificado.
* Shesmetet : Diosa leona.
* Shesmu : Dios demoníaco de las prensas de vino.
* Shu : Dios del aire y el cielo.
* Sia : La mente perceptiva.
* Sobek : Guardia de los Dioses.
* Hijos de Horus : Dioses de las víceras y de los Jarros Canópicos.
* Sopedu : El Dios guardián de los confines.
* Ta-Bitjet : La Esposa de Horus
* Tasenetnofret : La hermana de los Dioses.
* Taweret : Diosa demonio de los nacimientos.
* Tayet : Diosa de los tejidos.
* Tefnut : Diosa de la humedad y las inundaciones.
* Tatenen : El Padre de los Dioses y Dios de la tierra.
* Thoth : Dios de la sabiduría.
* Wadj Wer : Dios del embarazo.
* Wadjet : Diosa serpiente.
* Weneg : El antiguo hijo del Dios sol Ra.
* Wepwawet (Upuaut) : El abridor de caminos.
* Wosret : Diosa de la ciudad de Thebes.
* Yamm : Dios del océano.
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Grupo divino Enéada – Mito de la creación.

La Enéada son los nueve grandes dioses : Atum, Shu, Tefnut, Geb, Nut, Osiris, Isis, Set y Neftis. El término también se utiliza para describir el gran concilio de los dioses, así como un término colectivo para todos los dioses.

Atum fue el primero que se creó a sí mismo (o surgió de Nun, de la nada caótica primordial) y creó a Shu y Tefnut de saliva de él o de su sangre. De su unión nacieron Geb y Nut. Sus hijos, los bisnietos de Atum, fueron los primeros dioses de la tierra: Osiris e Isis, y Set y Neftis. De esos cuatro descienden los faraones y muchos de los dioses.

La Enéada (una palabra derivada del griego, que significa los nueve) es una agrupación de nueve deidades, el más utilizado en el contexto de la mitología egipcia. Tres de tres en tres, el número se consideró de gran poder carnal, y los grupos de nueve dioses eran considerados muy importantes.

Hubo Enéadas múltiples en el antiguo Egipto. Los textos de las Pirámides mencionan la Gran Enéada, la Enéada Menor, la Enéada dual, Enéadas plurales, e incluso las Siete Enéadas.

Algunos faraones crearon Enéadas propias que se incorporaron al culto, la más importante, fue la de Seti I en su templo de culto Redesiyah, una Enéada que combinaba seis Deidades importante con tres formas deificadas de sí mismo.

Curiosamente, el “pesedjet” término egipcio, generalmente traducido como Enéada, no significa necesariamente un grupo de nueve. Se encontraron algunos pesedjets en que hubo un número variable de dioses a lo largo de la historia egipcia.

Los orígenes de esta agrupación son inciertas. El pensamiento hasta mediados del siglo 20 es que fue creado por los sacerdotes de Heliópolis, a fin de colocar su Dios local en relación al Dios Sol Ra, deidades como Osiris, por ejemplo, sin embargo muchos egiptólogos modernos dudan ahora de la teoría. Es casi una certeza que la Enéada apareció por primera vez durante la decadencia del culto a Ra durante la dinastía 6ta, debido a que el culto en ese momento volvió a ser impulsado por un gran resurgimiento.

Mito de la Creación :

De las aguas caóticas primordiales representada por el Dios Nun, fueron apareciendo masas de tierra. Sobre un montículo se encontraba Atum que se había engendrado a sí mismo. Aburrido y solo, se masturbaba (algunos piensan que el mito afirma efectivamente que cometió autofelación) creando por ese método la producción de aire (Shu), y la humedad (Tefnut). Shu y Tefnut, a su vez, dieron a luz a la tierra (Geb) y el cielo (Nut), que inicialmente se dedicaban a la cópula eterna. Shu los separaba, levantando a Nut en su lugar en el cielo. Los hijos de Nut y Geb fueron Osiris, Isis, Set y Neftis.

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Grupo divino Ogdóada – Mito de la creación.

Los egipcios creían que antes de formarse el mundo, había una masa acuosa del caos oscuro , sin dirección ni orden. En este caos vivía la Ogdóada de Khmunu (Hermópolis), representados como cuatro dioses ranas y cuatro diosas serpientes del caos.

Estos ocho dioses son manifestaciones del dios Thot, artífice real de la creación, y se les denomina “Las Almas de Thot”. Ellos se encontraban inmersos en el caos primigenio (el dios Nun), eran elementos inmateriales que hicieron nacer al Sol del interior de un huevo o de un loto, fecundado por los dioses que permanecían en las profundidades de las aguas. Según el mito habían preparado una colina para que el Sol se posara, en el lugar que los textos denominan “La Isla de las Llamas”.

Mujeres: Cuerpo humano con cabeza de serpiente. Apariencia humana.

Varones: Cuerpo humano con cabeza de rana. Apariencia humana.

Ogdóada hermopolitana

Bajo el término “ogdóada” se denomina al grupo de dioses creadores en la cosmogonía de Hermópolis, llamados “los Padres y las Madres que Crearon la Luz”.

Estos dioses son: Nun y Naunet, el agua primigenia; Heh y Hehet, el espacio infinito indeterminado; Kek y Kauket, las tinieblas; Amón y Amonet, lo oculto.

Adorados en Khmunu (Hermópolis), estaban dispuestos en cuatro parejas de macho y hembra, con los hombres relacionados con las ranas, y las hembras con las serpientes.

El caos había existido sin la luz, por lo tanto Kek y Kauket representaban a esta oscuridad primordial. Esa oscuridad fue desplazada después por la oscuridad normal de la noche y la luz del día.

La última pareja es variable, dependiendo de los textos y el periodo, y puede ser sustituida por: Tenemu y Tenemuit, lo oculto; Niau y Niaut, La vida o la indeterminación espacial; Gereh y Gerhet, la carencia (más raramente). Puede observarse que las deidades femeninas tienen el mismo nombre que las masculinas a excepción de la adición de el sonido y grafía de consonántica “t” al final, que indica el género femenino. Este hecho se explica por la necesidad de crear contrapartidas femeninas, elementos duales, para que la creación del mundo se llevara a cabo de forma completa.

No existe un texto continuado que amalgame la creación de Hermópolis; para entender esta cosmogonía debemos dirigirnos a fragmentos aislados que pueden encontrarse, entre otras obras, en Los Textos de las Pirámides y en el Papiro Harris. Un punto curioso a destacar es la veneración de los componentes, ya inertes, de la cosmogonía hermopolitana, después de que llevaran a cabo la creación. Estos recibían homenaje en lugares tales como Medinet Habu (entre otros santuarios), donde poseían un sentido culto.

Mito de la Creación :

Juntos, los cuatro conceptos fundamentales “agua, invisibilidad, infinito y oscuridad” representan el estado primitivo del principio. En el mito, sin embargo, su interacción en última instancia resultó ser desequilibrada, dando como resultado el surgimiento de una nueva entidad. Cuando el capullo de la nueva entidad se abrió, se puso de manifiesto desde su interior Ra, el sol de fuego. Después de un largo intervalo de descanso, Ra, junto con los otros dioses, creó todas las cosas.

Existen dos variantes principales de la naturaleza de la entidad de Ra :

La Variante del huevo.

En el mito del huevo un ave celestial se había posado sobre un montículo de tierra, la Vía Láctea, que fue divinizado como Hathor. El huevo contiene a Ra. En la versión original de esta variante, se suponía que este huevo provenía de un ganso cósmico. Sin embargo, tras el aumento del culto de Thoth, el huevo se interpretaba que había sido un regalo de Thoth, y previsto por un Ibis, el ave fenix con la que estaba asociado.

La variante de la flor de Loto.

Con el paso del tiempo a Atum se lo asimiló a Ra, como Atum-Ra, y esto tuvo su efecto sobre la creencia de que Atum surgió de una capullo de loto azul, en la cosmogonía de la Enéada, ya que que fue aprobado y adjuntado a Ra. El loto se interpretaba que había surgido de las aguas como un capullo, que flotaba sobre la superficie, y lentamente abre sus pétalos para revelar el escarabajo Khepri, en el interior. Khepri, que es un aspecto del dios Ra y que representaba el sol naciente, de inmediato se convierte en un niño llorando – Atum Nefertum (joven).

En la historia posterior de Egipto, como el dios Khepri es absorbido totalmente por Ra, se decía que el loto era la misma manifestación de Ra, en forma de niño, en lugar de Ra Khepri.

También, durante la historia posterior de Egipto, el niño fue identificado como Horus, aunque esto es debido a la fusión de los mitos de Horus y Ra en el dios Ra-Herakty.

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Descripción individual

de algunas de las divinidades del panteón Egipcio.

Aah :

Dios a cargo del ciclo lunar.

(A partir del Reino Nuevo es absorbido por Ptah).

Aspecto de joven barbilampiño desnudo, que sostiene en sus manos dos serpientes, o una gacela, demostrando su poder contra las fuerzas del mal. Joven de pequeña estatura con apariencia semileonina y semisimiesca.

En el Reino Antiguo, y en concreto en los Textos de las Pirámides, aparece una divinidad a la cual se la menciona como “El Pigmeo de las Danzas del Dios”, siendo muy posible que haga referencia al genio benéfico Aha.

Frecuente en los llamados “marfiles mágicos” del Reino Medio. Lleva el título de “El Luchador” o “El Combatiente” y tiene funciones protectoras.

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Aken:

Custodio o patrón de la embarcación que cruza a los muertos por el inframundo.

Apariencia : Un hombre vestido como un marinero parado en la popa de una embarcación de papiro, con cabeza de carnero. Debía ser despertado, porque siempre estaba algo dormido, por el timonel Mahaf, para permitir que el bote pudiera navegar por las aguas sagradas.

Ra, el jefe de la mitología egipcia, en su carácter de Dios Sol, atravesaba el cielo diurno, del este al oeste, abordo de una embarcación, y a la noche volvía, del oeste al este, atravesando el inframundo también embarcado en otra embarcación llamada Meseket.

A medida que la mitología se fue desarrollando se llegó a la idea de que Meseket era controlada por un timonel o patrón, cuyo nombre se fue extendiendo y conociendo como “Aken”.

El inframundo estaba compuesto de una zona general, llamada Duat, y un área mejor, más placentera,  hoy en día la llamaríamos una zona VIP, donde se les permitía acceder solamente a aquellos que habían sido moralmente rectos, que se llamaba Aaru.

En este punto del desarrollo de la mitología Anubis quedó solamente con la función de Dios de la momificación o del embalsamamiento, y Osiris, si bien señor de todo el inframundo, como vivía concretamente en Aaru, fue dejando paso a Aken, al cual la gente identificaba como señor de la zona fuera de Aaru, o sea del Duat en general, función que realizaba en forma delegada y en nombre de Osiris.

Debido a que la misma palabra “Ba” que los egipcios utilizaban para denominar el alma, también era utilizada para identificar un carnero, a Aken se lo imaginaba como figura humana con cabeza de carnero.

En su doble función, de deidad del inframundo y servidor de Osiris, Aken llegó a ser conocido con el epíteto de “Cherti” o Kherty, significando aquel que es servidor.

El centro principal de su culto era Letopolis.

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Aker (Akar) :

Dios terrestre que representaba el horizonte, Guardián y portero de las puertas del inframundo. Tanto de los portones de entrada como los de salida, que daban a una especie de túnel, el cual todos los días tenía que ser pasado (navegado) por el sol para poder emerger del otro lado, por el oriente y así comenzar un nuevo día.

Aker fue uno de los primeros dioses venerados, como la deificación del horizonte. Hay fuertes indicios de que se le rendía culto antes de muchos otros conocidos Dioses Egipcios de la Tierra, como Geb.

Como horizonte, a Aker de lo interpretaba como símbolo de los confines que separaban cada día, imaginándolo como una faja angosta de tierra que estaba en el horizonte, con caras dirigidas a ambos lados, mirando en direcciones opuestas. Como el Sol alcanzaba su punto más alto (solsticio) en la constelación zodiacal de Leo, esas caras eran usualmente las de leones.

Con el tiempo esas caras o cabezas se transformaron en figuras completas de leones, siempre mirando en direcciones opuestas, una representando el concepto de “ayer” (sef) y el de “mañana” (duau).

Consecuentemente a Aker se lo refiere en los textos como “Ruti”, lo que en egipcio significa “dos leones”. Entre ellos normalmente aparecía el jeroglífico que expresaba el horizonte, que se dibujaba como un disco solar situado entre dos montanas.

A veces los leones se representaban cubiertos con manchas tipo leopardo, lo que a algunos investigadores los ha llevado a creer que se trata de un extinto león africano que llevaba este tipo de manchas en su piel.

Como el horizonte era el lugar donde la noche se convertía en día, se creía que Aker cuidaba las puertas del inframundo, abriéndolas para el Sol en el oeste, para que pudiera pasar de noche por abajo y emerger nuevamente en el este. Se decía también que los difuntos debían pedirle a Aker para que les franqueara esas puertas, de manera que pudieran entrar al mismo.

También se decía que, como todos los que debían pasar debían pedirle permiso, aprovechaban y le pedían que anule o extraiga el veneno de alguna víbora o escorpión que pudiera haberle mordido al difunto en su pasaje por el inframundo.

Como los egipcios creían que las puertas de la madrugada y del atardecer eran vigiladas por Aker, a menudo situaban estatuas gemelas de leones en las puertas de sus residencias y tumbas. De esa manera se resguardaban los hogares y tumbas de los espíritus malvados y otros seres malevolentes.

Este rito se adoptó posteriormente en el mundo helénico y romano y se siguió utilizando hasta casi nuestros días.

Aker no poseía templos propios por ser un Dios de la naturaleza conectado a las fuerzas primigenias de la tierra, y fue una de las pocas deidades egipcias que siguió siendo popular en la época grecorromana.

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Ament (Amentet, Iment) :

Recepcionista de los muertos, señora de los portones del inframundo.

Es la pareja de Aken.

Apariencia : una mujer vestida con las prendas de una reina. Como pareja de Aken, es ella la que le da la bienvenida a las almas de los recién muertos, ofreciéndoles agua y pan cuando llegan a los portones.

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Ammit (Ammut, Ammut, Ammet, Amam, Amemet, Ahemait) :

Devoradora de los violentos y viciosos. Devoradora de los muertos.

La parte de la cabeza se representaba como de perro o cocodrilo, la parte del torso correspondía a una leona o leopardo, y sus cuartos traseros de hipopótamo, una combinación de aquellos animales considerados los más peligrosos para los antiguos egipcios.

Sentada bajo las escaleras de la justicia, delante del trono de Osiris, espera sentada, viendo pasar el diario flujo de almas que eran juzgadas en la sala de la doble Maat. Si el alma resulta más feroz y viciosa que buena, el Dios Anubis se la ofrece de alimento a Ammit, quien la mastica y devora inmediatamente, resultando esto en la aniquilación del difunto juzgado para siempre, sin ninguna esperanza para una existencia futura.

A esta diosa se la denomina “Devoradora de los Muertos” y se sitúa al pie de la balanza en espera del resultado de la pesada del corazón del fallecido. Según el pensamiento egipcio, era este órgano el responsable de los actos en la tierra y como tal el que debía pesarse en una balanza para comprobar si el individuo había sido justo en vida y merecedor de vida eterna.

En el contrapeso de dicha balanza se colocaba la pluma de Maat (la justicia, el orden cósmico) o la propia diosa; ambos, corazón y pluma, debían ser igual de ligeros, para que el difunto pudiera ser considerado “Justo de Voz”, es decir un alma pura. De lo contrario, Ammyt procedería a devorarlo para que el difunto pereciera definitivamente y perdiera su condición de inmortal.


En la mitología egipcia, Ammit era la personificación de la retribución divina por todas las malas obras realizadas en vida de una persona.

Habitaba en la Sala de la Diosa Maat, que era a su vez la personificación del concepto de verdad, balance y orden.

En el inframundo (conocido con el nombre de Duat), los corazones de los difuntos eran pesados en una balanza por Anubis (Anpu) contra una pluma del tocado de la cabeza de Maat. Los corazones de aquellos que pesaban mucho por estar llenos de malas acciones y que obviamente no pasaban la prueba, eran dados a Ammit para que se los devore. Aquellos difuntos cuyos corazones eran devorados no se les permitía acceder a Aaru, quedando eternamente sin paz (lo equivalía a morir por segunda vez). Si el corazón era más liviano que la pluma, entonces el alma era juzgada por el Dios Osiris.


En la mitología Ammit nunca fue adorada o venerada, y nunca fue considerada una Diosa. Por el contrario, ella personificaba todo aquello que el egipcio de su tiempo temía, si no se conducía según los principios de Maat.

La mayor de las veces considerada un demonio, en realidad no era tal, ya que al destruir el mal actuaba como una fuerza a favor del bien,

Su rol está reflejado en su nombre, que significa “Devoradora”, o más precisamente y menos eufemísticamente “Comedora de huesos”, oficialmente conocida como “Devoradora de los muertos” o “Devoradora de millones” (Am-heh), “Comedora de corazones” y “Señora de los muertos”.

En otras versiones de la tradición, Ammit estaba situada en un lago de fuego en el cual se consumía el corazón del difunto condenado, o también de que se comía a todo el difunto, y no solo su corazón, el cual se disolvía luego en su estómago.

A pesar de que a Ammit se la veía como a una entidad devoradora, atenta a como se inclinaba la balanza en el juicio de Maat, carecía de iniciativa propia, sirviendo sola y estrictamente a las ordenes de otras divinidades. Quiere decir que solo devoraba cuando le era ordenado hacerlo concretamente.

Algunos expertos relacionan a Ammit con la Diosa Taweret, que tiene una apariencia física similar y, como companera de Bes, también proteje del mal. Otros autores indican que las características de leona y el lago de fuego, podrían indicar una conexión con la Diosa Sekhmet.

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Amun (Amon), o Amun-Re :

El Rey de los Dioses.

Amón, “El oculto”, símbolo del poder creador y “Padre de todos los vientos” en la mitología egipcia.


Amón, helenización del nombre egipcio Amen. Originalmente una deidad tebana, cuyo culto se popularizó cuando la ciudad de Tebas pasó a ser una de las más influyentes de Egipto.

Iconografía: Fue representado como un hombre de piel negra o azul, o en forma de animal, con cabeza de de carnero. En cualquiera de las dos representaciones anteriores lleva sobre su cabeza un tocado compuesto por dos plumas, divididas en secciones, y un disco solar en la base.

Amón era el nombre de una deidad de la mitología egipcia que en la forma de Amón-Ra se convirtió en el sistema más complejo de todo los que componen la teología del Antiguo Egipto. Amón representaba lo esencial y oculto, mientras que Ra representaba la divinidad revelada. Como divinidad creadora por excelencia, era el ídolo de los pobres y el centro de la piedad personal. Amón fue auto-creado, sin madre ni padre, y durante el Imperio Nuevo se convirtió en la máxima expresión de la deidad trascendental en la teología egipcia. Él no era considerado como inmanente dentro de la creación ni se considera la creación como una extensión de él mismo. Su posición como el rey de los dioses fue evolucionando hasta el punto del un virtual monoteísmo, en el cual los otros dioses se convirtieron en manifestaciones de él mismo. Junto a Osiris, Amón-Ra es la divinidad más abundantemente mencionada en los registros del panteón egipcio.

Amón es conocido desde fecha temprana de las referencias que nos han quedado de los textos de las pirámides, donde se muestra como una deidad primordial que simboliza la fuerza creadora, un concepto religioso que fue identificado como el aire o el aliento en los mitos de la creación del Antiguo Egipto, incluido Amunet y Amón como aspectos duales. Estas creencias religiosas varían de una región a otra. En Tebas, Amón llegó a asociarse con el aliento de vida, es decir uno de los dioses que crearon partes del ¨Ba¨. En las áreas donde se adoraba a Amón, a lo largo del primer periodo intermedio, esta asociación ha llevado a que sea considerado como un creador, coronado con el título de padre de los dioses. Estos cambios en las creencias son anteriores a la Ogdóada, aunque también fueron parte de ella.

A medida que Amón fue cobrando importancia, fue equiparado con la diosa Amunet, su homóloga o contraparte, siendo ella el aspecto femenino de la idea inicial de aire, o aliento de vida, en la forma de una mujer, y desde que fue identificado como un creador, se consideró apropiado designarlo a él como el cónyuge de la madre divina que engendró el cosmos, condición que mejoraba su status divino. En los tiempos en que Amón fue elevado a este nuevo reconocimiento, la madre divina era Mut. Amón fue representado en forma humana, sentado en un trono, llevando en su cabeza un círculo del que se levantan dos plumas paralelas. Las plumas pueden haber sido las de la cola de un pájaro, una referencia a su anterior condición de dios del viento.

Después de haberse vuelto más importante que Montu, el dios local de la guerra de Tebas, la autoridad de Montu comenzó a disminuir, a tal punto que en un momento se llegó a decir que era el hijo de Amón. Como Mut entonces se decía que era estéril, se creía que ella, y por lo tanto Amón, habían adoptado a Montu en lugar de dar a luz. Esto cambió más tarde, cuando fue sustituido por Montu Khonsu, la deidad lunar, como su hijo adoptivo.


Elevación del culto después de la expulsión de los hicsos :

Cuando el ejército del fundador de la dinastía XVIII expulsó a los gobernantes hicsos de Egipto, la ciudad de origen del vencedor, Tebas, se convirtió en la ciudad más importante de Egipto, capital de una nueva dinastía. En consecuencia, la deidad patrona local de Tebas, Amón, tomó importancia a nivel nacional. Los faraones de la dinastía nueva le atribuian todas sus empresas exitosas a Amón y se empleaba la mayor parte de sus riquezas y sus botínes capturados al enemigo en la construcción de templos dedicados a Amón. Los avances culturales alcanzados por los faraones de dicha dinastía, llevaron a Egipto a un renacimiento cultural, restaurando el comercio y permitiendo el avance del diseño arquitectónico a un nivel que no sería alcanzado por ninguna otra cultura durante mil años.

Como los egipcios fueron muy oprimidos durante el gobierno de los hicsos, el triunfo logrado por los faraones tuvo el efecto de popularizar el culto de Amón, que pasó a considerarse como un defensor de los menos afortunados. En consecuencia, Amón fue visto como el defensor de los derechos de los pobres ante la justicia. Al ayudar a los que viajaban en su nombre, se convirtió en el protector de la carretera y desde que la diosa Maat (de la verdad, la justicia y la bondad) habia sido confirmada, los que oraban a Amón requerían en primer lugar, para demostrar que eran dignos, confesar sus pecados.

Mucho más tarde, debido a la evidencia de la adoración dada a Amón en muchas regiones durante el apogeo de su culto, los viajeros de la Grecia clásica que llegaban a Egipto, informaron que Amón (que consideraban que gobernaba el panteón egipcio) tenía un carácter similar al líder del panteón griego clásico, Zeus, y por lo tanto, ambos fueron identificados por los griegos como la misma deidad. Asimismo, Mut, consorte de Amón, fue asocia por los griegos como Hera, consorte de Zeus, de su panteón clásico.

En el período griego e incluso antes, a fin de asimilar muchos de los atributos del propio Amón-Ra, a veces se lo representaba en bronce con la cabeza de un hombre barbudo, el cuerpo de un escarabajo con las alas de un halcón, las piernas de un hombre y los dedos y las garras de un león. Se lo representaba además con cuatro manos y brazos y cuatro alas.

El culto que rodea Amón, y más tarde, Amón-Ra representa una de las teologías más complejas del antiguo Egipto. En su forma más madura, Amón-Ra se convirtió en un Dios oculto y secreto. De hecho, su nombre (Imn), como lo llamaban los antiguos egipcios, significa “el oculto” o “el secreto”. Se ha especulado que su nombre se deriva de la palabra que utilizaban los libios para denominar el agua, ¨aman¨. Sin embargo, el contexto moderno parece negar esta posibilidad. En realidad y según la propia mitología, tanto su nombre como apariencia física eran desconocidos, lo que indica su esencia incognoscible.

Dicho de otra manera, Amón era desconocido porque él representaba la santidad absoluta, y en este sentido, era diferente a cualquier otra deidad egipcia. Tan santo fue que se mantuvo independiente del universo creado. Se lo relacionaba con el aire como una fuerza invisible e intangible, lo que facilitó su crecimiento como una deidad suprema. Él era el dios creador egipcio por excelencia y de acuerdo con el mito egipcio, fue creado por si mismo, es decir él mismo de auto-generó. Se creía que podía regenerarse a sí mismo convirtiéndose en una serpiente para cambiar su piel. Al mismo tiempo, se mantuvo al margen de la creación, totalmente diferente de ella, y totalmente independiente de ella.

Sin embargo, aunque oculto, además de su aspecto visible como “Re”, se reveló a la humanidad. Re era el término egipcio común para el sol, convirtiéndose así en visible. Por lo tanto, Amón-Ra combinada dentro de sí los dos opuestos de la divinidad, el oculto y el revelado. Como Amón, que era secreto, oculto y misterioso, pero, como Re, que era visible y revelado. En algunos aspectos, esto incluso se refiere a su asociación con Maat, el concepto egipcio de orden y equilibrio, y se refleja en los conceptos egipcios sobre la dualidad.

El secreto o atributo oculto de Amón le permitió ser fácilmente asociado y sincronizado con otras deidades. En Tebas, Amón fue identificado por primera vez con Montu, pero pronto lo reemplazó como protector de la ciudad. Su asociación con Re creció en importancia cuando el faraón Amenemhat I trasladó la capital de Egipto para Itjtawy, en el vértice del delta del Nilo, elección que probablemente estaba basada en razones teológicas y políticas. Sin embargo, esta asociación con Re realmente creció en Tebas donde cobró suma importancia. Pronto, Amón fue identificado con otros dioses, como (entre otros), con Amón-Re-Atum, Amón-Re-Montu, Amón-Re-Horakhty y Min-Amón. Sin embargo, cabe señalar, que con todo este proceso de asimilación, Amón no fue absorbido para crear un nuevo dios.

Amón-Ra se asoció con la monarquía egipcia, y, en teoría, en lugar de amenazar el poder del faraón, el trono fue apoyado por Amón-Ra. La antigua teología decía que Amón-Ra era el padre físico del rey. Por lo tanto, el Faraón y Amón-Ra estaban unidos por una relación simbiótica, siendo alimentado el rey con el poder emanado de Amón-Ra. A cambio, el rey apoyaba los templos y el culto de Amón. En teoría, Amón-Ra, incluso podría thaber tomado la forma del rey, a fin de impregnar la esposa real con el sucesor del trono (documentado por primera vez durante el reinado de Hatshepsut durante el Nuevo Reino). Además, según la teología oficial del Estado durante el Imperio Nuevo, Egipto fue en realidad gobernada por Amón-Ra a través de los faraones, con el Dios que revela su voluntad a través de los oráculos.

En realidad, la divinidad, de hecho, amenazaba la autoridad de la monarquía, porque el culto a Amón-Ra se volvió tan poderoso que su sacerdocio se hizo demasiado grande e influyente, y en un momento dado, los sacerdotes de la divinidad llegaron de facto a gobernar Egipto durante la Dinastía 21. En otras ocasiones, Amón-Ra creaba dificultades para el rey, como en el caso de Akhenaton, que trató de cambiar la estructura básica de la religión egipcia. En este caso, Amón-Ra finalmente resultó más poderoso que el rey, pues, aunque Akhenaton trató desesperadamente de cambiar la naturaleza de la religión egipcia, esos esfuerzos se convirtieron en el desprecio y el asmereír de los faraones que lo sucedieron. Después del reinado de Akhenaton, la religión, casi de inmediato, volvió a su forma previa y al culto de Amón-Ra.

Posteriormente, cuando Egipto conquistó Kush, se identificó a la deidad principal de la kushitas como Amón. Esta deidad Kush fue representada como cabeza de carnero, y más concretamente de lana de carnero con cuernos curvados en donde Amón se asoció con el carnero. De hecho, debido a la apariencia de edad avanzada de la deidad carnero Kush, los egipcios llegaron a creer que esta imagen había sido la forma original de Amón y que Kush era donde había nacido.

Dado que los carneros eran considerados un símbolo de virilidad, debido a su comportamiento en el celo, Amón se convirtió también en una deidad de la fertilidad, y así comenzó a absorber la identidad de Min, convirtiéndose en Amón-Min. Esta asociación con la virilidad que desenboca en Amón-Min le hizo merecer el epíteto de ¨Kamutef¨, que significa Toro de su madre, en cuya forma se lo encuentra representado en las paredes de Karnak, con su falo sobredimensionado, y con su vara con flagelo, como el dios Min.

A medida que el culto de Amón crecía en importancia, Amón se identificó con la deidad principal que era adorada en otras zonas en ese período, Ra-Herakhty, la identidad fusionada de Ra y Horus. En el Himno a Amón-Ra es descrito como “Señor de la verdad, padre de los dioses, el fabricante de los hombres, creador de todos los animales, Señor de las cosas que son, creador de la vida”. Para entonces Ra había sido descrito como el padre de Shu, Tefnut, y el resto de la Enéada, por lo que Amón-Ra, del mismo modo, se identificó como su padre.


Ra-Herakhty había sido una deidad solar y su naturaleza también se fue asociando a Amón-Ra, de ese modo, Amón pasó a convertirse en el aspecto oculto del sol durante la noche, en contraste con Ra-Herakhty que es su aspecto visible durante el día. Amón significaba claramente ¨el que está oculto¨. Esta complejidad para con el sol fue dando lugar a un movimiento gradual hacia el apoyo de una forma más pura de la deidad.

Durante la última parte de la dinastía XVIII, al faraón Akenatón (también conocido como Amenofis IV), no le gustaba el poder del templo de Amón apoyando el culto a Atón, una deidad cuyo poder se manifestó en el disco solar, tanto en sentido literal como simbólicamente . En consecuencia procedió a borrar los símbolos de muchas de las antiguas deidades cambiándolas por prácticas religiosas basadas en Atón. Movió su capitolio lejos de Tebas, pero este cambio brusco fue muy impopular con los sacerdotes de Amón, que ahora se encuentran sin su antiguo poder. La religión de Egipto estaba inexorablemente ligada al liderazgo del país, siendo el faraón el líder de ambos. En su calidad de sumo sacerdote en el templo de la capital, los líderes religiosos eran sus asesores más importantes, muchos de ellos administradores de la burocracia que gobernaba el país.

Cuando Akenatón murió, los sacerdotes de Amón se reafirmaron. Su nombre fue borrado de los registros egipcios, todos sus cambios religiosos y gubernamentales se deshicieron, y la capital volvió a Tebas. El regreso a la capital anterior y su deidad protectora se llevó a cabo con tanta rapidez que parecía que este culto casi monoteísta y sus reformas gubernamentales nunca había existido. El culto a Atón había cesado y el culto de Amón-Ra fue restaurado. Los sacerdotes de Amón, incluso persuadieron a su hijo, Tutanjatón, cuyo nombre significa “la imagen viviente de Atón” (y que más tarde se convertiría en un faraón) para cambiar su nombre a Tutankamón, “la imagen viviente de Amón”.

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Anat (Anant, Anit, Anti, Anetit) :

Madre de Dioses. Diosa importada desde la zona del Líbano, devino en esposa del Dios egipcio Anedjti. Pertenece al panteón de Thebes, como Hathor y Nephthys. Sobre su cabeza llevaba un útero estilizado de vaca o la corona blanca de Atef. También se la consideraba Diosa de la guerra.

Mujer que lleva sobre la cabeza la corona del Alto Egipto, flanqueada por dos plumas de avestruz. En las manos sujeta un escudo, una lanza y/o un hacha y una maza de guerra de forma singular.

Como muchos de los dioses de origen Sirio-Palestino, su culto está atestiguado desde finales del Reino Medio, siendo venerada especialmente por los reyes hicsos. Más tarde los soberanos ramésidas la acogen con especial devoción y la introducen oficialmente en el panteón.

Es una diosa de la guerra y protectora del rey, al que proporciona victorias militares. Ella domina los animales salvajes, cuida del carro de guerra y los caballos en las batallas, instruye al soberano en el manejo de las armas, y, en esta función, se la relaciona con el dios autóctono Seth.

Acompañada del dios Min, adquirió un carácter ligado la fecundidad aunque, curiosamente, y dada su relación con Seth (dios estéril), esta deidad no puede dar a luz, pese a que a partir del Reino Nuevo se la considere “Madre del Rey”, en un sentido alegórico.

Poseedora de aspectos celestes es “La Señora del Cielo”, y como tal, en Época Persa, formó tríada con Yahvé y una enigmática divinidad denominada Asim-betel. A propósito de Yahvé, cabría señalar que la mención extra bíblica más antigua procede del templo de Amen-hotep III en Soleb.

Anat aparece por primera vez en Egipto en la dinastía de los 16 (el período de los hicsos), junto con otras deidades del noroeste semítico. Ella era especialmente venerada en su aspecto de una diosa de la guerra, a menudo emparejado con la diosa »Ashtart. En la contienda entre Horus y Set, estas dos diosas aparecen como hijas de Re y se dan en matrimonio con el dios Set, que había sido identificado con el dios Hadad semita.

Durante el período de los hicsos había templos en honor de Anat en Avaris la capital de los hicsos, y en Beth-Shan en Palestina, además de ser adorada en Memphis. De las inscripciones de Memphis, de 15 a 12 siglos aC, Anat se llama “Bin-Ptah”, hija de Ptah. Ella se asocia con Reshpu, conocida en cananea como Resheph, y, a veces, identificada con la diosa Neith de Egipto. A veces es llamada “Reina del Cielo”. Su iconografía varía, pero usualmente se la muestra con una o más armas.

Gran parte de la religión en el mundo de hoy se originó en las regiones que bordean el Mar Mediterráneo, incluyendo lo que hoy es Israel, junto con sus países vecinos. En tiempos antiguos, los antiguos estados a menudo se importan y se exportan a sus dioses como personas emigraron alrededor, como estas naciones se enfrentaron entre sí en las guerras, un hecho que sin duda no tuvo un impacto pequeño sobre nuestras creencias modernas. A menudo, los atributos de los dioses de una región se incorporaron a los dioses de otra región. Un ejemplo de esto es la diosa Anat, que fue uno de una serie de deidades importados en Egipto de la región de Siria.

El nombre Anat ocurre en varias formas en el ugarítico, el hebreo, el acadio, y egipcio, y como en estos casos, las formas pueden variar ampliamente. Por ejemplo, en la Lista V Ugarit Deidad se escribe da-na-tu se pronunciará «Anatu. De lo contrario en fenicio es `NT y se pronuncia ‘Anat’, ‘Anatu’, ‘Anat’ o ‘Anata’. El nombre se suele traducir del hebreo como “Anat”, pero también podría ser ‘Anat. La forma acadia se suele escribir como “Anta” o “Antu”. Las formas egipcias son ‘Anant’, ‘Anit’, y ‘Antit’. También podemos encontrar variaciones de su nombre en los libros de referencia como Anthat.

Una diosa principal de la fertilidad, el amor sexual, la caza y la guerra, la diosa Anat era conocido entre los cananeos en la prehistoria, y fue, sin duda de gran importancia en esa región. En el área agrícola fértil a lo largo de la costa del Mediterráneo oriental, su culto se extendió por todo el Levante por la mitad del tercer milenio antes de Cristo. A comienzos de la época fenicia (alrededor de 1200 aC) Anat objeto de un culto importante a continuación. Era muy importante en Ugarit, un gran centro religioso, y aparece con frecuencia en ugarítico obras literarias que incorporan elementos míticos, en la divinidad y las listas de ofrendas, y en las inscripciones votivas.

Su culto se estableció en Egipto a finales del Imperio Medio, incluso antes de los hicsos (asiáticos, probablemente de Siria) la invasión de Egipto, por lo que su presencia da fe de la duda, la inmigración lenta (o tal vez con más frecuencia, la esclavitud como botín de guerra) de los hicsos, antes de su último gobierno de Egipto. Sin embargo, alcanzó prominencia, en particular en el norte (el delta), durante el Segundo Período Intermedio bajo los hicsos, que parece que han promovido su culto en Egipto. Ella estuvo representada en Memphis, como todos, pero la mayoría de los locales de las divinidades y santuarios fueron dedicados a ella en la capital de los hicsos de Tanis (Egipto) y Beth-Shan (Palestina).

Sin embargo, mientras los gobernantes del Nuevo Reino de Egipto adoptaban todas las medidas para derrocar la dinastía de los hicsos, su prestigio alcanzó su apogeo en Egipto bajo Ramsés II, que aprobó a Anat como su tutora personal en la batalla. Incluso el perro de Ramsés II, que aparece corriendo a un vencido de Libia, en una talla en el templo de Beit El Wali, tiene el nombre de “Anat en vigor”. También nombró a su hija (con la cual más tarde se casó) Bint-Anat, lo que significa ¨Hija de Anat¨. Tanis reconstruyó y amplió el santuario de Anat allí. El papiro de Elefantina que data de finales del siglo VI a. C. Anat indican que fue una de las dos diosas de culto en el Templo de Yahu (Yahweh) por los Judios en la isla de Elefantina en el Nilo.

En el Líbano, Siria, Palestina y el culto de Anat persistió hasta la época cristiana (c. 200 dC), y tal vez mucho más tiempo en la religión popular. En Egipto su culto personal se practicó hasta el final del período de Egipto (c. 400 dC). Anat puede haber sido adorada en uno o más de los pocos templos egipcios que permanecieron abiertos a principios del siglo 6 en épocas de la indoctrinación mahometana. En la época contemporánea, el culto de Anat ha resurgido en los estamentos neo-paganos de la región.

Aunque terrible como una deidad de guerra era considerada como una justa y benévola diosa de la belleza, la sexualidad y la fertilidad de los cultivos, animales y hombres. Su gracia y la belleza fueron considerados entre la cima de la perfección. Anat es una diosa compleja y es un tanto paradójico como se desprende de los epítetos aplicados a ella. Aunque ella es considerada como la madre de los dioses, el epíteto más común en Ugarit es batulat, virgen o doncella. A veces se le atribuyen influencias contrapuestas, en referencia a su supuesto deseo de relaciones sexuales y el derramamiento de sangre de la guerra. Otros epítetos comunes incluyen: Anat adolescente, hija obediente, hermana de Baal, fuerza de la vida, Anat la destructora, Señora de la Montaña, etc.

Anat fue considerada por los egipcios con atributos similares a Neith / Net, una antigua diosa del delta del Nilo, con los que se la identificó. Neith es una tejedora experta y guardiana de la vida doméstica, así como una diosa de la guerra, cuyos símbolos son las flechas cruzadas sobre una piel de animal o el escudo y la lanzadera del tejedor. `Anat se interpreta que se representa con un huso, así como su lanza, y como los cananeos / fenicios fueron famosos por sus tejidos, ella bien pudo haber sido una patrona de esa habilidad, quizá también de la famosa tinta, más tarde conocido como Tiro púrpura, que también podría ser de un color rojo sangre. En algunas descripciones, `Anat se adorna con algo traducido por algunos como Murex, el caracol de la que el tinte púrpura viene.

Se conocen varios epítetos de las inscripciones egipcias. De las inscripciones en arameo del período de los hicsos (c.1700 aC): “Anat-su”, Anat está de acuerdo o agradable Anat, y “Hérit-Anta”, “Terror de Anata¨. De las inscripciones en Memphis que data de la 15 ª a la 12 siglos antes de Cristo, encontramos la denominada “Bin-Ptah”, hija de Ptah. Y de Elefantina “Beth-El”, Casa de El o la Casa de Dios.

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Andjety (Anedjti, Anezti) :

Precursor de Osiris (Dios principal del inframundo). Patrona de los animales domésticos. Responsable por la resurrección de los difuntos en el inframundo. En la cabeza lleva un útero estilizado de vaca, o una corona de plumas. Lleva los implementos del pastor.

En la mitología, Andjety es un Dios particularmente venerado en la ciudad de Andjet (conocida como Busiris en griego). Su nombre refleja precisamente eso, de que es un Dios que proviene de la ciudad de Andjet, y este nombre simplemente significa “lugar de djed”, donde djet se refiere a un tipo de pilar o columna.

Andjety parece haber sido venerado desde tiempos predinásticos, y muchos egiptólogos piensan que es el Dios que eventualmente después se transformara en Osiris, aunque esta cuestión no está aclarada definitivamente.

Los atributos de Andjety son bastante similares a los de Osiris, estaba a cargo del inframundo, y llevaba los símbolos de liderazgo de los faraones, – el báculo o cayado, la corona cónica (del Alto Egipto), y el mayal (azote, trillador). En asociación con los muertos, se le daba el título de “toro de los buitres”, (progenitor o hijo de buitres).

Como los egipcios creían en la reencarnación, Andjety, como señor de los muertos, a veces era considerado como Dios de los renacidos, y consecuentemente, en esta asociación, considerado el marido de Meskhenet (Mesenet), una antigua Diosa de los nacimientos. Siguiendo con esta asociación es que se lo representaba a veces teniendo un útero bovino estilizado sobre su cabeza, ya que esa es la distinción que se le daba a Meskhenet para asociarla a los nacimientos.

Durante la 18 dinastía, trabajadores hebreos trajeron con ellos la devoción de Anat, una Diosa de la guerra, e identificaban a Andjety como su marido, simbolizando la íntima relación de la guerra y de la muerte, que van de la mano una con otra.

Se trata de un Dios de aspecto antropomorfo originalmente venerado en la zona del delta medio en el bajo Egipto. Había sido originalmente un antiguo Dios de las épocas de las sociedades seminómadas anteriores a la unificación, y se lo consideraba el protector de los animales domésticos.

También pertenecía al exclusio círculo de Dioses conectados con Osiris, que después fueron absorbidos por la familia de Re de Heliópolis, constituyendo la llamada Enéada, los nueve Dioses del panteón egipcio.

En el Reino Nuevo Anedjti fue asociado, como precursor de Osiris, usando la corona blanca de plumas, además de su parafernalia propia mayal (azote), cayado y vara.

En ese rol habitaba el inframundo, siendo responsable por el renacimiento de los muertos en la otra vida.

En el comienzo de la 4ta Dinastía el Rey Seneferu, el constructor de la primera verdadera tumba en forma de pirámide, fue representado en piedra usando esta corona de Andjety. La gran cercanía entre el Dios y el monarca es evidente desde las primeras referencias que se pueden ver en los textos de su prirámide, donde queda claro que los poderes del Rey, como gobernante universal, están igualados por Andjety presidiendo la zona y los distritos del este.

Quizás Andjety representa los atributos de soberanía y poder además de su parafernalia particular. En ese caso habría sido absorbido en la naturaleza de Osiris y por extensión en la del mismo Faraón.

La explicación más lógica de su epíteto “Toro de los buitres”, encontrada en sarcófagos reales del Reino Medio, es que enfatiza su rol de consorte procreador de Divinidades mayores . Su contraparte femenina era Anit.

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Anpu (Anubis, Inpu, Inepu, Imeut) :

Dios del embalsamamiento (de la preparación de los recién muertos para el viaje por el inframundo). Cuidador de los cementerios, hijos del Dios solar Re. Intimamente ligado al culto de Osiris en el inframundo, en el que oficia de guia que acompaña al difunto en su viaje y por la sala de la doble Maat, figura humana con cabeza de chacal. Su fama se mantuvo incólumne durante todas las épocas del Egipto antiguo.

Anubis, Señor de la necrópolis, era el encargado de guiar a las almas de los muertos al otro mundo dentro de las creencias egipcias. Era el señor de la Necrópolis (La ciudad de los muertos) que suponían estaba al Oeste.

Iconografía: Anubis era representado como un chacal (o perro) negro y como un hombre con cabeza de chacal, probablemente por que éstos animales se encontraban comúnmente en los cementerios, que daría a los antiguos egipcios una relación entre chacal y muerte. En sus manos lleva el Anj (ankh).


Anubis es su nombre griego. Su verdadero nombre, transliterado del egipcio, era Inpu.

Anubis está muy relacionado no solo con la muerte sino con la resurrección después de la muerte, dado que era pintado en color negro, color que representa la vida y la fertilidad (En el antiguo Egipto el negro era color de fertilidad porque al subir el nivel del río en la crecida depositaba una espesa capa de limo negro sobre el que luego crecían los cultivos). Por ésta razón Anubis era el encargado de embalsamar a los faraones, guiarlos a la necrópolis y cuidar a ésta ciudad con su vida.

Epítetos

Recibió los epítetos y títulos de: “Señor de las necrópolis”, “Señor de los Occidentales”, “Señor de la Tierra Sagrada”, “Señor del País Sagrado”, “El que está sobre su montaña”, “Señor de las cavernas”, “El que preside la tienda divina”, “El que está en la cámara del embalsamamiento”, “Señor de los embalsamadores”, “El que está sobre las vendas”, “El que cuenta los corazones”, “Señor de las vacas lecheras”, “El Señor de Nubia”, etc.

Cuando Osiris subió al poder en el mundo de los muertos, Anubis tomo un papel más secundario donde se limitaba a la defensa de la necrópolis y al embalsamamiento de los cuerpos de los faraones (Como se puede ver en las mascaras rituales que los sacerdotes usaban a la hora de embalsamar al Faraón). Era el encargado de vigilar, junto a Horus, la balanza en la que se pesaban los corazones de los difuntos durante el juicio ante Osiris. Se considera que los griegos lo comparaban con Hermes. Los romanos, por su parte, lo tenían dentro de sus deidades bajo el nombre de Hermanubis.

La historia mitológica de Anubis

Anubis es el hijo de Seth, dios del caos, y Neftis (o del dios Osiris y Neftis). Seth tras enterarse del hijo ilegitimo de su esposa Neftis, decide asesinarlo pero Neftis lleva al bebé Anubis con Isis quien lo cría como seguidor y amigo de Osiris. Después de que Seth matara a Osiris, Anubis junto con Isis lo resucitarían al fallecido dios Osiris.

Anubis tiene una hija llamada Kebechet que era representada como una serpiente decapitada o como un avestruz cargando agua, era la diosa de frescura y la purificación. Era la encargada de darle agua a los espíritus de los muertos mientras esperaban que su momificación se completara.

Recibió culto en Cinópolis, Asiut, Menfis y Licópolis. También en santuarios en varias necrópolis.

Kabechet es el nombre del ayudante de Anubis.


Anubis, dios de la momificación es uno de los principales testigos del juicio

Anubis es el nombre egipcio de cabeza de chacal, dios relacionado con la momificación y la otra vida en la mitología egipcia. En la lengua griega antigua, Anubis es conocido como Inpu, (diversas escrito Anupu, Ienpw etc.)

La mención más antigua conocida de Anubis está en el textos de las pirámides del Reino Antiguo, donde está asociado con el entierro del rey. En este momento, Anubis era el dios más importante de los muertos, pero fue reemplazado durante el Imperio Medio, por Osiris.

Él toma distintos nombres en relación con su función funeraria, como el que está sobre su montaña, lo que subraya su importancia como protector de los difuntos y sus tumbas, y el título de El o sea que está en el lugar de embalsamamiento, asociarlo con la proceso de momificación. Al igual que muchas deidades del antiguo Egipto, Anubis asume funciones diferentes en distintos contextos, y no hubo procesión pública en Egipto que se llevara a cabo sin un Anubis para marchar a la cabeza.

Anubis era el dios que protegía a los muertos y los ayudaba para alcanzar la vida después de la muerte. Generalmente se lo describe como un ser humano mitad chacal, o con cabeza en forma de chacal. El chacal estuvo fuertemente asociado a los cementerios en el antiguo Egipto, ya que era un carroñero que amenazaba con destapar los cuerpos humanos y comer su carne. El color negro característico de Anubis no tienen que ver con el chacal, per se, sino con el color de la carne podrida y con el suelo negro del valle del Nilo, símbolo del renacimiento.

Anubis se representa en contextos funerarios, donde se muestra que asiste a las momias de los fallecidos o sentado encima de una tumba para su protección. De hecho, durante el embalsamamiento, el “embalsamador principal” llevaba un traje de Anubis.

En la esena del pesado del corazón en el Libro de los Muertos se muestra a Anubis realizando las mediciones que determinan la dignidad de la persona fallecida para entrar en el reino de los muertos (el inframundo). Los sellos de tumbas encontrados de la época del Reino Nuevo muestran también a Anubis encima de Nueve Arcos, que simbolizan su dominación sobre los enemigos de Egipto.

Originalmente, en el sistema de la Ogdóada, era el dios de los infiernos. Se dice que tenía una esposa, Anput, que en realidad era sólo su aspecto femenino, su nombre es igual al suyo con un subfijo femenino adicional. También se dice que la mujer tenía la forma femenina de Neheb Kau, Nehebka y Qebehut, la diosa de la purificación de los órganos del cuerpo especialmente colocados en vasos canopicos durante la momificación.

Antecedentes y Mitología

Tras la fusión de la Enéada y loa sistemas de las creencias de la Ogdóada, y como resultado de la identificación de Atum con Ra, y su compatibilidad, Anubis se convirtió en un dios menor en el mundo subterráneo, dando paso a Osiris, que era más popular, durante el Imperio Medio. Sin embargo, “Anubis se le asignaba un lugar en la familia de los dioses, como el hijo de Osiris y Neftis, y en este papel es que ayudó a Isis momificar a su padre muerto.”

Cuando el mito de Osiris e Isis surgió, se dijo que cuando Osiris había muerto, los órganos de Osiris se dieron a Anubis como un regalo. Con esta conexión, Anubis se convirtió en el patrono de los embalsamadores: durante los ritos funerarios de la momificación, las ilustraciones del Libro de los Muertos a menudo muestran un sacerdote que llevaba la máscara de chacal, sosteniendo a la momia en posición vertical.

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Anuket (Anukis, Anqet) :

la instigadora : Diosa de la fertilidad y del Nilo en Aswan.

Anukis, Diosa del agua, Diosa del Nilo, especialmente de las cataratas de Asuán. También Diosa de la lujuria, en la mitología egipcia. Nombre egipcio: Anuket. Nombre griego: Anukis

Iconografía: Mujer con corona cilíndrica de plumas que portaba un cetro de papiro y el anj. Su animal sagrado fue la gacela. De origen Nubio, era la Gobernante de Nubia, y aunque apodada la estrecha, a imagen de las gargantas del Nilo, fue diosa de la lujuria. La que fertilizaba los campos en época de inundación.

Anukis, con sus padres Jnum y Satis (a veces como hermana de Satis) componían la tríada de Elefantina. Fue venerada en Elefantina como la Señora de Sehel, Komir, Deir el-Medina, en File y Dendera como diosa Isis.

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Apep (Apepi, Aapep, Apophis) :

En la mitología egipcia, Apofis representa a las fuerzas maléficas y a las tinieblas que habitan en el Más Allá. Apofis era una serpiente gigantesca, indestructible y poderosa, cuya función consistía en interrumpir el recorrido del barco solar, pilotado por Ra para que no pueda alcanzar el nuevo día, y para ello empleaba varios sistemas: atacaba a la barca directamente o culebreaba para provocar bancos de arena donde el navío encallara.

Todo ello tenía sólo una meta: romper la Maat, el orden cósmico. Apofis era el mal con el que había que luchar y contener; sin embargo, nunca sería aniquilada sino dañada o sometida, ya que de otro modo el ciclo solar no podría llevarse a cabo diariamente y el mundo perecería. Para los antiguos egipcios era necesario que el concepto del mal existiese para que el bien fuera posible.

Ra, en forma de gato, corta a la víbora Apep.

Iconografía: Se puede encontrar a Apofis como una gran tortuga, como un cocodrilo o caimán. Todas las serpientes eran su encarnación, excepto la cobra, que representaba al Sol. Los egipcios creían que, cuando el cielo se teñía de rojo, era a causa de las heridas provocadas a Apofis. También, interpretaron que los eclipses eran sus obras, en la lucha en el Más Allá. Al igual que en el Génesis judeocristiano, podemos observar como la serpiente es el símbolo del mal.

Atom con la víbora Apep

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Astarte :

Diosa guerrera de Canaan.

Astarté (en fenicio Ashtart) es la asimilación fenicia de una diosa mesopotámica conocida por los sumerios (religión mesopotámica) como Inanna e Ishtar por los acadios. Fue llamada Astaroth por los israelitas. Representaba el culto a la madre naturaleza, a la vida y a la fertilidad, así como la exaltación del amor y los placeres carnales.

Era virgen a pesar de ser la divinidad de la fecundidad y del amor sensual. De igual modo, era también una fuerza de marchitamiento, carestía y muerte. Con el tiempo se tornó en diosa de la guerra y recibía cultos sanguinarios de sus devotos. Se la solía representar desnuda o apenas cubierta con velos, con una flor en una mano y una serpiente en la otra, y de pie sobre un león. La divinidad masculina complementaria es Baal que simboliza lo masculino.

Astarté se corresponde en la mitología griega en parte con la diosa Afrodita y en parte con Deméter. Su nombre suele encontrarse en el Antiguo Testamento en la forma plural Ashtaroth. Se identifican con Astarté: Astar: divinidad de Abisinia (actual Etiopía). Athar: divinidad de la fecundidad y la lluvia en Arabia del sur. Isthar: divinidad de Mesopotamia. Inanna: divinidad sumeria del amor,la naturaleza y la fertilidad. Todas ellas están identificadas con el planeta Venus.

Astarte es el nombre de una diosa como conocido de la región Noroeste de antisemita, afines en el nombre, origen y funciones con la diosa Ishtar en los textos de Mesopotamia. Otra transliteración es ŒAshtart; otros nombres para la diosa. Según el académico Mark S. Smith, Astarté puede ser la Edad de Hierro (después de 1200 aC) la encarnación de la Edad de Bronce (1200 aC) Asera.

Astarté era relacionado con la fertilidad, la sexualidad, y la guerra. Sus símbolos eran el león, el caballo, la esfinge, la paloma, y una estrella dentro de un círculo que indica el planeta Venus. Representaciones gráficas muestran a menudo desnuda.

Astarté aparece por primera vez en el Antiguo Egipto en el comienzo de la dinastía XVIII de Egipto, junto con otros dioses que eran adorados por la gente del noroeste semítico. Ella era adorada especialmente en su aspecto de una diosa guerrera, a menudo emparejado con la diosa Anat.

En la contienda entre Horus y Set, estas dos diosas aparecen como hijas de Re y se dan en matrimonio con el dios Set, aquí identificado con el nombre semítico Hadad. Astarte también se identificaba con el guerrero de la diosa leona Sekhmet, pero al parecer más a menudo confunden, al menos en parte, con Isis a juzgar por la gran cantidad de imágenes encontradas de Astarté de mamar a un niño pequeño.

Astarte es el nombre de una diosa como conocido de la región Noroeste de antisemita, afines en el nombre, origen y funciones con la diosa Ishtar en los textos de Mesopotamia. Otra transliteración es ŒAshtart; otros nombres para la diosa. Según el académico Mark S. Smith, Astarté puede ser la Edad de Hierro (después de 1200 aC) la encarnación de la Edad de Bronce (1200 aC) Asera.

Astarté era relacionado con la fertilidad, la sexualidad, y la guerra. Sus símbolos eran el león, el caballo, la esfinge, la paloma, y una estrella dentro de un círculo que indica el planeta Venus. Representaciones gráficas muestran a menudo desnuda.

Astarté aparece por primera vez en el Antiguo Egipto en el comienzo de la dinastía XVIII de Egipto, junto con otros dioses que eran adorados por la gente del noroeste semítico. Ella era adorada especialmente en su aspecto de una diosa guerrera, a menudo emparejado con la diosa Anat.

En la contienda entre Horus y Set, estas dos diosas aparecen como hijas de Re y se dan en matrimonio con el dios Set, aquí identificado con el nombre semítico Hadad. Astarte también se identificaba con el guerrero de la diosa leona Sekhmet, pero al parecer más a menudo confunden, al menos en parte, con Isis a juzgar por la gran cantidad de imágenes encontradas de Astarté de mamar a un niño pequeño.



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Ast ( Isis ) :

Reina de los Dioses. Hija de Geb y de Nut. Esposa de su hermano Osiris. Es la contrapartida de Hator, dama del amor, diosa de la fecundidad, de la alegría y de la feminidad triunfante. Maga por excelencia, capaz de devolver la vida, pero también de provocar la muerte.

Isis “La Gran Maga”, la gran diosa madre, reina de los dioses, diosa de la maternidad y del nacimiento, en la mitología egipcia. “Señora de las pirámides” en Giza.

Su nombre egipcio era Ast, que significa literalmente trono. En griego es Isis.

Iconografía

Isis era representada como mujer con el jeroglífico del “trono” Ast sobre su cabeza. Otras veces está sentada, ostentando un tocado con el disco solar, por ser hija de Ra, el dios Solar. Podemos verla igualmente con alas de milano, abriendo sus brazos para bendecir a sus devotos e hijos, simbolizando su maternidad. Con forma de diosa árbol, amamantando al faraón.

En su versión antropomorfa, Isis era representada como una mujer que llevaba un ajustado vestido, coronada con el “trono” anteriormente descrito. A comienzos de la dinastía XVIII y en el período tardío, es representada con cuernos y un disco solar entre ellos, al modo de la diosa Hathor, atributos tomados de esta última diosa. También porta el sistro y el menat, símbolos de la diosa Hathor y, en sus manos, suele llevar el anj (ankh) y un cetro papiriforme.

Osiris, hermano y esposo de Isis, reinaba en el antiguo Egipto con paz, armonía y sabiduría. El Nilo fertilizaba la tierra y las cosechas eran abundantes. Sus súbditos eran felices. Un día, Osiris salió de viaje para conocer otras civilizaciones y dejó el reino bajo el mando de su esposa Isis. Seth, el hermano envidioso, se sintió humillado, pues creía que él debería gobernar y no Isis.

Cuando el dios Osiris volvió, Seth quiso hacer una gran fiesta de bienvenida y lanzó un desafío a los invitados: aquél que entrase en el cofre que Seth había traído, éste se lo regalaba como prueba de fidelidad y respeto. Muchos intentaron pero el cofre resultaba pequeño o grande. Osiris, curioso, quiso probar y le encajó perfectamente bien. Seth sabía el tamaño del hermano y era por esto que el cofre le había servido como un guante. Inmediatamente el hermano, junto con 72 cómplices, cerraron la caja de metal herméticamente y la arrojaron al Nilo.

Isis, con amor y confianza, empezó su travesía tras el cuerpo de su esposo. Después de largas y penosas caminatas por Egipto, la diosa encuentra el cofre con los restos de Osiris. Pero el drama continúa cuando Seth, en su maldad sin fin, robó el cadáver y lo cortó en catorce pedazos que, nuevamente, esparció por todo el reino. Isis no se rinde y, con en compañía de su hermana Neftis, la esposa de Seth, recorre cada lugar del reino. Finalmente consiguen encontrar todos los pedazos con excepción del pene. Sin embargo Isis reconstruyó a Osiris, ayudada por Anubis y Neftis, e impregnada de él concibió a Horus niño (Harpócrates), quien posteriormente vengaría a su padre luchando contra Seth.

El templo más importante dedicado a su culto estaba en la isla de File. En Dendera era expuesta anualmente en un quiosco del templo de Hathor, a los rayos del sol, para regenerarse. En Giza fue venerada como “Señora de las pirámides”

Su culto se propagó por todo el Mediterráneo, resistiendo la expansión del cristianismo y se mantuvo en el templo de File durante el Imperio Romano hasta que, por presión del cristianismo, fue prohibido en tiempos de Justiniano I, en 535 ddC.

El cristianismo adoptó el culto a Isis asimilándola a la Virgen María, cuyas maternales y protectoras imágenes están inspiradas en su iconografía. Las Vírgenes Negras son consideradas imágenes de Isis, adaptadas al ritual católico posteriormente.

Isis es el arquetipo femenino de la creación – la diosa de la fertilidad y la maternidad. Se ha conocido por muchos nombres y desempeñó muchos papeles en la historia y la mitología – como diosa y creadora de la mujer.

Su nombre significa literalmente mujer del trono, es decir, la reina del trono. Su tocado original era una silla de trono, vacío por su marido asesinado, Osiris. Como la personificación del trono era una importante fuente de poder del faraón. Su culto fue muy popular en todo Egipto, pero los santuarios más importantes fueron en Giza y en Behbeit El-Hagar, en el delta del Nilo Occidental.

El jeroglífico de su nombre, utilizado originalmente, significaba (mujer) de carne, es decir, mortal, que ella sólo pudo haber representado divinizado su condición real. El nombre comúnmente usado para esta deidad, Isis, es una corrupción griega del nombre egipcio.

La pronunciación en egipcio verdadero es desconocido, como en los jeroglíficos egipcios sólo quedan registradas las consonantes no quedaron aclaradas las vocales. Los jeroglíficos egipcios de su nombre son comúnmente transliterados como JST; para su conveniencia los egiptólogos lo pronuncian como EE-set.

Se la invocaba con sinúmero de títulos, como por ejemplo :

Reina del Cielo, Madre de los Dioses, La que lo es todo, Señora de los verdes cultivos, la brillante en el Cielo, gran Señora de la Magia, señora del inframundo y de la casa de la Vida, la que sabe cómo hacer uso del derecho del corazón, dadora de la luz del cielo, Señora de las palabras de poder, Luna que brilla sobre el mar, etc.

Su nombre en latín era Stella Maris o Estrella del Mar, y se la consideraba la luz del verano y por eso se la llamó Khut.


Además poseía varios nombres de otros dioses que se consideraban manifestaciones de ella misma :

Como Usert, la tierra poderosa.

Como Thenenet, la gran diosa del inframundo.

Como Sati, la diosa que hacía crecer el Nilo.

Como Anqet, productora de la fertilidad de sus aguas.

Como Ankhet, dadora de vida.

Como Sekhet, la diosa de las tierras cultivadas.

Como Renenet, la diosa de la cosecha.

Como Tcheft, la diosa de los alimentos que se ofrecía a los dioses.

Como Ament que declaró ser la madre de Ra. la gran dama del inframundo, que ayudaba en la transformación de los cuerpos de los muertos bienaventurados, aquellos que iban a vivir en el reino de Osiris.

En esta última capacidad, que compartía con Osiris, tenía el atributo de “dadora de vida”, proporcionando alimentos para los muertos, así como para los vivos.

En un período relativamente temprano en la historia egipcia Isis había absorbido los atributos de todas las grandes diosas primitivas, y de todas las diosas locales como Nekhebet, Uatchet, Net, Bast, Hathor, etc, y fue incluso identificada como la contraparte femenina del abismo primordial de agua de la que surgió la vida.

Es manifiestamente imposible limitar los atributos de Isis, porque hemos visto que dispone de los poderes de una diosa del agua, una diosa de la tierra, una diosa del maíz, una diosa estrella, una reina del mundo subterráneo, reuniendo los atributos de todas las diosas de Egipto que conocemos.

Orígenes

Su origen es incierto, pero se cree que provienen desde el Delta del Nilo, pero a diferencia de otras deidades de Egipto no tenía un culto centralizado en un lugar determinado. Primeras menciones de Isis se registran durante la 5ta dinastía, pero su culto se hizo prominente a finales de la historia egipcia, cuando se empezaron a absorber los cultos de muchas otras diosas. Se extendió fuera de Egipto en todo el Oriente Medio y Europa, con templos para su construcción tan lejanos como las Islas Británicas. Agunos lugares de culto aislados se mantuvieron en la Europa cristiana hasta finales del siglo 6.

Sacerdocio

Hay poca información sobre los sacerdotes egipcios de Isis, pero está claro que eran tanto hombres como mujeres a lo largo de su historia temprana. Para la época greco-romana, solo quedaban sacerdotisas de Isis, es decir mujeres. Muchos de ellas eran curanderas y parteras, y se decía que ellas poseían poderes especiales, incluida la interpretación de los sueños y la capacidad de controlar el clima por trenzado o peinándose el cabello. Esta última costumbre se debía a que los antiguos egipcios consideraban que los nudos tenían un poder mágico.

Culto – Los templos

La mayoría de las divinidades egipcias comenzaron siendo estrictamente locales, ya que a lo largo de sus historias conservaron los centros locales de culto, con sus principales ciudades y pueblos ampliamente conocidos como lugares de origen de cada una de estas deidades. Sin embargo, no se encontraron demasiadas huellas de los cultos locales de Isis.

Los cultos a Isis no comienzan hasta la 30va dinastía; hasta ese momento Isis era representada y adorada en los templos de otras deidades. Sin embargo, incluso entonces Isis no es adorada por separado, sino junto a Horus y Osiris. Templos dedicados específicamente a Isis se encuentran sólo en la época romana.

En este período, los templos de Isis comienza a extenderse fuera de Egipto. En muchos lugares, especialmente de Biblos, su culto se hace cargo de que la adoración a la diosa Astarté antisemita, al parecer debido a la similitud de los nombres y las asociaciones.

Durante la época Helénica, debido a sus atributos como un protector, y la madre, y el aspecto robusto originario de Hathor, que era también la diosa patrona de los marineros. En todo el mundo greco-romano, Isis se convierte en uno de las más importantes deidades de las religiones de misterio, y muchos autores clásicos se refieren a sus templos, cultos y ritos. El culto de Isis comenzó a destacar en el mundo helenístico, a partir de los últimos siglos antes de Cristo, hasta que finalmente fue prohibida por los cristianos en el siglo 6.

A pesar de la creciente popularidad del misterioso culto a Isis, no hay pruebas para sugerir que los misterios de Isis no estaban del todo bien acogidos por las clases dirigentes en Roma, en el sentido de que eran considerados se índole pornográfico y capaces de destruir la fibra moral romana.

Tácito escribe que después del asesinato de Julio César, un templo para Isis que se había autorizado y estaba en construcción fue suspendido por Augusto que trató de hacer volver a los romanos a su propios dioses romanos que están estrechamente asociados con el Estado. Finalmente, el emperador romano Calígula decidió abandonar la cautela de Augusto hacia los cultos orientales, y fue en su reinado que el festival Isiac se estableció en Roma. Según Josefo, Calígula se puso ropas femeninas y tomó parte en los misterios, e Isis pasó a tener un nuevo rango como diosa principal del mundo mediterráneo.

El culto se sincretiza en Roma, adquirendo o absorviendo a Isis, para muchos romanos, un aspecto de la frigia Cibeles, cuyos ritos orgiásticos fueron largamente populares en Roma, de hecho se la conocía como Isis de los diez mil nombres.

Los templos de Isis también fueron construidos en Irak, Grecia, Roma, incluso hasta el norte de Inglaterra, donde los restos de un templo fueron descubrieron en la Muralla de Adriano.

En Philae su culto se mantuvo hasta el siglo 6, mucho después de la amplia aceptación del cristianismo.

La representación de la explotación o sentada amamantando al niño Horus es una reminiscencia de la iconografía de María y Jesús.

Muchos creen que María, la madre de Jesús, fue una encarnación de Isis.

Isis negra.

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Aton (Iten, Aten) :

El disco solar deidificado. Nombre del disco solar originario de la Helipolis. Amenofis IV (Akhenaton), hizo desaparecer todas las demás divinidades, y solo creia en esta.

Atón desplegando sus rayos.

Atón es una deidad solar del Antiguo Egipto que representaba al disco solar en el firmamento. (Nombre egipcio: Iten. Nombre griego: Atón)

En los primeros tiempos se representó como un hombre con cabeza de halcón, después como disco solar del cual salían varios rayos con manos extendidas hacia los creyentes.

Atón fue la fuerza vivificante de la luz, considerado masculino y femenino al mismo tiempo. Toda la creación se creía que emanaba de Él y existía dentro del Él. No estaba representado en antropomorfas formas humana, sino como los rayos de luz que se extiende desde el disco del sol.

El disco solar, aparece por primera vez en los textos que datan de la dinastía de 12, en la historia de Sinuhé, donde el rey difunto es descrito como unido al Dios de los cielos en la unión con el disco solar, el cuerpo divino del faraón fucionado con su hacedor.

Se le consideró creador del hombre y los animales, y el espíritu que alienta al mundo. Su culto data del Imperio Antiguo. Thutmosis IV y Amenhotep III le habían rendido culto, pero no fue un culto monoteísta hasta la reforma religiosa del faraón Amenhotep IV (quien se rebautizó como Ajen-Atón) en el siglo XIV adC. Su templo principal estaba en Ajetatón, la actual Tell el-Amarna.

Gran parte del clero se opuso al culto único a Atón y los egipcios siguieron reverenciando a sus antiguos dioses. Tras la muerte del faraón se declaró de nuevo el politeísmo, destruyéndose posteriormente todo vestigio del la época del faraón Ajenatón.

El Himno a Atón, grabado en un muro de la tumba de Jeperjeperura Ay, y escrito por Ajenatón, es uno de las más bellos exponentes literarios de la cultura faraónica.

Amenhotep IV décimo faraón de la dinastía XVIII del Antiguo Egipto, reinó en Egipto desde 1377 adC hasta 1358 adC. Fue hijo de Amenhotep III y de la reina Tiye. Sucedió a su padre tras la prematura muerte del príncipe Thutmose (sucesor por orden de primogenitura).

Ajenatón llegó al trono con el mismo nombre monárquico que su padre: Amenhotep (pronunciado Imen-Hotep y más tarde helenizado como Amenofis), que en el antiguo idioma egipcio significa ‘Amón está satisfecho’ o según otros: “hágase la voluntad de el dios Amón”. Sin embargo, tras cuatro o cinco años de reinado cambió su nombre faraónico Amenhotep por el de Aj-en-Iten (Ajenatón), que significa “[el dios] Atón está satisfecho”, “útil a Atón” o “que agrada a Atón”.

Su esposa principal fue la reina Nefertiti, posible prima suya. Era de una gran belleza, y posiblemente tenía unas grandes dotes, pues con ella la figura de la gran esposa real alcanzó cotas nunca vistas desde el reinado de Hatshepsut, y llegó incluso a ser corregente junto a su marido con el nombre de Neferneferuatón. Incluso se piensa que, a la muerte de su marido se convirtió en reina-faraón durante un corto periodo de tiempo.

Ajenatón tuvo una numerosa prole, prácticamente todo niñas.

Reformador religioso

Durante los reinados de Amenhotep III y Tutmosis IV, el clero de Amón había sido desplazado por el de Ra y se había introducido el culto a Atón, aunque como un dios secundario.

Para oponerse al poder de la hegemónica clase sacerdotal, Ajenatón generó una reforma religiosa en torno a un nuevo culto monoteísta (el primero de la historia), el atonismo, en torno a un Dios-Sol (como lo era anteriormente Ra) único, llamado Atón. Atón se simbolizaba con un gran disco solar alado, del que salían brazos en disposición radial, que acababan en manos con el signo ankh de la vida, para recoger las ofrendas, dando a cambio luz y vida). Se representaba con una serpiente. El faraón era el único profeta de Dios e intermediario ante los hombres. (Quizá este fue el comienzo de la primera religión monoteísta.)

Para iniciar su revolución buscó apoyo del clero y ordenó cerrar todos los templos del dios anterior (Amón). A los sacerdotes les quitó los privilegios y confiscó todas las posesiones de los templos. Como sumo sacerdote de Atón, no aceptaba la autoridad del sumo sacerdote de Amón y también suprimió el culto a Osiris, ya que el destino en el Más Allá dependía de la lealtad al faraón. Pero el pueblo seguía adorando a los dioses antiguos. Atón era un dios universal, creador de todas las cosas y anterior al mundo. Su culto no enraizó en el pueblo ya que incluso en la propia capital se han hallado estatuas de otros dioses instaladas en esa época.

Erigió una nueva capital en el desierto, Ajetatón, que significa ‘el horizonte de Atón’ o ‘próxima a Atón’ (actualmente sus ruinas son conocidas con el nombre árabe de Tell el-Amarna). La ciudad quedó consagrada al dios Atón. Allí se retiró Ajenatón para adorar a su dios. Hizo construir templos con grandes patios, ya que el culto solar debía hacerse al aire libre.

Con el cambio de religión promovió también un cambio en los usos artísticos, por el que las representaciones humanas se volvieron mucho más realistas y se abandonaron las convenciones usadas hasta entonces (pero que se volvieron a usar después de la muerte de Ajenatón).

Ajenatón abandonó total o parcialmente su cargo, ya que dejó la política en manos de sus colaboradores, lo que llevó a Egipto al declive sobre todo exterior.

La revolución amarniana

Además del aspecto religioso (intento de monoteísmo), el gobierno de Ajenatón intentó debilitar el poder de los diversos grupos sacerdotales a lo largo del Alto Egipto y Bajo Egipto. Para esto se valió del monoteísmo y de la creación de una nueva capital.

Señor de los cielos, Señor de la Rierra.

Aunque efímera, la llamada «revolución amarniana» significó un interesantísimo momento en el arte egipcio, se pasó del hieratismo monumental a un curioso y descarnado naturalismo en el cual se notan destellos de ternura (tal cual se aprecia en la estela que representa a Nefertiti con sus hijos pequeños, o en el famoso busto que representa a la célebre soberana).

Tal naturalismo llega a lo descarnado hasta el punto que parece exceder el naturalismo aunque sin volver a las idealizaciones hieráticas, esto es patente en las pocas representaciones que de Ajenatón nos han llegado. Allí vemos a un personaje bastante deforme, tales deformidades han sido atribuidas a que posiblemente Ajenatón padeciera de una enfermedad genética y hereditaria llamada síndrome de Marfan.

Fin de un reinado.

Bien poco se sabe de los últimos años del reinado de Ajenatón. Casi todas sus hijas murieron entre el año 14 y el 17, la reina madre Tiyi ya no estaba, y posiblemente la esposa secundaria Kiya había caído en desgracia. Por otro lado, Nefertiti seguía escalando posiciones y, convertida en corregente del rey, absorbía cada vez más poder. Y, a falta de una reina para los dos corregentes, Ajenatón se casó con sus hijas mayores y elevó a la primogénita, Meritatón, al rango de gran esposa real.

Ajenatón se preocupó más de las cuestiones religiosas que de la política. Durante su reinado fue asesinado Rib-Adda, el rey de Biblos, a pesar de que el ejército egipcio acudió en su ayuda. Los hititas aliados con sus vecinos amorreos y babilonios aprovecharon esta ocasión para llegar hasta las mismas fronteras de Egipto, y todas las colonias sirias de Egipto se perdieron.

Se desconocen las causas de la muerte de Ajenatón, pero si que padecía del síndrome de Marfan y que debido a esta enfermedad debió fallecer. Tras el fin de su reinado, Egipto volvió atrás (se sospecha que pudo haber luchas internas, aunque no es seguro), y nada de esto habría podido hacerse sin la labor de sus sucesores.

Sucesores.

La sucesión de Ajenatón fue extremadamente problemática, teniéndose pocas constancias claras de la misma, lo que indicaría un caos político. Su inmediato sucesor fue según se conoce Anjjeperura-Semenejkara, quien posiblemente no fuera más que la reina Nefertiti, por fin convertida en reina-faraón. Su reinado fue efímero, y por causas desconocidas en unos pocos meses hubo un nuevo rey sentado en el trono.

Se trata del rey-niño Tutanjamón, quien reinó unos nueve o diez años, y se encargó de la difícil tarea de volver a la tradición , imponer el orden, y borrar  el culto impuesto por Akenatón. Casado con la tercera hija de Ajenatón y Nefertiti, la princesa Anjesenamón, juntos regresaron a Tebas, reconstruyeron Karnak, restablecieron el culto a los viejos dioses y trataron de arreglar la complicada política exterior.

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Atum (Tem, Temu, Tum, Atem) :

El completo, terminador del mundo al final de su ciclo creativo. El padre de todos. Encarna al sol poniente. Portador de promesas de vida futura. Deidad muy importante de la zona de Annu (Heliopolis).

Personificado como hombre que lleva la corona real del alto y bajo Egipto, también se lo representa en forma de serpiente u otros animales.

Atum (deletreado alternativamente, Tem, Temu, Tum, y Atem) es una deidad importante en la mitología egipcia, cuyo culto se centró en la ciudad de Heliópolis (Annu). Su nombre se cree que se deriva de la palabra ¨ma¨, lo que significa algo para completar o terminar. Así ha sido interpretado como “un completo” y también el clasificador del mundo, que regresa al caos acuático en el final del ciclo creativo. Como creador era visto como la sustancia subyacente del mundo, las deidades y todas las cosas se hacen de su carne o, alternativamente, constituyen su ka.

Atum es uno de las más importantes y frecuentemente mencionadas deidades desde los primeros tiempos, como lo demuestra su importancia en los Textos de las Pirámides, donde es presentado como creador tanto como padre como rey. Suele ser representado como un hombre que lleva la cabeza real con la corona doble, blanca y roja, del Alto y Bajo Egipto. A veces también se muestra como una serpiente, que es la forma en la que vuelve al final del ciclo de creación y también, a veces, como mangosta, león, toro, lagarto o mono.

En el mito de la creación heliopolitana establecido en la sexta dinastía, fue considerado como el primer dios, después de haberse creado a sí mismo, sentado en un montículo (benben) (o identificados con el montículo en sí), de las aguas primordiales (Nu). Según los mitos Atum creó al dios Shu y a la diosa Tefnut escupiendo o eyeculando su semen por masturbación, en la ciudad de Annu (el nombre egipcio de Heliópolis), una creencia fuertemente asociada con la naturaleza de Atum como un hermafrodita.

Iusaaset, la abuela de los Dioses.

Otra creencia es de que Shu y Tefnut fueron creados por Atum al tener relaciones sexuales con una diosa, denominado Iusaaset (Juesaes, Ausaas, Iusas o Jusas, traducida al idoma griego como Saosis), es decir, la magnífica, la que sale. Se la describió como su sombra o su mano. En consecuencia, Iusaaset fue vista como la madre y la abuela de los dioses. La fuerza, la resistencia, las propiedades medicinales, y su comestibilidad, estaba centrada en el árbol de la acacia por ser considerado el árbol de la vida, y la más antigua de las acacias, estaba situada cerca y al norte de Heliópolis, determinándose que ese lugar era el lugar de nacimiento de los dioses. En su calidad de madre y abuela de los dioses, Iusaaset era considerada la propietaria de este árbol.

En el Reino Antiguo los egipcios creían que Atum levantaba el alma del rey muerto desde su pirámide hacia el cielo estrellado. En la época del Imperio Nuevo, el mito Atum se fucionó con el de Ra, que también fue el creador y una deidad solar, de manera que sus dos identidades se unieron en Atum-Ra. Pero como Ra era la totalidad del sol, a Atum se lo ubicó como el sol poniente (representado como un anciano apoyado en su bastón), mientras que Khepri (el dios escarabajo) se veía como el sol naciente.

Auf (Efu-Ra)

Auf (Efu-Ra) es un aspecto del dios sol Re. Era un dios con cabeza de carnero, que llevaba el disco solar y viajaba por la noche por la vía fluvial del inframundo, a fin de alcanzar el Este a tiempo para el nuevo día, luchando en su trayecto con las criaturas que allí se encontraban. Demonios y dioses se acercaban y arrastraban a lo largo de su barco, mientras Auf estaba sobre la cubierta enrollado por la serpiente Mehen que lo defendía de esa manera de las mordidas de la peligrosa serpiente Apep. El barco de la noche era tripulado por los dioses, Hu, Saa y Upuaut.

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Babi :

Dios Mono, tipo Baboon, masculino dominante. Dios macho del inframundo, unido al conepto de virilidad. Sanguinario carnívoro. Devoradorador de las almas/corazones de los que no pasan el juicio. A menudo retratado con el falo erecto, se lo consideraba importante para que los difuntos varones no fueran impotentes en la vida eterna.

En la mitología egipcia, Babi fue la deificación de los babuinos, uno de los principales animales presentes en Egipto, y se cree que su nombre encarna la palabra. Se traduce como Bol. de los babuinos, y significa más o menos macho alfa de todos los babuinos, es decir, el jefe de los babuinos.

Dado muchos humanos presentan características de babuinos, se creía en los primeros tiempos, desde el período predinástico, que ellos eran los ancestros que habían fallecido. En particular, los machos alfa se identificaron como gobernantes fallecidos, en referencia al color blanco o claro (Hez-ur en egipcio), ya que de los babuinos Hamadryas (las especie prevaleciente en Egipto) sus machos alfa tienen una notable raya de color gris claro. Por ejemplo, Narmer está representado en algunas imágenes como un mandril.

Dado que los babuinos se identificaban con los muertos, Babi fue visto como una deidad del inframundo. Los babuinos son extremadamente agresivos y omnívoros, y así Babi fue visto como muy sediento de sangre, y de entrañas.

En consecuencia, se consideraba que devoraba las almas de los injustos después de haber sido pesada su corazón/alma contra la pluma de Maat, pasando por un lago de fuego, lo que representa la destrucción. Se creía que Babi era el primer hijo de Osiris, el dios de los muertos.

Los babuinos tienen fuertes impulsos sexuales, además del gran tamaño de sus genitales, por eso Babi fue considerado el dios de la virilidad de los muertos. También se le rezaba a Babi, a fin de garantizar que una persona no sufra de impotencia después de la muerte.

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Banebdjetet (Bendeti) :

Dios del bajo Egipto (delta del Nilo)

Carnero con cuernos ondulados (Ovis longipes palaeoaegyptyacus) y cobra erguida sobre su cabeza (ureo). Bajo su manifestación animal lo encontramos como un carnero o un morueco de una o cuatro cabezas. Su nombre significa “El Carnero Señor de Mendes” o “Ba, Señor de Mendes”, sin embargo, el culto de su esposa Hatmehyt superó al del dios en esta ciudad.

Banebdyedet es una divinidad creadora y de fecundidad, al igual que todos los dioses carneros, entendiéndose como fertilidad eminentemente sexual. Aparece mencionado en el Papiro Chester Beatty I, y, en este lugar, se erige como magistrado en el juicio para determinar los problemas sobre la legitimidad del trono egipcio entre los dioses Horus y Seth. Es el ba de Osiris y/o de Ra dependiendo del aspecto solar u osiríaco que se remarque.

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Bastet (Bastet):

Diosa gata, de hermosa apariencia. Representada con cabeza de gata, aunque a veces también con forma de leona, por su carácter temible. Diosa de la música y de la alegría. Encarna también la feminidad serena, es también patrona del hogar.

Bastet fue una diosa de la mitología egipcia, también denominada Bast, cuya misión era proteger el hogar y simboliza la alegría de vivir, pues se considera la deidad de la armonía y la felicidad. Nombre egipcio: Bastet.

Iconografía: Se la representaba bajo la efigie de un gato doméstico, o bien como una mujer con cabeza de gato, que siempre lleva un sistro (instrumento musical) debido a que le agradaba especialmente que los humanos bailaran y tocaran música en su honor.

En determinadas ocasiones, se transformaba en la violenta diosa Sejmet, patrona de las guerras, dotada con una cabeza de león. Al igual que el animal totémico que la representa, Bastet era una diosa impredecible que podía mostrarse tierna o feroz en cualquier momento.

La antigua ciudad de Bubastis (hoy Zagazig, en el delta del Nilo) estaba consagrada a su culto, y de allí proceden centenares de gatos momificados que fueron enterrados en su honor. Se la identificaba con la estrella Sothis, de quien se la consideraba Señora.

Según algunos eruditos, su nombre significa la desgarradora, pese a su carácter principalmente benigno. Su culto se remonta a los primeros tiempos de la civilización egipcia, habiendo ganado notoriedad más tarde, y se la menciona en los Textos de las Pirámides y el Libro de los Muertos.

Bastet (también escrito Ubasti, Baset, y más tarde Bastet) comenzó siendo una antigua diosa solar de la guerra, adorada por lo menos desde la segunda Dinastía. En las dinastías posteriores o tardías, los sacerdotes de Amón comenzaron a llamarla Bastet, haciéndose más dominante en la cultura unificada del Bajo y Alto Egipto.

En el Reino Medio, el gato apareció como animal sagrado y después del Imperio Nuevo era representado con un cuerpo de mujer que llevaba una sonajero sagrado y una caja o cesta.

Mihos : Hija de Bastet

Originalmente conocida como la diosa protectora del Bajo Egipto con su culto local en la ciudad de Bubastis, fue representada como una leona feroz. De hecho, su nombre significa (hembra) devoradora. Como protectora, se la vio como defensora del faraón, y por consiguiente de la deidad masculina Ra, en su calidad de diosa solar, obteniendo los títulos de la Señora de la Llama y Ojo de Ra.

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Bennu (Fénix) :

El pájaro de la creación.

Garza real cenicienta o amarilla, que puede llevar sobre la cabeza la corona del Alto Egipto, flanqueada por dos plumas. Hombre con cabeza de garza acompañado de la peséa, árbol sagrado de Heliópolis. Otra leyenda lo asocia al sauce, en el que se habría posado en el comienzo de los tiempos. Los egipcios, grandes observadores de la naturaleza, advirtieron que este ave migratoria aparecía periódica y puntualmente con la crecida del río Nilo, cuando las aguas anegaban la tierra egipcia provocando la beneficiosa inundación. Además, estas aves depositaban sus huevos sobre la tierra egipcia, y los habitantes de Egipto pensaron que los polluelos nacían de forma espontánea, hecho que se puso en relación con los poderes de la divinidad solar.

Además, las garzas surcan los cielos al amanecer, lo que llevó a relacionarlo con el aspecto que tomaba el sol y, por extensión, el difunto, en la mañana, por lo que se hizo protector de los difuntos, fundiéndose al ciclo osiríaco. Una de las leyendas nacidas en la ciudad egipcia de Heliópolis, cuenta que el ave se había posado sobre la colina primordial y se había hecho responsable del cuidado de un huevo del cual surgió el Sol.

Debido a sus costumbres, esta ave fue considerada símbolo de la mañana (cuando aparecía en las orillas del río) y de la regeneración (por su función de ave migratoria que reaparece, que renace, que se renueva, periódicamente). Estos conceptos tuvieron su origen en la ciudad de Heliópolis. Se entendía que el Dios Bennu era el ¨ba¨ del sol Ra (en su forma de Atum), en cuanto a divinidad primordial que se creó a sí misma, e incluso en algunos lugares aparece como el ba de Shu, deidad del aire seco. A partir del Reino Medio, el Bennu también simbolizaba otros conceptos. Así, se entendió que era el ba de Osiris, surgido en su resurrección, después de haber sido asesinado por Seth, y por este motivo puede ir tocado con la corona atef de Osiris o con el disco solar de Ra.

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Bes :

Protector durante el parto de los bebés. Representado como un enano de rostro chato y leonino. Protector de las parturientas, y ahuyentador de los malos espíritus. Poseía un doble femenino, llamado Beset, de poca importancia y representado a veces como su madre.

Bes (también escrito como Bisu) era una deidad egipcia venerada en los últimos períodos de la historia dinástica como protector de los hogares y en particular las madres y los niños. Con el tiempo sería considerado como el defensor de todo lo bueno y el enemigo de todo lo que es malo. Mientras que estudios previos identificaron Bes como divinidad extranjera importada desde el Imperio Medio de Nubia, algunas investigaciones más recientes muestran que fue nativo de Egipto. Las primeras menciones de Bes se remontan a las tierras del sur del Imperio Antiguo, sin embargo su culto no se difundió hasta bien entrado el Reino Nuevo.

Su nombre parece estar conectado a una palabra de Nubia “gato” (Besa), que literalmente significa “protector”, y, de hecho, sus primeras apariciones tienen la apariencia de un dios gato. Los egipcios poseían muchos gatos para atacar a las serpientes, y a las criaturas que podían arruinar los cultivos, como ratas y ratones, y así fue, naturalmente, que los gatos quedaron sindicados como merecedores de culto en Egipto.

También es conocido como un enano cómico, un Dios que trae buena suerte y felicidad a los hogares.

Las imágenes de la deidad se mantuvieron en los hogares y fueron representadas de manera muy diferente de los otros dioses. Normalmente, los dioses egipcios se muestra de perfil, y Bes fue retratado de frente, itifálico (es decir con el pene erecto o inchado), a veces con la túnica de un soldado, con el fin de parecer dispuesto a lanzar un ataque contra cualquier mal que se aproxima.

Bes era protector de los hogares, en toda la historia del antiguo Egipto se responsabilizaba de tareas tan variadas como matar a las serpientes, la lucha contra los malos espíritus, vigilando a los niños, y la ayuda (por la lucha contra los malos espíritus) a la mujer en el trabajo (y por tanto presente en los partos) .

Bes también llegó a simbolizar las cosas buenas de la vida, la música, la danza, y el placer sexual. Más tarde, en el período Ptolemaico, de la historia egipcia, las cámaras fueron construidas, pintadas con imágenes de Bes y su esposa Acosado, seguramente con el fin de curar problemas de fertilidad o rituales de curación en general.

Muchos casos de Bes, máscaras y trajes de la Nueva España y más tarde han sido descubiertos. Estos muestran desgaste considerable, que se cree demasiado grande para el uso ocasional en los festivales, y por lo tanto cree que han sido utilizadas por artistas intérpretes o ejecutantes profesionales, o entregados en alquiler.

En el Imperio Nuevo, los tatuajes de Bes se pueden observar en los muslos de figuras de bailarines, músicos y sirvientes. Al igual que muchos dioses egipcios, el culto de Bes se terminó exportando al extranjero, en particular, resultó ser muy popular entre los fenicios y los chipriotas.

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Geb :

Dios de la Tierra. Uno de los Dioses primordiales del Egipto Antiguo.

Miembro de la enéada de Heliópolis.

Como dios de la vegetación que se mostraba con manchas verdes o plantas en su cuerpo. Como Dios de la Tierra, que se ve a menudo se extiende por debajo de la diosa del cielo Nut (el firmamento estelar), apoyado en un codo, una rodilla doblada hacia el cielo, esto es representativo de las montañas y valles de la Tierra.

Mito de Creación (Enéada heliopolitana)

De las aguas primordiales representada por el Dios Nun, aparecieron un montón de masas de tierra. Sobre un montículo estaba Atum que se había engendrado a sí mismo. Aburrido y solo, se masturbaba (algunos piensan que el mito, afirma efectivamente que cometió autofelación) creando por ese método la producción de aire (Shu), y la humedad (Tefnut). Shu y Tefnut, a su vez, dieron a luz a la tierra (Geb) y el cielo (Nut), que inicialmente se dedicaban a la cópula eterna. Shu los separaba, levantando a Nut en su lugar en el cielo. Los hijos de Nut y Geb fueron Osiris, Isis, Set y Neftis.

En las representaciones mitológicas Geb se mostraba como un “hombre” reclinado sobre la tierra, a veces con el falo apuntando hacia Nut la diosa del cielo.

Geb tambien suele ser representado en la forma de un hombre que lleva la corona blanca a la que se añade la corona Atef, o un ganso. La Oca era su animal sagrado y símbolo. Como el Dios de la Tierra, la Tierra se formó a su cuerpo y fue llamado la “Casa de Geb”, tal como se llamaba el aire de la “Casa de Shu, y el cielo, la” casa de Ra, “Por lo tanto, a menudo se o retrataba a su lado en la Tierra, a veces incluso pintado de verde, con plantas brotando de su cuerpo. Los egipcios creían que los terremotos eran la risa de Geb.

(Ver detalles de la Diosa Nut y Shu)

En los himnos y otras composiciones a menudo es representado como el erpat, es decir, la herencia, jefe de la tribu de los dioses, y juega un papel muy importante en el Libro de los Muertos. Por lo tanto, es uno de los dioses que observan el pesado del corazón/alma del difunto en la Sala del Juicio de Osiris.

Los textos religiosos muestran que no hubo ciudad o distrito especial para el dios Geb, pero una parte de las propiedades del templo en Apollinopolis Magna fueron llamados los “Aat de Geb, y un nombre de Dendera era”la casa de los hijos de Geb”. La sede principal del dios parece haber sido en Heliópolis, donde él y su contraparte femenina Tuerca produjeron el gran huevo de donde surgió el dios Sol por ación de Bennu, el ave fénix. En el antiguo Egipto, el huevo es un símbolo de la renovación, y aún hoy, este simbolismo aparece en nuestras tradiciones que rodean la Pascua.

Los egipcios creían que Heliópolis fue la cuna de los dioses, y que en realidad la obra de la creación comenzó allí. En papiros encontramos varias fotos del primer acto de creación que tuvo lugar tan pronto como el dios Sol, apareció en el cielo, y envió sus rayos sobre la tierra. En estos papiros, Geb siempre ocupa un lugar muy destacado. Se lo ve tendido en el suelo con una mano extendida sobre ella, y la otra extendida hacia el cielo, Shu se encuentra a su lado, y apoya las manos en alto de los cielos que se representa en forma de una mujer cuyo cuerpo está cubierto de estrellas . Ella es la diosa Nut.

La más antigua representación, un relieve fragmentario del dios, se lo puede observar como un ser antropomórfico acompañado por su nombre, que data del reinado del rey Zoser, 3a dinastía, y fue hallado en Heliópolis. En tiempos posteriores también fue representado como un carnero, un toro o un cocodrilo. Con frecuencia se describe mitológicamente como “padre” de la serpientes y representado a veces (en parte) como tal. A Geb se lo veía también como la tierra que contiene la muerte y el inframundo, la cárcel de los que no son dignos de entrar en el mundo celestial.

Como el paso del tiempo, se convirtió en la deidad más asociada con la tierra habitable de Egipto y también como uno de sus primeros gobernantes piadosos. Estaba asociado naturalmente con el bajo mundo y con la vegetación, con la cebada que se dice que crece de sus costillas, y fue representado con las plantas y otras manchas verdes en su cuerpo.

Su asociación con la vegetación, y algunas veces con el inframundo, y también con la realeza llevó a la interpretación de que él era el esposo de Renenutet, una diosa menor de la cosecha, y cuidador también mitológico del joven rey en la forma de una cobra, y que ella era la madre de Nehebkau, una serpiente primordial asociada con el hampa. También es equiparado por los autores clásicos con el Cronos griego Titan.

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Harmajis (Harmaquis) :

Hombre con cabeza de halcón o de león. Carnero con cabeza de león, halcón o esfinge. Aunque la esfinge en el mundo clásico suele ser una entidad femenina, en Egipto sirvió para representar a un dios eminentemente masculino.

La esfinge tuvo en Egipto diversas apariencias: cuerpo de león con cabeza humana, con cabeza de carnero o con cabeza de halcón.

Todas estas representaciones están íntimamente relacionadas con Ra. Bajo el aspecto del felino con cabeza humana se pretende congregar, en una sola entidad divina, la fuerza y la potencia del león con la inteligencia del hombre, asimilándose con el rey y con el sol en la mañana.

Harmajis es el “Horus que está en el ajet”, el nombre que se le dio a la esfinge. Los ajti son las dos regiones que separan el cielo diurno del nocturno. En un ajet el sol desciende a la Duat, en el otro, aparece al amanecer. En estos lugares la luz solar tiene una característica: evoluciona gradual-mente.

Aunque la figura divina de la esfinge es muy anterior, el culto a una deidad denominada Harmajis no parece existir antes del 1150 a.C.

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Hut-Hor (Hathor) :

Diosa de la música y de la danza. Diosa del amor y de la alegría, patrona de la música. Su nombre significa “Morada de Horas” pues es en origen una entidad celeste que recorre el sol. Bajo la forma de una vaca acoge a los difuntos y les protege.

Imentet : una forma de Hathor, en su aspecto de Diosa madre en cuyo seno se regenera al difunto. Representada como una mujer que lleva sobre la cabeza un jeroglífico del oeste. A veces aparece protegiendo a Osiris.

Hathor, cuyo nombre significa Casa de Horus, diosa del amor, diosa nutricia, del baile y las artes musicales y patrona de los ebrios en la mitología egipcia. Nombre egipcio Hut-Hor. Nombre griego: Hathor. Deidad griega: Afrodita. Deidad fenicia: Astarté. Deidad semita: Baalat. Iconografía: Representada en forma de vaca o como mujer con orejas y cuernos del mismo animal entre los cuales mostraba un disco solar. Su atributo era el sistro.

Fue la madre del dios Horus, aunque algunas fuentes sugieren que había un matrimonio sagrado con Horus como parte del festival anual en Luxor. Juntos vengaron la muerte del padre de Horus, el dios Osiris. Bajo la forma de una vaca acoge y protege a los difuntos, ofreciendo alimentos a los muertos. Más tarde se la identificó con Isis, quien la reemplazó como madre de Horus. En Dendera era la diosa del amor, la maternidad, la belleza juvenil, la alegría y el erotismo. Tuvo templos dedicados en Abu Simbel, identificada con Nefertari, File, Deir el-Medina y Serabit el-Jadim.

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Heh (Hequet , Hecate) :

Protectora de la parturienta. Diosa Rana. Surgida del medio acuático, se la asocia también a la inundación.

Representada por una rana o mujer con cabeza de rana. Presente en los Textos de las Pirámides, ayuda al soberano a ascender al cielo con las ranas creadoras de la cosmogonía hermopolitana. A partir del Reino Medio se relaciona con los partos, pudiendo haber tomado esta función con anterioridad. Ostenta el título de “La que hace Respirar” en clara alusión a la vida recién inaugurada.

Era la encargada de formar a los pequeños en el seno materno, es decir, se ocupaba de ellos después de que su esposo Jnum los hubiera moldeado (tanto al niño como a su ka ¨la fuerza vital¨) en su torno de alfarero.

Como comadrona divina, asistía en los partos, y en este cometido era auxiliada por la diosa Mesjenet. Más tarde, tendía el símbolo anj de la vida a la nariz del recién nacido y animaba al niño y a su ka. En este papel se identificaba con la madre real y por ello aparece siempre en las llamadas teogamias egipcias.

Por esta asociación y en el aspecto funerario, Heqet ayudaba a los difuntos en su renacimiento en el Más Allá. Ella era una de las diosas partícipes en la resurrección de Osiris y también otra de las que intercedió para que la concepción del joven Horus fuera posible. Así mismo, fue protectora del hogar, y en esta función la encontramos representada en los llamados “Marfiles Mágicos” que ayudaban a ahuyentar las malas influencias en los momentos difíciles del nacimiento y la infancia.

Genio, personificación antropomorfa sentada sobre el símbolo del oro. En sus manos sostiene dos hojas de palmera que simbolizan “los Millones de Años”, y sobre la cabeza puede llevar otra hoja de palmera curvada con la misma simbología. Existen dos divinidades muy diferenciadas que tienen este mismo nombre y que en algunos casos llegan a confundirse.

1. El miembro de la ogdóada hermopolitana, que representó la infinitud en la creación.

2. Genio, símbolo del tiempo infinito, del aire, de la fertilidad, de la eternidad y de “Los Millones de Años de Vida” deseables para la existencia humana. En el periodo Tardío se le veneró como a un dios del hogar. Su nombre significa “millón”.

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Hep (Hapi, Hapy) :

Dios del Nilo, de la fertilidad y de la riqueza del pueblo egipcio.

No tiene aspecto animal como entidad independiente. Integrado en el conjunto de los “Cuatro Hijos de Horus” y como representante de uno de los puntos cardinales, puede presentar la forma de un pájaro o serpiente la que salen cuatro cabezas a lo largo de su cuerpo, relacionadas siempre con cometidos funerarios.

Como su propio nombre indica, los “Cuatro Hijos de Horus” están directamente relacionados con Horus; como tales, asisten y protegen a Osiris y, por extensión, al difunto y a sus vísceras. Hapy es el protector y guardián de los pulmones. Los Cuatro Hijos de Horus y con ellos Hapy, son los representantes de los Cuatro Vientos y de los cuatro puntos cardinales, siendo Hapy el delegado del Norte.

Dios con apariencia humana momiforme y cabeza de babuino.

Aparece junto a sus hermanos sobre una flor de loto abierta frente a Osiris, en la “Sala de las Dos Verdades” o “Sala de la doble Maat”.

Hapy, Padre de los dioses, vivificador, generador de fecundidad y fertilidad en la mitología egipcia. Nombre egipcio: Hep. Nombre griego: Hapy Hombre desnudo, de piel verde o azul, barbudo con barriga y pechos caídos de mujer. Con una planta de loto sobre la cabeza.

Con dos vasos que simbolizaban a los dos Nilos. Otras veces con dos cabezas de oca. Con una rama de palmera, como medidor del tiempo. Hapy es el nombre del dios asociado al Nilo, el río de Egipto que tenía a la vez realidad física y mitológica. La importancia simbólica del Nilo viene de su capacidad para generar riqueza cuando inunda y deja limo fértil en sus márgenes. El nombre Hep proviene del periodo Predinástico de Egipto.

Asociado a la región de Dyebel Silsilah. Creían que residía en una cueva de Bigeh, cerca de las cataratas, con su harén de diosas rana, de donde emergía anualmente para generar la inundación. Venerado especialmente en Elefantina, y en un centenar de capillas a lo largo del Nilo. También estaba representado en los muros de la mayoría de los templos.

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Hepu (Hap, Apis) :

Toro sagrado de Menfis. Considerado una manifestación del Dios Ptah, pero también del Sol.

Cuando moría era embalsamado y los Sacerdotes recorrían todo el País en busca de un sucesor.

Apis, dios solar, de la fertilidad, y posteriormente de los muertos, en la mitología egipcia. Nombre egipcio: Hap, Hepu. Nombre griego: Epafos, Apis.

Iconografía: Toro u hombre con cabeza de toro, con el disco solar entre sus cuernos. Hijo de Isis, como vaca, fecundada por un rayo del Sol. El toro Apis era sagrado en el antiguo Egipto. Desde el Imperio Nuevo se le consideraba el ba de Ptah, luego de Osiris, y más tarde de Sokar. Por esto último, llego a considerarse una de los integrantes del panteón de dioses egipcios asociados con la muerte. Existía una tradición muy importante relacionada con su muerte, momento en el cual se realizaba una celebración, dado que existía la creencia de que renacería.

Tras un período de luto de 60 días, mientras que era embalsamado, se enterraba el cuerpo del buey, y en ese momento los sacerdotes de Ptah le buscaba un sucesor. Al encontrarlo, se realizaba otra festividad. Fue adorado en Menfis desde la época de las primeras dinastias como dios relacionado con la fertilidad de los rebaños, el Sol y el dios del Nilo. Su culto pasó a Alejandría, siendo muy popular entre griegos y romanos.

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Hor (Horus):

Rey de los Dioses sobre la Tierra. Hijo de Isis y Osiris. Señor del Cielo. Se le representa como un halcón o como a un hombre con cabeza de halcón. Dios de la realeza.

Iconografía: halcón u hombre con cabeza de halcón, con la corona Doble. Y otras muchas formas.

Hor “el elevado”, dios celeste y dios sanador en la mitología egipcia. Se le consideró iniciador de la civilización egipcia. Su nombre en griego es Horus.

Presenta variadas formas, según su función:

- Como Harpócrates (Horus Niño) es el sol que renace todos los días, el heredero real.

- Como Harsiese, es joven, el hijo de Isis y Osiris.

- Como Hor Iunmutef, sacerdote en los ritos funerarios.

- Como Hor Behedety es el sol en su plenitud.

- Como Harmajis, surge con Ra de la colina de heliópolis, con forma leonina.

- Como Harendotes, Haroeris, u Horjenti Irti, guerrea contra Seth.

- Se le asoció a Ra como Ra-Horajti.

En la mitología egipcia, Hor ayudado por los Shemsu Hor luchó contra Seth para recuperar el trono de su padre, Osiris, muerto por Seth. Seth quedó como el dios del Alto Egipto y Horus del Bajo Egipto. Posteriormente Horus fue dios de todo Egipto, mientras que Seth era dios del desierto y de los pueblos extranjeros. Representa la lucha entre la fertilidad del Nilo (Osiris) y la aridez del desierto (Seth). Posteriormente dejó el gobierno a los reyes míticos, denominados “Shemsu-Hor” según la tradición.

Además es el protector de Osiris en el inframundo egipcio, el Duat. Durante el juicio a los muertos, según el Libro de los Muertos, es el mediador entre el recién muerto y Osiris. Es probable que su culto tuviese origen en el delta del Nilo aunque fue venerado en todo Egipto con importantes templos en Edfu, Hieracómpolis y Letópolis. Su culto se extendió por el Mediterráneo como Harpócrates vinculado a su madre Isis.

Los Shemsu Hor

Eran unos míticos personajes que ayudaron a Hor a vengar a su padre (Osiris), asesinado por su tío Seth. Su nombre quiere decir “seguidores de Horus”. Según Manetón, historiador egipcio de época tardía, dirigieron Egipto durante alrededor de 6000 años, justo después de los “semidioses y reyes” de épocas anteriores. Antes que estos últimos, dirigieron el país los “dioses”.

Hijos de Hor : Dioses de las vísceras y de los jarros Canópicos (donde se guardaban las vísceras de los difuntos).

Los vasos canopicos eran utilizados para conservar las vísceras del difunto.


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Harpra :

Gato. Esfinge hieracocéfala. De las innumerables formas del sol, Pra es una de ellas, que, en esta ocasión, se fusiona a Horus para dar vida a una invocación local del mismo: Harpra.

Su nombre significa “Horus el Sol” en su apariencia más joven.

De nuevo estamos ante otra forma fusionada a Ra, siguiendo el mismo esquema de Horajty o Harmajis.

Esta manifestación del sol es fruto de su asociación con un dios guerrero, vinculado al poder solar y con carácter de demiurgo. En cierto modo, Harpra está relacionado con el guerrero Montu, y, como él, es el encargado de proteger al rey tanto de las enfermedades como de los infortunios que pudieran acosarle.

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Imhotep (Imutes) :

Senor de la Ciencia y de los Pensamientos.

Imhotep sabio, médico, astrólogo, y el primer arquitecto conocido en la historia (aprox. 2690-2610 adC). Sumo sacerdote de Heliópolis, fue visir del faraón Necherjet Dyeser, y diseñó la conocida Pirámide escalonada de Saqqara, durante la Dinastía III. Los títulos honoríficos atribuidos a Imhotep son: “Tesorero del rey del Bajo Egipto, Primero después del rey del Alto Egipto, Administrador del Gran Palacio, Señor hereditario, Sumo sacerdote de Heliópolis, Imhotep el constructor, escultor, hacedor de vasijas de piedra…”

Imhotep esta considerado como el fundador de la medicina egipcia, y autor del papiro Edwin Smith acerca de curaciones, dolencias y observaciones anatómicas (aunque este texto probablemente fue escrito alrededor del 1700 adC.) En este texto Imhotep recomienda el uso de vahos de cánnabis (marihuana) como anestésico. Según un grabado de la losa sepulcral de Saqqara, Imhotep preconizaba la aplicación de presión en las arterias carótidas para calmar la cefalea, al disminuir el flujo de sangre al cerebro.

Iconografía: Se le representa sentado, con un papiro desplegado sobre sus rodillas y casquete. En el Imperio Nuevo fue venerado como patrón de los escribas y deificado en el periodo tardío de Egipto. Fue identificado con Nefertum, hijo de Ptah y Nut (o Sejmet). Se le vincula al dios Thot (una práctica común en el Antiguo Egipto).

Su culto principal estaba en Menfis. También fue adorado en Tebas, File y Deir el-Medina en la época ptolemaica junto a Hathor, Maat, y Amenhotep (hijo de Hapu), otro arquitecto deificado. Los griegos lo conocían como Imutes, y lo identificaron con su dios médico Asclepio, el dios Esculapio de los romanos.

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Imseti (Amset) :

Dios con apariencia humana, masculina y momiforme.

Bajo el conjunto de los Cuatro Hijos de Horus puede presentarse con forma de pájaro o serpiente de la que salen cuatro cabezas a lo largo de su cuerpo.

Como su propio nombre indica, los cuatro hijos de Horus se vinculan de forma directa con el dios halcón Horus y, como tales, asisten y protegen a Osiris. Por extensión también cuidan del difunto y de sus vísceras. Además Son los representantes de los cuatro vientos y de los cuatro puntos cardinales, siendo Amset el delegado del Sur.

Aparece junto a sus hermanos sobre una flor de loto abierta, frente a Osiris, en la “Sala de las Dos Verdades” o “Sala de la Pesada del Alma”. Amset es el protector y guardián del hígado.

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Ipet ( Ipi, Opet ):

Diosa Madre. Puede estar representada por un hipopotamo. En los textos funerarios, engendra al difunto en el otro mundo.

Diosa con cuerpo de hipopótamo, cabeza humana o de cocodrilo, y patas de león. Sobre la cabeza lleva un disco solar y cuernos liriformes. Bajo su manifestación animal se muestra como un hipopótamo hembra.

Presente desde el Reino Antiguo, la diosa Opet puede ser el antecedente de Tueris (ver a continuación).

Mitológicamente fue la madre del rey, al que alimentaba con su leche. Llevaba el epíteto de “Señora de la Protección Mágica”, lo que denota su carácter apotropaico. En la teología tebana se la relaciona con Hathor (a su vez identificada con Mut), interpretándose que esta diosa fue la que dio nacimiento a Osiris en el templo de Karnak, alumbrándole cuando se encontraba descansando.

Así se integra en el mito tebano y en el osiríaco simultáneamente. Bajo su aspecto funerario, fue una de las diosas protectoras de la necrópolis de Tebas y se encuentra en multitud de papiros funerarios del Reino Nuevo y gozó de un marcado culto popular pasando a formar parte de los dioses mágicos guardianes del hogar. Curiosamente, en contrade lo que ocurre con el negativo hipopótamo macho, la hembra fue considerada una deidad benigna, relacionada con la fecundidad y la buena crianza de los niños.

Tauret – Tueris :

Hipopótamo hembra con patas de león, pechos humanos caídos y cola de cocodrilo. Se sujeta sobre dos símbolos de protección sa y tiene el vientre distendido, con aparentes signos de embarazo. Sobre la cabeza lleva el disco solar y cuernos de vaca. Cuerpo híbrido (como el mencionado anteriormente) y cabeza de mujer, coronada por dos cuernos liriformes y disco solar. Puede vestirse con una túnica amplia y sutil. Cerda (como diosa celeste).

Su nombre significa “La Grande” y fue patrona de las mujeres durante el embarazo, el parto y el nacimiento. Mitológicamente, asistía en el renacimiento de Ra cada mañana.

Sus orígenes pueden remontarse al Reino Antiguo (Textos de las Pirámides) donde aparece bajo el aspecto de otra divinidad más antigua, una diosa madre, cuyo culto pasó a ser de orden menor. Hasta la dinastía XVIII no figura con el nombre de Tueris.

Nos encontramos ante una divinidad híbrida, patrona del hogar que llegó a ser muy popular y cuyo origen quizá habría que buscarlo en una entidad divina relacionada con el agua. Esta función pudo asociarse a la rotura de la bolsa de agua de las mujeres gestantes, así como a la inundación anual del Nilo; en algunos lugares se lanzaban ofrendas al río en honor a la diosa para que tras la retirada de las aguas, regalara a Egipto con buenas cosechas.

Pese a sus cualidades benéficas, su aspecto es aparentemente feroz. Esta iconografía se justifica de forma sencilla: gracias a su cariz hostil tenía la facultad de espantar a los genios malignos que podían dañar a los niños o a las mujeres, especialmente durante el sueño. Por ello su imagen se grababa en los llamados “Marfiles Mágicos” del Reino Medio, en las camas, etc., en compañía de otros dioses con cualidades similares.

Como protectora de la alimentación y de la leche materna, aparecía en unos vasos especiales donde se introducía el sustento de los niños, para que los demonios o los seres adversos no retiraran la leche del pecho de las madres. Así, está vinculada con otras divinidades relacionadas con el nacimiento; la encontramos junto a Bes, protagonizado músicas y danzas mágicas para celebrar el natalicio del recién nacido. Por el mismo concepto, también participan en el renacimiento del difunto y, bajo esta función, formaban parte de los amuletos que debían proteger el cuerpo del finado.

Tueris se halla bajo la forma de un hipopótamo hembra de cualidades beneficiosas siempre relacionada con la fecundidad y la buena crianza de los niños, mientras que el malvado Seth puede ser representado con la misma apariencia, aunque de sexo masculino y, por tanto, negativo. Bajo tal aspecto, Seth es el peligroso hipopótamo que, no contento con atacar a Osiris y a Horus, acometía a las pequeñas embarcaciones que surcaban el Nilo. Según nos informa Plutarco, Tueris se convirtió en la esposa de Seth, pero la diosa no estaba de acuerdo con la titularidad del trono de Egipto, que pretendía su marido, y se alió con Horus.

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Kek y Kauket :

Deidades de la oscuridad y la noche.

Los egipcios creían que antes de que se formó el mundo, había una masa acuosa del caos oscuro, sin dirección. En este caos vivido la Ogdóada de Khmunu (Hermópolis), cuatro dioses ranas y cuatro diosas serpiente del caos.

Estas deidades eran Nun y Naunet (agua), Amón y Amaunet (invisibilidad), jeh y Hauhet (infinito) y la KEK y Kauket (oscuridad). El caos existido sin la luz, y por lo tanto Kek y Kauket llegó a representar a esta oscuridad. También simboliza la oscuridad, la clase de oscuridad que se fue con la oscuridad, y la noche.

El Ogdóada eran los dioses originales de gran Iunu (ON, Heliópolis), donde se pensaba que de haber ayudado con la creación, luego murió y se retiró a la tierra de los muertos, donde continuó haciendo el flujo del Nilo y el sol levantarse cada día. Debido a este aspecto de los ocho, Budge creen que KEK y Kauket una vez fueron las deidades relacionadas con Khnum y Satet, a Hapi – dioses del Nilo de Abu (Elefantina). También creía que Kek también pueden haber sido vinculado a Sobek.

Kek y Kauket

KEK (Kuk, Keku) significa oscuridad. Él era el dios de la oscuridad del caos, la oscuridad antes de los tiempos. Él era el dios de la oscuridad, escondido en la oscuridad. Los egipcios vieron la noche, el tiempo sin la luz del sol, como un reflejo de esta oscuridad caótica.

Las características de la tercera paga de los dioses, Keku y Kauket, son más fáciles de determinar, y es tolerable la certeza de que estas deidades representan los poderes masculino y femenino de la oscuridad que se suponía iba a cubrir el abismo primordial de agua;

Como un dios de la noche, Kek también se relaciona con el día – fue llamado el “Portador de la luz”. Esto parece significar que él era responsable de la hora de la noche que llegó justo antes del amanecer. El dios de las horas antes de amanecer sobre la tierra de Egipto. Este fue el crepúsculo que dio nacimiento al sol.

Kek

KAUKET : El femenino de la Kek Dios, Kauket (Keket) era una diosa mucho más oscura que su marido. Ella era una mujer con cabeza de serpiente, que gobernó sobre la oscuridad con su marido. Su nombre también significa la oscuridad, al igual que el nombre de su marido, pero con una terminación femenina.

¡Oh, ocho dioses del caos, los poseedores de las cámaras del cielo … El bnbn [Phoenix] de Ra era que desde que Atum vino a ser como … Kek, la oscuridad … Yo soy el que engendró a los dioses del caos de nuevo, como Je, Nun, Amón, Kek. Yo soy Shu que engendró a los dioses.

De los textos de los sarcófagos:

Kauket fue el femenino a la KEK, masculino, más de una representación de la dualidad de una diosa real, así que estuvo más de una deidad que Kek, y mucho más de un resumen.

Era, sin embargo, también relacionado con el día – ella era la “portadora de intervención de la noche”. Esto parece demostrar que ella era la diosa de la noche, justo después del atardecer. La diosa de la de las horas de la noche, la noche cubiertos Egipto, y el sol había desaparecido. Este fue el crepúsculo que se convirtió en la oscuridad de la noche.

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Kephri (Jepri) :

El gran escarabajo, manifestación de Ra, el Dios Sol, autocreado, símbolo de la vida eterna en la mitología egipcia.

Iconografia: Escarabajo empujando al Sol por el cielo. Hombre con cabeza de escarabajo.


Jepri se creaba a sí mismo cada mañana, renaciendo como nuevo Sol, por eso fue vinculado con Atum, dios Sol autocreado. Como símbolo de la vida eterna, el sol de la mañana, era una manifestación del dios Ra. Según los Textos de las Pirámides la Tierra era un escupitajo de Jepri.

Simboliza el principio de las transformaciones que experimentan los seres vivos, desde que nacen hasta que fallecen, incluso de su renacimiento si superaban las pruebas en el Más Allá.

Su principal santuario estaba en Iunu (Heliópolis), cerca de El Cairo.

El escarabajo, utilizado en los rituales funerarios, fue uno de los amuletos más populares de Egipto.

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Khunum (Khnum) :

Dios antiguo del Nilo , representado como hombre con cabeza de toro, creador de los cuerpos de los niños, que fabricaba, como un alfarero, del barro o limo del Nilo, poniéndolos después en el vientre de las madres.

También se le atribuye haber moldeado en barro a las demás divinidades, llevando el nombre de divino alfarero, señor que ha creado las cosas por si mismo. Se creía que mantenía las aguas del Nilo purificadas y estaba casado con Satis, que hacía algo parecido. En otros lugares se lo creía el esposo de Heket o de Meskenet, cuya responsabilidad era insuflar el Ka en los bebés en el momento de nacer.

Dios, bastante popular, al que se le rendía culto en torno a la primera catarata como guardián de las fuentes del Nilo. Junto con la divinidad local Anukis y Satis, formó una tríada divina, con un culto que se prolongó hasta época tardía. Asociado al culto solar de Ra, tuvo honores bajo la forma de Khnum-Ra.

Para la leyenda, Khnum creó al primer hombre a partir de arcilla, moldeándolo con una rueda de alfarero, por tanto fue también el dios de estos especialistas. Se le representaba con el cuerpo humano, pero con la cabeza de macho cabrío con los cuernos horizontales.

Considerado como el ¨Ba¨ de Ra (dichas palabras que se utilizaban para definir un espolón o a un carnero eran las mismas que para definir al ¨Ba¨) que ayudaba a Ra en el viaje por el inframundo cada noche en la barca solar.

En los textos de las pirámides, a la barca se la menciona como la “barca Ikhet que Khnum a hecho”, por lo que no sólo él era considerado el defensor del barco, sino que además lo había creado y era el barco mismo. En esta forma se le suele llamar Khnum-Ra, y lleva el disco solar de Ra.

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MAAT:

Maat, diosa de la Verdad y la Justicia, hija de Ra.

Señora de la justicia, de la verdad y el orden.

Representada bajo la forma de una pluma o llevando esta en la cabeza. Encarnación de la verdad-justicia.

La Diosa Maat, hace que unas moléculas se ordenen para ser madera y otras para que sean moléculas animales. Esta Diosa no solo se encargaba de que imperase el orden (en todo lo imaginable, desde los organismos unicelulares hasta el cielo) sino que también se encargaba de la justicia en este mundo y en el de más allá. Y cuando se menciona el Juicio de Osiris, a quien el difunto de verdad tenía que enfrentar, y si podía engañar, es al tribunal y a la Pluma de Maat.

Maat es un concepto abstracto de justicia universal, de equilibrio y armonía cósmicos que imperan en el mundo desde su origen y es necesario conservarlos. Resume la cosmovisión egipcia (similar a la noción de armonía y areté, propia del mundo helénico, o a la idea de virtud y pecado, del mundo judeo-cristiano). La creencia en el “maat” proviene de muy antiguo, y alcanzó su máximo desarrollo en el Imperio Antiguo de Egipto. En ese tiempo se entendía que el guardián y garante de dicho equilibrio cósmico era el faraón, como suprema encarnación de la justicia humana y divina.

Sin embargo, después de la crisis política que sobrevino a la muerte de Pepi II, la fe de los antiguos egipcios entró en crisis, por lo que el concepto de maat fue separado del cargo del faraón. Algunas veces se representaba al concepto maat como una deidad más, pero esto parece haber sido por motivos meramente alegóricos, por cuanto la diosa Maat nunca tuvo mayor participación en las sagas mitológicas de los dioses egipcios.

Iconografía: El signo jeroglífico que la representa es una pluma de avestruz, vertical, en perfecto equilibrio y otras variantes. Este símbolo suele aparecer en la representación de la “psicostasis” (Juicio de Osiris), el supuesto momento en que se pesaba el Ka (el espíritu) del difunto en una balanza de dos platos, en uno se representaba el corazón del difunto y en el otro aparecía el jeroglífico Maat.

El pesaje o pesado del corazón, que aparece en el papiro, (en el Libro de los Muertos, en general, o en las escenas de las tumbas, etc), muestra a Anubis supervisar el pesaje, de un lado la pluma de Maat y del otro el corazón/alma del difunto sometido a prueba, bajo el control de Thot, Osiris, y demás dioses, al lado sentada Ammit esperando los resultados para poder consumir a aquellos que no superaban la prueba.

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Mafdet (Mafedet) :

No se ha podido determinar con exactitud el animal que la representa. Ha sido considerado un leopardo, un guepardo, una jineta, una mangosta o un lince, sin que todavía podamos estar seguros de su exacta identificación zoológica.

Venerada desde el Periodo Tinita, está presente en los Textos de las Pirámides, donde asesina con sus garras a la serpiente maligna Dyeser Tep, “La de Cabeza Alta”. Su iconografía más frecuente es la de fetiche o la de mamífero subiendo por el arma que se empleaba para ajusticiar, con la que estaba identificada. Paradójicamente, el artefacto simbolizaba tanto vida como muerte.

Este objeto también se vinculó con el arpón empleado por Horus para herir a Seth, entendiéndose que la diosa era el propio arpón real y que era ella la que aniquilaba con sus garras a los enemigos, tanto humanos como divinos, así como a todos aquellos criminales que hubieran desestabilizado la Maat, ligándola con la justicia y con lo jueces. Mafdet era una diosa muy agresiva y feroz que protegía contra las serpientes y los escorpiones, a los que aniquilaba con sus garras.

Ella era la que se debía invocar cuando se deseaba evitar mordeduras y picaduras de alimañas, víboras o escorpiones. Como tal, ostentó el título de “Señora de la Casa de la Vida”, en alusión al lugar donde, entre otras funciones, se sanaba a los enfermos, ya que tenía poderes curativos. Bajo su aspecto funerario también puede ser beneficiosa. Mafdet es una de las deidades encargadas de auxiliar a los difuntos con tanto ímpetu como el que emplea para matar y muchas veces aparece en las proas de las barcas.


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Mahes :

Maahes (también escrito Mihos, Miysis, Mios, Maihes, y Mahes) fue un dios egipcio, antiguo león con cabeza de guerra, cuyo nombre significa “el que esta de verdad a tu lado”. Fue visto como un príncipe león, el hijo de la diosa Bastet en el Bajo Egipto y de Sekhmet, en el Alto Egipto y compartió su naturaleza.

Maahes era una deidad asociada con la guerra y el tiempo, y era considerado el protector de la línea materna y de los sumos sacerdotes de Amón, así como la de los cuchillos, lotos, y devorador de los cautivos. Su culto se centró en Taremu y Per-Bast.

Es mencionado por primera vez en el Nuevo Reino, y algunos egiptólogos han sugerido que Maahes era de origen extranjero y, de hecho hay algunos indicios de que pudo haber sido idéntica a la de león Apedemak adorado en Nubia y el desierto occidental de Egipto.

Como un león-dios y patrón, también fue considerado el hijo de Re y de Bast, la diosa de la guerra felina y patrón del Bajo Egipto, así como Sekhmet, la diosa de la guerra leona y patrón del Alto Egipto. Desde su culto se centró en Per-Bast (Bubastis en griego) o en Taremu (Leontopolis en griego), era más conocido como el hijo de Bast. Como se convirtió en una deidad tutelar de Egipto, su padre, se decía, era la deidad principal masculina – ya sea Ptah, Ra o Atum-Ra.

En su papel de hijo de Ra, Maahes lucha contra las Apep (serpientes) durante el viaje por la noche para alcanzar el occidente del día siguiente que debe realizar Ra.

Se consideraba que tenía atributos de gran alcance, las deidades felinas estaban asociadas con los faraones, y se convirtió en mecenas de Egipto. El glifo ¨león macho¨ fue usado en palabras como “príncipe”, “mashead”, “fuerza”, y “poder”. También fue conocido como “el dios con cabeza de león egipcio de la guerra”.

Representado como un hombre con la cabeza de un león macho, a veces con un cuchillo y la doble corona de Egipto. A veces se identificaba con Maahes Nefertem y se muestra con un ramo de flores de loto cerca de él, pero él también era representado como un león que devora a un cautivo.

Su nombre comienza con los jeroglíficos para el león, aunque en forma aislada sino que también significa (el que puede). Sin embargo, el primer glifo también es parte del glifo de Maat, es decir, la verdad y el orden y así llegó a ser Maahes que se consideró que el devorador de los culpables y protector de los inocentes. Uno de los títulos de Maahes es el Señor de Masacre, el Portador de la Navaja, y el Señor Escarlata.

Maahes rara vez llamado por su nombre llegó a ser mencionado, un poco equívocamente, como “Señor de la Masacre“. Esta terminología se adoptó durante las contiendas persas y más tarde en la época romana cuando los conquistadores extranjeros se encontraron con la feroz resistencia de los jefes de Maahes y sus partidarios.


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Mehen :

Serpiente-dios de carácter mitológico, defensor de la embarcación del Sol.

Los textos, que se conocen actualmente y que no parecen ser demasiado claros, indican que Mehen debe ser considerado como una serpiente-dios defensora de la barca solar que transportaba al Dios Ra contra los ataques de Apep (Apofis) que representaba las fuerzas maléficas del inframundo.

Apofis era una serpiente gigantesca, indestructible y poderosa, cuya función consistía en interrumpir el recorrido del barco solar, pilotado por Ra para que no pueda alcanzar el nuevo día, y para ello empleaba varios sistemas: atacaba a la barca directamente o culebreaba para provocar bancos de arena donde el navío encallara.

Todo ello tenía sólo una meta: romper la Maat, el orden cósmico. Apofis era el mal con el que había que luchar y contener; sin embargo, nunca sería aniquilada sino dañada o sometida, ya que de otro modo el ciclo solar no podría llevarse a cabo diariamente y el mundo perecería. Para los antiguos egipcios era necesario que el concepto del mal existiese para que el bien fuera posible.

Para proteger a la embarcación divina que transportaba a Ra, durante su viaje por la noche, Mehen se enrollaba alrededor de Apep, o también, que se enrollaba alrededor de Ra y su barco para protegerlo de Apep, una forma en la que se representa a menudo.

Mehen también ha sido representado como un hombre con cabeza de serpiente y una lanza en la mano, de pie, en el barco de Ra, listo para defender a Ra.

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Menhit :

Diosa de la guerra con cabeza de León.

En la mitología egipcia, Menchit o Menhit, era originalmente una diosa de la guerra extranjera. Su nombre representa a su condición de guerrera, ya que significa (la que) está en las masacres.

Cuando se incluye entre las deidades de Egipto, se convirtió en la contraparte femenina de Anhur. Se dijo que había venido de Nubia con Anhur que había sido su contraparte y el marido de ella por esos lares.

Debido a los atributos de agresividad que poseen y los métodos de caza utilizados por leonas, la mayoría de las cuestiones relacionadas con la guerra en el Antiguo Egipto fueron representados como leoninos, y Menhit no fue la excepción, siendo representado como una leona-diosa.

También se cree que avanzaba por delante del ejército egipcio para reducir a sus enemigos con flechas de fuego, similares a las deidades de guerra.

En el Alto Egipto, en particular en Esna, se decía que Menhit era la esposa de Khnum y la madre de Heka.

Su centro de su culto estaba en la frontera sur de Egipto, en el Alto Egipto, y al pasar de los siglos se fue identificando con Sekhmet, que era originalmente el león, dios de la guerra del Alto Egipto, después de la unificación de los dos reinos, la diosa comenzó a ser considerada simplemente otro aspecto de Sekhmet.

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Meretseger (Merseguer) :

Guardiana del valle de los reyes, patrona de las necrópolis Tebanas.

Los primeros datos que tenemos de esta diosa pertenecen al Reino Medio. Es patrona de las necrópolis tebanas donde se manifiesta como una forma local de Hathor. Moraba en Occidente, el lugar donde se localizaba el Más Allá. Como tal, habitaba en la cima de la colina que domina el Valle de los Reyes y llevaba el título de “La que ama el silencio”, “Señora del Oeste”, es decir, de la montaña que acoge en su seno los cuerpos de los difuntos del área de Tebas.

Gozó de gran culto popular durante el Reino Nuevo, sobre todo en Época Ramésida, como se demostró al encontrar numerosas referencias de ella, especialmente en la ciudad obrera de Deir el-Medina. Además de proteger los enterramientos situados en la orilla Oeste de Tebas, fue una diosa encargada de la justicia y la medicina. Merseguer podía causar la muerte y, dependiendo de la falta cometida, podría acarrear o curar la ceguera, por lo que era a ella a la que había que invocar para protegerse contra la picadura de ofidios. Como todas las diosas serpientes, Merseguer se identificó con el ureo real, pero su culto dejó de ser importante tras la dinastía XXI.

Mertseger o Meretseger significa «la que ama el silencio”, fue una cobra-diosa, que era originalmente una personificación de los peligros del desierto.

Desde la primera sílaba de su nombre es el mismo que en la pirámide de la palabra, se convirtió en el pensamiento de que ella vivía en la cima de (o era) la montaña en forma de pirámide que dominaba el Valle de los Reyes, donde se encontraban las tumbas de los faraones .

Esta localización en última instancia, le impidió convertirse en algo más que una deidad local, y cuando el valle dejó de estar en uso, por lo que también, dejó de ser adorado.

Como una cobra, ella escupía veneno a cualquiera que trataba de realizar actos vandálicos o robar las tumbas reales. También fue la deidad patrona de los muchos trabajadores que construyeron las tumbas, y castigó a los trabajadores que han cometido delitos, mientras sanaba a los que se habían arrepentido. En el arte fue presentada como cobra en una espiral, como una mujer con cabeza de cobra, o, en raras ocaciones, como una cobra con cabeza triple, una cabeza de cobra, una de mujer, y una de buitre.

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Meskhenet :

Diosa de los nacimientos.

En la mitología del Antiguo Egipto, Mesenet, Meskhenet, Meskhent o Meshkent, era la diosa del parto, y el creador del Ka de cada niño, una parte de su alma, que se inspiró en ellos en el momento del nacimiento.

Fue adorada desde el principio de los tiempos de los egipcios.

En el antiguo Egipto, las mujeres daban a luz en cuclillas sobre un par de ladrillos, conocidos como ladrillos de nacimiento, y Meskhenet era la diosa asociada a esta forma de entrega. En consecuencia, en el arte, a veces era representada como un ladrillo con una cabeza de mujer, que llevaba el útero de una vaca sobre él. En otras ocasiones, fue descrita como una mujer con el útero de la vaca simbólica en su tocado. Desde que fue responsable de crear el Ka, que se asoció con el destino. Así, más tarde, a veces se decía que era pareja con Shai, un dios que se convirtió en la representación del destino, después que la deidad evolucionara hacia un concepto abstracto.

Se dijo que Meskhenet estuvo presente en el nacimiento de trillizos, y predijo en sus destinos, de que cada uno serían faraones – Los trillizos en cuestión, Sahure, Userkaf y Neferirkara, fueron los primeros faraones de la quinta dinastía (aunque Userkaf no era el hermano de los otros dos, sino su padre).

Meskhenet también se creía que era la primera esposa de Andjety el dios del renacimiento en el mundo subterráneo. Andjety parece haber sido adorado desde los tiempos pre-dinásticos en Andjet, y es considerado por la mayoría de los egiptólogos como el dios que eventualmente se convirtió en Osiris.

Meskhenet era una diosa que presidió el nacimiento del niño. Su presencia cerca de las escalas en la sala de las Dos Verdades, donde se examina el corazón de la persona muerta y pesada para determinar la idoneidad para ingresar al paraíso egipcio, se debe a que asistie al difunto a un renacimiento simbólico en la vida futura. Su símbolo de dos bucles en la parte superior de un trazo vertical es el de un útero de novilla.

Un himno en el templo de Esna se refiere a cuatro “Meskhenets” al lado del dios creador Khnum, cuyo objetivo es rechazar el mal de sus conjuros.

En el antiguo Egipto, donde la mortalidad infantil era alta, los egipcios invocaban su ayuda por medio de objetos mágicos, como los ladrillos de nacimiento, y las prácticas rituales especiales durante el parto. El ladrillo de nacimiento de Egipto se asoció con una diosa específica, Meskhenet, a veces representado en la forma de un ladrillo con una cabeza humana. En un ladrillo recién descubierto se puede observar el dibujo de una madre con su hijo recién nacido, y las mujeres que han asistido al parto a cada lado, junto a Hathor, diosa vaca estrechamente relacionada con el parto y la maternidad.

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Min :

Dios fálico de la fertilidad.

Min es un antiguo dios cuyo culto se originó en la época predinástica (4 º milenio AC). Estuvo representado en muchas formas diferentes, pero a menudo es representado en forma humana masculina, con un pene erecto que tiene en su mano izquierda y un mayal en su brazo derecho.

Como Khem o Min, era el dios de la reproducción, y como Khnum, fue el creador de todas las cosas, “el fabricante de los dioses y los hombres”.

Como un dios de la fertilidad, era mostrado con la piel negra para reflejar el barro negro fértil de las inundaciones del Nilo. Su culto fue más fuerte en Coptos y Akhmim (Panópolis), donde en sus fiestas se celebra con gran honor su salida a la luz, con una procesión pública y la presentación de ofrendas.

Sus asociaciones incluyen el desierto oriental y los vínculos con el dios Horus.

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Monthu (Month):

Guerrero y Dios solar.

En la religión del antiguo Egipto, Montu era un halcón-dios, de la guerra. Y su nombre, que aparece en jeroglíficos egipcios, es técnicamente traducido en forma literal como ¨mntw¨. Debido a la dificultad en la transcripción del egipcio, a menudo se lo denomina Menthu, Montju, Ment, Mes, Montu, Monto, Mentu, Mont o Minu’thi.

Montu era un antiguo dios solar, su nombre significa nómada, originalmente una manifestación del efecto abrasador del sol, Ra, y, como tal, a menudo apareció bajo el epíteto de Montu-Ra. La destrucción de este lugar característico para él le hace ganar las características de un guerrero, y eventualmente convertirse en un dios de la guerra. Cuando Tebas fue tomando relevancia, y por tanto su dios Amón se convirtió en el mecenas más importante, cambiando su esposa Mut, Montu fue elegido como el niño necesario para satisfacer el deseo de la madre Mut, ya que representaba la fuerza, la virilidad, y la victoria.

Debido a la asociación de la furia de los toros con la fuerza y la guerra, Montu vino también a manifestarse en un toro blanco con un rostro negro, que fue denominado el Bakha. General más grande de Egipto, los reyes se llamaban ¨toros poderosos¨, los hijos de Montu. En la famosa narración de la batalla de Kadesh, Ramsés II decía que había visto al enemigo y “estragos en ellos como Montu, el Señor de Tebas”

En el arte del antiguo Egipto, fue representado como una cabeza de halcón o de hombre con cabeza de toro que llevaba el sol-disco, con dos plumas en la cabeza, el halcón que representa el cielo, y el toro que representan la fortaleza y la guerra. Se representa con diversas armas, incluyendo cimitarras, arcos y flechas, y cuchillos en sus manos.

Durante el Imperio Nuevo, grandes e impresionantes templos se erigiron en honor a Montu, en Armant. De hecho, el nombre griego de la ciudad de Armant es Armant, lo que significa la tierra de Montu.

Mentuhotep, un nombre dado a varios faraones del Imperio Medio, significa “Menthu está satisfecho”.

En todo el mundo en tiempos remotos, el hombre ha rendido culto al sol. Encontramos monumentos a dioses del sol en todo el mundo, pero en Egipto no comprendemos bien de cómo el sol dominó la teología temprana. En diversos lugares y, al parecer con cierta independencia, la adoración del sol se fue desarrollando e identificando con dioses de diversos nombres. Así que muchas de las deidades de Egipto se asociaron con el sol de una manera que es difícil de identificar, y sus diversas formas llegaron a ser muy complejas.

Montu, al cual se lo identifica generalmente como un antiguo dios de la guerra en Egipto, se originó en la forma de un dios solar local en el Alto (sur), Egipto, al parecer en Armant (Ciudad del Sol). Su culto parece haber sido exportado a Tebas durante la Dinastía 11.

Debido a la asociación de este dios con el éxito de Nebhepetre Rey Montuhotep I (o II, rey mismo), que gobernó durante la Dinastía 11 de Egipto, Montu (Mentu) alcanzó el rango de dios Estado. Montuhotep reune el Alto y el Bajo Egipto, después del caos del Primer Periodo Intermedio. Su asociación con Montu es obvia por su nombre, que significa, “Montu está satisfecho”.

En todo el mundo en tiempos remotos, el hombre ha rendido culto al sol. Encontramos monumentos a dioses del sol en todo el mundo, pero en Egipto no comprendemos bien de cómo el sol dominó la teología temprana. En diversos lugares y, al parecer con cierta independencia, la adoración del sol se fue desarrollando e identificando con dioses de diversos nombres. Así que muchas de las deidades de Egipto se asociaron con el sol de una manera que es difícil de identificar, y sus diversas formas llegaron a ser muy complejas.

Montu, al cual se lo identifica generalmente como un antiguo dios de la guerra en Egipto, se originó en la forma de un dios solar local en el Alto (sur), Egipto, al parecer en Armant (Ciudad del Sol). Su culto parece haber sido exportado a Tebas durante la Dinastía 11.

Debido a la asociación de este dios con el éxito de Nebhepetre Rey Montuhotep I (o II, rey mismo), que gobernó durante la Dinastía 11 de Egipto, Montu (Mentu) alcanzó el rango de dios Estado. Montuhotep reune el Alto y el Bajo Egipto, después del caos del Primer Periodo Intermedio. Su asociación con Montu es obvia por su nombre, que significa, “Montu está satisfecho”.

Sin embargo, por la Dinastía 12, Montu se subordinó a Amón, otra deidad que se originó probablemente en el Alto Egipto, y más tarde sería conocido como el “Rey de los Dioses”. Fue durante este período que el papel de Montu en la religión egipcia tuvo los atributos de un verdadero dios de la guerra.

La veneración de Montu como dios de la guerra se remonta originalmente a la Historia de Sinuhé, donde Montu fue elogiado por el héroe de la historia después de derrotar al “hombre fuerte” de Retjenu. En el Nuevo Reino, 18 ª dinastía de los faraones, algunos de los cuales siguió una tradición militar, solicitó específicamente emular a Montu. Por ejemplo, la Estela de Gebel Barkal de Tutmosis III, describe al rey como “una valiente Montu en el campo de batalla”.

Por otro lado, Montu tenía una conexión con los hogares de Egipto y probablemente fue considerado un protector de la casa feliz. A menudo se cita en el matrimonio, en el templo de Karnak, Santuario de los documentos de Montu. Un documento de Deir el-Medina invoca la ira de un marido a su esposa infiel con: “Es la abominación de Montu”.

Montu fue honrado con centros de culto en varios lugares. En concreto, fue adorado en cuatro sitios dentro de la región de Tebas. Los centros de culto incluye Armant (Armant griego antiguo), en el suroeste de la moderna Luxor (antigua Tebas) en la orilla oeste del Nilo, Medamud (Madu antiguo) al noreste de Luxor, Tod (en griego antiguo Tuphium), al suroeste de Luxor en la orilla oriental , y en Karnak, que es justo al noreste de Luxor. La mayoría de estos centros de culto parece haber sido creado durante el Imperio Medio, con la excepción de Karnak. Allí, el monumento más antiguo data del Imperio Nuevo, y específicamente en el reinado de Amenhotep III.

Un himno de una estela Armant dice de él, “la furia de aquel que prevalece sobre la serpiente-demonio Nik” y el “que provoca que Re pueda navegar en su parque derrotando a su enemigo la serpiente”. Por lo tanto, no debe sorprender que los buques de guerra del antiguo Egipto eran representados con los restos del Templo de Montu, en Medamud, tripulado con figuras armadas con lanzas, réplicas de Montu, cada una de ellas una estatua al estilo de un dios proveniente uno de cada uno de sus cuatro centros de culto primario.

Montu es comúnmente descrito como un hombre con cabeza de halcón coronado por un disco solar. Lleva el ureus doble detrás de los cuales dos plumas de altura se extienden verticalmente. Más tarde, se asoció con los cultos Bol. como Buchis en Armant, de modo que se representa con la cabeza de un toro y un plumas del tocado solar. Otro toro sagrado de Montu fue también adorado en Medamud.

Al igual que un número de otras deidades, Montu también se asoció con Re en la forma de Montu-Re. También fue equiparado al Atum solar del Bajo Egipto, y en este contexto se representaba a menudo escoltando al rey en la presencia de Amón. Otras pruebas documentales de diferentes tipos en el templo de Ptolomeo VII, de Montu en Medamud, sugiere que era a veces también equiparado con Set (Seth), tal vez actuando como un agresor divino para equilibrar los atributos caóticos de Set.

Montu, a veces, se encuentra acompañado por una de sus esposas en las escenas de la antigüedad. Tres de ellas son conocidas, Tjenenet, Iunyt y Rettawy (o Raettawy). Rettawy es la contrapartida femenina de Re, y es representada como Hathor, como una vaca con un disco solar sobre la cabeza. A través de Rettawy, Montu está conectado con Horus y por lo tanto el rey, por su hijo Harpócrates (Horus el niño).

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Mut :

Abuela y madre de los Dioses.

La Diosa Madre del Nuevo Reino, la esposa de Amón, la diosa buitre.

Diosa de la region Tebana. Aparecía bajo la forma de una leona. Se la representa como una mujer tocada con el cuerpo de un buitre coronada por la Pschen (Corona blanca colocada sobre la corona roja).

Mut era representada como una mujer llevando la corona doble y un tocado de buitre real, asociado con Nejbet.

La palabra Mut significa “madre” y Mut era la diosa gran madre de Egipto, incluso superando a Isis. A menudo a Mut se la creía una especie de abuela, de la misma manera que a Isis se la veía como madre, del mundo. Se decía que era la consorte de Amón, y que su hijo era Khon, la Luna.

Los tres formaban una especie de la familia celestial para su gente. Cada año, en un festival ad hoc, tenía lugar la celebración del matrimonio de Amón y Mut. El sumo sacerdote de Amón llevaría la correspondiente procesión desde el templo de Karnak en Luxor.

Mut (Maut) fue la reina de los dioses en Waset (Tebas), que comparte el poder con el dios Amón. Ella llegó a representar el Ojo de Ra, la diosa feroz de la retribución y la hija de Ra.

Originalmente una diosa local, probablemente de la zona del delta, se convirtió en una diosa nacional durante el Nuevo Reino, y era adorada en uno de los festivales más populares de la época – el Festival de Mut.

Estaba representada como una mujer, a veces con alas, o un buitre, generalmente usando las coronas de la realeza, a menudo usando la doble corona de Egipto, o el tocado de buitre de las reinas del Imperio Nuevo.

Más tarde se representó como mujer con cabeza de leona, como vaca o cobra, al absorver los atributos de otras diosas de Egipto.

Su nombre es sinónimo del término que se aplica a los amantes y a los buitres, que como palomas están siempre en parejas. Así, la madre y el niño se mantienen estrechamente unidos entre sí. La vinculación, la protección, el amor, son atributos esenciales asociados con el buitre. Debido a su enorme tamaño y poder, y su capacidad de volar muy alto en el cielo, el buitre fue considerado cercano a los dioses que se creía que residían encima del cielo. Así, las cualidades de un buitre se asocian con la Divinidad. Por otra parte, la envergadura de un buitre fue interpretada como garantía de adecuada protección para sus pichones. El buitre, en el ejercicio de su función como madre que da protección a sus niños, representaba las defensas que da la naturaleza para la protección de sus crías. Todas estas cualidades inspiraron la imaginación de los antiguos egipcios referente a las cualidades maternales, las cualidades de la protección y crianza de los hijos.

Mut se hizo cargo de la posición original de la esposa de Amón (Amaunet, la diosa invisible) durante el Imperio Medio y subió al poder cuando los gobernantes del Imperio Nuevo asumieron el culto de Amón. Los faraones se trasladaron a Waset, por lo que esa ciudad se constituyó en su capital, y desde allí su culto se fue extendiendo a todo el país. Como Amón se convirtió en el dios de los faraones, Mut se convirtió en su madre simbólica y se identifica con las reinas. Su hijo adoptivo era Jonsu, el dios de la luna, y los tres eran adorados como una tríada, en Waset, en el templo de Amón en ipet-Resyt (Luxor). Originalmente, su hijo adoptivo era Montu, el dios de la guerra, pero se abandonó en favor del dios de la luna.

Durante el Festival de Mut en Waset, una estatua de la diosa era colocado en un bote y navegaba alrededor de la media luna en forma de lago sagrado en su templo de ipet-Isut (Karnak). En una ceremonia matrimonial cada año durante el festival del Año Nuevo, Amón viajaba desde su templo de ipet-Resyt hasta ipet-Isut a visitarla. Originalmente, este era para la diosa de la fertilidad ipet (Taweret), como una forma de asegurar la fertilidad para el próximo año.

Hubo también una deidad compuesta llamada “Mut-Isis-Nejbet, la Gran Madre y Señora”, que se mostró como una diosa alada con pies de león, un pene erecto y tres cabezas, una cabeza de león con la apariencia y el tocado de Min, una cabeza de mujer usando la doble corona de Egipto, y una cabeza de buitre con la corona roja del Bajo Egipto.

En el Libro de los Muertos, un hechizo se hablaba sobre una estatua de ella. La estatua la hizo con tres cabezas (una de las cabezas era la de una leona con un tocado de dos plumas de alto, una cabeza humana con la corona doble, y el tercero en la cabeza de un buitre, de nuevo usando el tocado de dos plumas), así como las alas, un pene erecto y las garras de un león. Este hechizo protegía a los muertos de ser molestados, y se unía a Bast, Sekhmet y el sol. En esta forma se llamaba tanto Mut, como Sejmet-Bastet-Ra.

Cuando empezó a hacerse cargo de las posiciones de otras diosas, su nombre se vinculó a las antiguas diosas “Mut-Temt, Mut-Wadjet-Bast y Mut-Sekhmet-Bast-Menhit”.

También comenzó a tomar el aspecto y los atributos de Isis, tales como la forma de Mut Mut-Isis-Nejbet, y parece que también ha tomado los atributos de la diosa del cielo Nut, la madre de una de las cinco deidades – Osiris, Horus el Viejo, Set, Isis y Neftis.

Cuando Amón fue asimilado con Ra, convirtiéndose en Amon-Ra, Mut tomó el título del Ojo de Ra, una forma asociada con Hathor y Sejmet, entre otros. El ojo generalmente se muestra como una leona, que representa el intenso calor del sol, y así Mut se le dio la forma de un león con cabeza de mujer. Se pensaba entonces que era la hija de Ra, pero también fue “Madre del Sol con quien se levanta” – de manera que se concluyó que era la madre de las madres, y por lo tanto podría ser tanto la madre y la hija del dios del sol.

También fue adorada en Djannet (Tanis), Zau (Sau, Sai, Sais), el oasis de Dakhla y Kharga. Sus seguidores creían en ella como la Gran Madre, la que creó y dio a luz todo lo que existía. Esta fue probablemente la razón por la cual se la representaba con las partes masculinas (no fue sólo la que dio a luz a la vida, ella concibió la vida misma). Otra razón por la que Mut puede haber sido vista como un ser capaz de concebir por sí misma era que en el antiguo Egipto creían que los buitres no tenían sexo, porque no poseen diferencias significativas entre la hembra y el macho de la especie.

La Gran Diosa Madre del Nuevo Reino, Mut sustituye y asimila muchas de las diosas de Egipto. Ella se convirtió en una diosa grande y su popularidad se extendió. Aunque, posiblemente, al principio una diosa local del delta, se casó con Amón, que de esa manera sustituye a su esposa original. Representaba a la madre del faraón, llevando su símbolo, la corona real, estableciendo firmemente su lugar con los gobernantes de Tebas. Desde allí, se convirtió en una de las grandes diosas de Egipto, adorada en las tierras del Nuevo Reino hasta la época romana. Tanto hombres como mujeres, sus seguidores creían que ella fue la que creó y dio a la luz a todos.

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Nebet-Het (Nephtis) :

Señora de las alas.

Hermana de Osiris y de Isis.

Esposa y hermana de Set.

Miembro de la gran Enéada de Heliópolis, Nephthys era el correspondiente divino (o complemento) de su hermana Isis, y, en bastante menor medida, la hermana-esposa de Seth.

Fue conocida en amplios círculos teológicos, en el ambiente de los templos del antiguo Egipto, como la “Diosa útil” o la “Diosa excelente”. En este sentido los textos en los templos la describen como la diosa que representa la asistencia divina y la guardia protectora en sinnúmero de niveles.

Nephthys no era una diosa pasiva que cumplía solo roles formales, al contrario, muchas veces se la describe como una divinad furiosa y peligrosa, capaz de incinerar a los enemigos del Faraón con su aliento.

Como la principal “madre nodriza” del encarnado dios Horus, Neftis también fue considerada, de hecho, la más poderosa de las nodrizas del faraón reinante.

Aunque muchas diosas arbitrariamente podían asumir este papel de nodriza protectora, dependiendo del contexto local, parece que Neftis era ostensible y nacionalmente insustituible en esta función. Es importante, en este marco, apreciar la potencia de los cultos mortuorios reales osiríacos (y su primacía sobre los demás) para comprender exactamente cómo las principales deidades osiríacas ejercieron una enorme influencia, fundamentalmente en los rituales del templo y sus prácticas desde la Dinastía V en adelante.

Con el advenimiento de los faraones del Reino Nuevo, es evidente que el linaje real fue entrando en un estado de enamoramiento permanente con la Madre Neftis, como lo atestiguan varias textos y una gran cantidad de inscripciones en Karnak y Luxor. Neftis era un miembro de Enéada de la gran ciudad (justo cuando estaba en Heliópolis) y sus altares estaban presentes en el imponente complejo.

Las cualidades de protección que Neftis había heredado, y su marcada preferencia por las mismas, la convertían en una diosa de notable flexibilidad, viviendo siempre a la sombra de su hermana mayor, Isis. Por otra parte, Neftis fue una de las pocas diosas nacionales que sirvieron como divinidad tutelar de su propio distrito.

Neftis era una diosa de origen indeterminado, pero al contrario de muchas afirmaciones erróneas, su nombre no significa “Dama de la Cámara”, como si se refiriese a una casa humana común. Tampoco debe identificarse con la noción de “ama de casa “, ni como la “señora principal, que gobernó el hogar doméstico común”. Esto es un error bastante generalizado y a menudo repetido, en muchos comentarios sobre esta deidad. Más bien, su nombre significaba de manera muy específica, la “Dama del Templo” (específicamente del recinto sagrado).

Este título (que parece ser más un epíteto que el nombre de una diosa), probablemente indique la asociación de Neftis con un templo en particular o algún aspecto específico de los templos egipcios, una noción que ahora está parcialmente perdida a la comprensión moderna. Lo que sí se sabe, de una gran variedad de fuentes, es que (junto con su hermana Isis) Neftis representa concretamente la torre del templo o el asta de la bandera que anuncia la gran morada divina.

Debido a su papel muy claro y simple de ser básicamente una entidad protectora, se puede deducir una explicación más sencilla en la que Neftis se identifica con su epíteto único, es decir con el templo en si mismo, concretamente con la protección de la obra civil. En realidad todos los esfuerzos realizados por varios egiptólogos para determinar el origen exacto de esta diosa se pueden considerar como especulativos.

Su nombre parece ser un epíteto que enmascara el original, es decir el nombre sagrado de esta divinidad (sea el que fuera). Los nombres sagrados se mantenían en el más estricto secreto. Incluso puede haber sido creado artificial y tardíamente por los teólogos heliopolitanos, en la posterior época helénica, para servir de doble o contraparte de la diosa Isis, pero la naturaleza específica de su epíteto de “Señora del recinto del Templo” no se condice demasiado con esto, y la idea sigue siendo puramente especulativa.

Función

En los tiempos de los textos de las pirámides de la Quinta Dinastía, Neftis aparece como una diosa de la familia cósmica de Heliópolis. Ella es la contraparte (o melliza) de Isis y, de manera sorprendente también aparece en pareja como compañera de la deidad guerrera, Set.

Como la hermana de Isis y Osiris, especialmente, Neftis es una diosa definidamente protectora que simbolizaba la experiencia de la transición hacia la muerte, al igual que Isis representa la experiencia de transición hacia la vida. En su función funeraria, Neftis a menudo se describe como un cometa o un halcón, o como una mujer con alas de halcón, por lo general abiertos, como un símbolo de sus tendencias de protección. Casi sin excepción, aparece coronada por los jeroglíficos que significan su nombre, una combinación de signos para los terrenos y edificios del templo sagrado (HWT), junto con el signo de Nab, o amante, en lo alto del recinto sagrado.

En los textos de las Pirámides la presencia de Neftis es indiscutiblemente muy importante, omnipresente y sin embargo enigmática. Normalmente aparece con fuerza junto a su hermana, Isis, como una entidad muy potente. Ella es uno de los nueve grandes, los de Heliópolis. Sin embargo, también aparece como compañera de Set en algunos pasajes clave. Debido a que Set representaba la dura aridez del desierto en el antiguo Egipto, fue generalmente visto como una deidad estéril dentro del culto. Debido a ello, seguramente, Neftis también era, vista como una entidad sin hijos, en la mayoría del territorio y de las ciudades.

Los mitos que retratan a Neftis como la madre de Anubis son creencias tardías que no tienen mucha fuerza dentro de la tradición del antiguo Egipto, y por lo general simples alusiones bastante vagas.

A pesar de su perfil que ya se ha descriptosuficientemente, los Textos de las Pirámides muestran que Neftis también poseía atributos de carácter único, que hacían de ella, de vez en cuando, algo singular, en comparación con Isis. De hecho, el pelo de Neftis se compara, en un curioso pasaje, a las tiras de lino que envuelven a la momia del faraón difunto. Estas “tiras”, sin embargo, no se consideran limitantes. Por el contrario, aparecen como dadoras de vida y solo obstáculos temporales que el Faraón se anima a “romper” para ascender a la otra vida.

Según los mismos Textos, Neftis, junto con Isis, en conjunto representaban una fuerza ante la cual los demonios temblaban de miedo, y cuyos hechizos mágicos eran necesarios para navegar por los diferentes niveles del inframundo (el Duat).

Neftis no era considerada necesariamente el polo opuesto de Isis, sino más bien como un reflejo diferente de la misma realidad: la vida eterna en transición. Así, Neftis también era vista, en los Textos de las Pirámides, como una fuerza cósmica de apoyo a bordo de la barca que transportaba a Ra en el viaje por el Duat, sobre todo en el momento de la transición del crepúsculo vespertino. De amisma forma Isis era compañera de Ra en el crepúsculo matutino.

Set y Neftis

A pesar de que se ha supuesto que Nepthys estaba casada con Set, investigación recientes han puesto en duda esta relación. Si bien Plutarco menciona el matrimonio de la deidad, hay muy poco que los vincula específicamente en las fuentes originales del temprano Egipto.

Si bien ese matrimonio, sin dudas, fue una parte de la mitología egipcia, no era una parte del mito del asesinato y resurrección de Osiris. En ese sentido, seguramente Neftis no fue apareada con Seth el villano, sino con Seth en su otro aspecto, su figura positiva, que era el haber sido el matador de Apofis, la serpiente gigante de la maldad. Este era el aspecto más adorado de Seth en los oasis del oeste durante la época romana, donde se representaba con Neftis como su co-gobernante.

La hermana salvadora de Osiris

Neftis desempeña un papel importante en el ciclo mítico de Osiris (como se indica en los Textos de las Pirámides) y más aún en los cultos de los templos que fueron surgiendo de manera constante a lo largo y ancho del antiguo Egipto a partir de las ideas centrales de este mito.

Neftis aparece como la fuerza de permite cumplir el trabajo necesario, ayudando a Isis en la recolección y en el duelo, juntando las partes desmembradas del cuerpo de Osiris, después de su asesinato por el envidioso Set. Estos actos de “reunión” y de “luto” así como el papel de Osiris como un cadáver descuartizado no pueden ser vistos como símbolos pasivos o carente de significado.

Por el contrario, estos actos por parte de Isis y Neftis eran extraordinariamente potentes y eficaces: la “reunión” y el “duelo” fueron los esfuerzos que realmente habían alterado el abismo entre la vida y la muerte (como actos de energía y poder) , y por lo tanto el ciclo completo de vida del Nilo, para la preservación del equilibrio entre orden y caos.

El motivo por el cual Neftis estaba tan firmemente arraigada en su lealtad a Osiris, cuando ella también se asociaba claramente con Set, es un enigma.

Neftis también sirve como la principal cuidadora y guardiana vigilante del niño Horus, a menudo en ausencia, o en complemento, de Isis. Los textos de las pirámides y otras fuentes se refieren a Isis como a la “madre de nacimiento” y a Neftis como la “madre nodriza” de la divinidad faraónica Horus.

Por encima de todo, el poder mágico de Neftis era considerado el necesario cumplimiento del poder de Isis, y viceversa. Curiosamente, a pesar de que Neftis estaba acreditada como uno de los cuatro “Grandes Jefes”, parece haber ocupado sólo un cargo honorario en la ciudad santa de Abidos.

En la práctica del culto en el templo, las dos hermanas “(Isis y Neftis) ejercitaban su poder a dúo, cumpliendo con los rituales del mito, reuniendo, reconstituyendo, y resucitando el cuerpo de Osiris. Posteriormente, ambas diosas (o una en el lugar de la otra) estaban llamadas a proteger y fomentar la momia de Osiris (junto con el niño Horus) en varios templos, y aparentemente en el ciclo de vida del Faraón. En el marco del culto los poderes mágicos de Isis y Neftis eran vistos como la fuerza que mantenía a raya el caos. Como parte de esta dupla de protección indispensable, Neftis era esencial para el mantenimiento de Maat, o “equilibrio”, para el hogar, el templo, el pueblo y el reino.

Como diosa funeraria principal (junto a Isis, Neith, y Serqet), Neftis fue una de las defensoras de los frascos Canópicos y de los genios Hapi, en particular. Hapi (uno de los Hijos de Horus) vigilaba los pulmones embalsamados y, como su amante, Neftis era una diosa capaz de ofrecer el “aliento de vida” a los difuntos a través de sus alas. Así, encontramos a Neftis dotada con el epíteto de “Neftis del lecho de la Vida” (cf. tumba de Tutmosis III, la XVIII dinastía), en referencia directa a sus poderes de regeneración en la mesa del embalsamamiento. En la ciudad de Memphis, Neftis fue debidamente honrada con el título de “Reina del taller del embalsamador,” y asociada con el dios de la cabeza de chacal Anubis como patrón.

El papel mayor de Neftis era claramente ser la compañera incondicional y el reflejo de su hermana Isis. Debido al poder compartido entre las dos hermanas, no puede sorprendernos que los antiguos egipcios recurrieran a Neftis.

En los textos de los templos y sus inscripciones, Neftis muy a menudo se describe como una diosa joven, núbil y muy hermosa, atributos que facilitaron su posterior identificación con Hathor. Si bien intrínsecamente relacionada con Isis en casi todos los aspectos, Neftis aún conservaba ciertas cualidades que la diferencian de su hermana: era, al parecer deliberadamente, la parte más intangible e impredecible de la dupla.

Al mismo tiempo, Neftis era considerada una diosa festiva cuyos ritos (en varios lugares) merecía ordenar el consumo libre de cerveza. En varios relieves en Edfu, Dendera, y Behbeit, la diosa Neftis se representa a recibir ofrendas de abundante cerveza del Faraón, que ella iría a devolver utilizando su poder como diosa de la cerveza, de manera que el faraón pudiese gozar con alegría sin sufrir luego de la típica resaca. En otras partes en Edfu, por ejemplo, Neftis es una diosa que da el poder al Faraón para ver “lo que está oculto por la luna.” Esto encaja bien con el sentido general de los textos que consideraban a Neftis una diosa cuyo dominio único había sido la oscuridad, o los bordes lejanos y peligrosos del desierto.

En raras ocasiones, Neftis podía aparecer como una de las diosas que asiste en el parto. Uno de los mitos del antiguo Egipto (conservado en el Papiro Westcar) narra la historia de Isis, Neftis, Meskhenet y Heket como bailarines viajeras escondidas detrás de disfraces, asistiendo a la mujer de un sacerdote de Amón-Ra, mientras esta mujer se preparaba para dar a luz a hijos que estaban destinados a la fama y a la fortuna. Este rol de “hada madrina” no sería, sin embargo, importante en la percepción general de Neftis, ella seguiría siendo una deidad mucho más asociada con el final de la vida que con sus orígenes.

Aun así, las habilidades de curación de Neftis y su status como contraparte directa de Isis, se evidenciaron por la abundancia de amuletos tallados en su semejanza, y por su presencia en una variedad de papiros mágicos que trataban de invocar sus famosas cualidades altruistas en ayuda de los mortales.

Los cultos de Neftis

Contrariamente a la opinión de la mayoría de los estudiosos, Neftis no era una diosa olvidada en el antiguo Egipto, que no poseía ningún templo, ni culto propio. Como principal manifestación de la contrapartida de Isis, miembro de la Gran Enéada, y poderosa guardiana de Osiris y Horus, Neftis era considerada un miembro por demás formidable del más amplio panteón.

En el ámbito del mito y el culto en el templo, los antiguos dioses egipcios, en última instancia, eran definidos por la compañía divina que frecuentaban y, en este caso, Neftis era sin duda una divinidad muy importante. Ella fue una de las pocas deidades conocidas y veneradas por todos los egipcios, en prácticamente todos los territorios. Relativamente recientes excavaciones arqueológicas confirman papiros y textos antiguos del templo, arrojando nueva luz sobre esta diosa hasta ahora subestimada.

Básicamente, Neftis estaba en todas partes. Aun teniendo en cuenta el aspecto tardío de su importancia en lugares como hwt-Sekhem, era una diosa que podía, dentro de la historia de la antigua religión egipcia, ameritar nuevos templos y santuarios, y patrocinar su propio distrito, lo que es bastante intrigante, dada la clara superioridad de su hermana, Isis.

En la mayoría de los casos, a Neftis se la ubicó como parte de una tríada junto a Osiris e Isis, o Isis y Horus, o Isis y Min, o como parte de un cuarteto de deidades. Es quizás, de esta manera que Neftis pudo cumplir mejor su papel de deidad nacional importante, cuya función ideal era proporcionar poderosa asistencia cultual para sus seguidores en una gran variedad de templos, en resumen una diosa verdaderamente “útil” y “excelente”, en concordancia a sus epítetos básicos.

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Nefertem :

Señor del amanecer o del crepúsculo matutino.

En la mitología egipcia, Nefertem (también Nefertum, Nefer-Tem, Nefer-Temu) era el joven dios Atum (su nombre significa hermoso Atum, joven Atum), que durante la creación del mundo había surgido de las aguas primordiales, en la cosmogonía Enéada.

Como Atum era una deidad solar, Nefertum representaba la salida del sol, y como Atum había surgido de las aguas primordiales en el capullo de un loto azul (Nymphaea caerulea), Nefertum se asoció con esta flor. (Esta flor es ampliamente utilizada en el arte egipcio, la religión y la literatura. En gran parte de ella se la llama el “(azul) de loto”.

Sin embargo, la verdadera flor de loto, Nelumbo nucifera, no se encuentra en Egipto hasta el momento de la invasión persa, cuando se presentó como un cultivo de alimento. Más tarde, mientras pasaba el tiempo, Atum fue asimilado a Ra (en la forma de Atum-Ra), y así se llegó a considerar a Nefertum como una deidad separada.

Algunos de los títulos de Nefertem fueron “El que es bello” y “el nenúfar del Sol”, y una versión del Libro de los Muertos dice: “Levántate Nefertem como el lirio de agua azul, a la nariz de Ra, y surge en el horizonte cada día. “

Cuando el poder de la ciudad de Memphis creció, su dios principal, Ptah, fue elevado al status de creador original, y por tanto creador de todos los otros dioses, incluidos los dioses creadores menores, que habían sido creados primero por Ptah. En consecuencia, el aspecto creador de Atum-Ra, es decir, Nefertum, llegó a ser rebajado al status simple de hijo de Ptah, en lugar del propio creador.

Como hijo de Ptah, se dijo que, o bien Sekhmet, o Bast (la diosa gata que se consideraba la esposa de Ptah) era su madre. Como un dios asociado solamente con el lirio o loto azul, muy aromático, se convirtió en un dios de los perfumes y de la suerte.


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Nehebkau :

El Dios que junta y mantiene unido el “Ka” (espíritu o fuerza vital que habita dentro de una persona o de una estatua) con el cuerpo físico.

En la mitología egipcia, Nehebu Nehebkau (también escrito-Kau, y Neheb Ka) fue la explicación de la causa de la unión de Ka y Ba después de la muerte. Así, su nombre significa (el que) reúne el Ka. Dado estas creencias sobre el alma, se decía que la misma buscaba unirse con lo físico después de la muerte, de manera que también secreía que Nehebkau guardaba la entrada al Duat, el inframundo.

Ka fue uno de los glifos más importante en su nombre, y aunque técnicamente era una variación sobre el símbolo de dos brazos en alto en oración, también se asemeja a una serpiente de dos cabezas, y así se convirtió en Nehebkau representado en el arte como una serpiente con dos cabezas (a veces con sólo una). Como la serpiente de dos cabezas se interpretaba como un ser muy feroz, porque era capaz de atacar desde dos direcciones, se creía que la misma no debía temer los enfrentamientos.

Por lo tanto a veces se dice que Atum, el dios principal en estas áreas, tenía que mantener su dedo sobre él para evitar que Nehebkau se salga de control. Alternativamente, en las zonas donde Ra era el dios principal, se creía que Nehebkau era uno de los guerreros que protegían a Ra mientras estaba en el inframundo, durante su viaje nocturno.

En su carácter de serpiente, también se creía que tenía poder sobre las mordeduras, y por extensión a toda otra mordedura venenosas, como las de los escorpiones, lo que a veces se identifica como el hijo de Serket, el escorpión (diosa de la la protección contra estas cuestiones).

También, en su carácter de serpiente, era visto como el hijo de Renenutet, una serpiente-diosa, que distribuyó el Ren, otro aspecto del alma y de la tierra (Geb), estando conectado a un aspecto del alma.

Ka es también la palabra egipcia para falo, y así se le representa a menudo como serpiente de una manera itifálica.


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Neith :

Diosa de la guerra y de los funerales.

Nit (Net, Neit Neit) fue la diosa predinástica de la guerra y el tejido, la diosa de la Corona Roja del Bajo Egipto y la diosa patrona de la diosa local Zau (Sau, Sai, Sais) en el Delta. En épocas posteriores se cree que fue también un demiurgo andrógino (una deidad de creación) que poseía atributos masculinos y femeninos. Los egipcios creían que era una antigua diosa muy sabia, a quien los otros dioses consultaban en caso de no poder resolver sus propios conflictos.

También se cree que Neith pueda tener origen en la diosa Tanit, venerada en el norte de África en los principios de la cultura berebere (existente desde el comienzo de los registros escritos) y a través de la primera cultura púnica procedente de la fundación de Cartago por Dido. Ta-nit, es decir, en egipcio “la tierra de la diosa Nit”, al igual que Neftis también era una diosa guerrera que moraba en la bóveda celeste, una madre virginal y nodriza, y, menos específicamente, un símbolo de la fertilidad.


Su símbolo es muy similar al Ankh egipcio, y su santuario, excavado en Sarepta, en el sur de Fenicia, revelaba una inscripción que la relaciona con bastante seguridad a la diosa fenicia Astarté (Ishtar). Varias de las principales diosas griegas también fueron identificadas con la Tanit griega, en la época del sincretismo helénico, tiempos en los que se asimilaban a las deidades griegas las deidades no helénicas de la mayoría de las culturas circundantes. Una familia real helénica gobernó Egipto durante tres siglos, período llamado “de la dinastía de Ptolomeo”, hasta la conquista romana en el 30 dC.

Neith era la diosa de la guerra y de la caza y llevaba como símbolo, dos flechas cruzadas sobre un escudo, lo que también la identificaba con la ciudad de Sais. Este símbolo se encuentra en la parte superior de su cabeza en el arte egipcio. En su papel de diosa de la guerra, se creía que producía las armas de los guerreros y protegía sus cuerpos una vez muertos.

Su nombre también puede interpretarse como “agua”, lo que condujo con elpasar del tiempo a la creencia de ver en ella la personificación de las aguas primordiales de la creación. En este rol se la creía una gran diosa madre creadora.


El símbolo de Neith y parte de su jeroglífico también se parecía a un telar, por lo que más tarde, en el curso de la historia de los mitos de Egipto, también se fue convirtiendo en la diosa del tejido, lo que a su vez cambió la percepción de su nombre, Neith, por el significado de “la tejedora”. A final de esa transformación su rol de creadora cambió, de tener su base en el agua a transformarse en una deidad que costruyó el mundo tejiendo, de manera que toda la existencia estaba contenida en su telar.

Como diosa del tejido y las artes domésticas se la veíacomo protectora de las mujeres y custodia del matrimonio, de manera que las mujeres de la realeza, a menudo, se llamaban a sí mismas Neith, en su honor.

Como también era la diosa de la guerra, y por lo tanto portaba una fuerte asociación con la muerte, se llegóa creer que tejía las vendas y los sudarios usados por los muertos momificados, como si fuera un regalo para ellos, y así empezó a ser vista como protectora de uno de los cuatro hijos de Horus, en concreto, de Duamutef, la deificación de la jarra canópica que contiene el estómago del difunto, ya que el abdomen es la parte más vulnerable del cuerpo y un objetivo primordial durante la batalla. Se creía que ella tiraba flechas a los malos espíritus que atacaban el frasco canopico por ella protegido.


En el panteón de los mitos tardíos, de finales de Ogdóada, se la identificó como la madre de Ra y de Apep. En el período que fue identificada como diosa del agua, también fue considerada madre de Sobek, el cocodrilo. Fue esta asociación con el agua, es decir, el Nilo, que llevó a la creencia de considerala esposa de Khnum, y asociada con la fuente del río Nilo.

En su calidad de diosa de la creación y el tejido, se decía que rehacía diariamente el mundo en su telar.

En tiempos muy posteriores, su asociación con la guerra y la muerte, la llevó a ser identificada con Neftis (y Anouke o Ankt). Neftis pasó a formar parte del panteón Enéada, por lo que fue considera esposa de Set. A pesar de ello, se dijo que ella intercedió en la guerra entre Horus y Set, sobre quien debíagobernar el trono de Egipto, recomendando que Horus tomase el mando del mismo.


Anouke, una diosa del Asia Menor, fue adorada por los correspondientes inmigrantes en el antiguo Egipto. Esta diosa de la guerra se representaba con una corona de plumas y con una lanza, o con un arco y sus flechas. En Egipto, más tarde fue asimilada a Neith, que en ese momento había desarrollado ya su fama como diosa de la guerra.

En el arte, Neith a veces aparecía representada como una mujer con telar de lanzadera en su cabeza y con arco y flechas en sus manos. En otras ocasiones se la representaba como una mujer con la cabeza de una leona, una serpiente, o una vaca.

A veces Neith era representada como una mujer amamantando a un bebé de cocodrilo, llamándola “Nodriza de Cocodrilos”. Como personificación del concepto de las aguas primordiales de la creación, en la teología de la Ogdóada, no tenía género. Como madre de Ra, a veces se la describía como la vaca “Grande, que dio a luz a Ra”.

Una gran festival, llamado la Fiesta de las luces, se celebraba anualmente en su honor y, según Heródoto, sus devotos quemaron una multitud de luces al aire libre toda la noche durante la celebración.

También hay evidencia de un culto a la resurrección, en donde participaba una mujer que moría y volvía a la vida, que estaba conectado con la diosa Neith.

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Nekhebet :

Diosa del poder de los Reyes.

La diosa Nejbet suele ser representada como un buitre, como una mujer con la cabeza de un buitre o como una mujer con la corona Atef. La corona Atef se asemeja a la corona blanca del Alto Egipto, pero es flanqueada por dos plumas y, a veces se encuentra con dos cuernos de carnero horizontales. Ella puede estar representada sólo ysimplemente llevando la corona blanca.

Sus primeros centros de culto se encuentraban en las antiguas ciudades de Nekheb (Elkab) y Nekhen (Hierakónpolis), situada una frente a la otra a ambas orillas del Nilo en el sur del Alto Egipto.

Su nombre significa “la que es de Nekheb”. Su epíteto más importante “el blanca de Nekhen” que la refiere a Hierakónpolis.

Ella es la personificación de la corona blanca del Alto Egipto, y, como tal, se asocia con su homóloga del Bajo Egipto, Uto. Ambas diosas se representan a menudo juntas, coronando al rey.

Por extensión, ella no sólo era la diosa de la corona blanca, sino también la diosa patrona del Alto Egipto. Por ello no es sorprendente encontrar a Nejbet, junto con Uto, como las dos señoras que garantizaban la titularidad real de todo Egipto unificado.

Como diosa-buitre, Nejbet es la diosa del cielo, a veces relacionada con el sol cuando es llamada “el ojo de Ra” y otras veces a la luna. También es la protectora del rey y de los fallecidos no reales. Como tal, se representa como un buitre que extiende un ala hacia adelante, y la otra hacia el suelo, volando por encima de la persona que está protegiendo.

Nechbet o Nejbet (también escrito, y Nekhebit) fue un diosa local predinástica patrona de la ciudad de Nekheb. Con el paso de los siglos se fue convirtiendo primero en la patrona del Alto Egipto y después en una de las dos patronas de todo el antiguo Egipto unificado.

Era vista como una diosa que había decidido adoptar su ciudad, y por lo tanto se la representaba como el buitre blanco de Egipto, unas criaturas que los egipcios creían que sólo existían en calidad de hembras (sin saber que, dichas aves carecen de dimorfismo sexual, es decir los machos son idénticos a las hembras), presumiendo entonces que se reproducían a través de la partenogénesis.

El oráculo más antiguo de Egipto era el santuario de Nejbet en Nekheb, la necrópolis original o ciudad de los muertos. Era la ciudad compañera de Nekhen, la capital política y religiosa del Alto Egipto, al final del período predinástico (3200 a 3100 años aC) y probablemente, también durante el período dinástico temprano (3100-2686 años aC). El asentamiento original en la orilla donde se situaba Nekhen data del reino de Naqada I o de las últimas culturas Badarienses. En su apogeo, alrededor de 3400 años aC, la ciudad de Nekhen había albrgado por lo menos 5000 y posiblemente hasta 10.000 habitantes.

Las sacerdotisas de Nejbet fueron llamadas ¨muu¨ (madres) y usaban atuendos confeccionados con plumas de buitre.

Más tarde, como sucedió con Wadjet, se convirtió en patrona de los faraones, en su caso concreto convirtiéndose en la personificación del Alto Egipto. Las imágenes de estas dos diosas primarias se convirtieron en las deidades protectoras de todo Eg

En el arte, Nejbet fue representada como un buitre blanco (representando la purificación), siempre en la frente de la corona doble del faraón, junto con Wadjet.

Nejbet generalmente era representada rondando con sus alas extendidas por encima de la imagen real, sosteniendo un símbolo Sem (que representa el infinito, o el todo) con frecuencia entre de sus garras. Como patrona del faraón, a veces se la veía como la madre del aspecto divino del mismo, y fue en ese rol que se la consideraba ¨Madre de Madres¨, o la gran vaca blanca de Nekheb (representada con senos muy grandes) .

El jeroglífico buitre era el signo utilizado para el sonido gutural que incluía palabras como madre, próspera, abuela, y gobernante. En algunos textos tardíos del Libro de los Muertos, Nejbet es representada como Padre de Padres y Madre de Madres, que ha existido desde el principio, y es Creadora de este mundo.

Cuando lcomenzó a ocurrir el apareamineto en el panteón egipcio, dando a la mayor parte de las diosas un marido, a Nejbet se le atribuyó ser la esposa de Hapy, una deidad de las inundaciones del Nilo Occidental. A pesar de la asociación temprana y constante de ser una buena madre, en los mitos tardíos que conocemos sobre ella, se afirmaba que tuvo que adoptar niños.

Nekhbet (a la derecha) y Uto (a la izquierda) coronan al Rey.

También tenía un lado feroz, como la mayoría de las deidades protectoras de Egipto, estaba vinculada a la guerra y el combate. En muchas escenas de guerra, es ella la que sobrevuela al faraón, protejiéndolo de sus enemigos.

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Nu (Nun y Naunet) :

Dios primordial doble (Masculino y Femenino) del caos y del agua.

En la mitología egipcia, Nu es la deificación del abismo primordial acuoso.

En la cosmogonía Ogdóada, el nombre Nu significa “abismo”.

Como se trataba de un concepto, se consideraba que Nu no poseía sexo, pero también tenía aspectos que podrían ser representados como mujer o como varón, como con la mayoría de los dioses egipcios. Naunet (Nunet) era su aspecto femenino, que es el nombre de Nu con la terminación femenina.

Como con los otros dioses primordiales de la Ogdóada, el aspecto masculino Nu era representado como rana o como hombre con cabeza de rana. En el arte del Antiguo Egipto, Nun también aparece como hombre barbudo, de piel azul-verde, colores que representan el agua. Naunet es representada como una serpiente con cabeza de serpiente o de mujer.

Al igual que con las otras deidades de la Ogdóada, Nu no tienen templos o centros de culto. Aun así, Nu era representado por un lago sagrado, o, como en Abidos, por una corriente subterránea.

También era representado emergiendo del agua, con los brazos abiertos y en alto, sosteniendo la barca solar, que a su vez está ocupada por las ocho deidades creadora, con el escarabajo solar Khepri de pie en el centro, rodeado por las otras siete deidades. Naunet y Nun, Amaunet y Amón, y Hauhet Eh, y Kauket con Kek.

Los egipcios creían que antes de que se formó el mundo, había una masa acuosa oscura y caótica, sin dirección. En este caos vivía la Ogdóada de Khmunu (Hermópolis), cuatro dioses rana y cuatro diosas serpiente.

Estas deidades eran Nun (Nu) y Naunet (agua), Amón y Amaunet (invisibilidad), Jeh y Hauhet (infinito) y Kek y Kauket (oscuridad).

Fue a partir de Nun, que Ra (o Amón, otro de los dioses de la Ogdóada), llegó a ser prominente desde el Reino Medio en adelante, uniéndose con el sol como dios Amón-Ra, creándose a sí mismo, elevándose desde la primera parte de la tierra (el túmulo o promontorio primitivo ¨Benben¨) saliendo de la flor de loto, que nace del huevo primordial del mundo, o de un ave fénix que encuentra y aterriza el montículo que sobresale de las aguas primordiales.

En otra concepción de la historia, había sido Thot, el que despertó y salió de Nun, pronunciando en su canto los nombres no identificados de cuatro dioses rana y cuatro diosas serpiente, que luego continuaron la canción de Thoth para mantener el viaje del sol por el cielo.

Así comenzaron los primeros tiempos y en ese devenir Ra fue creando el universo, incluyendo a sus hijos, los demás dioses. Así fue que trajo a la diosa Maat para ordenar el caos. Se creía que Nun era el padre de Ra, que a su vez era conocido como el padre de los dioses.

Otra historia afirmaba que los hijos de Ra, Shu y Tefenet, fueron a explorar las aguas caóticas de Nun. Después de algún tiempo y no regresar, Ra supuso que estaban perdidos, y envió su ojo al caos para encontrarlos.

Cuando sus hijos le fueron devueltos, Ra lloró, y sus lágrimas se fueron convertido en los primeros seres humanos. Nun se convirtió en el protector de los dioses gemelos, protegiéndolos de los demonios en sus aguas.

Más tarde, Nun sugirió que Ra enviara sus ojos para destruir a los humanos que habían desprecio al dios sol. Por último, es por orden de Nun que Nut se convierte en una vaca solar, para llevar a Ra al cielo cuando el dios sol había envejecido y estaba cansado de la vida en la tierra.

Se creía que Nun existía tanto dentro como fuera del universo y como parte de cada masa de agua desde el Nilo hasta las piscinas de un templo.

Además, se creía que el Nilo fluía desde las aguas primordiales de Nun, que seguía existiendo como agua del subsuelo debajo de la tierra y era la fuente de las inundaciones anuales del río Nilo.

Se suponia también, que Nun desempeñaba un papel en los rituales para el emplazamiento adecuado de las bases de nuevos templos.

Se lo representaba como una rana, ya sea un hombre con cabeza de rana, o como un hombre azul o verde, con barba, similar en apariencia a Hapi, pero usando la palmera (símbolo de larga vida) en la cabeza. También se lo representaba con su cuerpo emergiendo del agua, sosteniendo en alto la barca solar con sus brazos estirados.

A pesar de que Nun era un ser proveniente del caos, se creía que tenía un aspecto más beneficiosos que la serpiente del caos, Apep, enemiga de Ra. Los egipcios creían que Apep se había creado cuando la diosa Neith escupió a Nun, convirtiéndose su saliva en la serpiente-demonio.

El dios del caos no tenía un sacerdocio, ni templos que se hayan encontrado, y nunca fue adorado como un dios personificado. En cambio, fue representado en varios templos de los lagos sagrados que simbolizaban las aguas caóticas primordiales. En Abidos, se lo ve representado por un canal de agua subterránea.

Se creía que el grupo divino de la Ogdóada, compuesto por los dioses originales de la gran Iunu (Heliópolis), había contribuido, desde ese sitio, con la creación del mundo, retirándose luego a la tierra de los muertos, desde donde continuaban ejerciendo su control, haciendo que el Nilo siga fluyendo y el sol levantarse cada día.

Los sacerdotes de la ciudad de Iunu (Heliópolis) creían que allí fue el sitio donde había estado el túmulo o promontorio primitivo, en medio del agua primordial, de manera que mantenían un lago artificial con una isla en el medio, unidos a un templo, representando de ese modo las aguas de Nun y la isla con el túmulo primitivo. El dios sol Ra había entrado en el mundo desde una flor de loto gigante que creció en ese montículo.

Emergiendo de la flor de loto, creada por los ocho dioses de la Ogdóada, salió Ra, que creó todas las cosas divinas y humanas.

En Hikuptah (Men-Nefer, Memphis), Nun estaba relacionado con el dios creador Ptah, y conocido como Ptah-Nun. En ese sentido se pensaba que Ptah y Nun eran los padres del dios sol Atem, y también se creía que eran más poderosos que ese dios. Nun era el “corazón y la lengua de la Enéada¨ (el de la inteligencia que tenía el poder de mando) el que estaba en control, de manera que el dios sol estaba un escalón por debajo del dios creador.

Los sacerdotes de Waset (Tebas, Luxor), por otra parte, establecieron que Waset había sido el sitio del agua de Nun y el sitio donde emergía la salida del montículo primigenio. Amón, el dios creador de Waset, fue uno de los de la Ogdóada y se convirtió en el dios más poderoso de la zona. Se creía que Amen se había transformado, de ser la deidad del caos invisible para convertirse en el túmulo primitivo.

De esta forma Nun había creado los demás dioses. Creó el loto, que se abrió para revelar la forma infantil de Amón-Ra, que luego terminó la creación del mundo.

Aunque se consideraba a Nun una fuerza poderosa, se pensaba que había estado inerte hasta que Amen lo despertó del letargo, y utilizó sus aguas caóticas para crear el universo.

Naunet

Naunet (Nunet), la versión femenina de Nun, es de una etimología más oscura que la de su marido. Se pensaba que era una serpiente de cabeza de mujer que presidió el caos acuático junto a Nun. Expresado en jeroglíficos, su nombre era exactamente lo mismo que Nun, salvo la terminación femenina para una diosa.

En la ciudad de Hikuptah, se suponía que era la madre del dios del sol, así como Nun había sido el padre, junto con Ptah, el dios creador de la ciudad.

Los egipcios de Khmunu creían que el mundo estaba rodeado de montañas que ayudaron para que el cielo pudiese apoyase sobre la tierra, pero a sus pies se encontraba Naunet. Se imaginaban que Ra había aparecido de esas montañas, renaciendo todos los días desde las aguas del abismo.

Naunet, siendo la manifestación femenina de Nun, era más una representación transitoria de dualidad que una diosa real, así que era considerada menos deidad que Nun, y más que nada un concepto abstracto.

Se creía que algún día en el futuro, las aguas de Nun terminarían inundando nuevamente el mundo entero, y una vez más el universo se convertiría en el resumidero primordial de las aguas caóticas de Nun.

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NUT :

Diosa del firmamento o de la bóveda celeste.

Va junta con Geb y Shu

Nut, o Nuit, “La grande que pare a los dioses”, es la diosa del cielo, creadora del universo y los astros en la mitología egipcia.

Nombre egipcio: Nut. Nombre griego: Nut. Deidad griega: Rea.

Iconografía: Se la solía representar como una mujer desnuda, con el cuerpo arqueado a modo de bóveda celeste, revestida de estrellas. Algunas veces como una vaca (Mehet-Urt) o sobre su marido Geb (La Tierra) y su padre Shu (El aire) intentando separarlos (representación gráfica del mito).

En los sarcófagos se la representaba protegiendo al difunto con las alas extendidas, o en el interior, como mujer con los brazos alzados, ayudándole a renacer en el Más Allá, o como representación del cielo. Hija de Shu y Tefnut, esposa de su hermano Geb, y madre de los dioses Osiris, Isis, Seth, Neftis y Horus el Viejo que nacieron en los días epagómenos. En Heliópolis era madre de Ra y se la identificaba con una vaca (Mehet-Urt).

Protectora de los muertos que acudían a ella para obtener alimento y protección, daba a los difuntos la facultad de renacer. Según la mitología egipcia, Nut diariamente paría al Sol que viajando sobre su cuerpo llegaba hasta su boca, desapareciendo en el interior (o en la Duat), renaciendo al día siguiente. Su morada era un sicomoro (higuera) en Heliópolis y sus ramas eran refugio de las almas cansadas. Según la tradición era el sicomoro bajo el que la Virgen María se sentó para descansar en su viaje a Egipto. Originaria de Heliópolis, tiene santuarios en Menfis y Dendera.


Geb,

dios creador, principio de vida y fertilidad, personifica a la Tierra, la Casa de Geb, en la mitología egipcia. Nombre egipcio: Keb. Nombre griego: Geb. Deidad griega: Cronos, según Plutarco. Iconografía: Hombre verde oscuro coronado, con una oca en la cabeza. Geb es una de las deidades más antiguas. Príncipe de los Dioses, hereda el trono su padre Shu, luego legó la autoridad sobre la tierra a Osiris, después pasó a Horus y finalmente al faraón, denominado heredero de Geb. En la cosmogonía heliopolitana era el hijo de Shu y Tefnut.

Hermano y marido de Nut, sus hijos fueron Osiris, Isis, Neftis y Seth. Con Nut produjo el Gran Huevo del que surgió el ave Fénix. Vigila, en la Sala del Juicio, el pesaje del corazón del difunto y mantenía prisioneros los espíritus de los que no habían sido justos, según el Libro de los Muertos. Guardián de las puertas del cielo. Como dios creador fue identificado con Atum.

Nuit o Nut era la diosa del cielo. Ella era la hija de Shu y Tefnut y una de las diosas del grupo primigenio de la Enéada.

El dios sol Ra entraba en su boca después de la puesta de sol, durante cada noche, renaciendo nuevamente desde su vulva a la mañana siguiente. Ella también se tragaba al amanecer y hacía renacer al atardecer las estrellas.

Era una diosa de la muerte y su imagen está en el interior de la mayoría de los sarcófagos. El faraón entraba en su cuerpo después de la muerte para ser resucitado después.

En el arte, Nuit se representaba como una mujer desnuda, cubierta solo de estrellas, sostenida por Shu. En oposición a ella (el cielo) está su marido, Geb (la Tierra).

En pareja con Geb, ella era la madre de Osiris, Horus, Isis, Set y Neftis.

Durante el día, Nut y Geb estaban separados, pero cada noche Nut descendía hasta Geb y esta era la causa de la oscuridad. En las tormentas durante el día, cuando se oscurecía el cielo, se creía que esto se debía a alguna parte de Nut cayendo a la Tierra.

Nut es la barrera que separa a las fuerzas del caos del cosmos ordenado en este mundo.

En las obras de arte egipcio se la mostraba como un cuerpo oscuro y desnudo de mujer, cubierto de estrellas, sosteniendo su cuerpo en un arco sobre brazos y piernas, que se imaginaba que eran los pilares del cielo, y las manos y los pies se pensaba tocaban los cuatro puntos cardinales en el horizonte. Lejos debajo de ella estaba el dios de la tierra, Geb, a veces con el falo ergido, mirando a su hermana y esposa aariba de él.

También fue descrita como una diosa vaca, teniendo algunos de los atributos de Hathor. y Geb era descrito como el “Toro de Nut” en el Textos de las Pirámides. Como gran vaca solar, llevaba a Ra por los cielos sobre su espalda, una vez que se había retirado de su gobierno sobre la Tierra. En otras ocasiones, era sólo el retrato de una mujer con un signo de una olla en la cabeza.


Ella da a luz al sol en el este y se traga al sol en el oeste.

En un mito Nut da a luz al dios-sol a diario que pasa por encima de su cuerpo hasta que llega a la boca al ponerse el sol. Luego entrando por la boca viaja a través de su cuerpo y renace a la mañana siguiente por su vulva.

Otro mito describe el sol como navegando por las piernas y la espalda de Nut, en el barco sagrado Atet hasta el mediodía, para luego continuar con otro barco sagrado Sektet hasta el atardecer.

Como una diosa que daba a luz cada día, se la conectaba con el inframundo, la resurrección y la tumba. En ese sentido era vista como amiga de los muertos, como una madre, como protectora de los que debían transitar por la tierra de los muertos. A menudo representada en el interior de la tapa de los sarcófagos, ejercía la protección de los muertos hasta que el difunto, al igual que Ra, pudiese renacer a su nueva vida.

En el Libro de los Muertos, Nut era vista como una figura materna para el dios del sol Ra, que al amanecer era conocido como Khepri (el escarabajo) al mediodía era Ra en posesión de toda su fuerza, y al anochecer era Tem (Temu, Atem) que era el sol viejo y debilitado.

También era invocada para ayudar a los fallecidos en uno de los hechizos del Libro de los Muertos.

Había muchos festivales en honor de Nut durante el año. Pero, a pesar de ser una deidad protectora de los muertos, era una personificación del cielo – es decir una deidad cósmica – y por eso los templos o centros de culto no estaban específicamente vinculados a ella.


Se creía que era la madre de cinco hijos, uno para cada día adicional del calendario egipcio : Osiris, que nació el primer día, Horus el Viejo en el segundo, Set el tercero, Isis la cuarta, y Neftis nacida en el quinto día.

Los días en que estas deidades nacieron eran conocidos como los «cinco días epagómenos del año”, y se celebraban en todo Egipto:

1. Osiris – un día de mala suerte
2. Horus el Viejo – ni la suerte ni la mala suerte
3. Seth – un día de mala suerte
4. Isis – un día de suerte, “un hermoso festival de los Cielos y la Tierra”.
5. Neftis – un día de mala suerte

A veces Nut aparece en forma de una vaca, cuyo cuerpo forma el cielo y este cielo representa la Gran Kau (la gran vaca), la gran dama que creó todo lo que existe, por ejemplo la ubre de la vaca emitía la Vía Láctea. En esta forma los ojos representaban el sol y la luna.

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Osiris :

Señor de los muertos y del inframundo.

Señor del inframundo, que contiene las semillas de la vida.

Dios protector de los difuntos en el mas allá.

Osiris es el dios egipcio de la resurrección, símbolo de regeneración y fertilidad, del Nilo, y preside el Tribunal del juicio de los difuntos. Su nombre egipcio es Asar o Usir. En las lenguas modernas suele nombrársele con la forma griega Osiris.

Es el jefe de la tríada de Tebas, formada por Isis, Horus y Osiris. Responsable de juzgar a los muertos, está rodeado de 42 dioses-jueces que dictaminan lo que le sucederá al difunto. Osiris fue un héroe cultural, rey mítico, fundador de la nación egipcia, que enseñó a los hombres la civilización, las leyes, la agricultura y cómo adorar a los dioses. Muere como hombre pero resucita como inmortal gracias a Thot.

Mediante una trampa artera, su hermano Seth lo asesinó, cortando su cuerpo en múltiples pedazos que esparció por todo Egipto. Su esposa y hermana Isis recuperó amorosamente todos los miembros menos el viril, que se había comido el pez oxirrinco. Con su poderosa magia, Isis logró insuflar nueva vida al cadáver momificado de Osiris, el cual la dejó embarazada. Engendraron así a su único hijo, Horus, quien vengó su muerte desterrando a Seth al desierto.

A Osiris se le representa casi siempre parcialmente momificado en las extremidades inferiores, con el rostro de color verde o negro, una corona Atef una forma de la corona blanca del alto Egipto, que utilizaban los faraones, con un penacho de plumas a cada lado, el cayado (heqa) y el látigo (mayal) o cetro (uas). Ocasionalmente, se le atribuye forma de pez. En los textos funerarios, como el Libro de los Muertos, el faraón difunto se identificaba con Osiris, rey de los muertos, del mismo modo que en vida lo había hecho con su hijo Horus. Dios muy popular, originario de Busiris, fue venerado principalmente en Abidos, Bubastis y Mendes.

El juicio de Osiris

es el acontecimiento más importante y trascendental para el difunto, dentro del conjunto de creencias de la mitología egipcia. En el Más Allá, el fallecido era guiado por el dios Anubis ante el tribunal de Osiris. Anubis extraía magicamente el corazón y lo colocaba sobre el platillo de una balanza. Este era contrapesado con la pluma de Maat, símbolo de la Verdad. Mientras, un jurado compuesto por dioses le formulaba preguntas a cerca de su conducta pasada. Dependiendo de sus respuestas el corazón disminuía o aumentaba su peso. Thot, actuando como escriba, anotaba los resultados y se los entregaba a Osiris.

Al final del juicio, Osiris dictaba sentencia: Si esta era afirmativa su Ka y su Ba podian ir a encontrarse con la momia, conformar el Aj y vivir eternamente. Pero si el veredicto era negativo, su corazon era arrojado a Ammit, la devoradora de los muertos (un pátetico ser con cabeza de cocodrilo, melena de león, torso y brazos humanos y piernas de hipopótamo), que acababa con él. Esto se denominaba la segunda muerte y suponía para el difunto el final de su condición de inmortal.


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Ptah :

Dios creador, alfarero. Se le representa como un hombre enfundado en una vestidura ceñida y tocado con un gorro y un cetro. Dios creador, señor de la cuidad de Menfis. Considerado patrón de los artesanos.

Ptah “Señor de la magia”, era un dios creador (alfarero) en la mitología egipcia. “Maestro constructor”, inventor de la albañilería, patrón de los arquitectos y artesanos. Se le atribuía también poder sanador. Nombre egipcio: Ptah. Deidad griega: Hefestos. Deidad romana: Vulcano.

Iconografía: El dios tenía forma de hombrecillo envuelto en un sudario, con un casquete en la cabeza, el collar menat, con cetro compuesto por el pilar dyed y el uas, también sobre un pedestal (símbolo de Maat)

Durante la época del Imperio Antiguo, asociado al poder menfita, era el dios más poderoso, pero con el tiempo perdió notoriedad frente a Ra y Amón. Las ciudades del Antiguo Egipto rivalizaban por considerar a Ptah como creador del mundo (Menfis) o como una divinidad surgida de las otras (Tebas). Fue identificado con el Nun primigenio.

Según la cosmogonía menfita Ptah creó a los dioses, que son atribuciones y modos de su creador, estableció las regiones, edificó las ciudades, asignó a cada dios su lugar de culto, edificó sus templos y determinó las ofrendas que debía recibir. Su esposa es Sejmet y su hijos Nefertum, Imhotep y los Patecos. Originario de Menfis fue muy venerado en Menfis, Deir el-Medina, y Serabit el-Jadim (Sinaí). Incluyeron su nombre Ptah-hotep, Ptah-Shepses, Kai-Ker-Ptah y Mineptah.

De esta divinidad procede el nombre de Egipto, utilizado por Homero para designar tanto al río como al país. Esta palabra griega Aegyptos, que pasó a otras lenguas, procede de Hat Ka Ptah “la Casa del Espíritu de Ptah”, nombre de un templo de la ciudad de Menfis que luego dio nombre a la ciudad Hikuptah.

Ptah había formado el universo a través de su pensamiento. Él ayudaba a los muertos en sus viajes a través de la otra vida y les permitía transformarse en su figura divina. Posobilitaba a los muertos de ser como si estuvieran vivos con la ceremonia de apertura de la boca. El toro Apis era su animal sagrado, una representación de su alma en la tierra que daba fertilidad y renacimiento a la gente.

El santuario principal del toro se encontraba cerca del templo de Ptah en Mennefer, cerca de la casa de embalsamamiento del toro, donde se vinculó a Osiris después de la muerte. Heródoto escribió que el toro Apis fue concebido a partir de un rayo, era negro con un diamante en la frente, la imagen de un buitre sobre su espalda, doble pelambre en la cola y una marca de escarabajo bajo la lengua. El rayo fue considerado por los egipcios que era Ptah mimso, en la forma de un fuego celestial, que se apareó con una novilla. Con un dios creador como padre, se creía que el toro era un símbolo de fertilidad. La novilla que produjo el toro fue venerada como una de las formas de la diosa Isis. Sólo había un toro Apis en un dado momento, y el culto al toro Apis se inició desde los comienzos mimsos de la historia egipcia. Mientras vivía, el toro era conocido como el ‘vocero’ de Ptah y su “alma gloriosa’.

Ptah era adorado en todo Egipto y sus centros de culto fueron Memphis y Heliópolis.

Ptah (Peteh) era la deificación del montículo primordial en la cosmogonía Enéada, es más, literalmente se comprende como Ta-tenen (también escrito Tathenen), que significa tierra del resucitado, o como Tanen, es decir, las tierras sumergidas.

En la Piedra de Shabaka, se describe a Ptah como el que ¨llamó al mundo a ser¨, después de haber soñado con la creación en su corazón, y expresar ese sueño con su vos, siendo el sentido de su nombre ¨el abridor¨, en el sentido de abridor de la boca para poder hablar. De hecho, la autoría de la ceremonia de apertura de la boca de los difuntos, realizada por los sacerdotes en los funerales para liberar las almas de los cadáveres, se le atribuye a Ptah. Atum había sido creado por Ptah para gobernar sobre la creación, sentado en el montículo primordial.

En Memphis, Ptah era adorado en su propio derecho como local, y era visto como el padre de Atum, o más bien, el padre de Nefertum, la más joven forma de Atum. Con elcorrer de lossiglos, cuando las creencias de la Enéada y la Ogdóada se fusionaron, y Atum fue identificado como Ra (Atum-Ra), identificándose a sí mismo como Horus (Ra-Herakhty), esto llevó a pensar que Ptah estaba casado con Sekhmet.

Como Ptah había ¨llamado a ser a la creación¨, se le consideraba el dios de los artesanos, y, en particular la artesanía con base sobre piedra. Finalmente, debido a la conexión de estas actividades con las tumbas, y éstas con Tebas, los artesanos lo consideraban en gran estima y consideración, llegando a creer que él controlaba su queaceres y destino. En consecuencia, principalmente para los artesanos, pero después también para toda la población, Ptah se convirtió en un dios de la reencarnación. Como Seker también era dios de los artesanos, en sentido quizás más amplio, y de la reencarnación, más tarde se asimilaría con Ptah para convertirse en Ptah-Seker.

Ptah’s importance may be discerned when one learns that “Egypt” is a Greek corruption of the phrase “Het-Ka-Ptah,” or “House of the Spirit of Ptah.”

Ptah-Seker se fue convirtiendo poco a poco en la personificación del sol durante la noche, ya que el sol parece estar reencarnado en este momento, y Ptah era el montículo primordial, que yacía debajo de la tierra. En consecuencia, Ptah-Seker se consideraba una deidad inframundo, para ser, finalmente, a la altura del Reino Medio, asimilado por Osiris, el Señor del inframundo, y en ese sentido devenir en una divinidad esporádica llamada Ptah-Seker-Osiris.

Ptah fue mecenas de las artes, protector de las canteras, de los escultores, herreros, arquitectos, constructores de barcos, artistas y artesanos. El sumo sacerdote le daba el título de “Gran Líder de Artesanos”, y sus sacerdotes fueron probablemente vinculados a gran cantidad de oficios diferentes.

La importancia de Ptah se puede medir cuando uno comprende de que la palabra “Egipto” es una corrupción griega de la frase “Het-Ka-Ptah”, o “Casa del Espíritu de Ptah”.

En la teología de Menfis, Ptah es el creador original, el primero de todos los dioses, creador del mundo y todo lo que está en él. Él es el artífice, el dios creador, de acuerdo con los sacerdotes de Menfis, la capital antigua de Egipto. Ptah no se crea, sino que simplemente es.

Era un dios que creó todo a partir de artefactos, desde el huevo del mundo a los demás dioses en sí mismos.

Cuando un antiguo egipcio moría, no era enterrado en el suelo, llorado y luego olvidado. Tampoco se procedía simplemente a visitar su tumba en ciertos momentos pronunciando algunas palabras que recodaban al difunto, de modo que una vez más, se olvidaba hasta la siguiente visita. Por el contrario los antiguos egipcios creían que el ritual que se realizaba traería vida sensorial de nuevo al difunto, lo que le permitía ver, oler, respirar, escuchar y comer, y así participar de la oferta de alimentos y bebidas que se llevaba a la tumba todos los días. De esa manera el ritual era permanente, necesario para que el muerto estuviese vivo.

Una vez que el fallecido era rejuvenecido nuevamente con todos sus sentidos, también podía interactuar y velar por los miembros de la familia, afectando ciertamente sus vidas. Se han encontrado cartas que acreditan la continuación de los contactos, o al menos, la creencia en la continuación de los contactos, entre fallecidos y vivos. Cartas como ésta, que Butehamun escribe a su difunta esposa Ikhtay, donde le pide que interceda ante los Señores de la Eternidad en su nombre. “Si me escuchas en el lugar donde estás … eres tu la que hablarás a mi favor con un buen discurso en la necrópolis. De hecho, yo no he cometido ninguna abominación en contra de ti mientras tu estaba en la tierra, y me mantengo en mi comportamiento “.

La ceremonia de apertura de la boca era un ritual muy importante tanto en el culto funerario como en la práctica del templo. Se originó como un ritual para dotar a las estatuas con la capacidad para apoyar el ¨ka¨ de la vida, y para recibir las ofrendas. Se realizó en las estatuas de culto de los dioses, reyes, y también de personas particulares, así como en las momias de los seres humanos y los toros Apis. Incluso se realizaba en las habitaciones individuales de los templos y en la estructura del templo entero.

El propósito y efecto del ritual era dotar de animación al beneficiario o receptor (o, en el caso de una persona fallecida, para re-animarla). El ritual permite a la momia, a la estatua o al templo, comer, respirar, ver, oír y disfrutar de las ofrendas y las disposiciones realizadas por los sacerdotes y oficiantes, para asít mantener el ¨ka¨ o ¨la chispa del alma¨ (el espíritu).

Las primeras referencias textuales del Antiguo Reino se remontan a las 4 primeras dinastías, por ejemplo las inscripciones en la conocida Piedra de Palermo y la decoración de la tumba del oficial real Metjen. En ese momento, el ritual parece haberse aplicado exclusivamente para animar estatuas, en lugar de volver a animar al fallecido.


Sobre sus parejas e hijos:

A Ptah se lo creía casado con cualquiera de las tres diosas : Bast, Sejmet o Wadjet. Su unión con Bastet produjo un dios con cabeza de león, llamado Mihos. Además tenía un hijo llamado Nefertem procedente de Sekhmet o de Wadjet. En diferentes pueblos se creía que Ptah estaba casado con la diosa local respectiva, y por lo tanto había bastante confusión con sus vínculos familiares. Por ejemplo existía una tríada de Ptah, Sekhmet y Nefertem.

Como padre y creador de los dioses, las primeras deidades que creó fueron Nun y Naunet, y después los nueve dioses de la Enéada. Los nueve fueron Atum, Shu, Tefnut, Geb, Nut, Osiris, Isis, Set y Neftis que se consideran tanto los dientes y los labios de la boca de Ptah como el semen y las manos de Tem.

Estaba vinculado a otros dos dioses Mennefer – Ta-tenen y Sokar. Ta-tenen (conocido como Ptah-Ta-tenen, cuando los dos se combinaron) fue un dios de la tierra relacionado con el túmulo primitivo, ya que pasó de las aguas de Nun, mientras Sokar era un dios de la necrópolis. Esto reforzó los aspectos de Ptah como dios de la creación y dios de los muertos. Ptah-Sokar también estaba relacionado con Osiris, y conocido como Ptah-Sokar-Osiris. Estatuas de los tres reunidos un solo Dios mostraban a un hombre momificado portando el disco solar, cuernos de carnero espiralados y largas plumas o la corona Atef. Estas estatuas a menudo contenían una copia de los hechizos del Libro de los Muertos.

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Qadesh (Quadesh) :

Diosa del éxtasis y el placer sexual.


Mujer desnuda o con un vestido sutil, a pie o montada en el lomo de un león. En sus manos lleva flores de loto y serpientes, símbolos de Min y de Reshef. Por su identificación con Hathor, puede llevar cuernos liriformes, disco solar y en las manos un sistro. A veces porta sobre la cabeza un disco con creciente lunar o estrellas.

Está presente en Egipto a partir del Reino Medio y se consolida en el panteón egipcio a partir del Reino Nuevo, fruto del fervor popular, en su mayor parte de los pobladores asiáticos que habitaban en Egipto en ese momento. Se la adoró especialmente en aldeas obreras y, sobre todo, en aquellas ciudades encargadas del trabajo en las necrópolis de los reyes. Estaba relacionada con el amor y con el placer sexual, por lo que, para adaptarla al panteón egipcio, sufrió una clara asimilación con Hathor. Por su relación con Ptah de Menfis, se identificó con Sejmet y llevó el título de “Amada de Ptah”.

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Ra (Re) :

El Dios Sol. Representa el astro rey. Principal divinidad.

Ra “Gran Dios” anónimo, demiurgo, dios Solar de Heliópolis en la mitología egipcia. Ra, era tanto el símbolo de la luz solar, dador de vida, como del ciclo de la muerte y la resurrección.

Iconografía: Su representación más habitual era la de un hombre con cabeza de halcón, sobre la cual portaba el disco solar, el ureo, llevando un cetro y el anj. Otra forma de culto que se le dio a esta deidad fue como Ra-Horajti, un dios sol con cabeza de halcón.


Historia: La identificación de Amon-Ra con Zeus o Júpiter fue reconocida por griegos y romanos. Los griegos incluso dieron el nombre de Dióspolis ciudad de Zeus a Tebas. El culto de Amón-Ra se ha relacionado en numerosas ocasiones con el de Apolo (Roma) por la simbología solar que ambos representan.

A principios del Imperio Antiguo, Ra era sólo una de las varias deidades solares existentes, pero hacia el 2400 adC se había convertido ya en el dios oficial de los faraones, que se consideraban sus hijos e incluso sus reencarnaciones. Durante la dinastía V fue elevado a deidad nacional y posteriormente fusionado con el dios tebano Amón para convertirse en Amon-Ra, la principal deidad del panteón egipcio.

Durante el Imperio Medio su importancia cedió ante el auge del culto a Osiris, si bien en Tebas fue identificado como el dios local Amón bajo la forma de Amón-Ra, venerado como “único creador de la vida”. Incluso el breve período durante el cual Amenofis IV intentó suplantar a Amón por Atón, el disco solar, es interpretado por los historiadores como una muestra de la persistencia del antiguo culto a Ra.

Una de las razones por las que Ra fue considerado indestructible era porque nadie conocía su nombre. Esta creencia fue asimilada por varias religiones, entre ellas el judaísmo y el Islam, que denominan a su dios de múltiples formas pero establecen que se desconoce su nombre definitivo y cuyo conocimiento pronosticará el fin de los tiempos.

Ra conservó la supremacía durante siglos, excepto durante un corto periodo de suspensión en tiempos de Ajenatón (1350-1334 adC), cuando el culto monoteísta a Atón se impuso en el reino de Egipto. Fue venerado en Heliópolis, y Abu Gurab (templo de Niuserra-Iny). Varios faraones llevaron su nombre, Nebra “Ra es el señor”, Menkaura (Micerino) como “Hijo de Ra”, título muy utilizado posteriormente.


Mitología: La leyenda mitológica más conocida en torno a Ra describe como durante el día cruzaba el cielo con su barca solar, Mandjet, en tanto que por la noche viajaba en otra barca, Mensenktet, a través del inframundo bajo la forma del Sol de poniente, Auf-Ra (carnero). Según los momentos del viaje, encarnaba tres entidades diferentes: al amanecer era Jepri; al mediodía, Horajti y al anochecer, Atum. Tras derrotar a la maléfica serpiente Apofis, la cual intentaba detener el avance de la barca, ascendía de nuevo al firmamento cada mañana.

La serpiente primordial y la barca solar.

Atum “El perfecto”, “el que existe por sí mismo”, dios creador, del “fin del Universo”. También dios solar en la mitología egipcia. Nombre egipcio: Itemu. Nombre griego: Atum.

Iconografía: Hombre con la corona Doble. Como dios solar, con cabeza de carnero o como ave Fénix.

Atum, el dios que según la cosmogonía heliopolitana surgió del océano primigenio, Nun, creándose a sí mismo. Mediante masturbación, saliva, lágrimas, sudoración, u otros métodos, y a través de su conciencia, Ra, crea a los demás dioses: Shu y Tefnut (aire y humedad), quienes a su vez son padres de Geb y Nut (la tierra y el cielo), padres de los dioses: Osiris, Isis, Neftis, Seth y Heru-uer. Sus primeros descendientes configuran la eneada heliopolitana.

Se le asoció a Ra, como Atum-Ra, a Ptah y a veces con Osiris. Con Amón-Ra en el Imperio Nuevo. Su principal centro de culto fue Heliópolis, también fue venerado en Pithom, Meidum, Letópolis, Edfú, Heracleópolis, Jer-aha y el oasis de Jarga.

La corona egipcia

Era uno de los símbolos de los faraones y dioses del antiguo Egipto. El pskent es el nombre helenizado de la corona doble, sehemty, portada por los faraones desde los albores de la época dinástica y significaba que poseían el poder en las Dos Tierras (Egipto).

Estaba formada por la superposición de dos coronas diferentes:

La corona Blanca o hedyet. Mitra blanca oblonga, corona del antiguo reino del Sur (Alto Egipto), asociado al dios Seth.

La corona Roja o desheret. Corona con rizada protuberancia, del antiguo reino del Norte (Bajo Egipto), asociado al dios Horus.

El nombre egipcio de esta corona doble, sehemty, devino en pskent por deformación de pa-sehemty, “los dos poderes”.

La corona Atef es una forma que deriva de la corona Blanca, añadiéndose dos plumas de avestruz, y a veces un disco solar, dos ureus, o dos cuernos. Era un distintivo de algunos dioses como Osiris y de Herishef.

La corona Jemjem: Es una especie de triple Atef, una variante de la corona Atef.

La corona Jepresh: Es una corona con forma de casquete, de color azul.

La corona Shuty: Esta compuesta por dos plumas de halcón. Símbolo de las Dos Tierras. Más adelante se le añadió un disco solar.

En una de sus muchas formas, Ra tenía la cabeza de un halcón y el disco solar de Wadjet descansando en su cabeza.

Durante la quinta dinastía se convirtió en una deidad importante, identificada principalmente con el sol del mediodía, y con otras deidades que representan las demás posiciones del sol. Ra fue cambiado mucho con el tiempo y más tarde se llegó a creer que representaba el sol en todo momento del día.

El centro de culto principal de Ra se basaba primero en Heliópolis (Inunu antiguo) que significa “Ciudad del Sol”. En la época dinástica más tardía Ra se fusionó con el dios Horus, como Re-Horakhty (existen muchas otras variantes). Cuando su culto llegó a la máxima importancia en el panteón egipcio, se creía que mandaba sobre el cielo, la tierra y el inframundo.

Se le relaciona con el halcón, el símbolo de las deidades solares que protegían a los faraones en los mitos más tardíos. Después que las deidades se emparejaron con los faraones, los hijos de Hathor fueron considerados hijos de Ra.

Aunque no es el punto de vista de hoy en día, el egiptólogo Wallis Budge afirmaba que Ra era el dios del monoteísmo egipcio, del cual todos los demás dioses eran aspectos, manifestaciones, fases, o formas.

Ra debe ser pronunciada como “rei”, de ahí la ortografía Re en lugar de Ra. La etimología del nombre Ra es incierta, pero se cree que si no se trata delsignificado “sol” podría ser una variante vinculada a ¨crear¨ o a “creativo”. A lo largo del surgimiento de su culto dentro del panteón egipcio, Ra, a menudo, va sustituyendo a Atum como el padre, abuelo y bisabuelo de los dioses de la Enéada, y se fue convirtiendo en un creador del mundo.

Atum Ra

Hasta mediados del siglo XX, las teorías de los egiptólogos postularon que el sacerdocio de Heliópolis había establecido este pesedjet en Heliópolis, a fin de poner su dios local del sol Ra, sobre todas las otras deidades como Osiris. Pero actualmente muchos egiptólogos ponen en duda esta cuestión.

Mas bien, pareciera, casi seguramente, que la Gran Enéada (Atum, Geb, Isis, Nut, Osiris, Neftis, Seth, Shu y Tefnut) apareció por primera vez durante la decadencia del culto a Ra, durante la sexta dinastía, y que después de la introducción de la nueva pesedjet el culto de Ra vivió un gran resurgimiento hasta que el culto de Horus ganó prominencia.

Tiempo después la adoración de la deidad solar se focalizó sobre la deidad sincrética Ra-harakhty (Ra, que es Horus de los dos horizontes). Durante el Periodo de Amarna, de la dinastía XVIII, Akhenaton introdujo la adoración de otra deidad solar Atón. El disco solar deificado representando a su deidad regional preferida cuando trataba de disminuir la influencia del templo de Atum. Construyó un templo en Annu a Aten Wetjes (elevación del disco solar). Bloques de este templo, fueron posteriormente utilizados para construir muros de la ciudad medieval de El Cairo y se incluyen en algunas de las puertas de la ciudad. El culto del toro Mnevis, una encarnación de Ra, tenía su centro en este templo y se instaló un cementerio oficial para los toros sacrificados al norte de la ciudad.

En los mitos tardíos se creía que Ra había creado a Sekhmet, la diosa leona de la guerra que luegos se convierte en Hathor, la diosa vaca después que ella había castigado suficientemente a la humanidad como ojo vengador de Ra.

Después que casi todas las formas de vida supuestamente se crearon sólo por Ra, quien llamó a cada uno de ellos a la existencia por pronunciar su nombre oculto y secreto y, finalmente, los seres humanos fueron creados a partir de las lágrimas de Ra y su sudor, por lo que los egipcios se llamaban a sí mismos el “ganado de Ra.”

Simbolismo

Ra comparte muchas de sus símbolos con otras deidades solares, en particular, Horus, por lo general representado como un halcón. En las obras de arte es representado como un hombre que llevaba la corona de un faraón (una señal de su liderazgo sobre las demás deidades) y el disco solar Wadjet encima de su cabeza. A menudo tenía una cabeza de halcón, al igual que Horus. En los mitos posteriores acerca de Ra, el sol es retratado de manera diferente según la posición del sol en el cielo.

Este fue un tema importante desde los principios de los mitos egipcios, los nombres diferentes del sol dependiendo de su posición en el cielo. Al salir el sol era el joven Khepri, al mediodía, Harakhty hombre con cabeza de halcón, y a la puesta del sol Atum el mayor. Este envejecimiento diario fue visto más tarde como la razón de que Ra había quedado separado del mundo, y dejaba que Osiris o Horus gobernara en su lugar. Esta idea va de la mano junto con el mito en el que Isis fue capaz de engañar a un Ra bastante mayor, haciéndose pasar en la tierra como un faraón humano, para que Ra revele su nombre secreto, y por lo tanto el secreto de su poder. Ra, posteriormente perdió su poder, lo que tuvo como conseuenia que el culto de Isis y Osiris aumentara en importancia.

El pájaro Bennu (Phoenix) se creía que era el ¨ba¨ de Ra y un símbolo de fuego y renacimiento. El disco del sol Wadjet, que también se representa como el jeroglifo Ankh, simboliza la vida dada por el sol.

Los obeliscos representaban los rayos del sol y eran adorados como la casa de un dios solar. Pirámides, alineadas de este a oeste, águilas y toros. una cobra comúnmente vista envuelta en torno al disco solar, la forma de la diosa Wadjet, que a menudo se describe como una cobra egipcia, un animal que se pensaba que solo tenía el sexo femenino y se reproducía por partenogénesis.

Algunas tradiciones relatan que Wadjet primero fue creado por la diosa Isis, que formó el polvo de la tierra y la saliva de Atum. La cobra en posición erguida, lista paramorder, fue el instrumento con el que Isis ganó el trono de Egipto para su marido Osiris.


Mitología

Para los egipcios, el sol representaba la luz, el calor, y el crecimiento. Por eso las deidades solares eran muy importante para ellos, y no es casualidad que el sol llegó a ser el gobernante de todos. En sus mitos, el sol era visto como el cuerpo y los ojos de Ra.

El viaje de Ra a través del inframundo en su barca solar,

un viaje que debía acometer todos los días.

La serpiente primordial y la barca solar.

Ra viajaba en su barca solar (el barco de los millones) para proteger su fuego de las aguas primordiales del inframundo que debía surcar durante la noche. Ra viajaba en la barca del sol con varias otros dioses incluyendo a Set y Mehen que lo defendían contra los monstruos del inframundo, y Maat que guiaba el rumbo del barco. Los monstruos,

incluida Apep, una enorme serpiente que intentaba impedir el viaje de la barca solar cada noche, trataban de parar o voltear la embarcación con el fin de engullir a sus tripulantes. El mito de Ra describía el amanecer como el renacimiento del sol por la diosa Nut y el cielo, atribuyéndole a Ra el concepto de renacimiento y renovación, fortalecimiento su papel de dios creador.

En los textos de las pirámides, Re es perpetuamente resucitado en las mañanas en forma de un escarabajo, Khepri, lo que significa ¨el que emerge¨. Cabalga sobre las aguas primordiales, llamadas Nun, en su barca sagrada junto con un número de otras deidades en el cielo, para después, al atardecer, convertirse en Atum, ¨el Señor total o de todo”. Al atardecer, es tragado por la diosa Nut, que le da a luz cada mañana de nuevo en calidad de Khepri. Por lo tanto, el ciclo continuaba permanentemente con el nacimiento, la vida y la muerte.

Matrimonios

Al principio, en su mitos, se pensaba que Ra estaba casado con Hathor y eran los padres de Horus. Más tarde, sus mitos cambiaron el papel de Hathor, cambiándola en la hija de Ra. Este dió lugar al mito llamado ¨La historia de Sekhmet¨, en el que Ra enviaba a Hathor abajo(al mundo) para castigar a la humanidad como a Sekhmet.

A Ra se le atribuían 4 hijos:
Nut (cielo) – Shu – Tefnut – Geb (la Tierra)


Nut y Geb, a su vez, crearon 4 hijos:
Set – Osiris – Isis – Neftis

Isis y Osiris crearon a Horus

El ojo de Ra.

Unión y mezcla de religiones.

Como con la mayoría de los dioses egipcios, la identidad de Ra’s se confundía a menudo con los demás, debido aque diferentes religiones regionales se fusionaron en un intento de unir al país.

Amun Re

Amón era un miembro de la Ogdóada, que representa energías de la creación junto a Amaunet, un patrón muy antiguo de Tebas. Se cree que creaba a través de la respiración, y por lo tanto se identificó con el viento más que con el sol. A medida que los cultos de Amón y Ra se convirtió cada vez más populares en el Alto y el Bajo Egipto, respectivamente, se combinaron para crear a Amón-Ra, un dios solar creador. Es difícil distinguir exactamente cuándo ocurrió esta combinación, pero las referencias a Amón-Ra aparecieron en textos de las pirámides tan temprano como la quinta dinastía. La creencia más común es que Amón-Ra fue inventado como una deidad estatal nueva, por los gobernantes del Nuevo Reino (Tebas), para unir a los adoradores de Amón con el culto antiguo de Ra en torno a la dinastía XVIII.

Atum-Ra

Atum-Ra (o Ra-Atum) fue otra deidad compuesta formada por dos deidades completamente independientes, sin embargo Ra compartía más similitudes con Atum que con Amón. Atum está más estrechamente vinculado con el sol, y también fue un dios creador de la Enéada. Tanto Ra y Atum se considera como el padre de los dioses y faraones, y fueron ampliamente adorados. En los antiguos mitos, Atum era el creador de Tefnut y Shu, y nació del océano primordial Nun.

Ra-Horakhty

En la mitología egipcia posterior, Ra-Horakhty fue más un título, o una manifestación, que una deidad compuesta. Se traduce como “Ra (que es) Horus de los Horizontes”. La intención era vincular Horakhty (como un aspecto orientado hacia el amanecer de Horus) con Ra. Se ha sugerido que Ra-Horakhty simplemente se refiere al recorrido del Sol de horizonte a horizonte, como Ra, o la intención de mostrar un dios Ra como símbolo de esperanza y renacimiento.

Khepri y Khnum

Khepri era un escarabajo que rodaba para arriba el sol por las mañanas, y se considera como la manifestación matinal de Ra. De manera similar se veía al dios Khnum con su cabeza de carnero como la manifestación de Ra al anochecer. La idea de deidades diferentes (para los diferentes aspectos de Ra) gobernando sobre diferentes momentos del día era bastante común en aquellos días, pero fue variando bastante en el tiempo. Con Khepri y Khnum tomando precedencia sobre la salida y puesta del sol, a Ra, se lo identificó cada vez más con el mediodía cuando el sol alcanza su punto máximo. A veces, los diferentes aspectos de Horus se utilizaban en lugar de los aspectos de Ra.

Khepri


Culto

Su culto local comenzó a crecer desde la segunda dinastía en adelante, estableciendo a Ra como una deidad solar. En la cuarta dinastía los faraones ya se consideraban manifestaciones de Ra en la tierra, haciéndose llamar “Hijos de Ra”. Su culto se incrementó masivamente durante la quinta dinastía, cuando se convirtió en una deidad del Estado y los faraones habían hecho alinear especialmente a pirámides, obeliscos, y templos construidos en su honor.

Los primeros textos de las pirámides comenzaron a surgir, dando a Ra cada vez más importancia en el viaje del faraón por el inframundo.

El Reino Medio fue testigo de cada vez más combinaciones de Ra con otras deidades, especialmente con Amón y Osiris.

Durante el Imperio Nuevo, el culto de Ra llegó a ser más complicado y grandioso. Las paredes de las tumbas estaban dedicados a los textos muy detallados que describían el viaje de Ra a través del inframundo. Se creía que Ra llevaba las oraciones y las bendiciones de los vivos con las almas de los muertos en el barco solar.

La idea de que Ra se ponía viejo junto con el sol se hizo más popular con el surgimiento del nuevo reino. Finalmente, durante el reinado de Akhenaton (años 1350 a mediados de los años 1330 aC), el culto alcanzó el nivel de “intransigente monoteísmo”

Osiris y Re-Horakhty


Muchos actos de culto incluían himnos, oraciones y conjuros para ayudar a Ra y su barca solar a superar los ataques de Apep. Aunque el culto de Ra fue muy amplio, su centro de culto estaba en Heliópolis, en el Bajo Egipto. Curiosamente, este fue el inicio de la Enéada que se creía que estaba encabezado por Atum, con quien se fundió. La fiesta de “La recepción de Ra ‘se celebraba el 26 de mayo en el calendario gregoriano.

Aunque el culto a Ra siguió en diversas formas en el período greco-romano, su culto se fue deteriorando gradualmente durante el primer milenio. Esta disminución se debe probablemente al debilitamiento de la monarquía en virtud de diversos gobernantes extranjeros. Y a pesar de que sieguía siendo una parte de la teología egipcia, ya no era parte de la fe de esos pueblos. La devoción a Re se hizo más y más limitada a los sacerdotes del templo.

El surgimiento del cristianismo en el imperio romano provocó el final al culto de Ra por los ciudadanos de Egipto, y su popularidad rápidamente desapareció, el estudio de Ra se convirtió exclusivamente para el conocimiento académico, incluso entre los sacerdotes egipcios.

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Renenutet (Hermutis) :

Diosa de las cosechas.

Tiene el aspecto de mujer con cabeza de cobra. Sobre ésta lleva una corona que consiste en dos plumas con disco solar y un par de cuernos de vaca o de carnero. En la frente lleva el ureo. En su función de lactante real puede aparecer con un niño en los brazos al que amamanta. Bajo su manifestación animal es una cobra, pero en el-Fayum figura como una serpiente con cabeza de león. También puede portar la corona Shuty.

Renenutet es una diosa celeste, en su función más primitiva, que más tarde se hizo deidad de los graneros, de las cosechas y de los víveres. Su nombre podría significar “La Nodriza” y estuvo muy unida a las mujeres. Por ello, desde la dinastía XVIII, junto a Mesjenet, se vincula a los nacimientos; es la encargada de amamantar al niño (al rey) y cuidar de que la leche de las madres no se retire.

Aparece frecuentemente representada en los mammisis de los templos, donde figura como protectora de los infantes, tanto en el momento del nacimiento como en su infancia. Precisamente, en su papel funerario, es la encargada de dar lactancia a las almas de los difuntos para que puedan subsistir en el Más Allá.

Tiene un aspecto eminentemente benefactor y está vinculada a Osiris, en su forma de Nepri. Se relaciona con el rey, y es la responsable de hacer cumplir el ciclo agrícola, por ello seentendió que era la protectora de los campos y de las cosechas y se encargaba de proveer de alimentos abundantes.

Desde la dinastía XVIII, junto a Mesjenet, se vincula a los nacimientos; es la encargada de amamantar al niño (al rey) y cuidar de que la leche de las madres no se retire. Aparece frecuentemente representada en los mammisis de los templos, donde figura como protectora de los infantes, tanto en el momento del nacimiento como en su infancia. Precisamente por ello, en su papel funerario, es la encargada de dar lactancia a las almas de los difuntos para que puedan subsistir en el Más Allá y, además, es una diosa del destino que controla la humanidad y el sino de cada individuo. Ella determina la prosperidad de cada uno, su fortuna futura.

Relacionada con el tejido, en Edfú se la denomina “Señora del Vestido” y se la asocia más concretamente con el lino. Aquí personifica su poder mágico, patente, sobre todo, en el vendaje de las momias.

En su templo, en Época tardía, se criaban cobras que eran las manifestaciones terrestres de la diosa.

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Sah (Orion) :

Dios de los astros.

Sopdet (Sothis) : Diosa de los astros.

Hombre que navega sobre su barca estelar con la cabeza girada en dirección contraria al rumbo del navío (al principio de los “Decanes”. Sabemos que en los textos de las Pirámides se recogen tradiciones astrales, solares y osiríacas; Orión forma parte de una de ellas, en concreto de la tradición estelar, que pudo ser la más antigua. Esta constelación se asimiló al rey difunto, fusionado a Osiris, ya que los monarcas al morir se transformaban en astros.

Estaba formado por un conjunto de astros del Más Allá que tenían la facultad de emerger en el cielo. Los textos le denominan “El Dios Veloz de Larga Zancada y Mirada hacia Atrás”. Estaba íntimamente relacionado con Isis (estrella Sothis), que era la que marcaba el comienzo del año nuevo y la llegada de la crecida anual del río Nilo, mientras que Orión (identificado con Osiris) era el símbolo del limo fertilizante que quedaba posado en las tierras después de que las aguas se hubieran retirado.

Con este juego mitológico se pretendía destacar la muerte y la resurrección, poniéndola en paralelo con los hechos acaecidos en el Mundo Subterráneo. En los Textos de las Pirámides aparece como “Señor del Vino”, en vinculación con una fiesta que se celebraba en honor de los difuntos, denominada Uag y en el Libro de los Muertos es “el Señor de la Vida”, una forma de designar a Osiris.

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Satet :

Diosa de las inundaciones.

Satis : Guardián de los hermanos.

Satet “la que vuela como una flecha”, diosa de la inundación, la fertilidad y el amor. Nombre egipcio: Satet. Nombre griego: Satis. Deidad griega: Hera. Mujer con la corona Blanca del Alto Egipto y dos cuernos, cetro y anj. También como antílope.

Diosa protectora del faraón y guardiana de la frontera Nubia. Era la esposa de Jnum y madre (o hermana) de Anuket. Fue identificada con Isis-Hator, Amonet, Manat y Renpet. Pertenecía a la tríada de Elefantina con Jnum y Anuket, y a la tríada de Esna con Jnum y Neith. Adorada en la isla de Sehel, cerca de Asuán.

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Sejmet (Sekhmet , Sacáis, Shesmetet) :

Diosa leona, el ojo de Ra.

Diosa de la retribución divina, la venganza, la conquista y la guerra.

Símbolo de la fuerza y el poder en la mitología egipcia.

Considerada diosa de la guerra y también de la venganza. Su ira era temible pero si se conseguía apaciguarla otorgaba a sus adoradores el dominio sobre sus enemigos y el vigor y la energía para vencer la debilidad y la enfermedad. En algunos templos se le ofrecía sangre de animales sacrificados con el fin de evitar su cólera.

Iconografía: Se la representa con cuerpo de mujer y cabeza de leona, con melena, generalmente coronada con el disco solar. En ciertos textos se la relaciona con la diosa gata Bastet, aduciendo que Sejmet es la forma encolerizada de Bastet y que, cuando se apacigua a la leona, esta se transforma en gata pero esto no parece muy correcto. En algunos casos fue considerada aliada y protectora de Ra, dado que daba muerte a quienes osaban enfrentarse o atacar a la monarquía divina o terrena.

En la mitología egipcia, Sekhmet (también escrito Sachmet, Sakhet, Sekmet, Sakhmet y Sekhet, nombre griego, Sacmis), fue originalmente la diosa guerrera del Alto Egipto. Se la representa como una leona, el más feroz cazador de la naturaleza para los egipcios. Se dijo que su aliento creó el desierto. Estaba considerado como el protector de los faraones y los conducía en la guerra.

Su culto fue tan dominante en la cultura de que cuando el primer faraón de la dinastía XII, Amenemhat I, trasladó la capital de Egipto para Itjtawy, demanera que el centro de su culto fue trasladado también a esaciudad. La religión, el linaje real, y la autoridad para gobernar estaban intrínsecamente entrelazadas en el antiguo Egipto, durante sus aproximadamente tres mil años de existencia. Sekhmet también es una deidad solar, a menudo considerada como un aspecto de la diosas Hathor y Bast. Lleva el disco solar, y la cobra en posición de ataque que la asocia con Wadjet y la realeza. Estas asociaciones la relacionan en el papel de uno de los árbitros de la divina Maat (Justicia, o de Orden), también con el Ojo de Horus y su conexión con Tefnut.

El Alto Egipto se encuentra en el sur y el Bajo Egipto se encuentra en la región del delta en el norte. El Bajo Egipto había sido conquistado por el Alto Egipto, y Sekhmet era vista como la más poderosa de las dos diosas guerreras, en comparación con Bast, la otra diosa guerrera del Bajo Egipto. En consecuencia, es Sekhmet la que fue vista como la vengadora de agravios, y la Dama Escarlata, una referencia a la sangre, en el sentido de ¨la que tiene sed de sangre¨. Ella también era concebida como una diosa especial para las mujeres, controlando los períodos menstruales. No pudiendo eliminar a Bast completamente, el clero la fue convirtirndo en una deidad menor, e incluso marginada por los sacerdotes de Amón, que añadieron la terminación (Bastet) con el objetivo, seguramente, de disminuirla aún más, con lo cual Bast a veces pasó a verse como un gato doméstico.

Sekhmet se identificó más tarde como una hija del dios del nuevo sol, Ra, fusionándose con su culto y reemplazando el culto de Horus (el hijo de Osiris e Isis, que fue uno de los más antiguos). En ese período muchos roles de las deidades se fueron cambiado.

Su nombre se adapta a su función y significa ¨la que es muy poderosa¨. También se le dieron títulos como ¨aquella delante de la cual el mal tiembla¨, ¨la señora de la amenaza y el miedo¨, y ¨la señora de la masacre¨.

Sekhmet en el templo de Mut en Luxor, granito, años 1403 a 1365 aC

Se creía que Sekhmet protegía al faraón en la batalla, intimidando al enemigo sobre el terreno, y destruyéndolo con flechas de fuego. Como era también una deidad solar su cuerpo replandecía como el sol de mediodía, obteniendo de esa forma su título d

e ¨la señora de la llama¨. Se pensaba que la muerte y la destrucción eran un bálsamo para su corazón de guerrera y que los vientos del desierto caliente eran su aliento.

Para aplacar la ira de Sekhmet, sus sacerdotisas realizaban un ritual frente a distintas estatuas de la diosa en cada día del año. Esta práctica dio lugar a muchas imágenes de la diosa de pudieron ser preservadas. Se estima que más de setecientas estatuas de Sekhmet, estuvieron emplazadas en un solo templo funerario, el que Amenhotep III hizo construir sobre la orilla oeste del Nilo.

Sekhmet también fue vista como portadora de enfermedad, así como también la proveedora de las curas para dichas enfermedades. El nombre “Sekhmet” literalmente se convirtió en sinónimo de médicos y cirujanos en el Reino Medio. En la antigüedad, muchos miembros del sacerdocio de Sekhmet a menudo se consideraban en el mismo nivel que los médicos.

Era concebida como una leona feroz, por lo tanto en el arte se la representaba como tal, o como una mujer con la cabeza de una leona, vestida de rojo, el color de la sangre. A veces, el vestido que llevaba exhibía un patrón rosetta en cada pezón, un motivo antiguo relacionado con la apariencia característica de los pelos nudosos que los leones llevan en sus hombros y codos. Leones vivos se mantenían en los templos dedicados a Sekhmet en Leontópolis.

Para calmar a Sekhmet, al final de las batallas se celebraban festivales, conla esperanza que la destrucción llegaría a su fin. Durante un fiesta anual que se celebraba a principios de cada año, un verdadero festival de la intoxicación, lel pueblo bailaba y tocaba música para calmar la turbulencia de la diosa y bebía grandes cantidades de cerveza ritualmente, imitando la embriaguez extrema de la batalla con el fin de detener la ira de la diosa. También se relacionan dichos riyuales con la necesidad de evitar la inundación excesiva durante la crecida del Nilo a principios de cada año, así, como cuando el Nilo se teñia de rojo por el cieno proveniente de aguas arriba y tambiénporque secreíaque Sekhmet tuvo que tragarse la inundación, alcomienzo de los tiempos, para salvar a la humanidad.

La participación en este festival era grande, incluyendo las sacerdotisas y la población. Los registros históricos de decenas de miles de asistentes al festival existe. Estos hallazgos se hicieron en el templo de Mut, porque cuando Tebas se elevó a una mayor importancia, Mut absorbió algunos aspectos de la diosa guerrera. En primer lugar, se convirtió en Mut-Wadjet-Bast, a continuación en Mut-Sekhmet-Bast (Wadjet se había fusionado en Bast), a continuación, Mut y Menhit también se asimilaron, otra diosa leona con su nuera adoptada, convirtiéndose en Mut-Sekhmet-Bast-Menhit, y finalmente devenida en Mut-Nejbet. Las excavaciones en el templo de Luxor descubrieron un “porche o alero de la embriaguez”, construido en el templo de la reina Hatshepsut, durante el apogeo del reinado de sus veinte años.

Después de que la adoración de Sekhmet se trasladó a Memphis, como Horus y Ra habían sido identificados como un solo dios bajo el nombre de Ra-Herakhty (en la época en que los dos sistemas religiosos se fusionaron y se convirtieron en Ra visto como una forma de Atum, conocido como Atum-Ra) del mismo modo Sekhmet, como una forma de Hathor, fue vista como la madre de Atum del mimso modo que Hathor había sido vista como la madre del sol, dando a luz de nuevo todos los días. Después pasó a ser vista como la madre de Nefertum, la forma juvenil de Atum que surgió en los mitos más tardíos, por lo que se decía que Ptah, el padre de Nefertum, era su marido, siguiendo la costumbre de encontrarle pareja a la mayor parte de las diosas.

Aunque Sekhmet volvió a ser identificada como un aspecto de Hathor, con el tiempo evolucionaron de nuevo en ambas deidades separadas porque los personajes de las dos diosas eran muy diferentes. Más tarde, como se señaló anteriormente, la diosa de la creación Mut, la gran madre, poco a poco fue absorbida en la identidad de las diosas patrón, usionándose en Sekhmet, y también, a veces, con Bast.

Estatuilla de oro de Sekhmet

Tiempo después Sekhmet fue considerada la madre de Maahes, una deidad que apareció durante el período del Reino Nuevo. Con apariencia de príncipe león, fue visto como el hijo de la diosa. El origen de Maahes, llegado tardíamente al panteón egipcio, pudo haberse dado como la incorporación de una deidad de Nubia, de origen antiguo, cuya cultura, introducida a través del comercio y la guerra, o incluso durante un período de dominación de Nubia, se mezcló con la egipcia. Durante la ocupación griega de Egipto, quedó registrada la existencia de un templo en honor de Maahes como servicio auxiliar del gran templo de Sekhmet en Taremu, en la región del delta (probablemente un templo de Bastet originalmente), una ciudad que los griegos llamaron Leontópolis.

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Serqet (Selkis) :

Diosa escorpión.

Serqet (Serket, Selqet, Selket, Selkit, Selkis) era la antigua diosa escorpión de la magia. Como ocurre con otras diosas peligrosas, ella era una diosa protectora que castigaba a los malhechores con su ira ardiente. Podía castigarlos con el veneno de un escorpión o de una serpiente, causando la muerte por ahogo y falta de aire, también podía proteger contra los mismos venenos. Sin embargo, tal como se creía que podía matar, también se creía que daba aliento a los muertos justos, ayudándoles a renacer en la otra vida.

Serqet era representada normalmente como una mujer con un escorpión en la cabeza, y en ocasiones, como un escorpión con la cabeza de una mujer, aunque esto último era raro. A veces se la mostraba usando el tocado de Hathor (un disco solar con cuernos de vaca) pero eso fue después de que Isis comenzó a mostrarse llevando el mismo tocado. (Serqet estaba estrechamente relacionada con Isis y su hermana gemela Neftis.) Durante la dinastía XXI, a veces, se la mostraba con la cabeza de una leona, con un cocodrilo en la parte posterior de su cuello que la protegía.

Esta estatuilla de Serqet protegía a Tutankhamun en su sarcófago.

Un fragmento del anillo con el símbolo de escorpion de Serqet

Se pensaba que fue ella la que ayudó a Isis a proteger a Horus de los escorpiones abordo de la barca solar. Ella también se unió a los viajes solares de Ra a través del inframundo cada noche, y ayudó a proteger la barca del ataque de la serpiente demoníaca Apep. Se creía que tenía poder sobre todas las serpientes, reptiles y animales venenosos. Además se creía que protegía especialmente a los niños y las mujeres embarazadas de esas criaturas.

En el mundo subterráneo, ayudaba en el proceso del renacer de los recién fallecidos, orientándolos a medida que se acercaban a ella, dándoles el aliento de la vida. Se le dio el título de “Señora de la hermosa casa”, asociado al taller divino en donde se llevaba a cabo las momificaciones. Ella era la protectora de los frascos canópicos que contenían los intestinos, junto con Qebehsenuef (un halcón con la cabeza del Hijo de Horus). También se la asociaba con el punto cardinal oeste.

Originalmente era adorada en el Delta, pero su culto se extendió por toda la tierra de Egipto, con centros de culto en Djeba y Per-Serqet (Pselkis, el Dakka). Los sacerdotes de Serqet eran médicos y magos (en el antiguo Egipto, la medicina era una mezcla de folclore, magia y la ciencia) que se dedicaban a curar las mordeduras venenosas provenientes de varios animales. La diosa era invocada por el pueblo para prevenir y curar las mordeduras de animales venenosos. Aunque había un sacerdocio, no ha habido templos a esta diosa que se hayan encontrado hasta ahora.

Se creía que era la madre o la hija del dios del sol Ra, y que su ira se expresaba como si quemara la piel el sol del mediodía. Fue probablemente debido a su estrecha conexión con Isis y Neftis, su hermana gemela, que en Djeba (Utes-Hor, Behde, Edfu), se creía que era la esposa de Horus y la madre de Harakhety (Horus del Horizonte). Los Textos de las Pirámides afirman de que era la madre de Nehebkau, una serpiente divina que protegía el faraón de mordeduras de otras serpientes. También se identificó con Seshat, la diosa de la escritura. Junto a Nit, había sido una observadora del cielo, y una historia mítica cuenta, que ambos permitieron que Amen y su esposa estuvieran juntos sin ser molestados mientras, y de esta historia se dedujo que Serqet era una diosa casamentera.

Egipto era una tierra de serpientes y escorpiones, por lo que es natural que el culto de esta diosa de propagara a través de Egipto. La gente la adoraba por su protección contra estas criaturas peligrosas, y reverenciaba por su poder y las cualidades de protección. Protegía a todas las personas, incluyendo el faraón, las madres y los niños. Sus seguidores fueron sacerdotes médicos, que curaban a las personas afectadas por el veneno. También había extendido su protección a lal mundo de los muertos, no sólo para ayudar a revivir a los muertos, sino también para introducirlos en el más allá. Su protección incluye la agresión de otros dioses serpiente-demonio, como Apep.

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Seshat :

Diosa de la escritura y de las medidas.

Lleva un vestido de piel de leopardo. El símbolo sobre su cabeza es una estrella de siete puntas, o un rosetón, por encima del cual se encuentran un par de cuernos de vaca invertidos sugiriendo una luna creciente.

Seshat era la consorte femenina / contraparte / esposa / e incluso hija de Thoth el escriba, el que escribió la historia del viaje de la humanidad a través del tiempo. Ella era una maga, como lo era Isis, Toth, Hermes, etc. Seshat llevaba el título de ‘hada madrina de Egipto”. Su varita mágica, con sus siete estrellas en punta, era el símbolo que representaba la fuente de todas las ideas creativas, la conciencia. Sus poderes de causa y efecto de cualquier afectación fueron legendarias antes de la fundación de Egipto.

Seshat era la esencia de la intuición cósmica, la creación de la geometría de los cielos junto a Thoth. En la mitología egipcia, Seshat fue originalmente la deificación del concepto de la sabiduría, y así se convirtió en una diosa de la escritura, la astronomía, la astrología, la arquitectura y las matemáticas.

Como la realidad se basa en la dualidad, se podría considerar a Seshat el aspecto femenino de Thoth. Los egipcios creían que ella inventó la escritura, mientras que Thoth enseñó la escritura a la humanidad. Era conocida como “Patrona de la Casa de los Libros”, que indica que también se ocupó de la colección de hechizos Thoth escrita en pergaminos. Era la patrona de las bibliotecas y todas las formas de escritura, incluyendo los censos y el trabajo de contabilidad. Seshat era la única mujer que hasta ahora se ha encontrado representada escribiendo. Otras mujeres han sido encontradas sosteniendo la pluma, el pincel o la paleta del escritor demostrando que podían leer y escribir, pero estas mujeres nunca se habían mostrado en el propio acto de escribir. Como diosa de la escritura, era vista como un escribano, encargada del registro, y su nombre significa ”la que es un escriba”.


En el arte, era representada como una mujer, con una planta de papiro estilizado por encima de su cabeza, que simboliza la escritura, ya que los egipcios, escribían en un material derivado del papiro. La planta se mostraba con 6 ramas en la punta partiendo del tallo central, haciendo que parezca una terminación de unaestrella de 7 estrellas puntas. Después de la asociación con Thot, que había sido originalmente un dios de la luna, el papiro se mostraba estilizado y rematado por una media luna, que, con el tiempo, degeneró en dos cuernos en forma de luna creciente.

Por lo general, también la muestra sosteniendo un tallo de palma, llevando muescas para indicar la grabación del paso del tiempo. Frecuentemente estaba vestida con una piel de leopardo, un símbolo de los sacerdotes funerarios, porque el patrón de la piel representa y se parece a las estrellas, a la vez símbolo de la eternidad, y se asocia con la luna.

A partir de la segunda dinastía, se la involucró en la colocación de los cimientos de los templos y en la ceremonia conocida como el estiramiento de la cuerda (se refiere a la línea de albañil para medir los límites del edificio). Ella era conocida como la señora de la Cámara de Arquitectos. También era la diosa personal del rey, lo ayudaba y asistía en todos sus tema concretos.


En su función de agrimensora, arquitecta y escriba, se creía que asistía al faraón en estas prácticas. Fue ella la que registraba, mirando la palma de su mano, el tiempo que tenía asignado por los dioses para su estancia en la tierra, y durante el Imperio Nuevo, participó en la fiesta del jubileo del faraón, el festival Sed. También ayudaba al faraón en el ritual de estirar la cuerda, así como la grabación de los discursos del faraón durante la coronación, y el inventario de prisioneros extranjeros y los bienes adquiridos en las campañas militares.

Los Textos de las Pirámides se refieren a Seshat como la “Escriba mujer”y la “Dama de la Casa”. De Neftis también se hace referencia en estos textos como una “Seshat, la principal de construcción”. Algunos la llamaban “Seshat la diosa egipcia de los muertos, hija de Geb y Nut, hermana de Isis, Osiris y Seth”. Según una tradición, también era la madre de Anubis por Osiris.

Su santuario principal estaba en Heliópolis. Junto con Isis, ella fue uno de las guardianas del cadáver de Osiris. Representado en forma humana, con una corona en forma de jeroglífico de la casa. A veces se la describe como una cometa que protegía el féretro de Osiris. Ningún templo se ha encontrado en su nombre. Pero en un templo construido durante el reinado de Hatshepsut, la reina Hatshepsut, se muestra hablando con Seshat para obtener respuestas de Thoth.

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Set (Seth, Suti) :

Dios de la maldad. Hijo de Geb y Nut. Se le representa como un animal poco especificado, una especie de cánido de cola ahorquillada y orejas recortadas, o como un hombre con la cabeza de ese animal. No tiene ningún parecido con alguna criatura conocida, se parece a un rejunte de oso hormiguero, burro y chacal, todos los cuales son criaturas del desierto.Patrón de las tierras estériles. Turbulento señor de las tormentas.

Las principales especies de oso hormiguero presentes en el antiguo Egipto, tenían un aspecto rojizo debido a la pelambre fina, que muestra la piel debajo del pelo.

En algunas representaciones se parece mas a la cabeza de un galgo. La más antigua representación proviene de una tumba que data del Naqada I del período predinástico (BC3500 al 4000 aC).

Seth, deidad brutal, señor del mal y las tinieblas, dios de la sequía y del desierto. Nombre egipcio: Suti. Nombre griego: Seth. Deidad griega: Tifón. También conocido como (Set, Sutej, Setesh, Seteh)

Iconografía: Ser animalesco con hocico curvado, orejas rectangulares y cola levantada. Es un antiguo dios, originario de Ombos (Nubt), que posteriormente fue considerado deidad del desierto, uno de los dos ambientes que constituyen Egipto, que recibió como herencia de Geb. Venerado y odiado por su cualidad de protector-destructor.

Dios del Desierto

Seth fue asociado con las tormentas de arena, como dios del desierto, y protector de las caravanas que surcaban el país de los faraones. Debido a la extrema hostilidad del clima desértico, Seth era visto como extremadamente poderoso, por lo tanto como una deidad principal. Una de sus más comunes denominaciones era grande en fuerza. Como dios mayor Seth era protector del Alto Egipto, donde era venerado, principalmente en Nubt (Ombos. Kom Ombo).

La forma alternativa de pronunciación de su nombre Setesh (stš), y más tarde Sutej (sut?), designa su supremacía, donde sh y j significan majestad. La exacta traducción de Seth es desconocida, pero usualmente se interpreta como pilar de estabilidad, significado asociado a la monarquía.

Pese a ser considerado la antítesis de Osiris, y por tanto la personificación del mal, muchas de sus acciones se deben más a su anormal fuerza y cáracter que a su maldad. El asesinato de su hermano fue motivado por envidia, dado que en el reparto Seth recibe de Geb el terreno desértico, mientras que a Osiris le hace señor del Egipto fértil. Después fue exiliado al desierto por su sobrino Horus, hijo de Osiris, en venganza por el asesinato de su padre.

Mientras que desde un principio se le acusa de ser el causante del robo del Sol y traer la oscuridad, a partir del Imperio Nuevo, se le considera un ser protector, dios de la guerra y las armas, aunque por breve tiempo. Cumplía un rol muy importante era el encargado de proteger la barca solar de Ra.

Varios faraones llevaron su nombre, tal el caso de Sethy I, padre de Ramsés II, pero nunca llegó a ser ampliamente venerado por el pueblo egipcio, salvo en alguna época de las primeras dinastías.


El conflicto entre Horus y Set

El mito del conflicto de Set con Horus, Osiris e Isis, aparece en muchas fuentes egipcias, incluido en los Textos de las Pirámides, en los Textos de los Sarcófagos, en la Piedra de Shabaka, inscripciones en las paredes del templo de Horus en Edfu, y diversas fuentes de papiro. El papiro Chester Beatty n º 1 contiene la leyenda conocida como la contención de Horus y Set. Autores clásicos también registraron la historia, en particular la que conocemos de Plutarco ¨De Iside et Osiris¨.

Estos mitos generalmente representan a Osiris como un rey sabio y portador de civilización, felizmente casado con su hermana, Isis. Set sentía envidia de su hermano menor, asesinando y desmembrando a Osiris. Isis pudo volver a juntar el cadáver de Osiris, y otro dios (en algunos mitos Thoth y en otros Anubis) procedieron a embalsamarlo. Como la momia arquetípica, Osiris reinaba en el Más Allá como juez de los muertos.

Horus, hijo de Osiris fue concebido por Isis con el cadáver de Osiris, o en algunas versiones, sólo con piezas de su cadáver. Horus, naturalmente, se convirtió en el enemigo de Set, y muchos de los mitos describen sus conflictos. En algunos de estos mitos Set se presenta como el hermano mayor de Horus “en lugar de su tío¨.

El mito incorpora lecciones morales para las relaciones entre padres e hijos, hermanos mayores y menores, y entre esposos y esposas.

También ha sido sugerido que el mito puede reflejar los acontecimientos históricos. Según la Piedra Shabaka, Geb dividió Egipto en dos mitades, dándole el Alto Egipto (el desierto del sur) a Set y el Bajo Egipto (el delta en el norte) a Horus, con el fin de poner fin a su disputa. Sin embargo, de acuerdo con eltextode esa misma piedra, en una sentencia posterior Geb cambió de idea y le dio todo Egipto a Horus.

La interpretación de este mito como un registro histórico nos llevaría a creer que las tierras del Bajo Egipto (las de Horus) conquistaron el Alto Egipto (la tierra de Set), pero, de hecho, el Alto Egipto termina conquistando el Bajo Egipto. Así, el mito seguramente es mas complejo y no puede ser interpretado tan simplemente. Existen varias teorías para explicar la discrepancia. Sea como fuere, lo que si se sabe es que una vez que se unieron las dos tierras, Horus y Seth a menudo se presentaban juntos en las coronaciones de los faraones nuevos, como un símbolo de su poder sobre los dos Bajo y Alto Egipto. Reinas de la 1 ª dinastía llevaba el título de “La que ve a Horus y a Set.” Los Textos de las Pirámides representan al faraón como una fusión de las dos deidades. Evidentemente, los faraones creían que la competencia equilibraba y conciliaba los principios cósmicos. Finalmente apareció el doble dios Horus-Set, que combina características de ambas deidades (como era común en la teología egipcia, el ejemplo más conocido es Amón-Ra).

Más tarde los egipcios interpretaron el mito del conflicto entre Set y Osiris / Horus, como analogía de la lucha entre el desierto (representada por el grupo) y la fertilización de las inundaciones del Nilo (Osiris / Horus).

Salvador de Ra

A medida que el sistema de la Ogdóada se fue asimilando a la Enéada, como resultado del progresivo aumento de la identificación de Atum como Ra, que es una consecuencia de la unión del Alto y Bajo Egipto, se hubo que ir ajustando la posición de Set. Con Horus como heredero de Ra en la Tierra, Set, anteriormente el dios principal del Bajo Egipto, exigía un papel adecuado, por lo que fue identificado como héroe principal de Ra, que luchaba contra Apep cada noche, durante el viaje de Ra a través de el mundo subterráneo.

En ese sentido se lo representaba a menudo de pie sobre la proa de la barca de Ra tratando de pinchar a Apep en la noche para mantenerla a raya, que atacaba en forma de serpiente, tortuga, o de otros animales acuáticos peligrosos. Sorprendentemente, en algunas representaciones del Periodo Tardío, como en el templo en Hibis en el Oasis de Khargah del período persa, Set estuvo representado en esta función dedefensorde Ra con la cabeza de un halcón, tomando la forma de Horus, a pesar del hecho de que se consideraba muy diferente el heroísmo de Set comparado con el de Horus.

Esta asimilación también llevó al desplazamiento de Anubis , en zonas donde se lo adoraba como gobernante del inframundo, explicándose esta situación por su papel como hijo de Osiris. Como Isis representa la vida, la madre de Anubis “se identificó con Neftis. Esto dio lugar a la interpretación de que Neftis, frustrada por la falta de interés sexual de Set por ella, se disfrazó como la Isis más atractiva, pero no logró atraer la atención de Set, porque era estéril. Entonces Osiris confundiendo a Isis por Neftis logró como resultado concebir a Anubis. En algunos textos más tardíos, después de que Set había perdido la conexión con el desierto, y por lo tanto la infertilidad, Anubis fue identificado como hijo de Set, estableciéndose que era el esposo de Neftis.

En la mitología, Set tiene un gran número de mujeres, incluidas algunas diosas extranjeras, y varios niños. Algunas de las mujeres más notables (más allá de Neftis / Nebet Het) son Neith (con quien se dice que fue el padre de Sobek), Amtcheret (de quien se dice que era el padre de Upuat, aunque también se dice que es un hijo de Anubis u Osiris), Tawaret, Hetepsabet (una diosa de las horas, con cabeza de bestia que es descrita como esposa o la hija de Set), y las deidades cananeas Anat y Astarté, ambas igualmente calificadas en el amor y la guerra, dos atributos en los cuales se suponía que Set era famoso.

Set en el segundo período intermedio y en el ramésida.

Durante el Segundo Periodo Intermedio, un grupo de jefes extranjeros asiáticos conocidos como los hicsos (literalmente, “los gobernantes de las tierras extranjeras”) ganó la gobernación de Egipto, y gobernó el delta del Nilo, desde la ciudad de Avaris. Eligieron a Set, originalmente dios principal del Bajo Egipto, el que encontraron más parecido a su propio dios jefe, como su patrón, y así Set se convirtió de nuevo, una vez más, en el dios adorado principalmente. Cuando Ahmose I derrocó a los hicsos y los expulsaron de Egipto, las actitudes hacia los extranjeros asiáticos de Egipto se convirtió en xenófoba, y la propaganda real desacreditó el período de gobierno anterior de los hicsos. Sin embargo, el culto de Set en Avaris floreció, y la guarnición egipcia de Amosis estaba estacionada allí debido a que gran parte de los sacerdotes en Avaris siguieron dando culto a Set .

El fundador de la dinastía XIX, Ramsés I provenía de una familia de militares de Avaris con fuertes vínculos con el sacerdocio de Set. Varios de los reyes ramésidas fueron nombrados con variantes del nombre Set, sobre todo Seti I (literalmente, “hombre de Set”) y Setnakht (literalmente, “Set es fuerte”). Además, una de las guarniciones de Ramsés II tenía a Set como su deidad protectora, y Ramsés II erigió un templo en Pi-Ramsés, en conmemoración del 400 aniversario del culto de Set en el Delta.

Set también se asoció con dioses extranjeros durante el Nuevo Reino, en particular en el Delta, y también fue identificado por los egipcios como el dios hitita Teshub, que era un dios de la tormenta como Set.


Demonización de Set

Los seguidores de Set se han resistido a una unificación del Alto y Bajo Egipto por los seguidores de Horus / Ra (con los seguidores de Osiris e Isis). Esta división política fue reflejada en el mito de Isis y Osiris, y la posterior batalla con Horus. Los seguidores de Horus, denigraban a Set como caótico y malvado. Por la dinastía 22, Set se equiparó con su antiguo enemigo, Apep, y sus imágenes en los templos fueron sustituidos por los de Sobek o Thoth. La mayoría de las interpretaciones erróneas modernas provienen de fuentes secundarias de Plutarco sobre Set (a través de los escritos de Herodoto, et al.), bastante después del proceso de demonización de Set (alrededor de 100 dC, durante el período de dominación romana de Egipto).

Templos

Set fue adorado en los templos de Ombos (Nubt cerca de Naqada) y Ombos (Nubt cerca de Kom Ombo), en Oxirrinco, en el alto Egipto, y también en parte de la zona de Fayum.

Concretamente era adorado en las relativamente grandes metrópolis especialmente durante el período Rammesida. Allí, Seth fue honrado con un importante templo llamado “Casa de Seth, Señor de Sepermeru”. Uno de los epítetos de esta ciudad fue “puerta de entrada al desierto”, que encaja bien con el papel de Seth como una deidad de las regiones fronterizas del antiguo Egipto. En Sepermeru, elrecinto del templo de Set incluye un santuario secundario pequeño llamado “La Casa de Seth, el brazo de gran alcance”.

Otro templo de Set se destaca en la cercana ciudad de Pi-Wayna. La estrecha asociación de los templos de Seth con Neftis en templos de la periferia principales ciudades de este medio también se refleja en la probabilidad de que existía otra “casa de Seth” y otra “casa de Neftis” en el pueblo de Su, a la entrada de del Fayum.

Tal vez lo más significativo de Set, es que su culto persistió con una potencia increíble, incluso en los últimos días de la antigua religión egipcia, en la periferia (pero en forma importante) en lugares como Kharga, Dakhlah, Deir el-Hagar, Mut, Kellis, etc. De hecho, en estos lugares, Seth era considerado “El Señor de los Oasis” y Neftis también fue venerada como “Señora de los Oasis” al lado de Seth. Mientras tanto, Neftis también fue venerada como “señora” en los templos de Osiris de estos distritos, como parte del culto.

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Shezmu :

Dios demonio de la prensa del vino.

Shezmu, (Shesmu, Schezemu, Schesmu, Shesemu, Shezmou, Shesmou, Sezmu, Sesmu), es el antiguo dios demoníaco de Egipto, de la ejecución, de la masacre, de la sangre y del vino. Como muchos de los dioses del antiguo Egipto, Shezmu era de naturaleza compleja y ambibalente. Tenía cualidades de la luz y de la oscuridad, pero esto solo no era el motivo por por el cual era conocido como un ‘demonio’. Para los egipcios, los demonios no eran necesariamente malos en su naturaleza, por el contrario, a menudo eran muy útiles. Se lo llamó demonio a Shezmu porque era una de las deidades menores, y debido a que estaba relacionado con el inframundo. De manera que era una deidad muy importante a pesar de que no era tan popular como muchos otros.

Shezmu era el dios demoníaco del vino tinto y de la masacre, y, a veces, de los perfumes o aceites aromáticos. El vínculo entre la sangre y el color carmesí del vino es bastante clara y obvia. Shezmu era conocido por destruir los malhechores enforma horrible y poner sus cabezas en lugares públicos para quitar su sangre. Fue conocido como el ¨verdugo de Osiris¨. Shezmu seguía las órdenes del dios de los muertos, y por lo tanto a veces se le dio el título de ¨carnicero de las almas¨. Al principio parecía ser una deidad feroz del inframundo, pero Shezmu les era muy útil a los muertos. Aunque era un duro verdugo de los malos, también era un gran protector de los virtuosos. Shezmu es conocido en su rol de ofrecerle vino tinto a los que habían fallecido. Además del vino estaba a cargo de otras sustancias terrenales como los aceites y perfumes del embalsamamiento.


Entre los dioses, su trabajo consistía en utilizar los órganos y la sangre de los muertos para crear el sustento de Unas. Osiris fue el que ordenó que se utilizara la sangre de los malignos para convertirla en vino. A veces se le daba el título de ¨demonio de la prensa del vino¨, por otro lado, la afinidad de Shezmu con el color rojo lo vinculaba con el mal. El carmesí fue un colo temido y odiado entre los egipcios. No sólo es el color universal de la sangre, y por lo tanto la muerte, sino que además era el color del dios del caos, Seth. Comoera también el color de la puesta del sol, el rojo se asociaba con la oscuridad que viene y el reino de la serpiente Apofis, el demonio.

Al igual que muchas otras deidades, Shezmu a veces era representado como un hombre o un hombre con cabeza de halcón. Que lo vinculan más con la sangre y la destrucción, tomando también la forma de un hombre con cabeza de león. Esto quizás pueda relacionarlo con Sekhmet, la diosa de la venganza. Además, se asocia con Nefertem a través de la apariencia, tanto de él y por la conexión con los perfumes.

Shezmu parecía estar representado como un gran mal y una entidad del bien. En muchos lugares se le mantenía en gran estima por su relación con Osiris, por ser un dios protector. Sin embargo, también se le teme, como el que castigaba inflexiblemente a los condenados. Su mayor culto se centró en Fayum, pero sus seguidores también se encontraban ampliamente distribuidos en Dendera, y Edfu.

Debido al color del vino tinto, identificado con la sangre, a Shezmu se lo identificaba como ¨señor de la sangre¨,y debido a que el vino era visto como algo positivo, su asociación con la sangre era considerada como una relación de justicia, lo que ledaba la imágen de un verdugo de los injustos, siendo como era, el asesino de las almas. En los tiempos en que la principal forma de ejecución fue la decapitación, se dijo que Shezmu arrancaba la cabeza de los que habían sido malos, y los metía en una prensa de vino, para ser molida en el vino tinto, que luego les era entregado para beber a los muertos justos.

La decapitación era comúnmente llevada a cabo con la cabeza de la víctima sobre un bloque de madera, y debido a ello Shezmu fue denominado el terror de los malvados en el bloque. Esto llevó a su representación y fama de violento, y en el arte, como un hombre con cabeza de león, por lo que se lo conocía como ¨el de cara feroz¨. En épocas posteriores, los egipcios utilizaban la prensa y el lagar para la producción de aceites en lugar de vino, que a su vez pasó a ser producido por apisonamiento bajo los pies. En consecuencia, Shezmu se asoció con ungüentos y aceites de embalsamamiento, y por lo tanto con la preservación del cuerpo, y de la belleza.

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SHU :

Dios del aire y el cielo.

Shu (Sb) era el dios del aire seco, el viento y la atmósfera. También estaba relacionado con el sol, posiblemente como un aspecto de la luz solar. Él era el Hijo del Dios creador, padre de las deidades gemelas, el cielo y la tierra y el que mantenía el cielo alejado de la tierra. Era uno de los dioses que protegían a Ra en su viaje por el mundo subterráneo, por medio de rituales mágicos para ahuyentar al enemigo de Ra, la serpiente-demonio Apep. Al igual que con otros dioses protectores, tenía un lado más oscuro, también era un dios del castigo en el mundo de los muertos, parte de los verdugos y torturadores principales para matar y maltratar a las almas corruptas.

Por lo general era representado como un hombre con un tocado de plumas de avestruz, con un cetro y el signo anj de la vida. A veces utilizando el disco del sol en su cabeza, que le relacionan con Ra. En ocasiones, cuando se muestra con su hermana-esposa Tefnut, se le muestra en forma de león y los dos eran conocidos como los “dioses gemelos león”. En otras ocasiones, se lo representaba con la parte trasera de un león en su tocado, que lo vinculan a su forma leonina. Sobre todo, se le mostró con los brazos levantados, sosteniendo el cielo (la diosa Nut), de pie sobre la tierra (el cuerpo de Geb). Una historia dice que Shu y Tefnut fueron a explorar las aguas de Nun. Después de algún tiempo, Ra creía que estaban perdidos, y envió su ojo al caos para encontrarlos. Cuando sus hijos fueron devueltos a él, Ra lloró, y sus lágrimas se convirtieron en los primeros seres humanos. Shu fue creado por vía vegetativa o por escupir, el primogénito del dios sol. Parece ser más una personificación de la atmósfera en lugar de un Dios real.

Como un dios del viento, la gente lo invocaba para dar buen viento a las velas de los barcos. Era la personificación de los vientos fríos del norte, que se creían eran el aliento de la vida, el principio vital de todos los seres vivos. Sus huesos se pensaba que eran las nubes. También se lo invocaba para ‘levantar’ los espíritus de los muertos, para que puedan subir hasta el cielo, conocido como la “tierra de luz”, a los que se llegaba por medio de unas escaleras gigantes que se creía que Shu mantenía erguidas.

A pesar de ser un dios de la luz solar, Shu no era considerado propiamente una deidad solar. Se lo conectaba, sin embargo, con los viajes del dios sol, su despertar cada mañana, su elevación en el cielo, sus viajes por el mundo subterráneo, protegiendo a Ra de la serpiente Apep, en control de los hechizos para contrarrestar a la serpiente y sus seguidores. Participaba en la sentencia de los fallecidos en la sala de Maat como líder agresivo, castigando a los seres que se iban a eliminar que no eran dignos de la vida futura.

También se cree que mantenía a Nut, diosa del cielo y de su hija, por encima de su hijo, el dios de la tierra Geb. Sin Shu sosteniendo a los dos aparte, no habría ninguna zona en la que la vida pudiese prosperar. Los egipcios también creían que había pilares que ayudaban a Shu a mantener elevado el cielo, que estaban en los cuatro puntos cardinales, y fueron conocidos como los “pilares de Shu.

Los egipcios creían que Shu había sido el segundo faraón divino después de Ra. Los seguidores de Apep, sin embargo, conspiraron contra él y atacaron al dios en su palacio de Al Nub. A pesar de vencerlos, Shu se enfermó debido a la corrupción que le transmitieron, y pronto incluso sus propios seguidores se rebelaron contra él. Como consecuencia Shu abdicó del trono para volver a los cielos, permitiendo que el gobierno quede en manos de su hijo Geb.

No se conocen templos erigidos a Shu, pero a pesar del desagrado que Akenatón sentía para con los dioses de Egipto, él y Nefertiti usaban a Tefnut y Shu para fines políticos. Se describen a sí mismos como esos dioses gemelos, en un aparente intento de elevar su status al nivel de divinidades en vida. Akenatón, no el monoteista que la mayoría cree que él era, terminó con la creencia de que Shu vivía en el disco solar. En la ciudad de Iunet (Dendera), sin embargo, había una parte de la ciudad conocida como “La Casa de Shu”, y en Djeba (UTES-Hor, Behde, Edfu), hay un lugar conocido como “El asiento de Shu”. También era adorado en relación con la Enéada en Iunu, y, en su forma de león en Nay-Ta-Hut (Leontópolis).

Shu era el marido de su hermana gemela, la diosa Tefnut, hijo del dios solar Atem-Ra y el padre del dios de la tierra Geb y la diosa del cielo Nut. Como tal, fue uno de los dioses de la Enéada.

Sus vínculos con Onuris se debieron, probablemente, porque las esposas de ambos tenían la misma forma de leona (Mehit era la esposa de Onuris), y se creía que ambos dioses habían traído sus consortes de vuelta de Nubia. En el caso de Shu, cuando Tefnut estalló en cólera contra Nubia, Ra envió a él y a Thot a buscarla, y la encontraron en Begum. Thot comenzó de inmediato a tratar de convencerla de que volviera a Egipto. Al final Tefnut (con Shu y Thot llevándola) hizo una entrada triunfal de vuelta a Egipto, acompañado por una multitud de músicos nubios, bailarines y babuinos.

Segundo gobernante divino de Egipto, Shu fue uno de los grandes de la Enéada. Un dios del viento, la atmósfera, el espacio entre el cielo y la tierra, Shu fue la división entre el día y la noche, el inframundo y el mundo viviente. Era un dios relacionados con la vida, permitiendo que la vida puediese florecer en Egipto con su aliento de vida. Fue el puente entre la vida y la muerte, tanto un protector como un castigor en la otra vida. Para los egipcios, si no hubiese habido Shu, no habría habido vida, Egipto existía gracias a Shu.

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Sobek (Suchos) :

Guardia de los Dioses.

Sobek, en la mitología egipcia, era el dios cocodrilo, de carácter beneficioso, creador del Nilo que habría surgido de su sudor; dios de la fertilidad, de la vegetación y de la vida.

Su culto se remonta a las primeras dinastías egipcias. Se le creía emergido de las aguas del caos en la creación del mundo. Era “Señor de las aguas”. En el aspecto maligno se le representa como un demonio del Más Allá; se le asoció a Seth porque generaba peligro y desorden; en alguna versión del mito de Osiris se dice que Seth se escondió en el cuerpo de un cocodrilo para escapar sin castigo por su crimen; sin embargo él colaboró en el nacimiento de Horus y ayudó a destruir a Seth; también rescató a los cuatro hijos de Horus de las aguas de Nun, por orden de Ra.

Su morada estaba al Este de la montaña de Baju, por lo que recibía el nombre de “Señor de Baju”; también tiene allí un templo. Está relacionado con el punto cardinal Norte. En la localidad de Gebelein, Neith era su madre, aunque en Sais era su hijo. Representado como cocodrilo o hombre con cabeza de cocodrilo, con la corona atef.

Puede también aparecer con cabeza de halcón, toro, carnero o león. Se asoció con Amón, con Ra (como Sobek-Ra), con Horus, Herishef y Seth; este último aparece también como su padre. Los griegos le llamaron Suchos, que quiere decir “cocodrilo” y le identificaron con Helios.

Su centro de culto estaba en Cocodrilópolis (Shedet), luego en Nubt (Ombos), Tebas y el lago Moeris. Adorado en Shedet (El-Fayum) junto a Neith y Senuy, y en Kom Ombo, donde es esposo de Heket o de Hathor y padre de Jonsu. Su fiesta se celebraba el día 4 del mes de Joiak

Sobek (también llamado Sebek, Sochet, Sobk, Sobki, Soknopais, y en griego, Suchos) representaba la deificación de los cocodrilos, a partir de quelos cocodrilos eran muy temidos en un país tan dependiente del río Nilo. Aquellosque trabajaban o debían viajar por el Nilo, tenían la esperanza de que si le rezaban a Sobek, les protegería de ser atacados por los cocodrilos. El dios Sobek, era representado como un cocodrilo o un hombre con la cabeza de un cocodrilo y era una deidad poderosa y terrible, y en algunos mitos de la creación de Egipto, se creía que fue Sobek el por primera vez habíaemergido de las aguas primigenias del caos para crear el mundo. En ese rol, como un dios creador, fue vinculado a veces con el dios solar Ra.

La mayoría de los templos de Sobek se encuentraban “en aquellas partes de Egipto donde los cocodrilos eran comunes.” El culto a Sobek originalmente floreció alrededor del Fayum, donde aún quedan algunos templos, la zona estaba tan asociado con Sobek que una ciudad en aprticular, llamada Arsinoe, era conocida por los griegos como Cocodrilópolis o “Ciudad del Cocodrilo”. Otro centro de culto principal estaba en Kom Ombo, “cerca de los arenales de los cocodrilos del Nilo, donde le gustaba tomar el sol.” Algunos templos de Sobek mantuvieron piscinas donde se guardaban los cocodrilos sagrados: los que eran alimentados con los mejores cortes de carne y se hicieron muy mansos. Cuando morían eran momificados y enterrados en cementerios de animales especiales. En otras zonas de Egipto, sin embargo, a los cocodrilos simplemente se los cazaba y mataba.

Poco a poco, Sobek también llegó a simbolizar las inundaiones del Nilo y la fertilidad que traía a la tierra, de esa manera su status se hizo más ambiguo. A veces, la ferocidad de un cocodrilo era vista bajo una perpectiva positiva, Sobek en estas circunstancias se lo consideraba patrón del ejército, como una representación de fuerza y poder.


El carácter ambiguo de Sobek llevó a creer que era un reparador del mal que se había hecho, en lugar de una fuerza del bien en sí misma, por ejemplo, secreía que iba al Duat para restaurar los daños causados a los muertos como resultado de su forma de muerte . Llegó a ser considerado como un avatar del dios Amón, que en ese momento era considerado el dios principal. Cuando sus identidades finalmente se fusionaron, Amón se había fundido a sí mismo con Ra para convertirse en Amón-Ra, por lo que Sobek, como un avatar de Amón-Ra, era conocido como Sobek-Ra.

En el arte egipcio, Sobek era representado como un cocodrilo ordinario, o como un hombre con la cabeza de un cocodrilo. Cuando se considera un protector del ejército del Faraón, se o representaba con el símbolo de la autoridad real, la cobra en posición de ataque. También se lomostraba con el ank, que representaba su capacidad para deshacer el mal y para curar los males. Una vez que se hubo convertido en-Ra, también se mostraba con un disco solar sobre su cabeza.

En los mitos tardíos, se le atribuye la captura de los cuatro hijos de Horus en una red, a medida queemrgían de las aguas del Nilo en una flor de loto. Este tema se deriva del nacimiento de Ra en la cosmogonía Ogdóada, y el hecho de que, como un cocodrilo, Sobek es el más adecuado para recoger objetos en el Nilo.

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Tatenen :

Padre de Dioses” y el Dios de la tierra creciente.

El dios egipcioTatenen, a veces escrito como Tatjenen, simboliza el surgimiento de limo del Nilo fértil después de que retrocedían las aguas de la inundación. El significado de su nombre es incierto, pero posiblemente puede significar “tierra emergente” o “exaltación de la tierra”.

Solía representarse como ser humano normal (con la barba de un dios), aunque también podía ser mostrado usando un cuerno de carnero trenzado con dos altas plumas (plumas de avestruz), a veces coronadas con discos solares, en la cabeza. Sin embargo, su rostro y las extremidades se han pintado de verde con el fin de representar su conexión como dios de la vegetación. Además, también podía asumirse como una mujer. Un papiro en el Museo de Berlín llama a Tatenen “modeladora y madre que dio a luz a todos los dioses”.

Si bien su origen no está totalmente aclarado, probablemente pudo haber sido originalmente una deidad independiente en Memphis. También parece haber tenido algunas asociaciones en el Egipto Medio, cerca de la ciudad moderna de Asyut. Sin embargo, en Memphis, parece haber sido una deidad de las profundidades de la tierra, presidiendo sobre sus recursos minerales y vegetales. Incluso tan atrás como en el Imperio Antiguo se había entrelazado con Ptah como “Ptah del montículo primigenio”, visto como una manifestación de esta deidad tan conocida de la capital de Egipto. Por lo tanto, nos encontramos con él en un papel importante asociado con la creación del mundo, tal como se formula en la piedra de Shabaka de dinastía 25 (Nubia) correspondiente a la teología de Menfis.

Cómo se asoció con el concepto egipcio de la creación no está aclarado, y varias teorías se han propuesto al respecto.

Independientemente, como un dios creador (Ptah Tatenen) mantuvo el título de “padre de los dioses”, y fue así la fuente y el gobernante de todos los dioses. Tanto Ptah como Tatenen son los que engendraron a los dioses y de quienes todo procede.

Bajo esta apariencia parece haber creado a todo el mundo. Incluso Imhotep, después de su deificación, también se asoció con Tatenen a través de Ptah. En un pequeño templo dedicado a este gran pensador del antiguo Egipto, encontramos a Imhotep descrito como “el hijo de Ptah, el dios creador, creado por Tatenen, engendrado por él y amado por él …”

Aunque Tatenen está más estrechamente relacionado con Ptha, encontramos asimilaciones con otros dioses, como Osiris y Sokar en su función como deidades de la tierra, y más tarde con Khnum. Además, en los Libros de los muertos está estrechamente asociado con Ra.

Durante el Imperio Nuevo se hizo particularmente importante, teniendo un papel de protección hacia los muertos reales, protegiendo a los reyes y su familia en su camino a través del inframundo. Por ejemplo, en Luxor la tumba de Amunhirkhopshef en el Valle de las Reinas, en la Ribera Occidental de lamoderna Tebas, Ramsés III, el padre de Amunhirkhopshef, se representa en una escena en la que le pide a Tatenen cuidar a su pequeño hijo. De hecho, en el Libro de las Puertas, Tatenen personifica toda la zona del inframundo, la protección del difunto en el Más Allá. Él es capaz de rejuvenecer el sol en su viaje nocturno. En la Letanía de Ra, sin embargo, otro libro del inframundo, se lo muestra como la personificación del falo del rey muerto.

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Taweret (Taurt, Tuat, Taueret,Tawaret) :

Diosa demonio de los nacimientos.

En la mitología egipcia, el nombre de Taurt Taweret (también escrito, Tuat, Taueret, Tuart, Ta-weret, Tawaret, y Taueret, y en griego, “Thoeris” y Toeris) significa “aquella que es grande¨. Se combina con otra deidad como la esposa-demonio de Apep, la serpiente dios del mal original. Como se creíaque Apep residía en el horizonte y estaba presente en el inframundo a la noche, el mal que seguía existiendo en el mundo durante el día, se interpretaba como resultado de la maleficencia de Taweret.

Como contrapartida de Apep, que siempre estaba por debajo del horizonte, se creía que Taweret era el cielo del norte, cerca de la constelación que cubre el área de la actual Draco, que siempre está algo por encima del horizonte. Así Taweret era conocida como la amante del horizonte, y fue representada como tal en el techo de la tumba de Seti I en el Valle de los Reyes.

En el arte Taweret era descrita como un compuesto de todas las cosas que los egipcios temían, la mayor parte de su figura era un hipopótamo, ya que esto es lo más parecido a la constelación, con los brazos y las piernas de una leona, y con la espalda y la cabeza de una cocodrilo. En ocasiones, más tarde, en lugar de tener una espalda de cocodrilo, se la representaba con uno pequeño descanzando sobre su espalda, que se interpreta que era Sobek, el dios cocodrilo.

Temprano, durante el Imperio Antiguo, los egipcios veían a las hembras de los hipopótamos menos agresivas que los machos, y comenzaron a interpretar su agresión sólo como una manera de proteger sus crías y ser buenas madres, sobre todo porque solo los machos son territorialmente agresivos. En consecuencia Taweret se convirtió, muy temprano en la historia de Egipto, en una deidad de la protección del embarazo y el parto. Las mujeres embarazadas usaban amuletos con su nombre e imagen para proteger a sus embarazos. Su imagen también se puede encontrar en los cuchillos hechos de marfil de hipopótamo, que se utilizaban como varas en los rituales para espantar los malos espíritus de las madres y los niños.

En la mayoría de las representaciones posteriores, Taweret fue representada con las características de una mujer embarazada, mas tarde incluso con los pechos caídos, un abdomen lleno de embarazada, y un pelo humano largo y recto en la cabeza.

Como protectora, a menudo se muestra con un brazo apoyado en el símbolo SA, que simboliza la protección, y en ocasiones llevaba un ank, el símbolo de la vida, o un cuchillo, que se utilizaban para amedrentar a los malos espíritus.

Como protectora de este tipo, también se le dio Taweret títulos que reflejaban un carácter más positivo, incluyendo Opet (también escrito, Ipet, Apet, y Ipy), queriendo significar harén, y Reret, (también escrito, Rert, considerado el descendiente de Nut).

Como el hipopótamo se asociaba con el Nilo, estas ideas más positivas de Taweret permitieron asimilarla a una diosa de las inundaciones anuales del Nilo y la abundante cosecha que permitía. En última instancia, aunque sólo se la veía como una diosa del hogar, se consideraba todavía el consorte de Apep, lo cual es en realidad una contradicción, entonces se creía que Taweret significaba una protección frenando el mal.

Cuando Set cayó en desgracia en el panteón egipcio, como resultado de ser favorecida por los odiados gobernantes hicsos, poco a poco asumió el cargo de Apep, como diosa del mal. En ese sentido se la veía como la concubina de Set en lugar de la mujer, porque ya estaba casado con una diosa muy diferente, Neftis, con quien no había nada en común. Despés se dijo que Taweret había sido una diosa del mal que cambió su postura y lo tenía a Set encadenado.

Como diosa de la maternidad, Taweret fue finalmente asimilada en la identidad de Mut, la Gran Diosa Madre.

En la astronomía egipcia, Taweret estaba relacionada con el cielo del norte. En este papel, era conocida como Nebetakhet, la señora del Horizonte, en la pintura del techo de las constelaciones en la tumba de Seti I se la muestra en esta capacidad. Se creía que mantenía el cielo del norte libre del mal, un lugar de oscuridad, frío, niebla y lluvia para los egipcios. Se la mostraba representando a las estrellas circumpolares que nunca se ponían como la Osa Menor y Draco. Las siete estrellas alineadas en su espalda eran las estrellas de la Osa Menor. Se creía que era un guardián del norte, deteniendo a todos los que eran indignos antes de que pudieran pasar por entremedio de ella.

En todos los esquemas astronómicos egipcios hay una figura que siempre descolla entre todo el resto, frecuentemente encontrada en el centro de lo que parece ser un desfile horizontal de figuras. Se trata de Taweret “La Grande”, una diosa representada como una hipopótamo embarazada de pie en posición vertical. No es un misterio que esta figura representa una constelación del norte, asociada, al menos en parte, con nuestra moderna constelación de Draco, el dragón.

En el Libro de los Muertos Taweret, la “Señora de Protección Mágica”, fue vista como una diosa que guiaba a los muertos porelinframundo. Al igual que con su doble naturaleza de protectora y guardiana, también se la concebía como una guardiana de las montañas del oeste, donde los fallecidos entraban a la tierra de los muertos. Muchas de las deidades relacionadas con la natalidad también aparecen en el inframundo para ayudar con el renacimiento de las almas a su vida después de la muerte.

Se pensaba que era la esposa de unos pocos dioses, principalmente a causa de sus feas características físicas. Ella estaba relacionada con Sobek, debido a su figura de cocodrilo. Con Bes, porque los egipcios pensaban que trabajaron juntos cuando el parto de un niño, y se pensó que era su marido en épocas muy anteriores.

Plutarco describe a Taweret como concubina de Set, que había cambiado sus costumbres para convertirse en un seguidor de Horus. De esta forma, ella estaba vinculada a la diosa Isis. Se pensaba que Taweret con sus poderes mantenía el mal de Set atado por una cadena. Esto es probablemente porque ella era una diosa hipopótamo, mientras que Set fa veces se loveía como un hipopótamo macho. El hipopótamo macho fue visto por los egipcios como una criatura muy destructiva, sin embargo, el hipopótamo hembra se convirtió en un símbolo de protección. Esta es probablemente la razón por que Set fue, en tiempos posteriores, considerado como el mal, mientras que Taweret se pensó que era una diosa muy útil, deidad de la maternidad y protectora de las mujeres y los niños.

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Tefnut (Tfenis) :

Diosa de la humedad.

Diosa de las lluvias y las aguas que caen sobre la tierra.

“Señora de la llama”, diosa de la humedad, representa al rocío que vivifica y a los procesos corporales que producen humedad. Asociada a las divinidades guerreras, al ojo solar de Ra y a la cobra, en la mitología egipcia. Nombre egipcio: Tefnut (Tef: húmedo y Nut: Cielo). Nombre griego: Tfenis.

Iconografía: Mujer con cabeza de leona o leona, con el disco solar y dos cobras sobre la cabeza, el cetro y el anj. En compañía de Shu, como dos leones.

Hija de Atum (y de Ra, al asociarlos), naciendo de su saliva. Fue hermana y mujer de Shu, siendo la primera pareja de la Enéada heliopolitana. Madre de Geb y Nut.

Enojada con Ra marchó a Nubia y Egipto quedó sin agua; Shu y Thot fueron a buscarla, y consiguieron que volviera a Egipto, propiciando la llegada de la inundación. Proporcionaba el aliento a los difuntos.

En el Imperio Medio la identificaron con Maat. En el periodo Tardío fue identificada con Sejmet, Bastet, Nehemetauey de Hermópolis, Menhit de Latópolis y Apset de Nubia. Fue venerada en Oxirrinco y Leontópolis. Una parte de Dendera se denominó la Casa de Tefnut. En Buto, junto con Shu, fue adorada en forma de flamenco.

Tefnut (Tefenet, Tefnet) era la diosa lunar de la humedad, la humedad y el agua. También era una diosa solar conectada con el sol y la sequedad (más específicamente, la ausencia de humedad). Era la hija del dios creador, madre de las deidades gemelas cielo y tierra, y el ‘Ojo de Ra’, así como una fuerza creativa conocida como la ¨lengua de Ptah¨. Su nombre está relacionado con el agua (tf es la raíz de las palabras para “escupir” y “húmedo”). Su nombre se traduce a algo parecido a ¨ella de la humedad¨.

En general se mostraba como una mujer con cabeza de león, o como una leona por completo, ocacionalmente como una mujer, pero esto era raro. Se la mostraba con el disco solar y la cobra, vinculándola con el sol, sosteniendo un cetro y el signo anj de la vida.

Relacionado con la humedad, estaba vinculada a la luna, al igual que otras deidades de lo mojado y la humedad. Originalmente se pensó que era el ojo lunar de Ra y, por tanto vinculada al cielo nocturno, así como el rocío, la lluvia y la niebla.

Al igual que con otras deidades del agua, de alguna forma se la vinculó como una deidad de la creación. Como la «lengua de Ptah, era una de los diosas en la ciudad de Mennefer (Hikuptah, Memphis) que ayudó a Ptah, Dios principal de la ciudad, creando por la realización de su propia voluntad. Sin embargo, en las ciudades de Iunu (On, Heliópolis) y Waset (Tebas) era más bien la forma femenina de su marido-hermano Shu, cuya principal tarea fue iniciar el ciclo sexual de la creación y dar a luz a los niños de Shu.

Dice un texto de pirámide : Atem es el que se masturbaba en Iunu. Él tomó su falo ya que podía crear el orgasmo pensando en ello, y así nacieron los gemelos Shu y Tefnut.

Tefnut y Shu, eran los hijos de Atem (una forma del dios del sol Ra), que a su vez creó a los gemelos Nut y Geb. Originalmente, sin embargo, en lugar de ser apareado con Shu, ella había sido apareada con un dios llamado Tefen. Aparte de su nombre, poco se sabe acerca de este Tefen. Parece, sin embargo, según algunos textos de la pirámide de Unas, que él y Tefnut estaban vinculados entre sí en relación con la diosa Maat.

Durante el Reino Medio Tefnut terminó conetada a Maat, y como tal, se la veía a veces ayudando a Shu en su tarea de mantener a Nut por encima de Geb. Pero las más de las veces está ella sola en esta tarea de sostener el cielo.

Una historia dice que Shu y Tefnut fueron a explorar las aguas caóticas de Nun. después de algún tiempo, Ra creía que estaban perdidos, y envió un ojo al caos para encontrarlos. Cuando sus hijos le fueron devueltos, Ra lloró, y sus lágrimas se convirtieron en los primeros seres humanos.

No sólo el dios solar era su padre, sino que ella también tomó la apariencia del sol (ya no la luna), en su rol de “Ojo de Ra», o la «Señora de la Llama” y la ¨cobra en posición de ataque sobre la cabeza de todos los dioses “.

Se creía que Tefnut habia sido la diosa enojada que huyó a Nubia, llevándose toda el agua y la humedad con ella. Egipto pronto se secó, y todo era un caos, mientras que en Nubia, Tefnut se había convertido en una leona, sumergiéndose en una matanza debido a su cólera con su padre, de quien había huido. Finalmente, Ra decidió que la extrañaba, y la quería de vuelta. Envió a Thot y Shu a buscarla, y la encontraron en Begum. Thot comenzó de inmediato a tratar de convencerla de que volviera a Egipto. Al final Tefnut (con Shu y Thot llevándola) regresó, haciendo una entrada triunfal a Egipto, acompañado por una multitud de músicos nubios, bailarines y babuinos. Iba de ciudad en ciudad, trayendo nuevamente la humedad y el agua (la inundación del Nilo), en medio de gran alegría, hasta que finalmente se reencontró con su padre, el cual la restauró a la posición que le correspondía, como ojo de Ra que había sido.

Esta historia también explica de cómo la diosa de la humedad también puede ser la diosa de la sequedad, el calor y los aspectos negativos del sol. La gente creía que sin su agua, Egipto podría secar y quemarse en el sol. Así que tomó la forma de un león, como lo hicieron las otras diosas con el título de ‘Ojo de Ra’, quedando fuertemente ligada al sol.

Como ‘Ojo de Ra’ también fue vinculada a Bast, Sekhmet, Hathor, Isis, Wadjet y Nejbet. Esta historia es muy similar a otra historia de “Ojo de Ra ‘, donde Sekhmet mata a la humanidad antes de emborracharse, volviendo al cielo convierténdose en la dulce diosa Hathor.

En Lunet (Dendera), hubo una parte de la ciudad que llevaba su nombre “La Casa de Tefnut”. Además era adorada en relación con la Enéada en Iunu, y en su forma de león en Nay-Ta-Hut (Leontópolis).

Tefnut fue tanto el ojo ¨izquierdo¨ (la luna) como el ¨derecho¨ (el sol) de Ra. representando a ambas fuentes de luz celestial que los antiguos egipcios veían, y por eso ella era una diosa del sol y por lo tanto de la sequedad, y de la luna, de la humedad. Ella fue una de las deidades originales, una de las de la Enéada, en las diferentes versiones de la creación, y ella fue la primera madre, de acuerdo con estas historias. A pesar de que no era tan popular como su hija Nut, o de sus nietas Neftis o Isis, los egipcios sabían que sin ella, Egipto volvería a caer en el caos. No es de extrañar que se la equiparara con la diosa Maat.

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Thoth :

Dios de la sabiduría.

Señor de la escritura sagrada, de la lengua y de los textos conservados en los Templos.

Se le representa con el Ibis y el mono (babuino). Su imagen mas característica es la de un hombre con cabeza de Ibis.

Otros nombres de Thoth incluyen Djehuty, Jehuti, Tahuti, Tehuti, Zehuti, Techu, o Tetu, Señor de la Khemenu. Uno de los títulos de Thoth, “Tres veces grande, grande”, fue traducido al griego (Trismegisto) tomado de Hermes Trismegisto.


Thoth fue considerado una de las deidades más importantes del panteón egipcio, a menudo representado con la cabeza de un Ibis. Su contraparte femenina era Seshat. Su altar principal estaba en Khemennu, donde dirigió al panteón local, más tarde llamado Hermópolis por los griegos (en referencia a él a través de la interpretación griega de que era el mismo que el dios Hermes) o Eshmunen en copto. También había santuarios en Abidos, Hesert, urit, Per-Ab, Rekhui, Ta-ur, Het, Pselket, Talmsis, Antcha-Mutet, Bah, Amen-heri-AB, y Ta-Kens.

Thoth y Seti en Abydos

Thoth y el ojo de Ra

Fue considerado el corazón y la lengua de Ra, así como el medio por el que Ra fue traducido al lenguaje.

Thot, al igual que muchos dioses egipcios y de la nobleza, tuvo muchos títulos. Entre éstos se encontraban “Escriba de la Sala de Maat en Compañía de los Dioses”, “Señor de Maat”, “Señor de las palabras divinas”, “el juez de los dos dioses Combatientes”, “Juez de la Rekhekhui”, “el chupete de los Dioses”, “el que habita en Unnu”, “el Gran Dios en el Templo de Abtiti”,”Dos veces Grande”,”tres veces grande”, y “Tres Veces Grande, Grande”

Thot participaba en el arbitraje, la magia, la escritura, la ciencia y el juzgamiento de los muertos.

En la mitología egipcia, desempeñaba muchas funciones vitales e importantes, además de ser uno de los dos dioses (el otro es Maat) que estaba de pie a cada lado del barco de Ra.

En el inframundo (Duat) aparecía también como un mono, A’an, el dios del equilibrio, que informaba de que la balanza que pesaba el corazón del difunto contra la pluma de Maat, estaba exactamente enequilibrio.

Del Papiro de Ani  (Descripción de la representación):

Arriba en figuras pequeñas : se ve una escena donde el Escriba Ani (vestido de blanco) está compareciendo ante varios dioses.

Abajo en figuras grandes y de izquierda a derecha:

1.Escena – El escriba Ani (de blanco) es traido por el dios Anubis a la balanza de la justicia, en la sala de la diosa Maat, lo lleva de la mano y en la otra lleva el Ank.

2.Escena – Anubis sentado debajo de la balanza, corre el fiel para dejarla en equilibrio. En el platillo izquierdo está el corazón de Ani y en el derecho la pluma de Maat, mientras la fiera Ammit observa, y el dios Thoth, de pie a la derecha de la balanza, anota los registros.

3.Escena – El dios Horus con el Ank en su mano derecha, acompaña al escriba Ani para transmitirle los resultados al dios Osiris, señor del inframundo, que está sentado en su trono, acompañado por las diosas Isis y Neftis (de pie atrás suyo) y la diosa buitre Nekhebet (arriba sobrevolando).

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En el arte, Thoth, se ha representado de muchas maneras dependiendo de la época y del aspecto que el artista quería transmitir. Thoth se representaba normalmente con la cabeza de un ibis, que se deriva de su nombre, y la curva de pico de Ibis que se asemeja a la luna creciente. A veces, él fue representado como un mono sosteniendo una luna creciente, dado que el mono era visto como un animal nocturno, e inteligente.

La asociación con los babuinos llevó a relacionarlo con Astennu, uno de los babuinos en el lugar del juicio en el inframundo, y en otras ocasiones, se afirmaba que Astennu era Thot mismo.

También podía aparecer como un perro o un hombre con la cabeza de un mono cuando representaba a A’an, el dios de equilibrio. En la forma de A’ah-Djehuty tomó un aspecto más humano. Todas estas representaciones son simbólicas y metáforas de los atributos de Thoth. Por ejemplo, Maat es representada con una pluma de avestruz, “la pluma de la verdad”, en la cabeza, o con cabeza de pluma.

Thoth en su trono.

Thoth el escriba, al lado de la pluma de Maat.

A Thot se le atribuía ser el inventor de la escritura y los alfabetos (es decir, los jeroglíficos), y fue universalmente adorado por los antiguos escribas egipcios.

Thoth, el Escriba, escribió la historia de nuestra realidad lo colocó en las redes para experimentar y aprender a través de la alquimia del tiempo y la conciencia”.

Thot se le atribuye ser el inventor de los 365 días (en lugar de 360 días) del calendario, se dijo que había ganado ese tiempo extra jugando a los dados con la luna, entonces conocida como la diosa Iabet (5 = 360/72). Cuando la Enéada y el sistema de la Ogdóada comenzaron a fusionarse, el resultado fue que, durante un tiempo, Horus era considerado hermano de Isis, Osiris, Set y Neftis, y de ese modo se creía que Hathor / Nuit había sido maldecida por no poder tener niños durante los 360 días del año, pero era capaz de tener esos niños durante los 5 días extra que había ganado Thoth.

Los egipcios lo acreditaban como el autor de todas las obras de la ciencia, la religión, la filosofía y la magia. Los griegos además lo declararon el inventor de la astronomía, la astrología, la ciencia de los números, las matemáticas, geometría, topografía, medicina, botánica, la teología, el gobierno civilizado, el alfabeto, la lectura, la escritura y la oratoria. Asimismo, alegaron que era el verdadero autor de toda obra de cada rama del conocimiento, humano y divino.

Así y todo, los egiptólogos no están de acuerdo sobre la naturaleza de Thoth, dependiendo del punto de vista que se tenga del panteón egipcio. La mayoría de los egiptólogos coinciden hoy en día con sir Flinders Petrie, en el sentido de que la religión egipcia era estrictamente politeísta, y en la cual Thot jugaba un rol aparte.

EA Wallis Budge, sin embargo, pensaba que la religión egipcia era principalmente monoteísta, donde todos los dioses y diosas eran los aspectos del mimso dios Ra, similar a la Trinidad en el cristianismo y los devas en el hinduismo. Desde este punto de vista, Thoth sería el aspecto de Ra, que la mente egipcia relacionaba con el corazón y la lengua.

Su papel en la mitología egipcia eran muchos. Thoth servía como un poder de mediación, especialmente entre el bien y el mal, asegurándose de que ninguno de los dos tuviese una victoria decisiva sobre el otro.

Para los antiguos egipcios Thoth era considerado como uno, auto-engendrado, y auto-producido. Fue el maestro de la física y la moral Divinas, de la ley, haciendo uso adecuado de Maat. Se creía que había realizado los cálculos para la creación de los cielos, las estrellas, la Tierra, y todo que ellos contenían. Su contraparte femenina, Maat, era la fuerza que mantenía unido y en equilibrio al Universo, para dirigir correctamente el movimiento de los cuerpos celestes. Sin las palabras de Thoth, los egipcios creían que los demás dioses no hubiesen existido. Su poder era casi ilimitado en el Inframundo y rivalizó con el de Ra y Osiris.

Mitología

Thot ha desempeñado un papel destacado en muchos de los mitos egipcios. Dado su papel de árbitro, que había supervisado las tres batallas épicas entre el bien y el mal. Las tres batallas son fundamentalmente las mismos y pertenecen a diferentes períodos. La primera batalla tuvo lugar entre Ra y la vívora Apep, la segunda entre Heru-Bekhutet y Set, y la tercera entre Horus, el hijo de Osiris, y Set. En cada caso, el dios antiguo representaba el orden, mientras que el último representaba el caos. Si un dios resultaba gravemente herido, Thoth los sanaba, para evitar que uno pudiese superar completamente al otro..

Thoth fue también destacado en el mito de Osiris, siendo de gran ayuda para Isis. Después de que Isis reunió los trozos de cuerpo desmembrado de Osiris, le facilitó el conocimiento de las palabras clave para resucitarlo, y para que ella pudiese ser impregnada y dar a luz a Horus. Cuando fue asesinado Horus, Thoth le dio la fórmula para resucitarlo. Similar a la mitología judeo-cristiana en la que Dios pronuncia las palabras que crean los cielos y la Tierra, Thoth, el dios que siempre hablaba las palabras que cumplen con los deseos de Ra, pronunció las palabras que crearon los cielos y la Tierra en la mitología egipcia.

Esta mitología también se le atribuye la creación del calendario de 365 días. Originalmente, según el mito, el año fue de sólo 360 días de largo y Nut era estéril durante estos días, no puedía tener hijos. Thot jugó con Jonsu, la luna, para 1/72avo de su luz (360/72 = 5), o 5 días, y ganó. Durante estos 5 días, Nut dio a luz a Kheru-ur (Horus el Viejo, la cara del Cielo), Osiris, Set, Isis y Neftis.

En la cosmogonía Ogdóada, Thoth dio a luz a Ra, Atum, Nefertum y Khepri poniendo un huevo, en la forma de un ibis o ave fénix, o más tarde, en la forma de un ganso que puso un huevo de oro.

Thoth en el libro de los muertos.

Se lo puede ver segundo desde la proa (a la derecha del dibujo), abordo de la barca.

Originalmente, en el sistema de creencias Ogdóada, se había deificado a la luna. Inicialmente, en ese sistema, la luna se veía como el ojo de Horus, el dios del cielo, que estaba parcialmente ciego (porque la Luna es más oscura que el Sol) debido a una lucha que había tenido contra Set. Sin embargo, con el tiempo la Luna empezó a ser considerada por separado, convirtiéndose en una deidad lunar en su propio derecho, y se dice que fue otro hijo de Ra. Como la luna se parece mucho al pico curvo de los ibis, esta deidad fue nombrada por separado Djehuty (es decir, Thoth), es decir, ibis.

Thoth se asoció con la Luna, debido a la observación que habían hehco los antiguos egipcios, en el sentido de que los mandriles, de noche, (consagrados a Thoth) le “cantaban” a la luna.

La Luna no sólo proporciona luz durante la noche, permitiendo que el tiempo pudiese seguir siendo medido sin la presencia del sol, de manera que a sus fases se le dio una importancia significativa en la astrología temprana y en la astronomía. Los ciclos de la luna también organizaban la mayor parte de los rituales civiles y religiosos, la sociedad egipcia, y los acontecimientos. En consecuencia, Thoth se convirtió poco a poco en un dios de la sabiduría, la magia, y la medición y regulación, de los acontecimientos y del tiempo. Era, pues, el secretario y consejero de Ra, y con Maat estaba junto a Ra en el viaje nocturno a través del inframundo.


Durante el último período de la historia egipcia, el culto de Thoth ganó prominencia, debido a su centro principal, Khnum (Hermópolis Magna), que se había convertido en la capital, y millones de ibis muertos eran momificados y enterrados en su honor. El aumento de su culto también llevó a que se adaptara mitología para ajustarla, en el sentido de darle una mayor trascendencia a Thoth.

Se lo asociaba con el aprendizaje, lo que llevó a conectarlo con Seshat, la deificación de la sabiduría, que se decía que era su hija, o su esposa. Llegó a ser identificado por los griegos como Hermes, por ser bastante coincidentes, con el cual finalmente Thoth fue combinado, como Hermes Trismegisto, lo que a su vez llevó a los griegos a darle el nombre de Hermópolis al centro de culto de Thoth, que significa ciudad de Hermes.

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Wadjet :

Diosa Serpiente de la Justicia, el Tiempo, el Cielo y el Infierno

Wadjet (Wadjyt, Wadjit, UTO, Udjo, Uatchet, Edjo, Buto) era la diosa cobra predinástica del Bajo Egipto, una diosa menor, local de una ciudad, que creció hasta convertirse en la diosa del Bajo Egipto, llegando a obtener el título de “El ojo de Ra”, y uno de las nebty (las dos damas) del faraón. Ella “La de la prescura del papiro” pasó de ser la diosa local de Per-Wadjet (Buto) a convertirse en la diosa patrona del Bajo Egipto y ‘doble’ en la tutela de Egipto junto a la diosa buitre Nejbet. Ellas dos fueron las “nebty” un ejemplo de la dualidad de Egipto , ya que cada una de las dos tierras tenía su propia diosa patrona. En estadualidad Wadjet era la personificación del norte.

A menudo se la mostraba como una cobra, que se suponía protectota del faraón, lista para atacar y matar a sus enemigos. También fue representada como una mujer con cabeza de cobra, una cobra con alas, una cabeza de león, una mujer, o una mujer que lleva la corona roja del Bajo Egipto. A menudo se la presentaba junto a Nejbet mostrada en forma idéntica – como una serpiente o una mujer – o una pareja, junto con Wadjet como una serpiente y Nejbet como un buitre.

Wadjet es ante todo una cabeza de serpiente protectora del Bajo Egipto, la región del delta. Sin embargo, los antiguos habitantes de la zona norte había adorado a Wadjet como una diosa buitre. Fue venerada como la diosa de los partos, y protectora de los niños, y en años posteriores se convirtió en la protectora de los reyes. Su papel era visto a menudo como una defensora fuerte, en comparación a su hermana, Nekhebet, que era vista como una defensora maternal. Este contraste proporcionaba el contrapunto normal y necesario de la mayoría de las divinidades egipcias. Los símbolos de la justicia, del tiempo, del cielo y el infierno, juntos en la diosa Wadjet, una de las diosas más antiguas de Egipto.

A menudo mostrada como una cobra, o con la cabeza de una cobra, Wadjet se podía observar erguida en la frente de los gobernantes. La evidencia de su protección se puede observar, por ejemplo, en la máscara funeraria de Tutankamón. En ocasiones, se la había representado en la forma del ojo “de la venganza divina”, como una leona. En años posteriores, la corona real, a menudo se decoraba con dos o más cobras en alusión a su papel de protectora.

Mientras que a veces se la describía como una diosa con cabeza de leona, también era representada con la imagen de una mangosta sobre las urnas funerarias del antiguo Egipto. La mangosta era venerado como su animal sagrado. Junto con el ratón musaraña, eran momificados en la forma de estatuillas de la diosa y enterrados ritualmente. Se cree que la mangosta, la musaraña y el ratón eran animales representativos de la época, referentes del ciclo del día y la noche. La mangosta representaba la luz del día, y el ratón musaraña la noche.

Muchas deidades egipcias estaban asociadas con determinadas horas, días y meses, y Wadjet no fue diferente en eseaspecto. Su tiempo fue considerado como la quinta hora del quinto día del mes, o el ciclo lunar. Curiosamente, el 25 de diciembre, en el calendario egipcio, fue considerado como la “salida de la diosa”, mientras que 21 de abril fue el día de su fiesta. Los muchos días en que se honra a Wadjet culminaba durante ese mes, Epipi, el mes de la cosecha de verano. Esto corresponde a mediados de mayo hasta mediados de junio en el calendario gregoriano.

La leyenda cuenta que Wadjet era la hija de Atum, el primer dios del universo. Él la creó como su ojo. Su propósito era buscar en el caos universal por sus hijos perdidos, Tefnut y Shu. Wadjet encontró a sus hijos, y Atum era tan feliz de verlos que lloró. Se creía que las lágrimas se convirtieron en los primeros seres humanos. Como recompensa, Atum colocó a Wadjet sobre su cabeza en forma de una cobra. Allí sería temida y respetada por todos los dioses y los hombres.

Se convirtió en una diosa del calor y el fuego y esto afirmaba su papel de diosa protectora, atribuyéndole poderes tan feroces que podía usar el veneno no sólo contra las llamas, sino contra los enemigos del faraón. Junto con su enlace a este poder, también lo tenía con el ‘Ojo de Ra’, y fue por tanto, también conectada a otras diosas que portaban este título, como Bast, Tefnut, Sekhmet, Hathor, Isis, y su ‘doble’ en la dualidad , Nejbet. Junto con esta forma y funciones, asumió también la forma de leona, al igual que muchos de los ojos de otras diosas de Ra.


En la época dinástica, Wadjet era más bien una personificación de una diosa real y por eso se utilizaba a menudo (junto a Nejbet) como una figura heráldica de todo el disco solar o el nombre real, formando parte de la insignia real. La primera representación se encontró en el reinado de Adyib, un faraón de la 1 ª dinastía. A partir de la 18va Dinastía, comenzó a ser representado como la protección de las mujeres reales en la forma de uno de las cobras gemelas en los tocados de las reinas.

Isis se retiró a los pantanos de papiros para concebir a su hijo, y permaneció oculta en ellos hasta que el tiempo se había cumplido, cuando dio a luz a Horus, que más tarde se convirtió en el “vengador de su padre”; Set nunca logró encontrar su escondite porque la gran diosa había encontrado algunos medios para no ser vista, escondiéndose entre las plantas de papiro, y la diosa Wadjet la visitó y le ayudó a esconderse.

Sin embargo, Wadjet también tenía su lado de nodriza, al igual que Nejbet. Se creía que Wadjet había ayudado a Isis a criar a Horus, así como ayudar a ocultarlos en la zona pantanosa del delta del Nilo, (como la diosa del Bajo Egipto, también era la personificación de los papiros del Delta) ayudando a mantener a los dos seguros de la persecución de Set, que quería matar a Horus y reclamar el trono para sí mismo.

Otro enlace con su lado más suave era su vínculo con la naturaleza, en los Textos de las Pirámides se dice que la planta del papiro había emergido de ella, y que estaba conectada a las fuerzas del crecimiento. Incluso se creía que había sido ella la que creó los pantanos donde crecían los papiros.


Se pensaba que era la esposa de Hapi, en su aspecto de diosa del Bajo Egipto. También se la vinculaba con Set en su papel de dios del Bajo Egipto. También se creía que era la esposa de Ptah y madre de Nefertem (en lugar de Sekhmet o Bast), por el pueblo de Per-Wadjet, probablemente debido a su forma de una leona que adquirió después. Ella era la diosa del undécimo mes del calendario egipcio, en la época de la dominación griega, conocido como Epipi.

Era adorada en el Templo de Wadjet, al cual se hacía referencia con el nombre de “Pe-Dip”, en los Textos de las Pirámides, y se describe en esos textos como muy antiguo y famoso. Incluso en los primeros tiempos, los egipcios vinculaban a Wadjet con Isis y el dios Horus, y que ambas deidades también fueron veneradas en la ciudad de Per-Wadjet, que se divide en dos partes – Pe y Dep.

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Wepwawet (Upuaut) :

El abridor de caminos.

En la mitología egipcia tardía, Wepwawet (también Upuaut, WEP-wawet, y Ophois) era originalmente una deidad de la guerra, cuyo culto tuvo centro en Asyut en el Alto Egipto (Licópolis en el período greco-romano). Su nombre significa, abridor de los caminos. Algunos interpretan que Upuaut era un explorador que salía a clarificar las rutas para el ejército para poder avanzar. Una inscripción encontrada en los estados egipcios del Sinaí, da cuenta que Wepwawet “había abierto el camino” para la victoria del rey Sejemjet’s.

No era inusual en el antiguo Egipto que varios dioses adoptaran la misma forma, o formas parecidas, con funciones similares. Wepwawet (Ophios, Upuaut), fue llamado el hijo de Isis, y uno de los dioses egipcios en tomar la forma de un canino, lo que se creía erróneamente un lobo. Los egiptólogos creen que es más correcta su asociación con el chacal, aunque a menudo se representa con una cabeza de color gris o blanco.

El dios Jackal Wepwawet, en Abydos.

Wepwawet originariamente era visto como una deidad lobo, de ahí el nombre griego de Licópolis, que significa ciudad de los lobos, y es probable de que al principio se tratara sólo de un símbolo para un faraón en particular, que buscó asociarse a los atributos de un lobo, y que más tarde se fue divinizando como una mascota que acompañaba al faraón. Asimismo, se decía que Wepwawet acompañaba al faraón en la caza, en esa capacidad se lo titulaba como aguda saeta, más poderosa que los dioses.

Con el tiempo, la conexión con la guerra, y por lo tanto con la muerte, fue relacionando su imágen con el inframundo, como alguien que abría los camino en el Duat, para que los espíritus de los muertos no se perdieran. Dada la similitud de los chacales con los lobos, Wepwawet se asoció con Anubis, una deidad que era adorada en Asyut, y con el tiempo se lo llegó a considerar su hijo. Visto como un chacal, también se decía que era hijo de Set. En consecuencia, Wepwawet a menudo se lo confunde con Anubis, como pasa por ejemplo con la famosa figura que aparece en el templo de Seti I en Abidos.

En el arte egipcio posterior, Wepwawet era representado como un lobo o un chacal, o como un hombre con la cabeza de un lobo o un chacal. Aun cuando se considera un chacal, a Wepwawet generalmente se lo representaba en tono gris, y de piel blanca, lo que refleja sus orígenes lupinos. Era representado vestido como soldado, con una maza y un arco, típico equipamiento militar. Por lo general, se lo consideraba apoyando los propósitos de los faraones, y un mito circuló después alegando que nació en el santuario de Wadjet, el sitio sagrado de la diosa más antigua del Bajo Egipto. En consecuencia, Wepwawet, que hasta entonces había sido el arquetipo del Alto Egipto solamente, pasó a formar parte integrante de los rituales reales, símbolo de la unificación de todo Egipto.

En el contexto funerario más tardío, Wepwawet asistía a la ceremonia de la apertura de la boca y oficiaba de guía de los fallecidos en el inframundo.

Al igual que Anubis, Wepwawet también fue considerado una deidad funeraria, y fue uno de los primeros dioses adorados en Abidos. Con el auge del culto solar, en particular durante la Dinastía 12, Osiris fue limitado al inframundo y Wepwawet era el dios local y señor del cementerio de Abidos, donde obtuvo los títulos de “Señor de Abidos” y Señor de la Necrópolis “.

Otros centros de culto para Wepwawet incluiyen a Quban, El-Hargarsa, Memphis, Sais y en particular el decimotercer nombre antiguo del Alto Egipto. Esto coincide con la ubicación de la ciudad de Asyut moderna, que los griegos llamaron Licópolis.El nombre de Wepwawet (Upuaut) también esta referido a su papel de guía de la persona fallecida a través del inframundo, como un protector. Este atributo está bien establecido en los textos funerarios del Nuevo Reino tales como el libro de “avanzando día a día” o “manual para alcanzar el día” del Libro de los Muertos, y el libro de “lo que se encuentra en el inframundo” (Amduat). Wepwawet también fue considerado como el mensajero y el campeón de la realeza. Al igual que Shu, también se le conoce como el “que ha separado el cielo de la tierra”.

La imagen de Wepwawet es generalmente retratada con una cobra y un jeroglífico que se ha descrito como la representación de la placenta real.

El estandarte de Wepwawet se llevaba delante del rey durante las procesiones, desde el palacio o el templo, y durante el Imperio Nuevo, incluso precedió al de Osiris. De hecho, todas las evidencias muestran que el estandarte Wepwawet simbolizaba el Alto Egipto, en las procesiones reales, mientras que el Bajo Egipto era representado por el toro Apis de Menfis.

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1 Response to “Los dioses egipcios y el papiro de Ani.”


  1. 1 YAJAIRA YEPEZ
    enero 24, 2010 en 7:57 pm

    hola esta historia me parecio super chevere me encanta la descripcion de cada uno de los dioses egipcios me alegraria que hubiese mas historia porque en realidad me gusta mucho tratar sobre estos temas sigan adelante bay………..


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